Un blog de vinos por aficionados, para aficionados. Mas que un blog, nuestro cuaderno de notas.



Mostrando entradas con la etiqueta Blend. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Blend. Mostrar todas las entradas

24 julio, 2018

Chateau Vieux, un sabio de López

Sin intención de generar debates con nadie, ni de herir alguna susceptibilidad, mi sensación es que a nuestros vinos aún les falta envejecer mejor. Mi experiencia personal, generada tanto de catas específicas, como de vinos guardados por mi (siempre los estibo en perfectas condiciones), es que salvo algunas excepciones que han estado a la altura, con los años la gran mayoría de los vinos pierden mucho su calidad inicial, y tanto el alcohol o la madera, o a veces ambos, ganan la partida dando como resultado vinos desequilibrados, faltos de vivacidad, excesivamente dulces o maderosos. Insisto en que no es mi intención enojar a nadie, solo transmito la experiencia que he cosechado en estos años (no menciono ejemplos porque no viene al caso) y tampoco pretende ser la verdad absoluta.

Siguiendo este hilo conductor y con motivo de continuar la cata exprés que hacemos cada vez que venimos a Argentina de visita, quisimos volver a probar un clásico de siempre que no falla nunca y que sí sabe lo que es envejecer bien, pero que parece que por ser clásico y no ir nunca a las cambiantes modas del mundo vinícola, alguna gente se ha olvidado de él. Chateau Vieux de Bodegas López. Corte dominado por el Cabernet Sauvignon, acompañado por porcentajes menores de Merlot y Pinot Noir que se fermentan por separado en tanques de inox para luego del ensamblaje ser añejado en toneles de roble francés de 5.000 a 20.000 litros durante unos 8 años antes de ser embotellado y estar listo para salir al mercado. Nosotros probamos la cosecha 2008, pero creo que la última que salió a la calle es la 2009.

Aunque no creo que haga falta aclararlo, hay que decir que los buscadores de vinos frescos, verticales y frutales no van a encontrar en Chateu Vieux nada de eso. En este vino lo que van a descubrir es la sabiduría que muestra un vino a través de los años, donde mandan las notas terciarias fruto de su lenta maduración y microoxigenación. 




En la copa se muestra de color chocolate, con ribetes tejas, de capa media y lágrimas densas que darían envidia a cualquier joven atrevido. La nariz es pura complejidad con notas a frutos secos (higos, nueces), mermeladas, membrillo y fondo increíblemente balsámico. Es de esos vinos que te podrías pasar el día entero con la napia dentro de la copa. La boca es sedosa, puro terciopelo, redonda, perfectamente equilibrada entre la frescura y el dulzor. Posgusto largo y exquisito. 
Un vinazo por donde se lo mire, que creo todo el mundo debería probar. 

Cuánto tiempo más se podría guardar este vino? Unos cuantos años más sin ninguna duda y sin temor alguno a que pierda una pizca de su esencia. Cuánto deberíamos pagar en condiciones normales por un vino así? Mucho más de lo que se paga en realidad por él (en Venado Tuerto sobre $290, un regalo). Aplausos para Bodegas López, un ejemplo de equilibrio en todo sentido.

El 22 de Julio cumplimos 8 años escribiendo el blog, los mismos años que este vino demora en alcanzar la madurez ideal. Casualidades… Un buen festejo!

Buenos y naturales vinos,

Salutes. Rumbovino.

29 agosto, 2016

PESCUDA, BREZO Y SÍLICE. Tres joyitas del 2014

Sin mucho preámbulo ni literatura me pongo en materia para contarles sobre tres vinos que probé este último tiempo y que, como sucede con no tanta frecuencia, lograron estimularme al punto de sentarme a escribir sobre ellos.




Encontré este vino hace un tiempo en las estanterías de una vinoteca de Viveiro y lo escogí equivocado pensando que se trataba de un tinto de las Rías Baixas ya que lo elabora Manuel Moldes (Bodegas Fulcro). Lo cierto es que luego descubrí que se trata de un vino de el Bierzo aunque no lleve la etiqueta de la DO.

Se trata de un corte 70% Mencía y 30% Alicante Bouschet procedente de Valtuille de Abajo. Se fermenta con todo el raspón y solo levaduras autóctonas. El 50% del vino se cría durante 11-12 meses en barricas de roble usadas y el otro 50% en depósitos de acero con sus lías.

El resultado es un vino que me sorprendió de la primera a la última gota. Nariz compleja de buen volume, con aromas que van desde los florales a los especiados y sobre todo minerales. De fondo algo de frutos negros jóvenes y quizá también un tanto de hierba fresca.

La boca es tan extraña como atractiva. De ataque intenso y sumamente sabroso, dominan las especias como la pimienta negra y las notas minerales (terrosas, piedras puede que férreas). Acompaña sabores a flores, balsámicos y frutas negras. De paso ágil, con gran frescura pero de esa tan integrada que no se puede separar y ensambla perfectamente, por lo que resulta fresco pero no se percibe acidez. Creo que va a evolucionar muy bien con el tiempo, pero está en un momento fantástico.

Su precio ronda los 12 o 13 € y la RPC es más que muy buena





Este blanco, elaborado por Grégory Pérez en el Bierzo logró sacarme la modorra de blancos parecidos y de poca gracia que venía probando últimamente.

Se trata de un “Blanc” complicado para los amantes de paladares tropicales y dulces facilones que abundan en el mercado. Su composición 70% Godello proveniente de una viña dispuesta en espaldera en Parandones sobre suelo de arcilla con mucho canto rodado y 30% Dona Blanca dispuesta en vaso y mezclada con uvas tintas en diferentes fincas. Todo trabajado de manera artesanal.

No tengo datos de su elaboración, pero se trata de un vino joven de apenas 12,5 % vol y un estilo diferente y arriesgado que a los buscadores de vinos así, que por suerte cada día somos más, aconsejo deberían probar.

