Un blog de vinos por aficionados, para aficionados. Mas que un blog, nuestro cuaderno de notas.



Mostrando entradas con la etiqueta Catas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Catas. Mostrar todas las entradas

03 noviembre, 2018

XIX Salón de los mejores vinos de España

Comenzaré esta nota citando el dicho que reza es de bien nacido ser agradecido, y la verdad es que esta es la primera vez, luego de varios años años, que voy a agradecer públicamente a la Guía Peñín su invitación a todos los eventos que organiza. A la mayor parte de ellos no puedo asistir por tiempo y distancia, pero eso no cambia las cosas. Esta vez me coincidió estar en Madrid así que me fui hasta el Pabellón 14 de IFEMA a visitar el XIX Salón de los mejores vinos de España. Allí, todos los años, se reúnen las bodegas que envían sus vinos y son valorados con 90 puntos o más en la Guía Peñín de los Vinos de España. Ya se darán una idea de lo que se pueden encontrar.

Solo fui un rato el lunes, desde las 17,00 a las 20,00 y fue suficiente para catar las etiquetas que más me interesaban (otras muchas me quedaron por probar) y charlar con algunos productores o bodegueros. 

Fotos de la web


En un espacio gigante, y muy bien maquillado por cierto, se juntaron más de 300 bodegas y 1500 vinos de las diferentes DO de España. Es un evento dirigido principalmente a la gente del sector, el público en general solo puede asistir el lunes por la tarde y deber pagar una entrada cuyo precio no conozco. Los bloggers, considerados profesionales, no pagamos.

Una vez acreditados y tras dejar 5€ a cambio de una buena copa Riedel que luego puedes recuperar al devolverla, se accede al sueño de todo amante del vino. Si bien algunos stands estaban más demandados (parece que a muchos solo les apasiona ir a probar los grandes puntajes y se olvidan del resto) hay bodegas y espacio suficiente para que todo el mundo se encuentre cómodo y a gusto. 

Agradable temperatura ambiente y buena temperatura de servicio de los vinos. Cada mesa disponía de abundante agua para enjuagar copas y para hidratarse con “22 Artesian Water” de la Rioja (con y sin gas) y además unos exquisitos “Picos Artesanos Gourmet” de panadería Obando para limpiar papilas… Cada tanto la DO Jamón de Teruel cortando y ofreciendo sus productos a los famélicos o golosos que se acercaban (siempre hay cola en estos puntos, porqué será). Ya ven, todo está previsto y en el rato que estuve me bastó para entender lo que es un evento sin fracturas de ningún tipo a pesar de su envergadura (si las hay, que debe haberlas, yo no las vi). Para aplaudir!

Qué probé en el poco rato que estuve? Varias cosas… les cuento algunas: Primero visité a Eulogio Pomares para probar los tintos de su proyecto Fento Wines (Carralcoba Caiño 2016 y Espadeiro 2017). Excelentes vinos no aptos a todos los paladares (ni bolsillos), tintos atlánticos de castas casi perdidas y recuperadas, de escasa producción y excelente presentación. Balsámicos, viva acidez, pero cargados de esos terruños que besan las rías.  

Eulogio Pomares (tomada de la web)
Siguiendo por Galicia me dediqué un rato largo a probar los vinos de Coto de Gomariz, algunos blancos y todos los tintos. Siempre extraordinarios, me quedé prendado de su VX Cuvée Caco 2008. Catado a ciegas te vas a Francia y puntúas alto! Sí sí, un tinto del Ribeiro! Cosa seria!

Unos vinos que son realmente recomendables y habría que probar “casi obligatoriamente” son los elaborados por Suertes del Marqués en el Valle de la Orotava (Tenerife). Viñedos sobre suelos volcánicos que gestan vinos que huelen y saben a pólvora, fosforo… de buena acidez y excelente recorrido en boca. El 7 Fuentes, su más bajo de gama es un poema. RPC descomunal!

Otro imperdible para mí era visitar Bodega Jiménez-Landi. Garnachas puras de la sierra Gredos frescas y en ecológico sin certificar. Todas exquisitas, pero Jiménez-Landi Ataulfos 2016 es una auténtica joya. Frutas blancas, flores, tiza, anís… es un tinto, aviso. Aplausos! Romper la hucha y hacerse con alguna botella que son muy pocas!

Me pasé por Dominio del Águila y probé unos cuantos vinos. Me gustaron, pero su Pícaro del Águila 2015 Clarete me encantó!

Debo reconocer que no era mi prioridad visitar la mesa del Grupo Tempos Vega Sicilia pero casi que se cruzó en mi camino y no pude negarme. Allí probé Pintia 2014, Macán 2014 y Alión 2015… muy jóvenes aún, si bien dicen que ya se pueden beber (obvio) creo que es un pecado abrirlos tan pronto porque ganarán con años de botella. Pura potencia bien entendida.

Pasé por Dominio de Bibei donde elegí probar los más básicos (los que suelo beber). Lapola 2016 (blanco) y Lalama 2015 (tinto) de Ribeira Sacra que sin intentar que se ofenda nadie tuvieron años mejores. Están bien, me gustó más Lapola, pero es que eran soberbios!

Seguimos la ruta. Los vinos de Mallorca me gustan y en cuanto tengo oportunidad de probar alguno no la dejo escapar. Había varias opciones pero me decanté por los vinos certificados ecológicos de Finca Can Axartell. Tinto Uno 2016, Tinto Dos 2015 y Tinto Cuatro 2015 tienen una línea similar con uva Callet como bandera y columna vertebral. Buena estructura, buena frescura y mucha fruta… Me gustaron mucho!

Ya terminando el periplo visité Bodegas Avancia (del Grupo Jorge Ordóñez) y siguen sin convencerme demasiado sus Avancia Godello y Mencía. Ya por botella, tranquilo en casa, no me habían dicho gran cosa. El Godello está muy bueno pero la RPC a mi forma de ver, no es buena. Acepto discrepancias.

Finalmente hice un vuelo rasante sobre Attis Bodegas y Viñedos. Tenía un recuerdo fantástico de Sitta Finca el Molinero, que publiqué en el blog y no pude poner las cepas que integraban el vino porque no las encontré por ningún lado (ni en la web). La persona que me atendió no me lo supo decir tampoco. Ya que estaba probé un tinto (Espadeiro) y un blanco (Albariño), que estuvieron bien. Nada más.

