Un blog de vinos por aficionados, para aficionados. Mas que un blog, nuestro cuaderno de notas.



01 marzo, 2012

Una charla con Fernanda

Continuamos, queridos amigos, con una nueva entrevista pero con dos novedades: esta vez no se trata de un bloguero (al menos por ahora…) y además es la primera dama dentro de este tan querido bloque nuestro...

Fernanda Valenzuela nació en Chile, y por esas cosas del destino, en un momento de su vida adulta se fue a vivir a Sudáfrica, donde comenzó su relación y su pasión por el vino.
Nosotros la conocimos en la inmensidad del ciberespacio, por casualidad, como suelen ocurrir las grandes cosas. Y, desde el primer contacto, encontramos en ella una persona con un sentimiento por este mundo muy cercano al nuestro, así que, nos interesamos aún más y fuimos conociendo toda su historia y experiencia enológica a lo largo de charlas escritas y comentarios compartidos, hasta que finalmente nos encontramos y hermanamos una tarde que no olvidaremos, junto a Álvaro, en Santiago de Chile.

En esta entrevista le preguntamos sobre los vinos y terruños de Sudáfrica y de Chile. Hablamos de Argentina y del Malbec, de los blogs y su importancia, de marketing, de comercio… y de sus gustos. A pesar de que nos esforzamos en complicarle la vida con nuestras preguntas mal formuladas y desordenadas ya que no somos periodistas, claro, Fernanda se las ingenió magistralmente para regalarnos unas respuestas increíbles que generaron una entrevista para degustar, aprender y disfrutar de principio a fin...

SU VÍNCULO CON EL VINO

¿Cómo una persona con una formación de grado en ingeniería civil, termina tan vinculada al vino como en tu caso?
Ciertamente el mundo da muchas vueltas y en mi caso, la “intensidad del giro” de una de ellas, me llevó a tierras muy lejanas, Sudáfrica (2004-2007) donde no me fue posible ejercer mi profesión como tal, por restricciones laborales locales. Allí la única puerta que se abrió fue el trabajar para una empresa importadora y distribuidora, Metcalf Wines CC, vendiendo los diferentes vinos que se manejaban (franceses, chilenos, portugueses, sudafricanos…). Esto sin duda fue un enorme desafío, no sólo porque me exigió aprender muchísimo de vinos, si no que poner a disposición de un negocio muy pequeño mi conocimiento en ventas, marketing, distribución, etc. No puedo negar que fue una experiencia laboral riquísima, pero lo que sin duda me marcó “a fuego”, fue que por fin había hallado la industria en la que quería desempeñarme el resto de mi vida. Probablemente suena un poquito ingenuo, pero a través del vino me fue posible encontrar el equilibrio que buscaba para mi vida profesional, ese que iba a involucrar tanto exigencias técnicas/profesionales como placeres simples, amistades sinceras, ocasiones inolvidables y cultura, mucha cultura…

¿Y por qué la docencia del vino en tu vida?
A mí siempre me gustó enseñar, eso es innegable, pero creo que reafirmé, que esa era parte importante de mi vocación cuando, estando aún en Sudáfrica, escuché decir a clientes míos, en forma posterior a alguna presentación de mis vinos, que yo les había “inspirado” y que lo mío más que simplemente hablar de los vinos, había sido un transmitir conocimiento y emociones sobre ellos, sus países de origen, historia y costumbres. Ahora, si a esta convicción sumo que siempre he creído que se puede cambiar el mundo y la historia del mismo a través de la educación… Voilá! Aquí me tienen, con las manos en la masa tratando de aportar con mi granito de arena al futuro de la industria del vino.

LA COMUNICACIÓN DEL VINO

En Argentina y en muchos países del mundo, el consumo de vino viene disminuyendo año a año. Si bien esto obedece a diversos factores, desde nuestra visión pensamos que una de las causales podría ser la forma de comunicar el producto a los potenciales consumidores. Los especialistas en ocasiones utilizan descripciones tan complejas de los vinos que terminan alejando al comprador.
Como docente y formadora de futuros profesionales y comunicadores. ¿Consideras que debería existir un cambio en la forma de enseñar a transmitir el vino, trasladándolo a un mensaje más simple y efectivo?