Color amarillo pajizo, limpio y brillante. Nariz con perfil austero donde se perciben notas a manzanas, cítricos, hierbas aromáticas marcadas y mineralidad. Boca intensa y en misma línea, de acidez media-alta, pero bien puesta. Seco y de recorrido ágil, termina con un final amargoso fantástico.

Como dije antes, los amantes de las bombas blancas tropicales abstenerse. A los demás un vino para no dejar pasar. Su precio, si no recuerdo mal, mi amigo Rafa lo tiene sobre los 8,50 
€ y la RPC es muy buena





Tenía en deuda escribir sobre este proyecto, bastante nuevo, llevado adelante por un grupo de amigos entre los que se encuentran Fredi Torres, Juan Rodríguez y el bloguero Carlos Rodríguez en las pendientes empinadas y caprichosas dispuestas sobre el Río Sil.

Los que siguen este blog saben que soy amante de los tintos de la Ribeira Sacra (aunque este Sílice no ostente la dichosa etiqueta con la DO). Y fundamentalmente de aquellos que son elaborados a palo seco, sin paso por madera o una con una madera usada, como es este caso, para que no imprima tanta docilidad a unas uvas salvajes y expresivas como son en esta región maravillosa de Galicia. Por eso me fui por su etiqueta más básica.

Viñedos de unos 60 años sobre suelos de pizarra, granito y arenosos con cuarzo. Uvas en su mayoría Mencía y resto de Albarello, Merenzao, Garnacha Tintorera y uva blanca. 70% despalillado y 30% uva entera con raspón, fermentado con levaduras autóctonas y malolactica en foudre usado. Crianza de 9 meses sobre lías en foudre de madera usada de 5.200 litros. Viticultura respetuosa con el medio ambiente.

El año pasado probé su cosecha 2013 y si bien me gustó, me quedé con sabor a poco (tengo que ser sincero). Este año mi amigo Rafa me dijo que le había llegado la 2014 y me hice con una 2014 y una 2013 para ver cómo había evolucionado.

Para no hacer muy largo el post escribiré de la 2014, pero tengo que decir que la ´13 me gustó muchísimo más que el año anterior, ganó con la estiba.

Esta cosecha, más fresca que la anterior, me reconcilió con lo que espero de un vino de la Ribeira Sacra del Sil. Color rojo rubí con tintes azulados de capa media, brillante, limpio y glicérico. Nariz que de entrada necesita un poquito de aire. Expresiva y con mucha fruta roja fina (cerezas es lo que se me viene a la cabeza), infaltable mineralidad, levemente floral y fondo vegetal. En boca es vertical, muy ágil, redondo, vibrante, explosivo. Mucha frescura y finura y elegancia. La fruta roja fresca se mastica. 

Para beber por litros. Aplausos amigos. Un gran vino y un gran precio, 12,90 € con RPC espectacular.

Me quedaré con unas botellas para seguirlo, pero mi consejo es que no las dejen escapar.

Buena vida y buenos vinos,

Salutes, Rumbovino.

Durante 6 años difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo moderado y responsable.

10 junio, 2016

2 Km, GSM y una nueva Argentina que se está viniendo

Escribí esta nota en plena operación regreso a España: Me estoy despidiendo de Argentina. Con los preparativos del regreso y demás historias, el tiempo se hace corto para atender el blog como me gustaría. No obstante no quiero dejar de comentar las últimas etiquetas que estuve probando. Además aprovecho a hacer algunos comentarios generales de este viaje como una forma de reconciliarme con los vinos argentos luego de la experiencia del año anterior, donde me quedé un poco decepcionado con la elevada dulzura de lo que había probado.

Este año me voy con una sensación diferente, parece que la cosa está cambiando, hay muchas más opciones de “vinos diferentes” a la hora de seleccionar y sabiendo buscar en una vinoteca o con un buen asesor se pueden encontrar productos muy interesantes, que muestran un perfil de vinos argentinos más auténticos, menos intervencionistas y con más terruño que bodega.

Otra cosa que pude constatar y me gustó mucho es el aumento sustancial de la presencia de Cabernet Franc ya sea formando parte de cortes, o como en varietal puro. Todo lo que probé de este cepaje me hace pensar que de seguir así, en no mucho tiempo va a empezar a hacer un poco de sombra a algunos históricos. Aporta frescura y tensión, dos cosas que por lo general cuesta encontrar en nuestros caldos. 


También veo que algunas bodegas se animan a vinificar y poner en grande el nombre de cepas no tradicionales en otros tiempos poco valoradas, como por ejemplo el caso de Ver Sacrum donde la Garnacha y la Monastrell toman el protagonismo directamente en solitario. Eso me gusta porque habla de animarse a tomar algunos riesgos y a romper ciertas reglas no escritas, donde parecía ser que el que no hacía malbec no podría tener éxito. Espero que sigan multiplicándose.

Por el lado B del asunto creo, como hablaba el otro día con Francisco (Logia Petit Verdot) en una cata en Buenos Aires, que todo ese cambio, ese giro en el rumbo del vino argentino, necesita de un público preparado para aceptarlo. Ese es otro trabajo que queda por delante a comunicadores y educadores del vino, porque hasta el momento el consumidor general sigue prefiriendo las versiones edulcoradas y maderizadas de años atrás. No obstante, no hay que apresurarse ni asustarse, de a poco, todo llega. Y en el momento en que Argentina siga mostrando más terruño y menos recetas, como parece que está queriendo a ser ahora, creo que vamos a ser tomados mucho más en serio aún como país referente en el mapa vitivinícola mundial.