Me voy despidiendo porque la nota se hace larga. A pesar de que luego de varios años asistiendo a diferentes actividades de cata vinculadas al vino, en lo personal prefiero las más humildes y de vinos alternativos, este salón es para no perdérselo. Así que como empecé quiero terminar. Agradeciendo la invitación, el trato recibido y el excelente el evento ofrecido. Un lujo para todos los amantes del vino… Salutes y hasta el próximo año.



Rumbovino

17 mayo, 2018

Naturales de Italia

Hace unos días atrás, aprovechando que estaba por Madrid, nos acercamos hasta Reserva y Cata, para participar de una degustación de vinos naturales Italianos, invitados por Antonio Sicurezza y Ezequiel Sanchez Mateos. Catamos vinos procedentes de tres bodegas localizadas en diferentes regiones de Italia. TENUTA BELVEDERE (Lombardía, Oltrepò Pavese), SIEMÀN (Véneto, Colinas Béricas) y TERRA DI BRIGANTI (Campania, Sannio). En total probamos 12 vinos, 4 de cada bodega, todos naturales, casi todos sin sulfitos agregados y todos, cada uno en su línea, con mucho que contar. 

Quienes suelen seguir este blog con cierta frecuencia saben que no somos muy adeptos a los post interminables en los que se describen infinidad de vinos, por lo que este tampoco será excepción a la regla. Como decía antes, cada uno de los vinos que probé me ha gustado mucho por diferentes razones que en su momento comentaré, pero de esta cata en particular tengo que reconocer que me sorprendieron muy gratamente los blancos WAI 2016 (espumoso 70% Pinot Nero y Riesling Itálico) y Pinot Grigio 2016 (100% Pinot Grigio) de bodega Tenuta Belvedere, Camaleonte 2016 (70% Garganega y partes iguales de Tai Rosso, vinificado en blanco, e Incrocio Manzoni), Mosca Bianca 2016 (60% Moscato Bianco y Garganega) y Occhio al Bianco 2016 (60% Tai Bianco y Garganega) de bodega Siemàn y Nato Nudo Fiano 2016 (100% Fiano) y el extraordinario Coda di Volpe 2017 (100% Coda di Volpe, Cola de zorro por la forma que tienen los racimos de esta uva) de la bodega Biodinámica Terra di Briganti.

Aunque no debería hacer falta aclararlo me gustaría decir que destaco los blancos porque soy más de tintos, y por lo general cuando voy a catas de este tipo son los tintos casi los únicos que me llamaban la atención, pero lo cierto es que poco a poco esa tendencia personal está cambiando y con vinos blancos como estos, el equilibrio cromático llegará más temprano que tarde.

Me he traído varias botellas a casa, así que en la medida que las vayamos descorchando iré contando con más detalle de cada uno. Por lo pronto, y siempre con la intención de equilibrar el abanico de colores, les hablaré de un tinto que me encantó en la cata y se confirmó por botella, en casa y buena compañía.

COCCÌNEA 2014

Uva: Croatina 100% (cepa autóctona característica de la región de Oltrepò Pavese)

Viñedos: Provincia di Pavía (Lombardía), donde las vides crecen sobre suelos argilo-calcáreo de origen marino.

Vino proveniente de una añada fría y con lluvia que dio lugar a un vino rústico y auténtico. Las uvas se recogen a mano y se dejan fermentar el mosto con las pieles y a temperatura controlada durante 15 días con remontadas diarias. Al final de la fermentación alcohólica, se coloca en depósitos de cemento en los que tiene lugar la fermentación maloláctica. A continuación descansa 8 o 9 meses hasta que se embotella, precedido de un único trasiego. Antes de salir al mercado, se deja en botella de 10 a 12 meses. No se utilizan sulfitos, ni durante la vinificación ni durante el embotellado. El nombre Coccìnea significa rojo escarlata en latín y también da su nombre a una familia de plantas (Banksia Coccìnea, comúnmente conocida como Banksia escarlata). Producción anual de 4000 botellas. Alcohol 13% vol. 








Color rojo picota con ribetes violáceos, capa media alta, lágrimas viscosas y delgadas. En nariz necesita aire para abrirse, no hay que apurarse, es más de susurros que de gritos a viva voz, pero con algo de tiempo (15-20 minutos) expresa mucha complejidad, dominando las notas minerales (tiza y talco) acompañadas por hierbas aromáticas (quizá laurel, orégano, menta fresca) y un fondo de fruta roja muy sutil. La boca es firme, con taninos algo angulosos aún pero que no molestan en absoluto y expresan fielmente las características de la uva que los pare. Fresco, mineral y final medio, no muy largo, pero suavemente amargo que invita a seguir bebiendo. 

Apuntes personales: Ya no es novedad para quienes nos siguen que este tipo de vinos cada día me cautivan más. Menos fruta y más tierra, de esos que no suelen gustar por golosos al primer trago sino que hay que dejarse atrapar poco a poco, trago a trago. A mi entender, este tinto rompe varios conceptos que parece que algunas personas “antinaturales” aún no terminan de tener claros. Primero los que piensan que estos vinos no tienen vida por delante (este no es viejo pero lleva ya 4 añitos encima y está para vivir otros tantos sin siquiera despeinarse), que todos saben igual, que la calidad es discutible y que solo son una moda más que se va a acabar. Creo que con vinos así esto de los vinos naturales llegó para quedarse. Claro que para sostener y afianzar esta tendencia hay que ser profesional y tomarse este trabajo muy en serio. En España se va por el buen camino, pero hay que ir mejorando día a día para ganarse la confianza del consumidor y seguir creciendo para no ser solo una moda pasajera.

Nuevamente dar las gracias a Antonio y Ezequiel por la invitación, a pesar de no saber ni quién era yo. Realmente ha sido una experiencia muy interesante en la que he aprendido mucho y en la que me he podido acercar un poco más a la naturalidad de los vinos italianos, hasta hace nada, unos perfectos desconocidos para mí.

Buena vida y naturales vinos,

Salute, Rumbovino.

Casi 8 años difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo moderado y responsable.

