Un blog de vinos por aficionados, para aficionados. Mas que un blog, nuestro cuaderno de notas.



Mostrando entradas con la etiqueta Albariño. Mostrar todas las entradas
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10 septiembre, 2018

Nada cambia en La Curva

Al final tras el regreso de unas vacaciones, como las que disfrutamos en Argentina hace poquito tiempo atrás, uno necesita minivacaciones para relajarse. Y mucho más si viajas del verano al invierno frío y lluvioso como el que nos tocó. Así que para huir del maldito estrés posvacacional y relajarnos un poco, nada mejor que una escapadita desde Lugo a Portonovo, en pleno corazón de las Rías Baixas Galegas. 

Todos los años intentamos ir aunque sea unos días y siempre repetimos destinos de dormida y de comida, para no fallar. La dormida en este blog no pinta nada, pero la comida y sobre todo la bebida sí que importa, así que casi cualquier mortal, por más despistado que ande, sabrá que si uno viaja a Portonovo y tiene afición por la buena comida y el buen vino sin lugar a dudas lo primero que le viene a la mente es una visita a La Curva, de Miguel Anxo Besada. Lugar de culto para los amantes del disfrute gastronómico.

Como dije antes, hace tiempo que vamos por allí por lo que ya somos viejos conocidos, y lo único que tenemos que hacer es sentarnos en la barra (somos gente de barra) y dejar que las cosas vayan llegando solas (sobre todo en lo que a vinos se refiere). Desfile de muy buena comida comenzando con una extraordinaria empanada de masa de millo (maíz) rellena de calamares en su tinta, siguiendo con unas luras fritas maravillosas, más tarde croquetas caseras de jamón ibérico y lacón con grelos (a cuales más ricas), y para cerrar con unas Xoubiñas que los amantes de los pescaditos fritos como yo deberíamos incorporar como dieta obligatoria! El intríngulis de tanto despliegue de comida rica es con qué regar el garguero para que la ingesta vaya bajando, y en eso Miguel es un maestro, para qué negarlo.

Arrancamos con tres blancos, FULCRO 2017 (Albariño de la subzona de O Salnés perfectamente equilibrado, voluminoso y con mucha nota cítrica, sobre todo pomelo, que está perfecto para disfrutarse ya pero le espera un futuro extraordinario). SÁLVORA 2016 (Otro tremendo albariño elaborado por Rodrigo Méndez de la subzona de O Salnés, con una verticalidad, complejidad y mineralidad extraordinarias, que le auguran un futuro soberbio. Está para beber y disfrutar ahora, pero estará aún mejor. Vino de guardar), y finalmente PAI ABEL 2014 (Mixtura de cepas María Gomes y Bical de Quinta das Bágeiras de la región de Bairrada, para mí la mejor zona de vinos de Portugal, que se mantiene en plena forma a pesar de sus 4 años con mucho volumen en boca, profundidad y complejidad. Para acompañar una comida completa de principio a fin!). 

Fotos de móvil, disculpas.


Entre croquetas y charlas sobre monos despiojándose pasamos a los tintos, comenzando con CHATÓ PAQUITA 2016 (vino artesanal, natural, elaborado por Sistema Vinari a base de Callet, Manto Negro y Monastrell en la región de Mallorca. Los que nos leen saben que cada vez bebemos más vinos naturales y este tinto fresco, frutoso, con notas mentoladas y mucho desenfado da la cara para gusto y disfrute de todo aquel que quiera degustar vinos puros de uva mallorquina pura. La etiqueta es extraordinaria y si bien su precio no es bajo, vale mucho la pena probarlo). Siguió QUINTA DE SAES Estagio Prolongado 2013 (elegancia y madurez en partes iguales para este blend de cepas autóctonas elaborado por Álvaro Castro en la región portuguesa de Dao. No es la primera vez que lo pruebo y sostengo la opinión de que es un vinazo a muy buen precio!). 

Posteriormente desfilaron BASTIÓN DE LA LUNA 2016 (este tinto de Rías Baixas elaborado por Forjas del Salnés, que es decir Rodrigo Méndez, con mezcla de Caiño, Loureiro y Espadeiro es una auténtica joya atlántica, salina, mineral, filosa y claramente balsámica que una vez entrada la primera copa no para de crecer hasta que la botella se acaba sin que te des cuenta. Tinto base que está para jugar en primera. Varias veces lo bebí y cada vez me gusta más), y CASTRO CANDAZ A Boca do Demo 2016 (Mencía de la Ribeira Sacra del Miño, elaborada a partes iguales por Rodrigo Méndez y Raúl Pérez, con frescura, frutos rojos, notas herbáceas, dejos balsámicos y mineralidad en partes iguales. En la línea de lo que nos tienen acostumbrados, pero en este tinto hay menos ligereza, más fondo y elegancia que en su compañero más económico de Finca El Curvado. El disfrute está asegurado y vale lo que cuesta). 




Cerramos la noche con postre, y aunque soy dulcero preferí otra copita de tinto para terminar la velada. SITTA Finca el Molinero 2016 (vino atlántico por donde se lo mire, elaborado por Bodegas Attis con mixtura de cepas tintas de las Rías Baixas. Sedoso, fresco, fruta roja fina, elegante… catado a ciegas me hubiese llevado a un Pinot Noir sin dudarlo. Gran vino, pero no encontré mucha información sobre él, ni de precio tampoco).

Como siempre pasa en la vida, llega un momento en que las cosas se terminan y esa noche en la curva tampoco fue la excepción. Así que nos retiramos encantados prometiendo volver muy pronto, pero apenados por saber que la realidad nos decía que faltaba por lo menos un año para nuestro próximo estrés posvacacional! 





Buena vida y naturales vinos,

Salutes, Rumbovino.

8 años difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo moderado y responsable

16 octubre, 2016

JUST B 2015

A contracorriente de lo que está mandado, todo aquel que sigue este blog sabrá que no soy amante de los albariños del año, mucho menos si vienen del Valle del Salnés. Estos blancos me gustan cuando se doman un poco, cuando su acidez (en ocasiones demasiado elevada, en unas regiones más que en otras) se modela un poco, pero sus matices salinos y frutales no han cedido un ápice, logrando una armonía gloriosa. En conjunto a los años de su cosecha (tres, cuatro o cinco incluso), estos albariños están maravillosos. 

No obstante, ocurre que en algunos casos están perfectos para ser bebidos casi inmediatamente, y esos me gustan mucho más aún porque no me obligan a guardarlos para poder disfrutarlos plenamente, por lo que mis ansias por descorcharlos enseguida encuentran buena fortuna.