Montes-Apalta (Colchagua, Chile)
Para la comunicación del vino a consumidor, creo que urge una vuelta a las bases, donde lo importante sea transmitir no con tanto detalle lo que un vino ES técnicamente hablando, si no lo que un vino PROVOCA, en el momento en que se bebe, a quienes lo beben. Es clave que esto último se haga en los términos más cercanos y comprensibles posibles, teniendo en cuenta las emociones de todos los involucrados (emisores y receptores). Llevándolo explícitamente a la educación de quienes se van a desempeñar como comunicadores, esto implicaría formarlos con una dosis mucho mayor de cultura, y porqué no, psicología y sociología también, la cual les permitiera abordar con la palabra, distintos segmentos de consumidores, en forma efectiva y exitosa.

Cada día aparecen en la web más blogs de vinos, editados en gran parte por aficionados.
¿Como profesional, cuál es tu opinión al respecto? ¿Consideras importante su aporte en la comunicación del vino?

Por supuesto que sí. Para mí, mientras más puntos de abordaje tenga el consumidor al tema vino, tanto mejor, más aún si estos hablan en su propio lenguaje, están disponibles en el momento y lugar más indicado para ellos y por supuesto algo clave, que estos logren “inspirarles”, lejos de sólo informarles.

POR EL MUNDO Y LOS NEGOCIOS

Por viajar bastante tenemos la suerte de conocer bastante bien los viñedos de las diferentes regiones de Argentina y también algunas DO de España. Como persona con experiencia y que ha viajado mucho ¿Cuáles son los aspectos más importantes que nos puedes contar sobre las regiones vitivinícolas de Chile y Sudáfrica?

La pregunta es muy amplia, pero con el fin de darles un panorama general, mencionaré aquellos aspectos que para mí, fueron más notorios y relevantes:

Chile es un país eminentemente exportador, con un consumo interno relativamente bajo, mientras que Sudáfrica es consumidor, pero en el segmento étnico blanco y mestizo (¡que no es la mayoría!).
En relación a un aspecto visible de la viticultura, es muy notable que en Sudáfrica aún existen zonas de no menor producción, donde se cultiva la parra en cabeza o Gobelet, las cuales incluso dan lugar a vinos premium (e.g. Stellenboch). Esto en cambio, prácticamente no se da en Chile, muy escasamente en parras antiguas de la zona del Maule, donde casi sólo es posible encontrar sistemas en espaldera y ya en menor medida el parronal alto.
También en un aspecto general de viticultura, en Sudáfrica así como en Chile, se han explorado los mejores terroirs para la diversidad de cepas que manejan, lo que se grafica en viñedos plantados en piedmont, cerca de la costa, valles longitudinales, etc. La problemática que sí enfrentan en Sudáfrica, es que por su latitud y condición de influencia marítima (océanos no demasiado fríos como el Atlántico e Indico), no son capaces de proveer las condiciones necesarias en forma consistente, para variedades de clima frío, pero esto lo han soslayado bastante exitosamente, explorando alternativas, que les permitan producir vinos de calidad teniendo en cuenta sus condiciones climáticas. Un ejemplo es el trabajo con cepas francesas del Ródano (Grenache, Mourvedre, Marsanne, Rousanne) e italianas (Sangiovese, Nebbiolo), por mencionar algunas.
En relación al comercio de vinos, pese a que las cadenas de retail en ambos países se llevan ampliamente la venta de vinos, existen en Sudáfrica (muy semejante a Argentina) pequeñas cadenas de tiendas de vinos en las ciudades más importantes, que atienden en forma importante el consumo de vinos de los consumidores más entendidos, con niveles de servicio excelentes y ofertas complementarias muy interesantes (catas, delivery a domicilio, programas de fidelización de clientes, etc.). En Chile en cambio, sólo hay un par de ejemplos de este tipo y la diversificación de la venta a consumidor final se ha dado a través de sitios de e-commerce, distribuidores mayoristas/minoristas y de la mano de los mismos productores, con venta directa.
Finalmente, no puedo dejar de mencionar algo que realmente me maravilló de Sudáfrica, que es la envergadura y avance de su turismo de vinos (enoturismo). En esto la diferencia con Chile es sideral. Desde la infraestructura insuperable de las bodegas mismas para recibir a los turistas, pasando por la amplia información disponible en guías, mapas ruteros, páginas webs, señalética, pasando por la completísima hotelería, hasta la existencia de prácticamente todos los rubros anexos en casi todas ellas, todos muy explorados, como la gastronomía, artesanía local, museos, etc. En gran parte su desarrollo se debe a un propósito país, de desarrollar y fomentar todas aquellas áreas turísticas, en que se tengan ventajas comparativas y sin duda, la del vino es una de ellas.