LOS VINOS

Según pude saber, 2 km de largo tiene la finca donde se eligen las manchas de suelo calcáreo que dan origen a las uvas de este tinto del paraje de Altamira. De Finca Beth salen muchas de las uvas que van a parar a vinos de las grandes marcas, pero decidieron que no siempre la cosa iba a ser así y nació el proyecto del vino propio. Para eso contactaron con Juampi Michelini para comandar la vinificación de este corte Malbec-Franc, que es uno de los mejores que probé este viaje, sino el mejor. Datos tomados de la nota de Nicolás Orsini (gracias Nico). 



Rojo intenso, con reflejos violetas, brillante, limpio, glicérico. Nariz de talco, cenizas, tiza, pimienta negra y un leve balsámico de fondo. Boca con nervio, fresco, muy mineral, taninos casi redondos, festival de notas balsámicas (mentol sobre todo, para mi) en el final, largo y exquisito. Ni dulzores, ni maderas tapando la voz de la uva, solo el fiel reflejo de una tierra que se expresa en vino. 

Su precio creo que ronda los $360 (20 € aprox.) y para mí vale cada peso.



De un proyecto de Eduardo Soler, con uvas provenientes de fincas ubicadas en Barrancas – Maipú y algo en Bajo Lunlunta (Mendoza), pude probar su vino de corte poco tradicional, compuesto por 50% Garnacha, y el otro 50% dividido en partes iguales de Syrah y Monastrell.

Se fermentan por separado (el syrah en barricas de roble de 500 lts. y Garnacha y Monastrell cofermentadas en huevos de cemento) y luego tienen un paso de 8 meses por huevos y barricas de 4to uso. Partida limitada a 3.200 botellas. Gracias a Diego de Argentina y sus vinos porque de su nota robé sin permiso los datos que cito en esta entrada. 



Color rojo rubí de capa media baja, luminoso, brillante y de largas piernas. Nariz con ataque de frutas, rojas, pequeñas, frescas. Al comienzo acompaña algún láctico con notas de leche, luego solo queda fruta y flores. Boca fresca, vertical, de taninos pulidos, ligero paso por el paladar pero con mucho sabor. En el final, solo en el final del trago aparece una nota más “tradicional” madura a especias y fruta roja (podría ser el Syrah, entiendo). 

Sin lugar a dudas una apuesta fuerte y sumamente interesante para que ningún vinófilo deje pasar. Su precio es de $300 (19 € aprox.) y aunque acá se arriesga más porque puede que no a todo el mundo le guste, en lo personal me encantó. Y me quedé con ganas de probar los varietales puros.

Brotes nuevos a la vista. La Argentina que se está viniendo… A no perderla de vista.

Buena vida y buenos vinos,

Salute, Rumbovino.

Difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo moderado y responsable.

18 marzo, 2016

30 Copelos un tinto de Ribeiro extraordinario!

Debía esta nota, y me debía este vino, desde hace por lo menos unos 4 o 5 años. Lo probé por primera y única vez en la casa de unos amigos. Destapamos algo al azar como para ir entrando en tema mientras se hacía la cena. Un Ribeiro tinto, vestido con una botella tipo Borgoña pesada y una etiqueta limpia, elegante y que rezaba en plata 30 COPELOS junto a la firma de su autor, José Meréns. Recuerdo ese vino. Solo ese vino de todos los que cayeron aquella noche. No recuerdo ni tan siquiera qué cenamos. Me dejó encandilado. Al día siguiente me contacté con José para visitarlo y conocer el lugar donde nacía esa joya. No pudimos quedar para vernos, no por mala disposición de su parte sino porque en aquella época el que andaba con los tiempos justos era yo, yendo y viniendo entre Argentina y Galicia.

Pasaron los años y siempre tuve esa espina clavada. He probado muchos tintos del Ribeiro que me encantaron, pero aquel no había vuelto a probarlo hasta que lo encontré en una vinoteca de Vigo y me traje una botella a casa. De esto hará cosa de 1 año y medio.

Este fin de semana lo descorchamos. Porque nos apetecía, nada más. No había eventos especiales ni nada que festejar. Solo disfrutar de una buena cena, en buena compañía y un buen vino. Qué más pedir.


30 COPELOS 2013

Tinto compuesto por un ensamblaje de variedades autóctonas de Galicia. Sousón (40%), Caíno Longo y Caíño Redondo (35%), Brancellao (10%), Ferrón (10%) y un pequeño porcentaje de Garnacha. Desgranadas a mano y cofermentadas en barricas abiertas de roble francés. Posteriormente se crían durante 6 u 8 meses en contacto con sus lías en maderas francesas, americanas y húngaras. 

No son polillas, es que la cava tiene los estantes muy juntos, je!


Aún se mantiene con un color rojo rubí con reflejos levemente tejas. Glicérico, imponente. Brillante. Limpio. Notas frescas, balsámicas, especias mixturadas con madera buena (de esa que se asoma en el fondo sin gritar demasiado alto. Más bien son susurros). Notas de laurel, especias y trazas minerales… En boca es pura seda. Se desliza por el paladar como flotando, sin tocarlo, acariciando. Cargado de sabores que se despliegan y se solapan y se mezclan y explotan y te llenan y te bañan las papilas de Ribeiro en estado puro.

Hay frescura, hay fruta, hay madera, hay especias… hay de todo… sensacional! Como lo recordaba!

Su precio ronda los 19 € aproximadamente. Ni dudaría en invertirlos nuevamente. Vale cada céntimo que uno paga. Por cierto, va a seguir mejorando en botella. Lástima que ya no nos queda.

Gracias por leernos amigos,

Buena vida y buenos vinos,

Salutes, Rumbovino.

Difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo moderado y responsable.

23 enero, 2016

Uno Velado, Oxidado y Sucio. Y otro, “normal”

Esta nota no será muy extensa. Los tiempos y las obligaciones laborales me empujan a redactar lo menos posible. No obstante no quiero, ni puedo, dejar de contarles sobre un tinto de la Tierra de Castilla y León y un blanco de Galicia que probé hace muy poquito y me gustaron muchísimo! 