Y aunque esto no suele ser algo que suceda con tanta frecuencia, al menos en los Rías Baixas de altas gamas, eso me pasó con este JUST B del 2015. Primera añada del proyecto personal de Belén Varela, elaborado exclusivamente con uvas 100% albariño procedentes de viñedos 
que besan la mar en el Val del Salnés dispuestos sobre el característico suelo granítico que caracteriza esta región.
 
En lo personal hubiese querido esperarlo un tiempo, como siempre hago con estos vinos, pero me lo regaló un amigo (últimamente ando de suerte con este de los amigos que me regalan vinos) y quería darle mi opinión. Así que lo destapé y disfruté de principio a fin. 





Amarillo pajizo, casi cristalino. Brillante y limpio. Nariz intensa, para no dejar de olerlo, compleja donde las notas tropicales, nada exageradas, dominan la partida (piña, maracuyá y mango en primera plana, con melocotón maduro y dejos florales). En estos orígenes nunca faltan los sabores a manzanas tipo royal y suaves cítricos como el pomelo rosado. En boca es franco, sabroso, con cierta cremosidad y acidez perfectamente integrada que lo hace fácil de beber y disfrutar hasta la última copa. 

Este vino ya tiene todo lo que espero de un albariño, frescura, frutosidad, mineralidad, equilibrio y largura, sin tener que esperar y desesperar. No sé cuál es su precio sugerido ya que, como dije, fue un regalo de un amigo, pero en creo que el comienzo de este proyecto no podría ser más prometedor.

Buena vida y buenos vinos,

Salutes, Rumbovino.

6 años difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo responsable y moderado.

10 abril, 2016

GRANBAZAN, Albariños del Salnés




Hay cambios en Granbazán, los vinos de la DO Rías Baixas de Agro de Bazán. Para festejar su vendimia número 35 este clásico se ha puesto sus mejores galas y sale al mercado con todo para mostrarse. Etiqueta renovada, que mantiene su estilo clásico pero con una línea más moderna y atractiva, que a mi juicio funciona muy bien. Botella oscura de cuello largo que aporta elegancia y en su interior los caldos de la cosecha del 2015 que parece que van a dar mucho que hablar en Galicia. Gran parte de sus vinos proceden de su Finca de Tremoedo en Vilanova de Arousa, a muy pocos metros del mar.

GRANBAZÁN Etiqueta Verde 2015

100% Albariño, de cepas de 30 años con vinificación tradicional, estilo joven.

Color amarillo pajizo muy claro, con tonos levemente verdosos, brillante y limpio. Al agitar la copa muestra lágrimas robustas y de caída lenta. Interesante presencia. Nariz de mucha intensidad que remite directamente al cepaje y más específicamente al origen de la uva en el Val do Salnés. Cítricos como el limón y pomelos maduros, notas herbáceas, algo de ruda y fondo salino. Boca jugosa y vivaz, de gran frescura (pero sin perder peso y estructura), cítricos acompañados con un suave dulzor de fondo que se funde con el típico amargor final del albariño. 


Una buena factura en una cosecha nueva, y de festejo, que ya se puede disfrutar o guardar un tiempo porque ya saben que esta uva mejora aún más con la estiba. Me gustó mucho y su precio (8,90 €) lo pone en una RCP buena o más.


GRANBAZÁN Etiqueta Ámbar 2015

100% Albariño, selección de uvas de la Finca Tremoedo. Elaborado con mosto flor, previa maceración en frío y tras la fermentación se somete a una corta crianza con sus propias lías antes de embotellarse.

Color dorado leve, con ribetes verdosos. Glicérico, brillante, limpio. Mucha intensidad aromática, de buena complejidad donde las notas maduras de frutas como la pera y piña dominan la escena, presencia de pomelos, manzanas rojas, hierbas aromáticas y puntas lácteas de fondo. La boca es más voluminosa y amplia que la de su hermano menor. Se lo nota con más peso y cremosidad, pero a su vez desborda frescura y expresa el marcado recorrido cítrico que imprime a sus frutas el Valle del Salnés. Cierra con unas agradables notas amargas y el posgusto es medio largo. 



Otro albariño que habla en voz alta de su origen, de perfecta factura y que vale mucho la pena probar. Al igual que el etiqueta verde, si bien la 2015 fue una cosecha que permite disfrutar de un gran albariño ahora mismo, creo que el mejor momento de este vino está por venir. Guardaría un par de botellas porque tiene un gran futuro. Su precio ronda los 12,90 € y la RCP sigue siendo buena o muy buena.

Dos etiquetas de referencia que no defraudan en nada a los amantes del albariño expresivo, filoso y longevo del Val do Salnés. Ideales para marisco, sol y mar.

Buena vida y buenos vinos amigos,

Salutes, Rumbovino.

Difundiendo las cultura del vino y en favor del consumo responsable y moderado.

23 enero, 2016

Uno Velado, Oxidado y Sucio. Y otro, “normal”

Esta nota no será muy extensa. Los tiempos y las obligaciones laborales me empujan a redactar lo menos posible. No obstante no quiero, ni puedo, dejar de contarles sobre un tinto de la Tierra de Castilla y León y un blanco de Galicia que probé hace muy poquito y me gustaron muchísimo! 

Ambos, como casi siempre, los conocí gracias a mi amigo Rafa de las delicias del 69. A estas alturas mi referente a la hora de elegir buenas etiquetas.

Vamos al blanco que tiene un poco más de letra. Su nombre es SILIUS V.O.S. 2014 y lo elabora Atrium Vitis en la zona de Quiroga. Esta bodega comercializa desde hace un tiempo algunos vinos que he probado en otras ocasiones (las nuevas etiquetas las tengo todavía en casa para catar) dentro de la DO Ribeira Sacra. El tema es que este blanco no pasó el control de calidad y está fuera de la DO. Según me han dicho, fue descartado por estar Velado, Oxidado y Sucio. De ahí su nombre (VOS). Rebelión? Puede ser…

Este post no persigue el objetivo de cuestionar a los expertos de la DO, para nada. Lo único que pretende es dar a conocer un vino que a mí me pareció por demás de original y me encantó de principio a fin. Para mí no está ni oxidado, ni sucio, ni velado (aunque sí es algo turbio, pero entiendo que será por no ser filtrado y la verdad es que me importó poco). Pero bueno, no deja de ser la opinión de un consumidor más.



Se trata de uvas cultivadas en ecológico en la Finca Toucedo, compuesto por un 90% de Albariño y una pequeña parte de Treixadura. La vinificación es artesanal, luego del desfangado se somete a una crianza posterior de 6 a 12 meses sobre sus lías. No se filtra ni clarifica. Ya ven que no hay nada muy fuera de lo común en su elaboración, sin embargo el resultado es un blanco arriesgado, diferente y sumamente atractivo. Además de ofrecernos una visión más de lo que puede expresar la Albariño fuera de las Rías Baixas.