Más allá de los varietales que mejor se expresan en uno y otro lado. ¿Cómo compararías los vinos producidos por Chile, Argentina y Sudáfrica? ¿Hay sólo diferencias o es posible encontrar similitudes?

Dornier Wines (Stellenbosch, Sudáfrica)
No puedo iniciar la respuesta sin decir que las similitudes evidentes y esperadas, se basan en lo que llamamos “estilo de Nuevo Mundo”, donde descriptores como intenso, fresco, carácter frutal, madurez, gran cuerpo, fuerza alcohólica, entre otros, son absolutamente comunes a los vinos de los tres países. Ahora, las diferencias fundamentalmente radican en los estilos de elaboración, de los cuales puedo mencionar:

Manejo y presencia de los tratamientos/crianza en barrica: su predominancia es mayor en vinos de Sudáfrica, posiblemente basados en la historia del consumo local. En Argentina también es relevante, pero existe una mayor amplitud en la diversidad, mientras que en Chile lo fue hace un tiempo, pero en líneas generales la madera va en retirada en un buen número de líneas de productos, todo evidentementee empujado por requerimientos de la demanda internacional.
Blends/ensamblajes versus monovarietales: Tanto en Chile como en Argentina la tendencia ha sido responder a la demanda global por monovarietales, enfocándose en cepas emblemáticas de ambos países, o en la incorporación de nuevas investigaciones y desarrollos locales. En Sudáfrica existe también la tendencia de los monovarietales, pero simultáneamente hay un amplio trabajo relacionado con la oferta de ensamblajes estilo “Viejo Mundo” (Bordoleses, del Ródano, etc.) como novedosas incorporaciones tipo “Nuevo Mundo” (e.g. blends de Pinotage, Bordolés-Ródano, Italiano-Francés, etc.), en todos los segmentos, desde vinos masivos/comerciales, hasta los premium e incluso ultra-premiums.
Vinos dulces naturales y fortificados (encabezados): Guardando los detalles más específicos, la historia de la vitivinicultura chilena y argentina viene originalmente de la colonización española, mientras que la de Sudáfrica de la colonización holandesa, con posterior influencia británica. Esto último, más que las variedades o cepas que se plantan (en los tres actualmente prima la influencia francesa) en el país, ha determinado los estilos de vinos que es posible encontrar, siendo muy importante en Sudáfrica los vinos dulces naturales y fortificados (tipo sherry). En Chile y Argentina, en cambio, priman los vinos tranquilos secos, con un aporte menor de los dulces de cosecha tardía.
Vinos espumosos/espumantes: Aquí la diferencia entre Sudáfrica y nuestros países hermanos más allá de estar relacionada con el estilo en sí (porque los tres están fuertemente influenciados por Champagne,) va en la marca propia que ha establecido Sudáfrica para su producto, el cual no se denomina genéricamente “sparkling wine” o “espumoso/espumante” como es nuestro caso, si no Methode Cap Classique o MCC. Incluso existe una organización de productores llamada Cap Classique Association (http://www.capclassique.co.za/), la cual no sólo vela por los estándares de calidad de sus miembros, si no que promueve y comunica los productos nacional e internacionalmente.

¿Por qué consideras que Chile surgió antes que Argentina en el mundo como productor de vinos de calidad?
Porque la demanda de los vinos chilenos no estaba (ni está) dentro de los límites de nuestro país, si no lejos, en otros continentes y en algunos casos muy fuertes, en países que marcan las tendencias del consumo mundial. A esto se suma, que la época que data la reconversión de la industria en Chile (comienzos de los ‘80s), el país estaba fomentando fuertemente la inversión extranjera, por tanto fue mucho más rápida la incorporación de nuevas tecnologías y por consiguiente, la actualización y adopción de filosofías, metodologías y herramientas.