Ambos, como casi siempre, los conocí gracias a mi amigo Rafa de las delicias del 69. A estas alturas mi referente a la hora de elegir buenas etiquetas.

Vamos al blanco que tiene un poco más de letra. Su nombre es SILIUS V.O.S. 2014 y lo elabora Atrium Vitis en la zona de Quiroga. Esta bodega comercializa desde hace un tiempo algunos vinos que he probado en otras ocasiones (las nuevas etiquetas las tengo todavía en casa para catar) dentro de la DO Ribeira Sacra. El tema es que este blanco no pasó el control de calidad y está fuera de la DO. Según me han dicho, fue descartado por estar Velado, Oxidado y Sucio. De ahí su nombre (VOS). Rebelión? Puede ser…

Este post no persigue el objetivo de cuestionar a los expertos de la DO, para nada. Lo único que pretende es dar a conocer un vino que a mí me pareció por demás de original y me encantó de principio a fin. Para mí no está ni oxidado, ni sucio, ni velado (aunque sí es algo turbio, pero entiendo que será por no ser filtrado y la verdad es que me importó poco). Pero bueno, no deja de ser la opinión de un consumidor más.



Se trata de uvas cultivadas en ecológico en la Finca Toucedo, compuesto por un 90% de Albariño y una pequeña parte de Treixadura. La vinificación es artesanal, luego del desfangado se somete a una crianza posterior de 6 a 12 meses sobre sus lías. No se filtra ni clarifica. Ya ven que no hay nada muy fuera de lo común en su elaboración, sin embargo el resultado es un blanco arriesgado, diferente y sumamente atractivo. Además de ofrecernos una visión más de lo que puede expresar la Albariño fuera de las Rías Baixas.

Lo más curioso es su fase visual, no lo discuto con nadie. Color tirando a amarillo ambarino (como el de un blanco con un par de años de guarda), glicérico y algo turbio. La nariz es explosiva, compleja y limpia. Notas a manzanas verdes y rojas, peras y flores. De fondo algunas notas a miel mixturadas con leves lácticos. En boca es franco, voluminoso, graso, con buena carga de frescura y de posgusto largo levemente amargo exquisito.

Por mi parte me gustaría tener un par de botellas más para ir evaluando su evolución, pero es de los vinos que no dejan indiferente a nadie. De lo mejorito en blancos que he probado últimamente. Yo los animo a probarlo y sacar sus propias conclusiones. Su precio sugerido ronda los 12 €.

Desde Atrium Vitis persiguen la filosofía de que el vino se exprese en toda su complejidad y prefieren sacrificar su aspecto visual para ganar matices en boca. Destaco esto porque creo que eso es arriesgarse, aún a costa de quedar fuera de sistema. Felicitaciones a los que se animan a romper los moldes!


Con respecto al tinto, 

Se trata del BARCOLOBO 12 Meses 2011. Corte de Tempranillo, Syrah y Cabernet Sauvignon procedentes de viñedos localizados en la Reserva Natural “Riberas de Castronuño” (Valladolid). Como reza su nombre, se cría durante 12 meses en barricas francesas.

Me pareció interesante escribir sobre él más por su futuro que por su presente. Si bien está realmente bueno ahora mismo (muy tomable y disfrutable), creo que va a seguir creciendo, y mucho, en los próximos 2 o 3 años al menos. Mi consejo es que se hagan con algunas botellas porque es un gran vino.



En la actualidad presenta una capa cromática rojo picota profunda, limpio y brillante. Nariz limpia, con notas a frutos rojos maduros (nada pasados), chocolate, tostados y especias. En boca es poderoso, franco y con taninos un poco rugosos que necesitan redondearse plenamente, pero que no molestan en lo más mínimo. En mi caso los disfruto así, aún rebeldes.

No me voy a detener en más descripciones. Quien lo pruebe encontrará sus notas… Lo más interesante es que se trata de un vino con un futuro enorme. Al menos es mi parecer.

Gracias por leernos,

Buenos vinos y buena vida. Salutes,

Rumbovino. 

Divulgando la cultura del vino y en favor del consumo responsable y moderado

10 enero, 2016

Tres magníficos gallegos para las fiestas

Una de las cosas que desde hace bastante tiempo me auto-prometí hacer con el blog es que publicaría todos los vinos que me gustasen. La promesa la cumplí a medias, ya que fui fiel al hecho de publicar solo los que me gustaban, pero no cumplí con que serían todos, ya que la gran mayoría no los publico. Ya sea por falta de tiempo o por cualquier otra excusa que siempre me doy a la hora se sentarme a escribir, publico mucho menos de lo que debiera.

Este año me propuse cambiar y dejar de prometerme cosas que no voy a ser capaz de cumplir. Así que tengo dos opciones. O bien publico como, hasta ahora, solo algunos vinos que me gustan con “su historia” y una narración que lo acompañe y sea agradable para el lector. O bien publico “todos” los vinos que me “gusten” con menos letra pero con muchas más opciones de referencia para los seguidores del blog.

Aún estoy en la disyuntiva, así que mientras me defino voy a ir haciendo un mix de notas y ya luego veré qué decisión tomo. De momento, les quiero comentar tres vinazos gallegos, de distintas zonas, que me acompañaron durante los festejos de final de año y que creo, todo el mundo debería probar.

Vamos al lío,



Comenzamos la cena con un blanco, LA PERDIDA GODELLO 2014. Ya he escrito en otras ocasiones sobre este blanco “auténtico” y “natural” que elabora nuestro amigo Nacho en Larouco, por la zona de Valdeorras aunque no se encuentra dentro de la DO. Prefiere volar libre y hace bien.