Lo más curioso es su fase visual, no lo discuto con nadie. Color tirando a amarillo ambarino (como el de un blanco con un par de años de guarda), glicérico y algo turbio. La nariz es explosiva, compleja y limpia. Notas a manzanas verdes y rojas, peras y flores. De fondo algunas notas a miel mixturadas con leves lácticos. En boca es franco, voluminoso, graso, con buena carga de frescura y de posgusto largo levemente amargo exquisito.

Por mi parte me gustaría tener un par de botellas más para ir evaluando su evolución, pero es de los vinos que no dejan indiferente a nadie. De lo mejorito en blancos que he probado últimamente. Yo los animo a probarlo y sacar sus propias conclusiones. Su precio sugerido ronda los 12 €.

Desde Atrium Vitis persiguen la filosofía de que el vino se exprese en toda su complejidad y prefieren sacrificar su aspecto visual para ganar matices en boca. Destaco esto porque creo que eso es arriesgarse, aún a costa de quedar fuera de sistema. Felicitaciones a los que se animan a romper los moldes!


Con respecto al tinto, 

Se trata del BARCOLOBO 12 Meses 2011. Corte de Tempranillo, Syrah y Cabernet Sauvignon procedentes de viñedos localizados en la Reserva Natural “Riberas de Castronuño” (Valladolid). Como reza su nombre, se cría durante 12 meses en barricas francesas.

Me pareció interesante escribir sobre él más por su futuro que por su presente. Si bien está realmente bueno ahora mismo (muy tomable y disfrutable), creo que va a seguir creciendo, y mucho, en los próximos 2 o 3 años al menos. Mi consejo es que se hagan con algunas botellas porque es un gran vino.



En la actualidad presenta una capa cromática rojo picota profunda, limpio y brillante. Nariz limpia, con notas a frutos rojos maduros (nada pasados), chocolate, tostados y especias. En boca es poderoso, franco y con taninos un poco rugosos que necesitan redondearse plenamente, pero que no molestan en lo más mínimo. En mi caso los disfruto así, aún rebeldes.

No me voy a detener en más descripciones. Quien lo pruebe encontrará sus notas… Lo más interesante es que se trata de un vino con un futuro enorme. Al menos es mi parecer.

Gracias por leernos,

Buenos vinos y buena vida. Salutes,

Rumbovino. 

Divulgando la cultura del vino y en favor del consumo responsable y moderado

02 octubre, 2015

ENXEBRE 1999. ¿Quién dijo que al albariño es mejor beberlo joven?

Mucho se ha hablado ya de este asunto. Se ha discutido bastante y aunque las opiniones se enfrentaron durante mucho tiempo, hoy parece que algún grado de acuerdo hay. Al menos en este aspecto. El albariño se puede guardar, años y años. Y con la estiva, mejora y se transforma…

El problema radica en que la demanda generalizada de esta joya blanca es como vino del año, fresco, salitroso, frutal, vibrante y filoso. Los expertos, y por ende los consumidores comunes, lo casan con los excelentes mariscos y pescados de las Rías Baixas. Lo asocian con los ríos que desaguan al mar y con las verdes costas que visten Galicia. El albariño es juventud, expresividad y brío. Acuerdo en que puede ser así, pero lo comparto un poco menos. No me gusta, o casi no me gusta, el albariño del año. Lo tengo hablado con amigos que elaboran verdaderas obras maestras en O Salnés. Se los dije sin cortarme un pelo porque lo creo de esa manera. Siempre acordamos cuando hablamos de estos temas. Ellos ven el potencial de esta uva y quieren guardarla un tiempo, pero no pueden. El mercado ordena y los vinos vuelan.

Mis blancos, los que compro o me regalan, van a la bodega y ahí se quedan… En la oscuridad descansan, se aplacan, redondean, crecen, maduran y deslumbran… Lo tengo comprobado con varias botellas y etiquetas. Da igual si son de más o menos “calidad” o si se pensaron para guardar un tiempo. Todos ganan con los años…

También mi suegro los guarda, pero porque se le pasa beberlas. Ahí, a las entrañas de la bodega de la aldea. A la humedad y frescura de ese sótano llego yo cada tanto, a buscar botellas olvidadas. Allí la encontré hace dos años. ENXEBRE cosecha 1999 (Bodega Condes de Albarei).

Confieso que le tenía fe, mucha fe (últimamente hasta creo en Dios). Llegó el día,la comida, y la destapé… Cuánto más me iba a estar carcomiendo la curiosidad?



Un líquido amarillo ambar, oro líquido, inundó la copa. La cosa pintaba bien. Esperé, contuve el aliento. La dejé respirar un rato y acerqué la napia. No había frutas como las manzanas verdes, ni los cítricos que alguna vez seguramente habían sido su seña de identidad. De la copa explotaron aromas complejos, de evolución, extraordinarios. Algo de tierra húmeda (lógico) que de a poco se fue desvaneciendo para dejar notas a petróleo, queroseno, neumáticos...era como imaginaba que podría ser el sumergirse en un Riesling de 20 años. 

...Luego de un rato llegó al paladar. Glicérico, denso al tacto. Aún le quedaba frescura para dar y tomar. Emocionante. Similar a lo que mostraba en su fase aromática, complejo, hasta diría mineral. Terroso, largo y vivo, muy vivo.

El nombre de ENXEBRE viene de hacerlo a la vieja usanza. Sin historias raras. Ni barricas ni nada parecido (no me confieso amante del albariño con madera). Uvas de calidad, que fermentan y hacen vino… Lo cierto es que no sé mucho más de él, pero desde Condes de Albarei esperan que les cuente la experiencia. Les escribí cuando dí con ella.

Lamento no haber encontrado más de éstas por ahí. Tengo otras aguardando, pero no serán de tantos años porque me confieso impaciente a la hora de guardar vinos. Serán albariños que fueron creados para ser bebidos jóvenes, pero como dije antes, yo los quiero ver crecer y deslumbrar a quien los disfruta. Como este.




Salute y buena vida.
Gracias por leernos, Rumbovino.

Difundiendo la cultura del vio y en favor del consumo responsable.

10 abril, 2015

Los albariños de José Antonio López que resisten al tiempo

Hace un tiempo días, nuestro amigo Rafa (Las Delicias del 69, Lugo), nos invitó a la presentación de los albariños que elabora José Antonio López. Uno de los nombres propios que estuvieron detrás del resurgimiento de la uva albariño como vino de calidad, hasta posicionarlo donde actualmente está, siendo considerado uno de los mejores vinos blancos del mundo para muchos críticos.