02 mayo, 2015

Nuestra visión de FEVINO 2015

Una tarde y una mañana fue el tiempo que dedicamos visitar esta mega Feria del vino en Ferrol los pasados 20 y 21 de Abril. Ni mucho ni poco, lo justo como para llevarnos una visión bastante clara de lo que fue y pudo haber sido.
Y tras estos dos medios días...¿qué nos dejó la Segunda Edición del Salón Internacional del Vino?
Quizá la definición que más se ajusta sería sabor agridulce. Porque como siempre pasa en este tipo de eventos, hay buenas y malas, cosas por mejorar, cosas por repetir y cosas irrepetibles.





Para mejorar o no repetir:

- El sistema de enfriado de los vinos dejó mucho que desear. Nos parece que había muy buenos vinos y un nivel general alto que merecía un trato más acorde. No hubo forma de probar una etiqueta a buena temperatura. Las que no estaban calientes, estaban heladas. Una pena... La excelencia está en los detalles.

- Por momentos hizo un calor insoportable dentro del Auditorio. Tanto los asistentes como los expositores no estábamos cómodos en ninguna parte. Así no hay quien disfrute.

- El sistema de distribuir los expositores en tres plantas no resultó eficiente. La planta baja estaba atestada de gente, la segunda muy tranquila y los de la superior tenían que pedir que suban a verlas. Hay que atender esto...

- Demasiado apretadas todas las mesas y poco espacio entre pasillos para desplazarse. Eso hizo que nadie esté cómodo trabajando o visitando. Dado que uno de los objetivos del evento es establecer contactos y hacer negocios, esta forma de organizar las mesas no es buena. Para eso, los stands individuales funcionan mucho mejor.

- Quizá el nombre de Salón Internacional le quede un pelín grande. La presencia de algunos pocos vinos de Portugal, Francia, una etiqueta de Chile, una Argentina y un par de Tokaji nos parece que se quedan un poco cortos como para dar la calificación de internacional al evento. En este sentido esperábamos algo más...

- Algunas mesas estuvieron prácticamente sin nadie que las atienda gran parte del evento. La mañana del martes hubo expositores que directamente no llevaron sus productos. En fin... tirón de orejas para los remolones.

- Otras mesas sí tuvieron gente detrás, pero es como si no las tuvieran porque no se esmeraban demasiado en mostrar y contar sus productos (preferían mirar sus móviles). Aunque entendemos que puedan estar cansados, también entendemos que gran parte de la seducción del vino está en saber comunicarlo y, en eso, estos se quedan cortos.


Para repetir, lo bueno y muy bueno,

- Organizar el evento y permitir que Galicia siga siendo anfitriona de estas actividades. Felicitaciones...

- La presencia de algunos enólogos, viticultores y bodegueros en muchas de las mesas sirviendo y explicando sus propios vinos. Para agradecer y aplaudir...

- Como decimos lo malo decimos lo bueno. Hubo mesas donde recibimos una atención exquisita, en las que daba gusto escuchar y aprender de vinos. Aplausos a esos... Fueron varios.

- Buena diversidad de terruños y cepajes.... Interesante para conocer cosas nuevas.

- Nadie se guardó los mejores vinos bajo la mesa para dárselos a los amigotes. Algo bastante común en este tipo de encuentros. Al menos nosotros no vimos a nadie hacerlo... Eso se agradece.

- Las catas magistrales y el reconocimiento a gente importante del vino.

- El horario. Muy amplio, permitió a los visitantes ir sin apuros y disfrutar de lo que más les gusta sin mirar el reloj constantemente.






¿Y de los vinos que decimos?

Lo peor fue no poder probarlos en condiciones adecuadas. Claro que los que frecuentamos estos eventos sabemos que si uno quiere catar un vino y disfrutarlo realmente, este no es el lugar ideal. Ojo, eso no quita que se debe hacer un esfuerzo por tener los vinos en condiciones.

Dicho esto, probamos cosas muy interesantes y otras no tanto, aunque en general fueron más los muy buenos que los menos buenos.

Obviamente no probamos todo, ni mucho menos. Hubo cosas que no probamos porque ya las conocíamos y otras porque no hicimos a tiempo a pesar de que nos esforzamos bastante, jeje.

Por mencionar algunas cositas que nos gustaron:

Dentro del panorama internacional destacamos,

Casi todas las etiquetas de Niepoort mostraron mucho nivel. En especial uno de Bairrada POEIRINHO, que nos impactó con su frescura y mineralidad (tiza, piedra).

Otro de Niepoort que destacamos es el LADREDO (DO Ribeira Sacra), elaborado en conjunto con Adega Guímaro. Impecable.

ALTAMANA, un Malbec Single Vineyard del Valle del Maule procedente del viñedo de Malbec más antiguo de Chile. Frutal, sedoso, envolvente y la madera en su punto justo.

Punto aparte los TOKAJI. Será que no teníamos experiencia con estos vinos, pero puttonyo arriba o puttonyo abajo, cada uno inolvidable.

De la terriña Galega,

Nos gustaron varios, pero destacamos los Ribeiro de José Merens. Tanto LAGAR DO MERENS complejo y fresco, como 30 COPELOS, un tinto que emociona. Y ya que hablamos de Ribeiro, no podemos no mencionar el EMILIO ROJO, un cromo de los difíciles de conseguir. Lo mejor es que uno se lo servía solo porque en la mesa no hubo nadie (al menos los dos medios días que estuvimos en la feria).

De la clásica Rioja, nos gustaron mucho todas las etiquetas de 300 MONGES. Incluido su blanco, recién salido al ruedo y que seguro va a dar que hablar.

Otra de las cosas interesantes y diferentes estuvieron de la mano de los chicos de Comando-G. Muy buenas Garnachas y para todos los paladares. LAS ROZAS 1er Cru 2013 quizá su punto más alto, pero calidad general alta.

De Ribera del Duero, nos gustaron mucho los PSI. Sobre todo el 2011. Vino tirando mas al power que a la sutileza pero que está realmente bueno.

Dentro de las “cepas no tradicionales” nos gustó muchísimo el FINCA SAN BLAS BOBAL 2011. Un 100% Bobal de la DO Utiel-Requena. Un vino sabroso, sedoso en boca y con mucha fruta en todo su recorrido.

Otro de las “no tradicionales” que destacamos es el VIVA LA VID-A de Lagar de Costa. Vino atlántico, directo, vertical y de mucha frescura.






Nos queda mucho en el tintero aún, pero como visión general creemos que se ajusta bastante bien a lo que vivimos en FEVINO 2015.

Solo nos queda esperar otros dos años y mientras tanto seguir disfrutando de los buenos vinos.