¿Qué opinas en relación a que Argentina apueste fuertemente al Malbec y deje parcialmente de lado los demás cepajes? ¿Consideras que a futuro puede acarrear inconvenientes la poca diversificación que se realiza?
Viña Santa Cruz (Colchagua, Chile)
Lo que ha hecho Argentina al tratar de explorar todas las posibilidades de calidad y estilo de vinos que una cepa puede dar, es digno de ser aprendido, y en sí mismo también es una forma de diversificación, naturalmente a menor escala. Si a esto se suma el excelente apoyo que se le ha dado a los productos a través de un marketing y comunicación asertiva (y muy creativa), da la combinación perfecta para el éxito que se está cosechando con el Malbec hoy en día. Ahora bien, este negocio del vino siempre debe ser mirado con horizontes un poco más amplios, de manera tal que se pueda decir con tranquilidad por ejemplo, esto no es moda, si no un patrón claro y estable de consumo. Y ahí viene el desafío, porque si hipotéticamente al final de ese tiempo se concluye que fue una moda, ¿qué? ¿Va a morir una parte de la industria sin ninguna alternativa de desarrollo? De este modo, considerando los tiempos naturales de crecimiento y maduración de un negocio del rubro, parece ser recomendable que existan, en paralelo, investigación y desarrollo de otras cepas y/o líneas de productos, con el fin no sólo de diversificar el riesgo en el mediano plazo, si no de ampliar la oferta, lo que nunca deja de ser interesante, en el mundo tan rápidamente cambiante en el que estamos viviendo.

Hace un tiempo visitamos Uruguay, y mientras degustábamos algunos vinos en un restaurante, el sommelier nos dijo que le parecía que los Malbec argentinos eran todos muy similares y no había cosas diferentes. Desde tu visión externa digamos, ¿te parece que es así? ¿Cómo percibes el Malbec argentino?

A mí no me parece que todos los Malbecs sean iguales, por el contrario, tuve la oportunidad de probar varios diferentes, mientras viví en Buenos Aires (de distintas regiones, estilos, etc.). Ahora sí es hay que reparar, que al tratarse de vinos monovarietales, siempre va a existir un punto en común innegable, por tanto la multiplicidad de aromas y sabores detectada por un consumidor aficionado, se va a percibir acotada sólo por el hecho de esta condición. Si a esto se suma, que Argentina ha sido un país eminentemente consumidor, es también muy probable que el estilo de vinos que se han estado elaborando tengan alguna similitud, dado que el consumidor final promedio es prácticamente el mismo, por consiguiente demanda más o menos lo mismo. No obstante, esto está cambiando gracias no solamente a nuevas oleadas de viticultores y enólogos con visiones frescas de la industria y el terroir, si no por la exposición de la misma a nuevos mercados, a través de la creciente exportación.

Imaginamos que es difícil de responder, pero como especialista en negocios y marketing ¿piensas que hay que hacer un vino a la moda o un vino que respete la filosofía del enólogo o viticultor más allá que este alejado de “lo que se consume actualmente”?

La respuesta que te puedo dar está influenciada muy fuertemente por mi formación de negocios. Para mí fríamente hablando, el vino es un bien de consumo, que existe gracias a que hay quienes lo demandan, o sea consumidores que con él ven satisfecha una necesidad. Con esto, dependiendo del enfoque que pueda tener el productor de su negocio y los plazos, que aspire para hacerlo rentable, es si la respuesta más adecuada para él es hacer inmediatamente un vino “a gusto del consumidor”, lo que equivale a que se venda ya, o por el contrario elaborar el vino que cumpla sus aspiraciones individuales, y luego trabajar estratégica pero arduamente, para encontrar a aquellos consumidores, que en el tiempo van a valorar su producto e incorporarlo luego como satisfactor de su necesidad. Con esto quiero decir, que no se puede establecer una regla única para todos en la industria, lo que sí se puede decir es, que ya sea una u otra la opción que se aborde, se haga en forma coherente y consistente, teniendo en consideración que al consumidor a la larga, no se le puede engañar.

ALGUNAS PERSONALES

¿Tienes un tipo de vino o una cepa preferida?
NQN. Neuquén, Argentina
Voy a ser bien honesta. Soy bien poco dada a buscar “mi vino favorito”, porque siempre que me enfrento a tipos o cepas, trato de encontrar cuál es el que más me impresiona, o me parece más auténtico, o por último me deja el mejor recuerdo, en la ocasión de consumo que me tocó apreciarlo… Ahora, si tengo que escoger uno por sobre todos, diría que definitivamente un espumoso y, dentro de ellos por supuesto un Champagne, lo cual me lleva involuntariamente a mencionar, que aprecio mucho a las cepas Chardonnay y Pinot Noir pero esto, además de una preferencia de paladar, por una razón sentimental, ya que eran parte fundamental del portfolio de vinos franceses, que vendía en Sudáfrica.