Fue una de esas catas donde además de probar los vinos, tuvimos la oportunidad de aprender verdaderamente de vinos, cosa que es muy diferente.

Este viticultor (la palabra Vigneron creo que se ajustaría aún mejor) es de esos tipos que andan desde siempre por el mundo del vino alejados de los grandes focos mediáticos, pasando lo más desapercibidos posibles a las webs y redes sociales, de esa gente que trabajan en voz baja, inculcando una forma tradicional de labrar la viña y elaborando un estilo de vinos que parece siempre ir a contracorriente de lo que manda la inmediatez del mercado.



Produce sus vinos bajo la DO Rías Baixas y sus viñedos se encuentran en la Subregión del Condado de Tea, sobre las laderas del Río Miño en el tramo final de su camino al mar. Siempre elaboró albariños. En sociedad al principio, algunas marcas reconocidas tuvieron su sabiduría detrás (Morgadío y Lusco), pero desde hace algunos años decidió hacer camino en solitario y lanzó su marca al ruedo, Tricó, nombre que se utiliza en algunas aldeas gallegas para llamar al hijo tardío, que llega varios años después de sus hermanos mayores. Un nombre por demás de acertado.

Y porqué decidimos escribir sobre los albariños de José Antonio López? Qué los diferencia de otros muchos elaborados en las Rías Baixas? Sencillo. Porque podría decirse tranquilamente que elabora vinos de guarda. Son albariños pensados para beberse unos cuantos años después de su cosecha (si uno es capaz de vencer la ansiedad por descorcharlos, claro está).

Para que se den una idea, actualmente se está comercializando la cosecha 2011 de su etiqueta más emblemática. Cuatro años después de la vendimia acaba de salir al mercado su TRICÓ 2011. Pero lo que más interesante del asunto, porque convengamos que elaborar blancos de guarda no sería ninguna cosa innovadora, es que se trata de un albariño fermentado y criado única y exclusivamente en acero inoxidable. No tiene contacto con madera y no se somete a ningún tipo de corrección. Solo el potencial y la expresión de la uva albariño en la región donde crecen y desarrollan las vides, se encierran y dan longevidad al vino en la botella.

Nos gustaría dejarles algunas pinceladas que pude anotar durante su charla porque creo que ilustran perfectamente su filosofía de trabajo y la forma de entender el viñedo.

Cuenta con los viñedos más altos de la DO (350 msnm) plantados sobre suelos muy pobres de granito descompuesto y arena en superficie. Obtiene unos rendimientos que no superan los 7.000 u 8.000 kg/ha (que está muy por debajo de los rindes medios de las Rías Baixas).

No utiliza herbicidas, solo aplica abono orgánico y nunca riega. Según sus palabras “Es una locura regar la viña en Galicia”. Considera que “lo más importante a la hora de elaborar un vino es el respeto por la tierra”.

Nunca corrige los vinos. Cree que “Los vinos son longevos por naturaleza” y que “Cada añada tiene su personalidad, por eso mis vinos son siempre diferentes”

También dice, sin que se le mueva un solo pelo, que “Los vinos serios no se consiguen con las levaduras seleccionadas”

Busca longevidad en botella y hacer vinos de largo recorrido, por eso no trabaja las lías ya que le quitan acidez y vivacidad.

En lo personal, consideramos que no hay nada mejor que uno pueda hacer para conocer a un viticultor que probar sus vinos. Y comprobar si efectivamente ejerce lo que predica, y así lo hice.

Tuvimos la suerte de experimentar una cata vertical de tres añadas diferentes de su etiqueta más conocida (TRICÓ 2010, 2011 y 2012) y además probamos la añada 2012 de NICOLÁS, su vino de pago (o parcela) que solo sale los años que el viñedo alcanza una calidad excepcional.




TRICÓ 2010 (13,5% Vol). Precio: 13,30 euros

Amarillo levemente dorado con tintes verdosos. Limpio y brillante. Glicérico, de piernas gruesas...
Aromas complejos y de volumen alto. Al principio mostró notas de frutas maduras bien mixturadas con hierbas frescas y cítricos sobre un fondo mineral. Luego, con tiempo en copa aparecieron notas de cenizas y piedras.
En boca resultó soberbio. Aún tiene mucho nervio. Fresco y filoso. Acidez media alta perfectamente balanceada con su textura grasa y untuosa. Final amargoso interminable...

Según leí por ahí, su mejor cosecha y mejor vino hasta ahora. Mi opinión es que aún tiene vida para rato. Una joya para tener bien guardada.

TRICÓ 2011 (13,5 % Vol). Precio: 13,30 euros

Es la cosecha que está actualmente en el mercado y según su creador no fue tan buena como la 2010. Yo no estoy tan de acuerdo con eso.

En copa mostró un color más dorado, como si fuese más longevo que su hermano mayor. Glicérico, limpio y brillante.
Nariz más joven, remolona al principio, floral y frutas tipo duraznos o damascos. No era su mejor perfil, pero al final de la cata había mejorado radicalmente, parecía otro vino. Mucho más vivo, fresco y expresando aromas a limones por doquier. Me encanta que los vinos me sorprendan de esa forma!
En boca resultó algo más ligero que la 2010, fresco (acidez media) y dominado por notas cítricas más maduras. Final amargoso exquisito.


Mi opinión poco profesional es que está buenísimo y estoy seguro que va a seguir creciendo con la estiba (compraría un par de botellas y las guardaría algunos años más).

TRICÓ 2012 (13,5 % Vol)

Esté aún está en la bodega, descansando, esperando su mejor momento.

En copa mostró un tono amarillo pajizo y tintes verdosos. Limpio, brillante. Glicérico.
Nariz explosiva, más jovial que los anteriores. Se lo nota joven porque sus aromas eran bien limpios y nítidos con notas de manzanas verdes, cítricos y tropicales. Le faltaba esa complejidad que da la botella.
En boca resultó franco y mostró su juventud. Directo, vertical, filoso, mineral. Final amargo típico del cepaje.

Mi opinión es que le falta madurar. De hecho al final de la cata fue el que más cualidades había perdido de los tres. Pero sigue el perfil de su creador y aún tiene un largo camino por delante.

NICOLÁS 2012 (14 % Vol). Precio: 20 euros.

Vino de finca que solo se elabora en años excepcionales. Un capricho del enólogo por decirlo de alguna manera. Y sí, leyeron bien, tiene 14 graditos.

Amarillo pajizo con tintes verdosos, brillante y limpio. Piernas gruesas, largas, lentas...