Gracias por leernos,
Salute, Rumbovino.

Difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo responsable

10 abril, 2015

Los albariños de José Antonio López que resisten al tiempo

Hace un tiempo días, nuestro amigo Rafa (Las Delicias del 69, Lugo), nos invitó a la presentación de los albariños que elabora José Antonio López. Uno de los nombres propios que estuvieron detrás del resurgimiento de la uva albariño como vino de calidad, hasta posicionarlo donde actualmente está, siendo considerado uno de los mejores vinos blancos del mundo para muchos críticos.

Fue una de esas catas donde además de probar los vinos, tuvimos la oportunidad de aprender verdaderamente de vinos, cosa que es muy diferente.

Este viticultor (la palabra Vigneron creo que se ajustaría aún mejor) es de esos tipos que andan desde siempre por el mundo del vino alejados de los grandes focos mediáticos, pasando lo más desapercibidos posibles a las webs y redes sociales, de esa gente que trabajan en voz baja, inculcando una forma tradicional de labrar la viña y elaborando un estilo de vinos que parece siempre ir a contracorriente de lo que manda la inmediatez del mercado.



Produce sus vinos bajo la DO Rías Baixas y sus viñedos se encuentran en la Subregión del Condado de Tea, sobre las laderas del Río Miño en el tramo final de su camino al mar. Siempre elaboró albariños. En sociedad al principio, algunas marcas reconocidas tuvieron su sabiduría detrás (Morgadío y Lusco), pero desde hace algunos años decidió hacer camino en solitario y lanzó su marca al ruedo, Tricó, nombre que se utiliza en algunas aldeas gallegas para llamar al hijo tardío, que llega varios años después de sus hermanos mayores. Un nombre por demás de acertado.

Y porqué decidimos escribir sobre los albariños de José Antonio López? Qué los diferencia de otros muchos elaborados en las Rías Baixas? Sencillo. Porque podría decirse tranquilamente que elabora vinos de guarda. Son albariños pensados para beberse unos cuantos años después de su cosecha (si uno es capaz de vencer la ansiedad por descorcharlos, claro está).

Para que se den una idea, actualmente se está comercializando la cosecha 2011 de su etiqueta más emblemática. Cuatro años después de la vendimia acaba de salir al mercado su TRICÓ 2011. Pero lo que más interesante del asunto, porque convengamos que elaborar blancos de guarda no sería ninguna cosa innovadora, es que se trata de un albariño fermentado y criado única y exclusivamente en acero inoxidable. No tiene contacto con madera y no se somete a ningún tipo de corrección. Solo el potencial y la expresión de la uva albariño en la región donde crecen y desarrollan las vides, se encierran y dan longevidad al vino en la botella.

Nos gustaría dejarles algunas pinceladas que pude anotar durante su charla porque creo que ilustran perfectamente su filosofía de trabajo y la forma de entender el viñedo.

Cuenta con los viñedos más altos de la DO (350 msnm) plantados sobre suelos muy pobres de granito descompuesto y arena en superficie. Obtiene unos rendimientos que no superan los 7.000 u 8.000 kg/ha (que está muy por debajo de los rindes medios de las Rías Baixas).

No utiliza herbicidas, solo aplica abono orgánico y nunca riega. Según sus palabras “Es una locura regar la viña en Galicia”. Considera que “lo más importante a la hora de elaborar un vino es el respeto por la tierra”.

Nunca corrige los vinos. Cree que “Los vinos son longevos por naturaleza” y que “Cada añada tiene su personalidad, por eso mis vinos son siempre diferentes”

También dice, sin que se le mueva un solo pelo, que “Los vinos serios no se consiguen con las levaduras seleccionadas”

Busca longevidad en botella y hacer vinos de largo recorrido, por eso no trabaja las lías ya que le quitan acidez y vivacidad.

En lo personal, consideramos que no hay nada mejor que uno pueda hacer para conocer a un viticultor que probar sus vinos. Y comprobar si efectivamente ejerce lo que predica, y así lo hice.

Tuvimos la suerte de experimentar una cata vertical de tres añadas diferentes de su etiqueta más conocida (TRICÓ 2010, 2011 y 2012) y además probamos la añada 2012 de NICOLÁS, su vino de pago (o parcela) que solo sale los años que el viñedo alcanza una calidad excepcional.




TRICÓ 2010 (13,5% Vol). Precio: 13,30 euros

Amarillo levemente dorado con tintes verdosos. Limpio y brillante. Glicérico, de piernas gruesas...
Aromas complejos y de volumen alto. Al principio mostró notas de frutas maduras bien mixturadas con hierbas frescas y cítricos sobre un fondo mineral. Luego, con tiempo en copa aparecieron notas de cenizas y piedras.
En boca resultó soberbio. Aún tiene mucho nervio. Fresco y filoso. Acidez media alta perfectamente balanceada con su textura grasa y untuosa. Final amargoso interminable...

Según leí por ahí, su mejor cosecha y mejor vino hasta ahora. Mi opinión es que aún tiene vida para rato. Una joya para tener bien guardada.

TRICÓ 2011 (13,5 % Vol). Precio: 13,30 euros

Es la cosecha que está actualmente en el mercado y según su creador no fue tan buena como la 2010. Yo no estoy tan de acuerdo con eso.

En copa mostró un color más dorado, como si fuese más longevo que su hermano mayor. Glicérico, limpio y brillante.
Nariz más joven, remolona al principio, floral y frutas tipo duraznos o damascos. No era su mejor perfil, pero al final de la cata había mejorado radicalmente, parecía otro vino. Mucho más vivo, fresco y expresando aromas a limones por doquier. Me encanta que los vinos me sorprendan de esa forma!
En boca resultó algo más ligero que la 2010, fresco (acidez media) y dominado por notas cítricas más maduras. Final amargoso exquisito.


Mi opinión poco profesional es que está buenísimo y estoy seguro que va a seguir creciendo con la estiba (compraría un par de botellas y las guardaría algunos años más).

TRICÓ 2012 (13,5 % Vol)

Esté aún está en la bodega, descansando, esperando su mejor momento.

En copa mostró un tono amarillo pajizo y tintes verdosos. Limpio, brillante. Glicérico.
Nariz explosiva, más jovial que los anteriores. Se lo nota joven porque sus aromas eran bien limpios y nítidos con notas de manzanas verdes, cítricos y tropicales. Le faltaba esa complejidad que da la botella.
En boca resultó franco y mostró su juventud. Directo, vertical, filoso, mineral. Final amargo típico del cepaje.