Godello naranja, fermentado con sus hollejos y en vasijas de barro a la vieja usanza, pasa unos meses en barricas usadas antes de embotellarse. Es un blanco que no es para todos los gustos, ya que rompe los moldes totalmente (abstenerse los blanqueros rancios). Mi apreciación personal es que cada día está mejor. Ha ganado en complejidad y tiene potencial para seguir envejeciendo bien (lleva el mínimo de sulfitos) y es capaz de acompañar casi cualquier tipo de comida. En la mesa tuvo elogios de entendidos y amateurs… por algo ha de ser. Más info sobre estos vinos en esta nota de hace unos meses (aquí). Una inversión de 16€ que no dudaría en hacer. 



Seguimos con los tintos y obviamente comenzamos con la Ribeira Sacra. Esta vez destapamos un GUÍMARO Finca Meixeman 2012. Lo teníamos guardado para alguna ocasión especial porque esperábamos mucho de esta etiqueta y lo cierto es que no defraudó en absoluto. Una mencía de alto vuelo, con todo el potencial de Amandi (fruta, frescura, mineralidad y verticalidad) y un toque bien puesto de maderas que le dan complejidad y longitud. Un muy buen vino por poca inversión (debe rondar los 15€).

Finalmente nos fuimos para el Ribeiro y elegimos otra etiqueta que teníamos bien guardada para alguna de estas ocasiones, A TORNA DOS PASAS 2010. Necesitó un rato de aireación para despertar y desde ahí creció hasta que se acabó la botella. Coupage de brancellao, ferrol, caiño longo y caíño redondo que elabora Luis Anxo por las tierras de bajo Arnoia y que son apenas 12 graditos de pura sutileza en la copa. Mezcla de hierbas aromáticas (principalmente laurel y orégano) con frutos rojos pequeños, de gran frescura y excelente equilibrio. Hay quienes lo clasificarían como un vino de carácter Atlántico. Puede ser, pero más allá de las clasificaciones yo diría que es otro gran tinto con el sello inconfundible de Galicia por poco más de 15€.



Bueno amigos, lo dejamos así por ahora… Ya ven que la cosa empezó bien y esperamos que siga igual o mejor. 

Gracias por leernos,

Buenos vinos y buena vida.

Salutes, Rumbovino.

Difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo moderado y responsable

19 junio, 2015

Saó Abrivat 2010...para no dejar pasar.

En general no suelo escribir sobre vinos que cato en forma rápida, sin detenerme al menos un mínimo a evaluar matices. Ya sea acodado a la barra de un bar, o de pasada en alguna feria a los codazos con los demás asistentes. No son ocasiones ideales para degustar un vino y puede suceder que un gran ejemplar se diluya entre tanto líquido previo o conversaciones banales, o puede que sea al revés y terminemos encumbrando al podio un ejemplar que está peleando con los defensas en un partido por el descenso.

Muchas veces, también, suelen darse estos yerros en aquellas etiquetas que, por los motivos que sea, solo alcanzas a beber una sola copa y quieren los astros que uno no tenga el día para reconocer calidad en el caldo… En cualquiera de los casos no es justo para el vino, ni para quien considera que este humilde aficionado (identificado en mi persona) puede aportarle alguna idea a la hora de elegir qué beber en alguna ocasión. 

Ya ven, a la hora de describir un vino, si no se hace en condiciones adecuadas, es más probable fallar que acertar. Sin embargo, ocurre que a veces un vino, habla alto y fuerte con una sola copa… y en ese caso se encienden las alarmas y el asunto es cosa seria. 

Algo así me pasó ayer con una etiqueta de las tantas que suelo probar con mi amigo Rafa en las Delicias del 69 en Lugo (buenos vinos, siempre acompañadas de un buen Jazz de fondo hacen de esa vinoteca la mejor de la ciudad amurallada, con gran diferencia). Rafa es un tipo inquieto y busca siempre cosas nuevas que agregar a su tienda… Dicen que el que busca encuentra y como es un tipo al que además le gusta compartir; cuando encuentra, cada botella que recibe la destapa para que los amigotes que lo visitamos con cierta frecuencia podamos opinar.

Así que ayer por la mañana quedamos en probar un par de etiquetas nuevas. Debo reconocer que ambas me gustaron, pero una de ellas me conquistó al momento, y solo bastó una copa…

Se trataba de un tinto de la DO Costers del Segre que elabora la Bodega Mas Blanchi I Jové. Un corte de Tempranillo (40%) Garnacha negra (35%), Cabernet Sauvignon (15%) y Merlot, que lleva por nombre SAÓ ABRIVAT 2010.

La uvas son obtenidas de viñedos trabajados en forma orgánica (tienen la certificación desde el año pasado), plantados sobre suelos arcillosos-calcáreos. Es criado durante 12 meses en maderas francesas y americanas en mayor porcentaje. Esta es una info que saqué de la web, como para presentar el vino y ponerlo en situación. Pero pueden visitar este link e informarse del proyecto en profundidad.

En la vista mostraba sus 5 añitos. Los rubíes vivos levemente atejados predominaban. De capa media, buen brillo y limpidez. Glicérico. Buenas piernas, sugerentes, atractivas. Hablo de las piernas del vino, eh! 

La nariz estaba impecable y de volumen alto. Al principio asomaban algunas notas de evolución que enseguida dejaban paso a la alegría. Creo que es un vino para una nariz especial, de esas que tienen mucha sensibilidad, porque la mía es un poco remolona y seguro se perdió gran parte de la fiesta. Aún así, mostró mucha complejidad. Frutos rojos y negros maduros, mermeladas, especias (pimienta, canela), balsámicos (mentolados), minerales (arcilla quizá?), cuero, tabaco, chocolate, y mil cosas más… Lo mejor es que estaban integrados, perfectamente… Aparecían juntos, pero se diferenciaban también por separado. No sé bien cómo explicarlo, pero en conjunto sonaban a la perfección.