Nariz increíblemente mineral y de volumen medio. Aparecen también notas cítricas y algo de fruta tipo ananá en el fondo.

En boca es voluminoso, carnoso, estructurado, amplio. De esos vinos que parece que se pueden masticar. Impacta con su frescura (acidez media alta) al entrar en la boca y balancea perfectamente su poder. Sabe a piedras mixturadas con limones... es raro, pero exquisito. Diferente a todo lo que he probado hasta ahora en albariños. Un blanco soberbio que mantiene su alma intacta.

Mi opinión: siendo la misma cosecha, a diferencia del vino anterior, este ya se puede beber perfectamente. Claro que es una pena hacerlo ahora. Es increíble ver cómo se expresan de manera distinta las vides de una finca en particular.

Definiría este vino con palabras sueltas: es terruño, viñedo, trabajo, profundidad, raíz, granito...un vino para aplaudir.

No me gusta sentarme a escribir una nota inmediatamente después de haber probado un vino que me ha gustado mucho, porque es muy difícil mantener la poca objetividad que puedo tener, y termino escribiendo más con el corazón que con la cabeza. Por eso prefiero decantar la cosa y recordar con más calma y menos excitación lo que ese vino verdaderamente me transmitió el día que lo disfruté, más allá de las propias notas de cata.

Con estos vinos les juro que hice lo mismo, estoy escribiendo casi dos semana después de la cata, pero la verdad es que no puedo quitarme el corazón del cuerpo, para qué les voy a engañar amigos.


Cosas que me generan los vinos, qué le voy a hacer.

*Nota publicada en la revista Vinarquía Nº3






Gracias por leernos,

Salute, Rumbovino.

Difundiendo la Cultura del vino y en favor del consumo responsable

13 diciembre, 2014

Vinos de las canastas navideñas. Críticas y sugerencias.

Se acerca fin de año y, como cada vez, se repite el siempre bienvenido regalo de empresa. Para estas fechas, en muchos hogares se hacen presentes las típicas cestas conteniendo obsequios varios, en general orientados a regocijar el estómago, obligándonos a meter un par de kilos extras a nuestros esculturales cuerpos.

En las “canastas” hay un poco de todo para llenar la mesa navideña. Comenzando con los típicos entrantes, siempre caen chorizos o salchichones, con suerte algún jamoncito, quesos y latas variadas, cerrando con productos para el postre como turrones (de variados tamaños y especies), y abundantes polvorones de cualquier sabor y color.

Eso es en lo referente a productos sólidos. Pero, para regar la mesa navideña qué?

Para esto, otro de los clásicos que nunca faltan son los típicos Cavas o vinos espumantes (se acepta también la versión más económica que puede consistir en unas botellas de sidra) y por supuesto un par de vinos, al menos un blanco y un tinto.

Creo que, algunos más o algunos menos, vamos a estar todos de acuerdo en que estos son los productos que siempre caen en las canastas navideñas. Pero, el asunto es que no sé porque razón, a la hora de elegir los vinos, las empresas en general suelen fallar. Y es de este tema sobre el que quiero expresarme en este post.

Foto tomada de fiesta.uncomo.com
Tanto en España como en Argentina, estas canastas en su interior suelen contener caldos que sus etiquetas no aparecen ni en google, y en gran parte de los casos además son de calidad discutible o directamente mala. Pero lo peor es que el corolario final de todo esto es que los brebajes terminan siendo utilizados en muchos casos para hacer el guiso durante la semana, o pasan a formar parte del agua del inodoro en el corto plazo.

Ojo, con esto que digo no quiero parecer un desagradecido ni un sibarita que solo acepta como regalo grandes reservas. Por favor no me malentiendan. No va por ese lado la crítica. Lo que motiva mi comentario es que estos fallos suelen ocurrir por alguno de estos motivos que se deberían revisar y corregir.

Motivo 1: Algunas empresas encargan sus regalos a otras empresas especializadas en la temática y éstas, a la hora de hacer más diferencias, se aprovechan de que en gran parte de los casos quienes reciben los regalos, de vinos sabe poco o nada. Con lo que obviamente lo que vaya dentro importa poco.

Motivo 2: Las empresas no encargan sus regalos a otras empresas especializadas y deciden armar sus propias cestas, lo que hace que en el afán de gastar menos, da lo mismo el vino que metan (también se aprovechan del escaso conocimiento enofílico de los receptores del obsequio).

Motivo 3: igual que el anterior, con la diferencia de que los que no tienen ni idea de vinos son los de la empresa que regalan la canasta. Esto es peor aún, porque la elección ni siquiera es por motivos económicos, sino por desconocimiento puro y duro.

Seguramente hay muchos motivos más para enumerar, pero para no abundar en detalles, con estos tres me vale.

Sin embargo, como no me gusta ser de los que critican sin aportar ninguna solución a los problemas (cosa que hacen a las mil maravillas los partidos políticos que están en la oposición en cualquier lugar del mundo), mis propuestas para solucionar esto son las siguientes:

Solución 1: Partiendo de la premisa de que lo importante en un regalo no es la cantidad sino la calidad. En lugar de 4 botellas de vino que no conoce (ni bebe) ni dios, pongan solo 1 o 2 que produzcan placer beber.

Solución 2: Antes de meter los vinos en la canasta navideña, hagan la cata ustedes. Nunca regalen nada que no sean capaces de beber.

Solución 3: No es necesario que los vinos sean de bodegas de renombre. Hay pequeñas bodegas que elaboran vinos exquisitos y por muy poco dinero. Para eso es importante dejarse asesorar por alguien que sepa del tema. Eso les aseguro, les hará ahorrar dinero a pesar de tener que pagar al profesional que los asista. Además dan trabajo a más gente.

Este es mi pequeño y humilde consejo para algunas empresas (no generalizo). Luego no digan que no les avisé. Las soluciones son sencillas... Para el próximo año ya lo saben.

Para cerrar el post y como ejemplo de lo que estoy diciendo, les dejo estas tres etiquetas de vino que nos regaló una empresa de Lugo (no voy a decir el nombre porque no viene al caso) que, sin realizar una altísima inversión en los productos (como verán a continuación), hizo una gran elección. Felicitaciones!





ADONIS Albariño 2013

Se trata de un vino de Autor, elaborado por un pequeño lagar perteneciente al grupo de Bodegas Artesanas de Rías Baixas. Es de la zona de Ribadumia, su producción es muy pequeña y por tanto el vino está muy cuidado. Su precio ronda los 5 Euros.

Color amarillo pajizo, casi coloro. Limpio y brillante...
En nariz es de intensidad media, pero sus aromas son maravillosos: perfumes florales y frutas como el melocotón, albaricoque y piña. También algo de miel al fondo...