Mi opinión es que le falta madurar. De hecho al final de la cata fue el que más cualidades había perdido de los tres. Pero sigue el perfil de su creador y aún tiene un largo camino por delante.

NICOLÁS 2012 (14 % Vol). Precio: 20 euros.

Vino de finca que solo se elabora en años excepcionales. Un capricho del enólogo por decirlo de alguna manera. Y sí, leyeron bien, tiene 14 graditos.

Amarillo pajizo con tintes verdosos, brillante y limpio. Piernas gruesas, largas, lentas...

Nariz increíblemente mineral y de volumen medio. Aparecen también notas cítricas y algo de fruta tipo ananá en el fondo.

En boca es voluminoso, carnoso, estructurado, amplio. De esos vinos que parece que se pueden masticar. Impacta con su frescura (acidez media alta) al entrar en la boca y balancea perfectamente su poder. Sabe a piedras mixturadas con limones... es raro, pero exquisito. Diferente a todo lo que he probado hasta ahora en albariños. Un blanco soberbio que mantiene su alma intacta.

Mi opinión: siendo la misma cosecha, a diferencia del vino anterior, este ya se puede beber perfectamente. Claro que es una pena hacerlo ahora. Es increíble ver cómo se expresan de manera distinta las vides de una finca en particular.

Definiría este vino con palabras sueltas: es terruño, viñedo, trabajo, profundidad, raíz, granito...un vino para aplaudir.

No me gusta sentarme a escribir una nota inmediatamente después de haber probado un vino que me ha gustado mucho, porque es muy difícil mantener la poca objetividad que puedo tener, y termino escribiendo más con el corazón que con la cabeza. Por eso prefiero decantar la cosa y recordar con más calma y menos excitación lo que ese vino verdaderamente me transmitió el día que lo disfruté, más allá de las propias notas de cata.

Con estos vinos les juro que hice lo mismo, estoy escribiendo casi dos semana después de la cata, pero la verdad es que no puedo quitarme el corazón del cuerpo, para qué les voy a engañar amigos.


Cosas que me generan los vinos, qué le voy a hacer.

*Nota publicada en la revista Vinarquía Nº3






Gracias por leernos,

Salute, Rumbovino.

Difundiendo la Cultura del vino y en favor del consumo responsable

04 junio, 2013

3er Encuentro de Vinos de Autor 2013


Nos habían dicho que era el mejor evento vitivinícola que se realizaba en Buenos Aires…
Fuimos atentos, pudimos comparar y finalmente lo confirmamos, ENCUENTRO DE VINOS DE AUTOR es el mejor, sin lugar a dudas!

Ahí vamos…

Este año, gracias a los contactos de Adrian (Vinos en Buenos Aires) y a la grata invitación de Julio Tello y Ana Paixao (ANAPAIXAODM), no dudamos un segundo en confirmar nuestra asistencia para el martes 28 de mayo (se puede asistir, únicamente con invitación, a una sola jornada).

ENCUENTRO DE VINOS DE AUTOR es la única muestra de vinos argentinos de autor orientada exclusivamente a Restauranteurs, Propietarios y Personal de Vinotecas, Gerentes de Alimentos y Bebidas de Hoteles, Periodistas Especializados y Sommeliers. Podríamos, por qué no, agregar BLOGUEROS al listado, gracias a la posibilidad que brindan los organizadores a todos los que comunicamos el elixir de manera aficionada e independiente.

La verdad es que sería imposible de describir todo al detalle. No terminaríamos nunca de hacerlo. Por eso, solo vamos a enumerar algunas de las tantas cosas que nos deleitaron aquella gran tarde en el Nuevo Auditorio Buenos Aires – Buenos Aires Design, en plena Recoleta porteña.

El lugar:
Como decíamos, esta tercera edición se mudó a la Recoleta. Un salón amplio y de buen gusto, sin ser lujoso. Aunque en un momento de la tarde hubo mucha gente, el espacio fue suficiente para no agobiar. Quizá lo más flojo del recinto fue la iluminación, sobre todo en algunos lugares. Costaba reconocer los colores del elixir (ya ven que estamos con pequeñeces). Lo demás, irreprochable.

A la entrada, junto con el copón, te entregaban un índice de bodegas con el listado de todos los vinos que se podían degustar. Esto no existe en ningún evento, al menos que nosotros hayamos visitado antes. Por último, había hasta guardarropas, que siempre viene bien para dejar la tonelada de ropa que uno suele llevar por las dudas. Un detallazo muchachos!

El Catering:
Estuvo a cargo de Paladar Buenos Aires.  Excelente. No pararon en toda la tarde de servir delicatesen a los comensales. Lo cierto es que no tenemos los nombres y composición de todo lo que sirvieron, pero nos suena algo como esto: tostas de molleja, bocaditos de polenta con berenjena confitada, buñuelos de humita, brochetas de cordero, etc… una más rica que otra! Además, una pata de jamón, cortado al momento, podía degustarse en el stand de Cabaña Argentina. O también unos magníficos quesos de cabra de Cabaña Piedras Blancas. Y si uno quería cambiar de registro, Nespresso ofrecía cafés exquisitos en sus diversas variedades. Más aplausos a los organizadores! 

Los vinos:
Hubo treinta y seis, entre pequeñas y medianas, de las mejores bodegas argentas que presentaron sus productos top. Cuando leímos el listado de los que iban a participar no sabíamos por dónde comenzar. La mayoría de los vinos de Alta Gama que alguna vez soñamos probar estaban disponibles. 

Y es más, en estos lugares la gente no se empuja por pedir un vino, ni está el que te dice “dame el más caro que tengas”, ni tenés que empujarte con los que se paran delante de una mesa y no se mueven más… nada de eso. Esto es más tranqui. Acá se negocia, se hacen sociales, se consulta con los enólogos (hubo varios presentes), bodegueros, distribuidores, o quien esté disponible en el stand.  Lo único que vimos, que sigue habiendo aquí también, es aquel vivo que esconde el mejor vino bajo la mesa y se lo da a probar a los amigotes. De terror chicos!!

Foto tomada  y prestada por los organizadores del evento

Abajo vamos a mencionar las bodegas que visitamos y algunos de los vinos que probamos. Mencionaremos detalles de los que más nos llamaron la atención, teniendo presente siempre que es muy difícil mantener la objetividad luego del veinteavo vino, je.