Cualquier vino que ofrece tanto en nariz, me asusta al meterlo en la boca. No quiero que me defraude (ya me ha pasado varias veces). Pero como debe ser, este no fue el caso. La boca era franca, igual de compleja y con mucha frescura que sostenía ese sabor levemente goloso que aporta el roble americano pero que en su punto justo no me disgusta. Maduro, redondo, largo, exquisito. La mala definición de vinazo le queda que ni pintada.

Luego pregunté cuál era su precio. Rafa, esbozando una leve sonrisa, me dijo… sobre los 11 euros. Me dieron ganas de abrazarlo.

Como decía Quino en una de las tiras de Mafalda. Voy a cometer la “gafé” de decir que la etiqueta que eligieron no me ha gustado mucho. Solo para que nadie piense que soy amigo de quienes lo elaboran… Nada más que por eso.

Gracias por leernos,
Salutes, Rumbovino.

Difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo responsable y moderado.

26 abril, 2015

Un Super Héroe del Ribeiro

Seguimos por la línea que nos trazamos hace un tiempo. Los casi 5 años que llevamos haciendo rumbovino nos fueron marcando este camino, evolutivo y lógico nos atreveríamos a decir. El de hablar de los vinos con alma, con historia, que dicen algo más, que se la juegan, que hablan de su origen, que rompen los moldes, que te dejan pensando y agradeciendo haber abierto esa botella... De esos vinos que no abundan y apasionan.

Esta vez nos llegó con un tinto de Ribeiro. Región de blancos magníficos (poco valorados por mucho tiempo) y de historia. No es la primera vez que un tinto de Ribeiro nos emociona, y estamos seguros que tampoco será la última.

Veníamos siguiendo de cerca el proyecto personal de Xose Lois Sebio “Vinos de Encostas”, pero por esas cosas de la vida no habíamos probado ninguno de sus vinos.

Comenzamos por su tinto más básico, por calificarlo de alguna forma. Un Super Héroe que intenta pelear contra las modas y los puntuadores de vinos clonados y aburridos. Mezcla de varias viñas viejas, de pendientes complicadas, difíciles de acceder y trabajar, con paredes pedregosas y suelos de arcilla con xistos. Revoltijo de variedades autóctonas, según pudimos leer, Sousón, Carabuñeira, Caiño Longo y Caiño da Terra (Garnacha), de cultivo biodinámico, que tras la fermentación pasan un tiempo en barricas de 500 L de dos vinos. Para más detalle, en este link (vinos de encostas) podrán saber mucho más de él.



El resultado es grandioso, al menos para nuestro paladar y gusto. Si bien es su vino más accesible (tanto al bolsillo como al paladar) no se guarda nada de nada. Nariz impecable que despliega frutos negros y mentolados por doquier, pimientas, lácticos y minerales en piedra. En boca es franco, lo que uno se espera al respirarlo. Con nervio, fruta (mucha fruta) y acidez de principio a fin. Equilibrio y pureza fiel a su origen, que conocemos bastante bien, de esos Ribeiros que no te dejan indiferente y enamoran a los amantes de los vinos locos.

La definición poco vinófila de vinazo le queda perfecta.

Para los que busquen cosas diferentes y disfrutables, creemos que este Super Héroe 2010 debería estar entre los primeros de su lista, sin ninguna duda.

Gracias por leerlos amigos,
Salutes, Rumbovino.

Difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo responsable


21 diciembre, 2014

ALBAMAR O ESTEIRO Tinto 2013

Como el pan caliente, recién acaba de salir al mercado. Son solo 800 botellas, magníficamente vestidas, y mi consejo es que no demoren en hacerse con algunas de ellas.



Ya les conté de él hace un tiempo (aquí), cuando aún era una incógnita hasta su nombre. Para mí en aquella ocasión ya estaba buenísimo, aunque para su autor le faltaban un par de meses más de afinamiento en botella, y solo por eso tuvimos que esperar hasta ahora.

Lo probé nuevamente hace unos días y efectivamente está diferente y mejor aún. Este es el primer tinto con DO Rías Baixas que firma nuestro amigo y enólogo Xurxo Alba, y ya deja el listón bien alto.

Uvas Espadeiro, Caiño y Mencia de aires marinos, cofermentadas y maduradas 8 meses en barrica francesa usada. Balsámicos que desbordan, delicadeza pura en nariz y boca. Verticalidad y frescura, juventud y madurez ensambladas a la perfección. Sabores de viñas viejas castigadas por las brisas atlánticas, que transfieren a sus frutos rojos esas notas de sal, que en los tintos de esta región se incrustan a la perfección en su esqueleto hasta el punto de ser inseparables e inconfundibles.

Escribo en poesía porque este tinto es poesía. Y aunque sabemos que no es fácil hablar de los vinos de los amigos sin perder objetividad, quién es objetivo al hablar de un vino?

Nuestro consejo es que lo busquen y juzguen vosotros mismos. Su precio oscila entre los 16 a 18 €. Ya luego nos cuentan.

Gracias por leernos amigos,
Salutes, Rumbovino.

Difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo responsable”

18 mayo, 2014

Cuñas Davia, un muy buen Ribeiro

Una de las primeras cosas que todos hacemos al regresar a un sitio del que nos hemos ido hace un tiempo es acercarnos a abrazar a los viejos amigos. Y en eso estamos con Noemí, entre otros menesteres, desde que volvimos a Lugo abrazando a unos y otros.