En boca se expresa de manera muy diferente, porque te recibe con una gran frescura que la nariz no anticipa. Dominan los cítricos como el pomelo amarillo, limón. Es sedoso en su paso por el paladar y de final amargoso con ciertos dejos florales muy atractivos.

Un albariño que me resultó curioso porque parece una buena mixtura entre lo mejor de los vinos de la zona de O Rosal y Val de Salnés. Interesante y por poco dinero. Para tener más que presente.


PIONERO MACCERATO Colleita 2013

Elaborado por Viña Almirante, en la Comarca de Caldas de Reis, perteneciente a la DO Rías Baixas. Su precio ronda los 8,5 euros.

Las uvas que componen este albariño de cosechan más tarde, logrando granos de mayor maduración y tenor alcohólico (12,5% Vol.) y antes de la fermentación el 100% de las mismas se someten a una maceración en frío buscando mayor extracción aromática y frescura. Es resultado es un vino muy particular.

Color amarillo suave con tonos dorados. Brillante, limpio, de lágrimas gruesas y persistentes.
Su nariz al principio es tímida, pero con un poco de agitación mejora notablemente. Hay complejidad con notas a bollería, levaduras, luego frutas tropicales y flores bancas.
En boca es muy musculoso, con gran volumen y mucho cuerpo, dueño de una textura increíblemente cremosa. Sus notas dominantes son de fruta más dulzona, pero su frescura le otorga equilibrio y longitud.

Un albariño diferente que me gustó muchísimo, y seguro de muy buena aceptación general. Además me gusta su cierre con tapa a rosca.


MARCELINO I Colleita 2013

Un Ribeira Sacra elaborado por Marcelino Alvares González en su pequeña bodega localizada en A Carqueixa, Proendos (Sober) AMANDI. 

Pequeña producción, vino sin madera y compuesto por las variedades Mencía, Tempranillo y Garnacha nacidas en los siempre difíciles bancales del Sil. Parte de esta uva debe ser vendimiada en barcas. Eso da una idea de lo que su cuidado y cultivo significan.

Color rojo picota, brillante y limpio.
Aromas al principio lácticos, dulce de leche, mantecosos y mucha ciruela madura. Al agitar copa aparecen notas mentoladas, vegetales y amargos como el azúcar quemada.

En boca es franco con la nariz, notas amargosas ricas, balsámicos, hierbas aromáticas y frutos negros maduros. Tiene frescura y su paso por el paladar es ágil y gustoso.

Sin ser un grandioso Ribeira Sacra, de una cosecha complicada como la 2013, este tinto cumple perfectamente y está muy disfrutable. De esos vinos cuya botella se acaba pronto. No encontré su precio, pero calculo que rondará los 6 o 7 euros.

Creo que cualquiera de estos vinos son excelentes opciones para llenar las canastas navideñas y hacer disfrutar a los comensales.

Salute amigos y Felices Fiestas!

Rumbovino, 

"Difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo responsable"


03 agosto, 2014

Vinos Olvidados: ORBALLO 2002

Bajo este título iremos contando a los lectores sobre vinos que por uno y otro motivo han sido olvidados en el tiempo. Puede tratar de clásicos que han ido a menos hasta casi pasar desapercibidos por los consumidores actuales, demandantes de novedades constantes, o de botellas que han quedado escondidas en algún rincón de cualquier lugar y años después vuelven a nosotros casi sin querer y terminan sorprendiendo. Este espacio no irá de vinos “guardados” a propósito por algún entendido que busca la máxima expresión de un gran reserva; no, nada que ver con eso. Este espacio va de contar historias de vinos que nos hacer volver a creer que esta bebida todo lo puede y nos devuelven la magia que solo el vino es capaz de transmitir...

Estoy casi seguro que hace 12 años, eran poquísimos, e incluso me arriesgaría a decir casi ninguno, los viticultores o enólogos que elaboraban albariños pensando en largas guardas, vinos que se bebiesen con el tiempo. Creo que no lo pensaban si quiera, porque esta uva casi siempre se utilizó para hacer vinos cosecheros, que duraban lo que duraba el año o la sed de los aldeanos.
También pienso que quienes elaboraron y embotellaron este vino (Bodegas La Val, en la zona de O Rosal en aquellas épocas), quizás tampoco pensaban en que ese licor aguantaría estoico el paso de los años. O quizás sabían que podría aguantar el paso del tiempo, pero seguramente pensaron que caería en alguna garganta apurada dentro de su primer año de vida, porque como decía arriba, el albariño de antes se bebía rápido, sin tanta espera. Hasta el de ahora sigue elaborándose con ese concepto en la mayoría de los casos. O eso me parece a mí.
Esta uva es dueña de una acidez, estructura y graduación alcohólica -entre otras grandísimas cualidades, claro- que le permiten resistir al tiempo como pocas… Sin tanta intervención en la bodega y sin tanta barrica, ni cosas extrañas. El solo poder de la fruta le da larga vida a esta joya gallega que cada vez encandila con más fuerza el mundo del vino.
Yendo al “olvidado” que nos convoca… este ORBALLO de la cosecha 2002, llegó a manos de mi suegro sabe dios de dónde y cómo. Pero el asunto es que tal como llegó fue a parar a la cava subterránea de su casa de la aldea (no con la intención de añejarlo, sino que ese era el lugar donde guardarlos sin que molesten en otro lado), a la que va de tanto en tanto y a la que baja mucho menos frecuentemente aún.
Allí durmió esta botella casi 12 años, a oscuras, en silencio y en condiciones de temperatura ideales, hasta que a quien escribe estas líneas se le ocurrió hurgar entre botellas llenas de polvo y dar con ella. Reconozco que la quité de su lugar con mucho cuidado, con temor de lesionar lo que llevase dentro… Mis expectativas de encontrar algo bueno en su interior no eran muy elevadas (por sus años, porque había sido concebido para beber joven y sobre todo por mi poca fe)… Sin embargo, con el vino, todo puede pasar…
Esperamos unas semanas hasta que decidimos descorcharla sin mucha esperanza. Aunque teníamos la misma ansiedad de los niños cuando están desenvolviendo un regalo.
El corcho, arriba estaba un algo desgranado, pero salió íntegro y estaba en perfectas condiciones… Buen augurio, dije… y si nos sorprende?
Servimos una copa… buen color…. Dejamos respirar bastante…Y vaya si nos sorprendió!