Hay que recordar que este evento reúne parte de lo mejor que se puede beber en Argentina, por lo que es muy probable que uno vuelva a casa pletórico y más que satisfecho.


Una de las bodegas que más ganas de conocer teníamos y no defraudó para nada. Nos gustaron mucho TODOS sus productos (desde su aromático RD Sauvignon Blanc 2012, que cuesta $78; hasta el Viña de Dávalos 2009 de $435).
Los definiríamos como soberbios. Un placer beber estos vinazos puro terruño y de madera casi inexistente.

Desde sus comienzos nos tiene acostumbrados a grandes vinos. Siempre dan la talla y, podemos decir, a precios no tan disparatados.
Todos vinazos, pero destacamos el Gran Cabernet Franc 2011, a punto de salir a pista por $195, y el Gran Corte 2011 $275.  

Otra de las bodegas que soñábamos visitar y degustar sus productos. Sus Pinot Noir se encuentran entre los mejores y más exclusivos de Argentina.
Destacamos el Chacra cincuenta y cinco 2012, un PN totalmente diferente a lo que estamos acostumbrados a probar, delicado y a la vez poderoso y complejo. Impecable. Un lujo que cuesta $455. Quién se anima?

Antes de ir a la feria hicimos nuestras averiguaciones con los blogueros que habían estado el día anterior y todos coincidieron con que los Single Vineyard de Casarena eran imperdibles. Allí nos fuimos y destacamos tres de los cuatro que probamos.
SV Malbec Agrelo 2011, SV Cabernet Franc 2011 y SV Petit Verdot 2011. Su precio, $210, está más que acorde.

Hacía tiempo que no probábamos nada de esta hermosa bodega del Valle de Uco aunque teníamos muy buenos recuerdos de ella. Si bien no probamos todos sus vinos, destacamos el Atamisque Cabernet Sauvignon 2010, que nos encantó! No anotamos su precio.

Matías contando sus creaciones al público
Un novel proyecto llevado adelante por Matías Riccitelli desde el año 2009. Hace poquito que sus vinos se consiguen en el mercado interno y nuestro consejo es que los busquen porque los tres vinos que produce son imperdibles. Destacamos su República del Malbec 2011, un tinto maravilloso y con una presentación digna de aplaudir. Tiene todo! Tampoco anotamos su precio. Rondará los $300?

Otro plus para destacar es que el stand estaba atendido por Matías, siempre dispuesto a atender cualquier consulta que se le haga sobre sus mimadas botellas.

Tampoco probamos todo el portfolio de esta bodega de Agrelo, que tal como su nombre lo indica comenzó de cero con sus viñedos. Pero nos gustó y mucho, su Decero Amano Remolinos Vineyard 2010. Su precio, $330.

Otro de los íconos que no podíamos dejar de visitar, tanto por su historia como por sus vinos que son emblemas de la vitivinicultura argenta. De acá destacamos el San Pedro de Yacochuya Tinto 2010. Un blend que por su precio, $180, creemos que destaca sobre su hermano mayor, Yacochuya Malbec ($365).

Si bien en ocasiones habíamos probado alguno de los buenos vinos que elabora Susana Balbo en su proyecto personal, en esta feria nos dimos el gustazo de catar todas las etiquetas, y la verdad, es que las disfrutamos mucho.
Dos vinos, para nuestro criterio, sobresalieron del resto. Bermarco Expresivo 2010 ($210) y  Susana Balbo Brioso 2010 ($250) son dos vinazos que bien valen lo que se paga por ellos.

Bodega orgánica certificada que teníamos muchas ganas de conocer. Lamentablemente llegamos cuando había mucha gente y pudimos probar todo. Nos gustó mucho el Puro Corte D´Oro 2010, un blend orgánico muy expresivo y a muy buen precio, $120.

El colo con su creación en manos,
 sirviendo y charlando
Reciente proyecto de elaborar vinos artesanales, llevado adelante por dos ex Catena Zapata (Jeff Mausbach y Alejandro Sejanovich), que ha dado mucho que hablar por la propuesta y calidad de sus productos. Llegamos al final de la tarde noche, por lo que solo probamos la línea Zaha. A pesar de estar cansados de catar y catar, y luego de que nada nos sorprendiese durante un rato, estos vinos rompieron el molde, porque lograron sacudirnos la modorra de tanto vino parecido. El Zaha Malbec 2010 ($195), Zaha Cabernet Franc 2011($240) y Teho Malbec 2010 ($320), son tres vinazos con mayúsculas. 

Además uno de sus hacedores (el colo Sejanovich), en primera persona, era quien atendía el stand y cualquier consulta de los bebedores felices que lo visitaban. Puntazo que suma a sus grandes vinos.

Nos quedaron mil cosas por contar y mil vinos por probar, pero ya ven, la nota se haría eterna y no era la idea. 

Solo nos resta comentar que el evento es una iniciativa de las distribuidoras Altair, Catalina Uriburu, Clusters Wines Select, El Garage de Aldo, Mondovino, Montana Consultores, Prowines, SOMA y Consultora Umami, y que nos dio un placer enorme que nos hayan invitado y haber podido compartir esa hermosa tarde junto a amigos y grande vinos argentinos.

Gracias por leernos,
Salute, Rumbovino.

3er Encuentro de Vinos de Autor 2013


Nos habían dicho que era el mejor evento vitivinícola que se realizaba en Buenos Aires…
Fuimos atentos, pudimos comparar y finalmente lo confirmamos, ENCUENTRO DE VINOS DE AUTOR es el mejor, sin lugar a dudas!

Ahí vamos…

Este año, gracias a los contactos de Adrian (Vinos en Buenos Aires) y a la grata invitación de Julio Tello y Ana Paixao (ANAPAIXAODM), no dudamos un segundo en confirmar nuestra asistencia para el martes 28 de mayo (se puede asistir, únicamente con invitación, a una sola jornada).

ENCUENTRO DE VINOS DE AUTOR es la única muestra de vinos argentinos de autor orientada exclusivamente a Restauranteurs, Propietarios y Personal de Vinotecas, Gerentes de Alimentos y Bebidas de Hoteles, Periodistas Especializados y Sommeliers. Podríamos, por qué no, agregar BLOGUEROS al listado, gracias a la posibilidad que brindan los organizadores a todos los que comunicamos el elixir de manera aficionada e independiente.