En lo personal, uno de los amigos que visité ni bien pisé la antigua ciudad romana fue Rafa en el mercado de abastos. En este punto concretamente confluyen varias cosas que me empujan a ir a verlo con frecuencia. Los mercados de los pueblos y ciudades me transmiten algo especial, me encanta pasearme entre las tiendas viendo, escuchando, oliendo… existe una mística especial en estos lugares que transmite en gran medida el alma de ese lugar. Así fue como conocí a Rafa el año pasado, recorriendo tiendas en el mercado. Sin ningún miedo a equivocarme digo que su vinoteca, Las delicias del 69, es la mejor de Lugo. Allí están algunos de los vinos “diferentes” de España y es ahí donde encontramos gran parte de lo que bebemos cuando estamos aquí. Nos dejamos asesorar por él y lo que sigue es disfrutar…

En nuestra última visita dimos con este blanco de la DO Ribeiro. Reconocemos que lo primero que nos impactó fue su presentación. Una botella muy poco tradicional, complicada  para su manipulación y manejo, pero sumamente atractiva a la vista. Luego el consejo de Rafa terminó por convencernos, cuando en realidad ya no hacía falta hacerlo. Sin dudas los blancos de Ribeiro son cosa seria y en los últimos años la revolución enológica que hubo en toda Galicia terminó de disparar sus caldos a nivel de codearse con los grandes de España.

CUÑAS DAVIA nace de un pequeño proyecto familiar con mucha historia, elaborado por Adegas Valdavia en la localidad de Cuñas. La cosecha 2013 se trata de un coupage de cepas nobles compuesto por 70% Treixadura, 20%  Albariño,  8% Godello y 2% Lado, fermentado en tanques de inox y criado sobre sus lías con batonages diarios. Su graduación alcohólica es de 13,5% Vol. Para más info, pueden acceder a la ficha técnica.



Color amarillo pajizo y tintes verdosos, límpido, brillante y de lágrimas densas.
Con la copa quieta ya sus aromas atrapan. Volumen alto dominado por las notas tropicales, flores blancas, hierbas frescas y miel (mucha complejidad).
En boca es fresco, elegante y equilibrado. Excelente textura, untuoso y envolvente. Misma carga frutal, junto a notas cítricas que no se apreciaban en nariz. Su final es medio-largo, cerrando con un tenue amargor muy interesante.

En resumen, un ribeiro serio y completo, que está en el punto exacto para disfrutarse copa a copa antes o después de la cena si eso les gusta, o bien, acompañado de mejillones al vapor y unos langostinos y chipirones a la plancha con aceite de oliva y mixtura de pimientas como hicimos nosotros. Qué más se puede pedir?

Su precio ronda los 10 euros y creemos que es un dinero muy bien invertido.



Gracias por leernos amigos,
Salutes, y a seguir disfrutando.

10 abril, 2014

Antes de España, El Pajarito amichu



Teníamos pensado no publicar más entradas durante este tiempo de descuento que nos queda antes del viaje. Los cambios de casa siempre acarrean complicaciones y cuando la distancia que separa los nidos excede los 10.000 kms ni se pueden imaginar. Rumbovino seguirá desde la madre patria, con vinos del viejo mundo. Publicaremos otros sabores, pero con nuestra misma esencia.
  
A modo de ser sinceros, también debemos reconocer que desde hace bastante tiempo no probamos nada nuevo que nos haya cautivado al punto de ser capaz de espabilar esta modorra creativa que nos invade desde que las ansias se apoderaron de nuestro poco tiempo libre.

No obstante existía una pequeña deuda que teníamos con un vino desde hace tiempo. El débito no era con el vino en sí mismo, ni tampoco con su creador, era con los vinófilos y con nuestros propios principios blogueros desde el día en que tomamos la decisión de no dejar de contarles los vinos que nos gustan.

En Octubre del año pasado probamos esta etiqueta por primera vez… y nos encantó. Fue un fin de semana de esos en que muchas ganas de hacer catas no teníamos, y el papel y lápiz quedaban lejos de la parrilla. Así que pasó nomás… y nos quedamos con las ganas y ese compromiso moral que nos carcome cada vez que un tinto nos hace felices. Y como no queremos querellas de ningún tipo, el viernes pasado destapamos la otra botella que nos quedó guardada (habíamos comprado dos) y decidimos liquidar el asunto. 


 
EL PAJARITO AMICHU 2011
Malbec 65%, Cabernet sauvignon 24%, Cabernet Franc 8%, Viognier 3%.
Vino de autor elaborado por Sergio Casé, Jefe de enología Bodegas TRAPICHE

Color rojo picota, con destellos rubíes y violetas. Capa media. Brillante, limpio. Glicérico y de hermosas piernas.
Nariz intensa y exquisita (de las más ricas que recordamos últimamente). Sobre todo, bien arriba, la fruta roja fresca (cerezas, frutillas, guindas). Notas especiadas y mentoladas que dejan un agradable picor en la nariz. La madera está presente, pero perfectamente integrada porque entrega complejidad sin solapar la fruta (de esas maderas que gustan, sin se ser protagonistas). Mucha complejidad.
En boca es franco. Con mucha fruta roja. Untuoso, voluptuoso. Bien equilibrado con una acidez que sostiene su fruta dulce y las notas de sus 10 meses de crianza en roble francés. Deja un regusto exquisito a cereza y ciruela negra de persistencia media larga.

En conclusión, un corte tinto que resulta redondo, armónico, sin estridencias de ningún tipo… elegante y a la vez con garbo. Un gran vino de garaje, casero, de autor, o como quieran llamarlo, que por segunda vez nos dejó encantados.

La verdad es que nos arrepentimos de no haber comprado más botellas porque va a seguir mejorando con el tiempo. Lamentablemente esta cosecha se terminó. Pero ya está a la venta la añada 2012 y con etiqueta nueva, aunque siempre respetando la idea de su diseñadora original, Guadalupe la hija de 10 años de Sergio Casé. 

Nuevo diseño. Cosecha 2012

 Su precio no es barato, ronda los $150 la cosecha actual. Pero nosotros los pagaríamos nuevamente sin dudarlo. Es una buena inversión.