Color dorado (no muy profundo), brillante, limpio. Vivo, impoluto. Largas piernas ilustraban la copa…
Nariz intensa. Fresca y limpia. Notas a frutas tropicales maduras (plátanos, piña, maracuyá), bollería, lácteos. Sobre el fondo se percibía una nota clara que me recordaba a un Riesling (tipo petróleo, neumático).
En boca estaba lo mejor. Franco, suave, equilibrado, fresco… Una textura increíblemente cremosa acariciaba el paladar. Final complejo y largo. Exquisito.
Luego comencé la tarea de averiguar cosas de este vino… La verdad es que encontré muy poco. La bodega que lo elabora (La Val) solo menciona el vino bajo el título de “Otras Marcas” que comercializa.
Los llamé y les conté la historia. Pude saber que se trataba de un 100% albariño de diversas fincas y que su elaboración no tuvo, ni tiene (porque lo siguen comercializando) nada de especial. Maceración, fermentación y maduración corta en acero inoxidable. Ya ven...tal como yo pensaba, un albariño como cualquiera de las otras millones de botellas que se elaboran cada año en Rías Baixas. También me comentaron que no hace mucho tiempo atrás destaparon algunas botellas del ´97 y estaban exquisitas...
Cuando le conté esta historia aun amigo, muy cercano al mundo del vino me dijo “Es que ya no se hacen albariños como los de antes”
Muchas gracias por leernos,
Salutes, Rumbovino.



18 mayo, 2014

Cuñas Davia, un muy buen Ribeiro

Una de las primeras cosas que todos hacemos al regresar a un sitio del que nos hemos ido hace un tiempo es acercarnos a abrazar a los viejos amigos. Y en eso estamos con Noemí, entre otros menesteres, desde que volvimos a Lugo abrazando a unos y otros.

En lo personal, uno de los amigos que visité ni bien pisé la antigua ciudad romana fue Rafa en el mercado de abastos. En este punto concretamente confluyen varias cosas que me empujan a ir a verlo con frecuencia. Los mercados de los pueblos y ciudades me transmiten algo especial, me encanta pasearme entre las tiendas viendo, escuchando, oliendo… existe una mística especial en estos lugares que transmite en gran medida el alma de ese lugar. Así fue como conocí a Rafa el año pasado, recorriendo tiendas en el mercado. Sin ningún miedo a equivocarme digo que su vinoteca, Las delicias del 69, es la mejor de Lugo. Allí están algunos de los vinos “diferentes” de España y es ahí donde encontramos gran parte de lo que bebemos cuando estamos aquí. Nos dejamos asesorar por él y lo que sigue es disfrutar…

En nuestra última visita dimos con este blanco de la DO Ribeiro. Reconocemos que lo primero que nos impactó fue su presentación. Una botella muy poco tradicional, complicada  para su manipulación y manejo, pero sumamente atractiva a la vista. Luego el consejo de Rafa terminó por convencernos, cuando en realidad ya no hacía falta hacerlo. Sin dudas los blancos de Ribeiro son cosa seria y en los últimos años la revolución enológica que hubo en toda Galicia terminó de disparar sus caldos a nivel de codearse con los grandes de España.

CUÑAS DAVIA nace de un pequeño proyecto familiar con mucha historia, elaborado por Adegas Valdavia en la localidad de Cuñas. La cosecha 2013 se trata de un coupage de cepas nobles compuesto por 70% Treixadura, 20%  Albariño,  8% Godello y 2% Lado, fermentado en tanques de inox y criado sobre sus lías con batonages diarios. Su graduación alcohólica es de 13,5% Vol. Para más info, pueden acceder a la ficha técnica.



Color amarillo pajizo y tintes verdosos, límpido, brillante y de lágrimas densas.
Con la copa quieta ya sus aromas atrapan. Volumen alto dominado por las notas tropicales, flores blancas, hierbas frescas y miel (mucha complejidad).
En boca es fresco, elegante y equilibrado. Excelente textura, untuoso y envolvente. Misma carga frutal, junto a notas cítricas que no se apreciaban en nariz. Su final es medio-largo, cerrando con un tenue amargor muy interesante.

En resumen, un ribeiro serio y completo, que está en el punto exacto para disfrutarse copa a copa antes o después de la cena si eso les gusta, o bien, acompañado de mejillones al vapor y unos langostinos y chipirones a la plancha con aceite de oliva y mixtura de pimientas como hicimos nosotros. Qué más se puede pedir?

Su precio ronda los 10 euros y creemos que es un dinero muy bien invertido.



Gracias por leernos amigos,
Salutes, y a seguir disfrutando.

28 octubre, 2013

Vega Sicilia, Marqués de Riscal, Goliardo y más: Seguimos en A Curva

Considero que sentarse a escribir una nota con el tiempo escaso es un error y casi nunca suelo hacerlo, porque al igual que un buen vino requiere su tiempo para ser disfrutado, una buena nota necesita lo mismo para ser escrita. No obstante este no va a ser el caso. Porque el tiempo apremia y porque los vinos que les voy a contar no necesitan prólogo.

La tercera noche en A Curva (Portonovo) fue de esas oportunidades donde uno parece haber cumplido “el sueño del pibe”. Justo coincidió que Ángel Camiña (uno de los nombres propios de Forjas de O Salnés) cumplía años y se juntaba con sus amigos a cenar en la taberna. Nosotros no somos amigos de él, pero resultó que casi terminamos siéndolo al final de la noche. De cada vino, algunos a ciegas y otros no, que descorcharon aquella noche Ángel y Miguel, una copa fue para nosotros, acodados como siempre a la barra del bar…

… Aquella tercer noche en A Curva, desfilaron por nuestros sentidos vinos INMENSOS.
No recordamos el orden en que fueron apareciendo, no llevamos cámara de fotos pero sí un móvil viejo con camarita de pocos pixeles… Eso importa poco.

VEGA SICILIA ÚNICO 1973
Sí sí…leyeron bien! Si me preguntan hoy, creo que nunca más en mi vida tendré una oportunidad de tomar una reliquia como esa… Ese vino nacía cuando yo tenía 1 año... y es un Vega Sicilia Único!! Que se yo…llámenme exagerado, pero esas cosas se dan pocas veces en la vida.

Color teja y capa baja (obvio, tenía 40 años!). Nariz intensísima a fruta roja madura, compotas, mermeladas, chocolates, cafés, vainillas, mokas, un desparramo… (no tengo nariz suficiente para descubrir ese vino). En boca, igual. La acidez que presentaba era impactante… mezcla de dulces de diferente tipo, higos pasos, frutos secos y más… Larguísimoooo (no tengo paladar para ese vino tampoco y es una pena que lo beba yo, pero que me quiten lo bailado).




MARQUÉS DE RISCAL GRAN RESERVA 2001
Otra joya que llegó a nuestra copa desde un botellón de litro y medio. Este Rioja es mítico, qué les voy a decir yo que no sepan.