¿Cuál es el vino que mejor recuerdas o que más te gustó? ¿Por qué?
¡¡Uff! Qué difícil. Han sido varios, principalmente porque tuve la suerte de estudiar en Sudáfrica de vinos, en una escuela internacional donde practicábamos catando cada maravilla de diversas regiones del mundo… Además ya les comenté anteriormente, no soy muy exigente (o exquisita) respecto de gustos de vino, menos si es para beberlos… Pero en fin, mirando hacia atrás puedo mencionar los que vienen a mi memoria en estos momentos, sin mayor información que ésta: un Tokaji (Hungría), un Brunello de Montalcino (Italia), un Puligny Montrachet (Borgoña, Francia), un Pomerol (Bordeaux, Francia) un Sauvignon Blanc (Constantia, Sudáfrica o Malborough, Nueva Zelanda), un Chardonnay (Napa), Cabernet Sauvignon (Maipo, Chile), un Semillon (Australia, Hunter Valley),…¡Ay! ¡Lo siento! Me dejé llevar…

¿Un lugar para el vino? ¿Sola o acompañada?
Aquel lugar y momento del día donde el vino se sienta a gusto y pueda dejar un recuerdo muy grato (ojalá imborrable) de su presencia. De preferencia acompañada, porque su magia es expansiva y contagiosa, pero si se está en soledad, el vino mismo es sin duda una gran compañía.

...muchas gracias, un enorme placer!
El placer ha sido todo y únicamente mío. SALUD!!

10 comentarios:

  1. wow!, que entrevista! Siempre me gusta la mirada de afuera, del otro, porque nos separa de nuestras subjetividades.

    GRacias por compartir estas entrevistas, son muy ricas

    Salute!!

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  2. Fernanda Valenzuela1 de marzo de 2012, 17:23

    Gracias chicos, quedó muy hermosa. Son lo más!! :-)

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  3. Pedro Canepa García1 de marzo de 2012, 18:07

    Todavía no soy ágil para nada en el mundo virtual, así que fotos y otros recursos no se usar. por lo demas con respecto a la entrevista a Fernanda Valenzuela, les doy un NOTABLE, aunque no soy un experto, sí se leer, la entrevista y los temas tocados son excelentes. por lo tanto felicito a ambos. chévere.

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  4. Muy interesante la entrevista a una amante del Vino-no bloguera! JaJa!!

    Saludos a Uds y a Fernanda!

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  5. Queridos Ariel, Pedro y Adrián por acompañarnos y por vuestros comentarios, muchas, muchas gracias!!! Realmente es otro lujazo de entrevista, y nunca deja uno de aprender cosas nuevas ¿Verdad? Esto es impagable para nosotros, y nos sabéis cuánto nos alegra que os guste...
    Y a ti, Fernanda, pues agradecer de nuevo tu participación y todo lo que nos cuentas con tanta sabiduría y cariño. Felicidades de verdad por tus palabras...
    A los cuatro,un abrazo!

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  6. Que linda entrevista !!!
    Felicitaciones Andrés, Noemí y Fernanda

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  7. Que gran nota !!! Felicitaciones !!!

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  8. Hola Fran y José!! Muchas Gracias por los comentarios, la verdad es que nos costó mucho hacer la entrevista, pero creemos que Fernanda se lució con las respuestas y quedó muy linda! Un abrazo a ambos y salute!

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  9. Chicos, se lo dije cada una de las entrevistas que publicaron... Muy buena iniciativa, y muchas gracias por difundir lo que hacemos y en este caso la pasión con la que vive el vino Fernanda.
    Quiero destacar una de las frases finales hablando del vino: "su magia es expansiva y contagiosa" QUE GRAN VERDAD!!

    Felicitaciones!! Beos y abrazos

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  10. Fernanda Valenzuela8 de marzo de 2012, 6:43

    Muchas gracias a todos quienes leyeron la entrevista y por sus bellos comentarios.

    Salud por ustedes y por el vino, que nos hace conocernos y conectarnos.

    Cariños desde Chile!!

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Bienvenid@s a rumbovino y muchas gracias por dejarnos tu comentario!