La verdad es que sería imposible de describir todo al detalle. No terminaríamos nunca de hacerlo. Por eso, solo vamos a enumerar algunas de las tantas cosas que nos deleitaron aquella gran tarde en el Nuevo Auditorio Buenos Aires – Buenos Aires Design, en plena Recoleta porteña.

El lugar:
Como decíamos, esta tercera edición se mudó a la Recoleta. Un salón amplio y de buen gusto, sin ser lujoso. Aunque en un momento de la tarde hubo mucha gente, el espacio fue suficiente para no agobiar. Quizá lo más flojo del recinto fue la iluminación, sobre todo en algunos lugares. Costaba reconocer los colores del elixir (ya ven que estamos con pequeñeces). Lo demás, irreprochable.

A la entrada, junto con el copón, te entregaban un índice de bodegas con el listado de todos los vinos que se podían degustar. Esto no existe en ningún evento, al menos que nosotros hayamos visitado antes. Por último, había hasta guardarropas, que siempre viene bien para dejar la tonelada de ropa que uno suele llevar por las dudas. Un detallazo muchachos!

El Catering:
Estuvo a cargo de Paladar Buenos Aires.  Excelente. No pararon en toda la tarde de servir delicatesen a los comensales. Lo cierto es que no tenemos los nombres y composición de todo lo que sirvieron, pero nos suena algo como esto: tostas de molleja, bocaditos de polenta con berenjena confitada, buñuelos de humita, brochetas de cordero, etc… una más rica que otra! Además, una pata de jamón, cortado al momento, podía degustarse en el stand de Cabaña Argentina. O también unos magníficos quesos de cabra de Cabaña Piedras Blancas. Y si uno quería cambiar de registro, Nespresso ofrecía cafés exquisitos en sus diversas variedades. Más aplausos a los organizadores! 

Los vinos:
Hubo treinta y seis, entre pequeñas y medianas, de las mejores bodegas argentas que presentaron sus productos top. Cuando leímos el listado de los que iban a participar no sabíamos por dónde comenzar. La mayoría de los vinos de Alta Gama que alguna vez soñamos probar estaban disponibles. 

Y es más, en estos lugares la gente no se empuja por pedir un vino, ni está el que te dice “dame el más caro que tengas”, ni tenés que empujarte con los que se paran delante de una mesa y no se mueven más… nada de eso. Esto es más tranqui. Acá se negocia, se hacen sociales, se consulta con los enólogos (hubo varios presentes), bodegueros, distribuidores, o quien esté disponible en el stand.  Lo único que vimos, que sigue habiendo aquí también, es aquel vivo que esconde el mejor vino bajo la mesa y se lo da a probar a los amigotes. De terror chicos!!

Foto tomada  y prestada por los organizadores del evento

Abajo vamos a mencionar las bodegas que visitamos y algunos de los vinos que probamos. Mencionaremos detalles de los que más nos llamaron la atención, teniendo presente siempre que es muy difícil mantener la objetividad luego del veinteavo vino, je.

Hay que recordar que este evento reúne parte de lo mejor que se puede beber en Argentina, por lo que es muy probable que uno vuelva a casa pletórico y más que satisfecho.


Una de las bodegas que más ganas de conocer teníamos y no defraudó para nada. Nos gustaron mucho TODOS sus productos (desde su aromático RD Sauvignon Blanc 2012, que cuesta $78; hasta el Viña de Dávalos 2009 de $435).
Los definiríamos como soberbios. Un placer beber estos vinazos puro terruño y de madera casi inexistente.

Desde sus comienzos nos tiene acostumbrados a grandes vinos. Siempre dan la talla y, podemos decir, a precios no tan disparatados.
Todos vinazos, pero destacamos el Gran Cabernet Franc 2011, a punto de salir a pista por $195, y el Gran Corte 2011 $275.  

Otra de las bodegas que soñábamos visitar y degustar sus productos. Sus Pinot Noir se encuentran entre los mejores y más exclusivos de Argentina.
Destacamos el Chacra cincuenta y cinco 2012, un PN totalmente diferente a lo que estamos acostumbrados a probar, delicado y a la vez poderoso y complejo. Impecable. Un lujo que cuesta $455. Quién se anima?

Antes de ir a la feria hicimos nuestras averiguaciones con los blogueros que habían estado el día anterior y todos coincidieron con que los Single Vineyard de Casarena eran imperdibles. Allí nos fuimos y destacamos tres de los cuatro que probamos.
SV Malbec Agrelo 2011, SV Cabernet Franc 2011 y SV Petit Verdot 2011. Su precio, $210, está más que acorde.

Hacía tiempo que no probábamos nada de esta hermosa bodega del Valle de Uco aunque teníamos muy buenos recuerdos de ella. Si bien no probamos todos sus vinos, destacamos el Atamisque Cabernet Sauvignon 2010, que nos encantó! No anotamos su precio.

Matías contando sus creaciones al público
Un novel proyecto llevado adelante por Matías Riccitelli desde el año 2009. Hace poquito que sus vinos se consiguen en el mercado interno y nuestro consejo es que los busquen porque los tres vinos que produce son imperdibles. Destacamos su República del Malbec 2011, un tinto maravilloso y con una presentación digna de aplaudir. Tiene todo! Tampoco anotamos su precio. Rondará los $300?

Otro plus para destacar es que el stand estaba atendido por Matías, siempre dispuesto a atender cualquier consulta que se le haga sobre sus mimadas botellas.

Tampoco probamos todo el portfolio de esta bodega de Agrelo, que tal como su nombre lo indica comenzó de cero con sus viñedos. Pero nos gustó y mucho, su Decero Amano Remolinos Vineyard 2010. Su precio, $330.

Otro de los íconos que no podíamos dejar de visitar, tanto por su historia como por sus vinos que son emblemas de la vitivinicultura argenta. De acá destacamos el San Pedro de Yacochuya Tinto 2010. Un blend que por su precio, $180, creemos que destaca sobre su hermano mayor, Yacochuya Malbec ($365).

Si bien en ocasiones habíamos probado alguno de los buenos vinos que elabora Susana Balbo en su proyecto personal, en esta feria nos dimos el gustazo de catar todas las etiquetas, y la verdad, es que las disfrutamos mucho.
Dos vinos, para nuestro criterio, sobresalieron del resto. Bermarco Expresivo 2010 ($210) y  Susana Balbo Brioso 2010 ($250) son dos vinazos que bien valen lo que se paga por ellos.