Vista rojo rubí con evolución a los teja en los ribetes y capa media baja. En nariz un festival de mixturas… chocolates, vainillas, frutos secos, ciruelas pasas, guindas (mucho volumen de aromas). Al meterlo en boca explotaba. Potente, envolvente, sedoso…con acidez marcada y aún taninos presentes (mucha viiidaaa por delante). Posgusto larguísimo a ciruelas muy maduras. Tremendo (solo me salen adjetivos, sepan disculpar).



GOLIARDO ESPADEIRO 2007
Cata a ciegas…Llegó un botellón de litro y medio.

Color rojo rubí de capa media, brillante y limpio. Notas frescas intensas, herbales y frutos rojos pequeños. En boca era fresco (marcada acidez), muy frutal aún a pesar de sus años y con notas especiadas. Me pareció un tinto vibrante y directo. Sin dudas un “vino Atlántico”.

Primera vez que pruebo un vino con esta uva autóctona de Galicia (Espadeiro) y me quedé muy conforme. Habitualmente se utiliza como uva de corte, pero Rodri (Forjas de O Salnés) lo elaboró como varietal puro y quedó esta belleza de vino, puro nervio para los amantes de los caldos diferentes. Aplausos!

LEIRANA BARRICA 2008
Color amarillo dorado, brillante y limpio (me encantan esos colores en un vino). Nariz intensa con notas lácticas, bollería, orejones, piña (ananá) y cítricos como el pomelo. En boca es una seda, glicérico y envolvente… Resulta fresco y se presentan más claras las notas cítricas. Final laaargoo y levemente amargo. Exquisito…vinazo!

Se trata de un 100% albariño criado 12 meses en barricas de roble de 4º uso. Obviamente estas maravillas las elabora Rodri en Forjas de O Salnés. También me dejó cautivado este vino. Prometo buscarlo y tomarlo por botella porque una copa me supo a poco!

De izquierda a derecha... GOLIARDO, LEIRANA y SKETCH



SKETCH 2009
Color amarillo dorado brillante y limpio. Volumen medio alto de aromas con notas cítricas (pomelo), minerales, lácticas y algún dulzor de madera. En boca resultó sedoso, envolvente. Encontré algún herbáceo, frutas tropicales y menos frescura que el anterior. Lo que más me gustó de este vino es su textura en boca. Por lo demás no me dijo mucha cosa a pesar de tratarse  un gran producto.

Este vino es una rareza sin dudas. Se trata de un 100% albariño elaborado por Raúl Pérezque luego de su elaboración en barricas grandes (750 litros) se somete a una crianza en botella en jaulones metálicos que se sumergen a 19 metros de profundidad en una cueva en la ría de Arousa durante 3 meses. Otra de las locuras a la que nos tiene acostumbrados este brillante enólogo. Habíamos escuchado hablar de este vino y teníamos mucha curiosidad… Otro gustazo que nos dimos!


Al final de la noche charlamos un rato con Ángel, cruzamos teléfonos, correos, agradecimiento, abrazos y propuesta de visitar Forjas de O Salnés la próxima vez…

Obviamente allí estaremos!

Gracias por leernos,

Salute, Rumbovino

24 octubre, 2013

BLANCOS, la Lupa Bloguera

Se vienen los calores argentos y los blancos comienzan a estar cada día más presentes en las mesas de los amantes del buen beber (no confundir esta terminología con el club…). En esta edición los Blogueros del Vino barrimos las góndolas en busca de propuestas interesantes para los lectores…

Nosotros como aún estamos en España nos pareció interesante acercarles dos blancos que conocimos en nuestro viaje por el Val de O Salnés, en Rías Baixas y que nos gustaron muchísimo. Obviamente tratándose de este terruño todos se imaginarán que vamos con dos Albariños, y para no defraudar a quienes así lo pensaron, justamente de este cepaje estamos hablando.


Vista: amarillo pajizo, brillante y limpio.
Nariz: volumen alto y muy agradable. Destacan las notas tropicales junto a dejos florales y cítricos (lo menos intenso).
Boca: bien franco con la nariz, frutal y fresco. Retrogusto levemente amarguito delicioso.




A este albariño lo probamos en tres ocasiones diferentes y nos encantó las tres veces. No es difícil de conseguir, ya que se trata de la etiqueta más económica de las que elabora la gran Adega Condes de Albarei en las Rías Baixas, y la verdad es que no falla. Si bien no se trata de un vino de grandes complejidades, resulta muy sabroso y con una Muy Buena RPC. Su precio es aprox. 9 euros.




Vista: amarillo pajizo, con ribetes verdosos. Brillante y limpio. Lágrimas densas y de caída lenta.
Nariz: intensidad media pero de más complejidad que el anterior. Destacan los aromas florales, tropicales y cítricas. Muestra una nota mineral marcada muy interesante.
Boca: corpulento, glicérico, llena la boca y envuelve el paladar (esta estructura sin dudas se logra con el trabajo de  6 meses de crianza sobre lías finas). Resulta fresco y muy frutal. Al igual que en la nariz su nota mineral le otorga elegancia y complejidad.



Se trata del primer vino de pago de las Rías Baixas y creo que de Galicia. Destacamos su presentación, tanto en el diseño de la botella como en el logotipo que lo representa (Transformación, mutación, transición, cambio… desde la piedra al vino). Es un albariño de alta gama que solo se comercializa en lugares exclusivos o en la misma bodega, pero realmente vale la pena probarlo. Su precio, 16 euros y la RPC Buena a Muy Buena.

Notas interesantes: Por un lado remarcar que un porcentaje de las ventas de este vino (5%) se destinan a Programas de apoyo, prevención y lucha contra las drogas. Aplaudimos la iniciativa! Por otro lado, les recomendamos visitar Pazo Baiónporque el proyecto en su totalidad es espectacular, las 22 hectáreas de viñedos (algunos de más de 40 años), los jardines, el palomar, el Pazo (Palacio) y la bodega con la última tecnología…todo fundido con gran gusto. De los lugares más hermosos que visitamos en el Val de O Salnés sin lugar a dudas. Queremos agradecer a Alicia Martínez por la exquisita atención que nos brindó.

Vista del Pazo y los viñedos


Acá les dejamos la web de Pazo Baión, para que vean en detalle de qué se trata este gran proyecto y puedan contactarlos.

Fusión  perfecta entra la piedra y el acero inoxidable...lo viejo y lo nuevo









En los links de abajo pueden ver los blancos que eligieron para ustedes los demás Blogueros del Vino:









Muchas gracias por leernos amigos,
Salute, Rumbovino.