Abajo les dejamos todos los datos técnicos y algunos apuntes más que nos pasó Sergio Casé por correo:

“El concepto es vino garage con una producción de 1500 botellas, lamentablemente la cosecha 2011 se agoto!  Ya tenemos disponible la cosecha 2012 la cual está conformada por 55% de malbec, 20% Cabernet Sauvignon, 10% Cabernet Franc, 10% Petit Verdot y 5% de Viognier. Las uvas son del Valle de uco: el Malbec de Pareditas (parte más austral del Valle), Cab. Sauvignon de  Tunuyan, el Cab. Franc y P.Verdot de Las Compuertas.
Lo más interesante de todo esto es que es Co-fermentado, es decir que las uvas fermentan todas juntas en un mismo lugar, en los porcentajes detallados anteriormente. 
Tiene una maduración de 10 meses en roble francés.
Por cierto, el vino se llama PAJARITO AMICHU,  (Amichu=amigo en quechua). Ya con nueva etiqueta, siempre respetando la idea de la diseñadora, mi hija Guadalupe de 10 años.”

Muchas gracias por seguirnos, por leernos, por comentarnos, por estar… todo este tiempo.

Seguimos desde España!

Abrazo y salute, amigos!

Rumbovino.

20 febrero, 2014

Angélica Zapata Malbec Alta 2008, enamorados



Día de los enamorados… Ese día, esa noche, fueron especiales. No solo por la compañía de mi esposa, sino porque los días especiales los festejamos de manera especial y, hay vinos para esos días… vinos que uno guarda esperando ese momento. Esos días, con paciencia suelen llegar… los que no suelen llegar son los vinos, porque nos lo bebemos antes. Pero este vino, al que le teníamos un cariño particular, llegó. Nos lo trajimos bajo el brazo del @MardelCatas… lo ganó Noemí en el sorteo al final de la noche. Vinazo!! -nos dijeron cuando nos lo entregaban… Además venía firmado por su hacedor y todo!! Un detalle que a los frikis como nosotros nos encanta.

ANGÉLICA ZAPATA MALBEC ALTA 2008… Alejandro Vigil plasmó su firma bien grande, como diciendo el padre soy yo y estoy muy orgulloso de serlo.

Haciendo algo de historia, no tenemos memoria de haber subido al blog (ni haber bebido) muchos vinos de Catena Zapata… Por nada en especial, solo por casualidad. Ya ven, hay tanto por probar.

Pero igualmente, este Malbecazo sube directo a lo alto del podio…




En la copa mostró un hermoso color rojo rubí profundo, de capa media. Ya tiene sus añitos pero los disimula a la perfección. Piernas largas, gordas, firmes… glicérico, imponente!
Con solo asomarlo a la nariz ya se intuía que se trataba de un vino que nos iba a gustar. Desparramaba aromas por doquier. Sobre todo fruta roja joven y fresca bien acompañada de los ahumados y chocolates de la buena madera. Aromas que relajaban, como un cuento narrado por una voz ronroneante y melosa… De esas narices que te auguran una muy buena noche. Complejidad. Floral, especiado, ciruelas negras, algo de mermelada, notas minerales… un poco de todo.
En la boca resultó sabroso, con mucho volumen. Se comportó como una seda, acaricia el paladar a su paso y su tacto sedoso te derrumbaba. Las notas dulces estaban perfectamente equilibradas con esa acidez eléctrica, vibrante que te hace salivar.

En este tintazo hay elegancia y a la vez desparpajo, frescura y vivacidad. Un vino completo que muestra a la perfección todo lo bueno que puede ofrecer el Malbec en sus diferentes terruños ensamblados magistralmente. 

Es de esos vinos que te hacen disfrutar de principio a fin, y afirmar cada vez con más convencimiento que el vino es la bebida más rica del mundo! 

Su precio actual no lo tenemos claro, pero debe oscilar los $280. No vamos a poner RPC porque con estos precios es complicado. Pero vamos a decir que vale la pena invertirlos y disfrutarlo. 

Conozca más sobre Angélica Zapata Malbec 2008 :
Es un blend proveniente de uvas Malbec de diferentes viñedos. El resultado es un vino de gran concentración y elegancia.
El viñedo Angélica aporta aromas de ciruelas maduras, mermelada de frutos rojos, suavidad y volumen al paladar.
La Pirámide entrega aromas de frutos negros de carozo y notas especiadas de pimienta negra y clavo de olor.
Nicasia cuartel 2, aporta frutos rojos del bosque , frescura y elegancia. El cuartel 3 de Adrianna presenta aromas florales intensos que recuerdan a violeta y lavanda, mientras que el cuartel 9 de este viñedo aporta un color violeta oscuro y profundo, aroma de frutos negros maduros, notas minerales y un largo final en boca .
Estos cinco elementos se conjugan de manera excepcional otorgando una gran complejidad al blend final. Ideal para acompañar un gran asado argentino. 

Alejandro Vigil, Enólogo Jefe

Cosecha:
2008
Varietal:
100% Malbec
Viñedos:
Cuartel 18, Viñedo Angélica, Lunlunta, 920 snm
Cuartel 4, Viñedo La Pirámide, Agrelo 950 snm
Cuartel 2, Viñedo Altamira, Nicasia, 1095 msn
Cuartel 3, Viñedo Adrianna, Gualtallary, 1450 msn
Cuartel 9, Viñedo Adrianna, Gualtallary, 1450 msn
Fermentación:
Levaduras Seleccionadas, Max. Temp. 29 ºC durante 10 días, con 30 días de maceración
Añejamiento:
18 meses en Roble Francés, 50% Nuevo
Alcohol:
14,0 % vol
Acidez/ph:
5,60 / 3.72




Gracias por leernos,
Salute Rumbovino.

* Read this post in English in Roadwines.blogspot