Bodega orgánica certificada que teníamos muchas ganas de conocer. Lamentablemente llegamos cuando había mucha gente y pudimos probar todo. Nos gustó mucho el Puro Corte D´Oro 2010, un blend orgánico muy expresivo y a muy buen precio, $120.

El colo con su creación en manos,
 sirviendo y charlando
Reciente proyecto de elaborar vinos artesanales, llevado adelante por dos ex Catena Zapata (Jeff Mausbach y Alejandro Sejanovich), que ha dado mucho que hablar por la propuesta y calidad de sus productos. Llegamos al final de la tarde noche, por lo que solo probamos la línea Zaha. A pesar de estar cansados de catar y catar, y luego de que nada nos sorprendiese durante un rato, estos vinos rompieron el molde, porque lograron sacudirnos la modorra de tanto vino parecido. El Zaha Malbec 2010 ($195), Zaha Cabernet Franc 2011 ($240) y Teho Malbec 2010 ($320), son tres vinazos con mayúsculas. 

Además uno de sus hacedores (el colo Sejanovich), en primera persona, era quien atendía el stand y cualquier consulta de los bebedores felices que lo visitaban. Puntazo que suma a sus grandes vinos.

Nos quedaron mil cosas por contar y mil vinos por probar, pero ya ven, la nota se haría eterna y no era la idea. 

Solo nos resta comentar que el evento es una iniciativa de las distribuidoras Altair, Catalina Uriburu, Clusters Wines Select, El Garage de Aldo, Mondovino, Montana Consultores, Prowines, SOMA y Consultora Umami, y que nos dio un placer enorme que nos hayan invitado y haber podido compartir esa hermosa tarde junto a amigos y grande vinos argentinos.

Gracias por leernos,
Salute, Rumbovino.

28 abril, 2013

Sabatelius

Pues sí, malacostumbrada a la fácil palabra de Andrés, me he dejado estar, lo reconozco. 
Él tiene esa habilidad que tanto admiro. Me encanta como cuenta las cosas y pienso: Para qué voy yo a decir nada si es eso mismo y, además, lo dice mejor? Así que yo acompaño este blog con lo que creo que hago bastante mejor que es contar con imágenes. Y, pooor supueeeesto, hago de probadora, que también me divierte muchísimo, y disparo mis impresiones al aire mientras el bueno de Andrés se molesta en pescarlas y agregarlas a sus notas.

Pero esta vez, me toca escribir sola, porque acabo de estar en mi tierra y el otro Rumbovino se quedó extrañándome mucho, dice…, en tierra argenta.

Allá estuve a mil, ya que voy por cuestiones de trabajo, pero entre carreras siempre hay un rato para salir con los amigotes y la familia de vinos y tapas. De esto haré un escrito más adelante, y ahora empezaré por el final.

Antes de salir para aquí, de hacer y deshacer maleta una y mil veces porque se me iba de peso, porque nosequé y nosecuánto, pues me harté y el vino que iba a traer para Argentina, me lo destapé para la cena de esa noche…

-“Andresiño, querido -le dije por skype- no te importa, no? Ya lo pruebas tu cuando regresemos”…
-Eeemmmm… psé… claro mujeeer…

Bueno, el caso es que este vino me lo traje de la “Feira de Viños de Chantada” (Provincia de Lugo), que ¡Por cierto!  Si están en Galicia en el mes de marzo tendrán todos los fines de semana alguna feria de vino a qué asistir, y son imperdibles ya que, aunque es invierno y el tiempo no invita mucho a salir de casa, cuando uno llega allá se contagia inmediatamente de la alegría popular, y con unas buenas raciones de pulpo con cachelos y un vinito de la tierra el día se vuelve brillante.

Ribeira Sacra do Miño (Agosto 2012)
Pues allá, una de las bodegas que tenían stand en la muestra era la de Primitivo Lareu. Un escultor  que decidió tomar el testigo y proseguir con los viñedos que tenía su familia en Sabadelle en esta zona de la Ribeira Sacra do Río Miño y creó “Bodegas y Viñedos Lareu”. Aquí probamos alguno de sus vinos y nos gustaron tanto que le compramos alguna botellita para llevar. Primitivo nos contó un poco de su bodega pero había tanta gente que quedó pendiente una visita para la próxima escapada a Galicia.

El Sabatelius de autor, lo probé allá y estaba muy bueno, era un mencía joven pero sin notas estridentes sino intensas y bien estructurado.

Y la botella que, desvergonzadamente abrí en lugar de traerlo, fue el SABATELIUS CARBALLO (Carballo es roble en galego).

Me encantó! Era de estos vinos que no son fáciles de describir porque tanto en nariz como en boca saltaban distintos recuerdos a yerba, frutas rojas pequeñas, y otra serie de descriptores que hacen a la mencía de la Ribeira Sacra inconfundible. Que hay que probarlo, vaya! Son estos vinos muy temperamentales, con mucho carácter pero a la vez delicados, no sé bien cómo describirlos. Creo que, como el paisaje que los cría, están cargados de notas nostálgicas, de verde, de formas sinuosas, de clima frío y lluvioso, de tierra oscura…

Suena esto demasiado abstracto, pero no podría describirlo de otra manera.
La madera no se le notaba apenas, es más, no sé si se la notaba un poco pero por saber que había pasado por ella, ya que la acidez y la fruta y lo intenso del amargor vegetal no la dejaban asomar, quizás servía solo como para contrarrestar un poco las aristas de estos sabores.

El caso es que, descriptores tales o cuales, el vino estaba muy bueno, y se tomaba solito, sin acompañamiento, ya que el regustillo agradable invitaba a seguir tomando más y más. Y esto dice mucho de un vino ¿No?

Pienso que no es casualidad que detrás de este vino esté la mano de un artista y un heredero de esta viticultura ancestral. Creo que esto, sin duda, ya tiene que hacer un vino como mínimo especial…

Ahora nos queda esa visitilla pendiente pero, por si quieren curiosear, aquí les dejo este enlace que descubrimos por casualidad, imperdible  (Primitivo, viticultor): 
 
Ribeira Sacra do Miño (Agosto 2012)

Saúde meus amigos!!

Rumbovino