Un blog de vinos por aficionados, para aficionados. Mas que un blog, nuestro cuaderno de notas.



Mostrando entradas con la etiqueta Vinos de Portugal. Mostrar todas las entradas
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03 abril, 2018

Essencia y Simplemente, a puro Vinho, en Porto

Ya lo he dicho en otro post anterior y lo confirmo cada vez que voy. Portugal es un país extraordinario, lleno de lugares y paisajes hermosos, con ciudades sorprendentes y habitado por una gente cálida y amable como en muy pocos lugares ocurre. Sin dudas es el gran olvidado de casi todos quienes vienen de turismo a Europa, sin siquiera tener una mínima idea de lo que se están perdiendo. 




En el mes de febrero, desde hace algunos años, se organizan en la ciudad de Porto, y al mejor estilo francés, dos eventos de vino simultáneos al que todo apasionado de este mundo vinícola debería asistir. Se trata de Essencia do Vinho y Simplesmente Vinho, ambos se realizan durante el mismo fin de semana y casi en paralelo.

Con dos perfiles diferentes, pero con el objetivo de enamorar a los amantes de la vitivinicultura, ambas convocatorias son imperdibles y bien valen aprovecharlos como excusas para disfrutar de una ciudad llena de magia y encanto y del magnífico vino portugués - lo de magnífico lo pienso y confirmo con cada copa que bebo-.

No terminaría de escribir nunca esta nota si me detengo a narrar los detalles y todos los vinos que catamos, así que solo comentaré algunas particularidades de cada uno para que los que aún no se han acercado a ellos apunten en su agenda esta fecha para el próximo año.

ESSENCIA DO VINHO

Es la Feria de vino más importante de Portugal, se realiza durante 4 días consecutivos comenzando el jueves y finalizando el domingo (solo por la tarde, desde las 15.00 hs.). El lugar elegido es el Palacio de la Bolsa, un increíble y hermoso edificio neoclásico construido a mediados del 1800 considerado como uno de los más hermosos de la ciudad desde todo punto de vista (histórico y arquitectónico). Este año se expusieron más de 3.000 vinos de unos 400 productores de todo el país.

La organización es perfecta, y a pesar de que por momentos se torna agobiante por la gran cantidad de público que asiste, su amplia distribución en 3 plantas y diferentes salas hace que siempre quede algún hueco libre donde poder meterse y catar tranquilo. En todo sentido lo tienen perfectamente ordenado, no falta agua abundante para beber y hay diferentes estaciones donde poder consumir algún “petisco” a muy buen precio (1,5-2 €) si se quiere reponer fuerzas. Además, durante los 4 días que dura el evento hay diferentes actividades relacionadas con el vino, charlas, catas dirigidas, etc.

Los días viernes y sábados son los días más concurridos, por lo que si no les queda más opción que ir alguno de estos dos días recomendamos llegar temprano así evitan colas y luego disponen de toda la tarde para probar con calma. Hemos visto a alguno atropellar todo lo que se les cruzaba con tal de captar alguna copa de vino en los últimos momentos de la noche. Con la entrada te dan una copa grande marca Riedel (casa patrocinante) grabada con el logo que te puedes llevar a casa por unos 4 €. Y para los blogs, periodistas y agentes relacionados a la comunicación del vino existe un contacto en la web donde poder registrarse y la entrada es gratuita para los 4 días (un puntazo). 




Nuestro consejo antes de ir es informarse sobre las bodegas participantes para tener una idea previa de lo que se puede probar (caso contrario la oferta es inagotable y puede llegar a ser complicado organizarse), y al ingreso solicitar un mapa de la localización de cada stand. Quizá su gran tamaño y las innumerables opciones a la hora de seleccionar qué probar sean su principal desventaja. En nuestro caso en particular, este es el segundo año en que asistimos y las dos veces lo hicimos igual. Vamos sin circuito previsto y nos dejamos llevar de aquí para allá, probando los vinos de las bodegas que nos encontramos y disfrutamos de ellos con cada trago. Esas son las ventajas de conocer aún muy poco los vinos portugueses y con esto dejarse sorprender con sus diferentes DO y expresiones. Es una experiencia maravillosa en todo sentido.

Vinos: de todo lo que probamos, que fue mucho y muy bueno, destaco los vinos de NIEPOORTque son extraordinarios cualquiera de ellos (pude reprobar el Ladredo, elaborado en Guímaro, y que considero de los más finos y elegantes tintos de la Ribeira Sacra) y quiero mencionar un vino que me sorprendió muchísimo, el Quinta Do Cardo Vinha Do Castelo 2014, un tinto biológico a base de Tinta Roriz que es la pura expresión del terruño (un espectáculo).

El resultado de Essencia do Vinho 2018, es que no vemos la hora de que llegue la del 2019! Felicitaciones!



SIMPLESMENTE VINHO

Este es el evento alternativo y absolutamente diferente al anterior, en todo sentido. Desde su organización independiente a los expositores participantes y el tipo de público que asiste. Está enfocado a los pequeños viticultores (vignerons de vinos naturales, ecológicos, poco intervenidos y de escasas producciones) principalmente de Portugal, España y este año 2018 también Francia (1 vigneron). Por cuestiones geográficas los productores españoles que más participan del simplesmente vinho son de Galicia, aunque también hay de otras regiones menos representadas.

Otra diferencia que tiene con el otro mega evento es que se realiza solo viernes y sábados por la tarde (desde las 16,00 a las 22,00 hs.) y que el local tiene menos “glamour” pero no por eso desmerece en absoluto. Por segundo año consecutivo se realizó en Cais Novo, unos grandes almacenes abovedados, a la vera del Douro, comenzados a construir en 1750, sostenidos por arcos y columnas que le dan un ambiente íntimo, amplio y mágico al salón. Aquí todo se hace a pulmón y la organización, hay que decirlo, es perfecta también en casi todo aspecto.

Al entrar (el ingreso este año fue de 18€, algo elevado creo) uno recibe una copa con el logo del evento y un pequeño librito que describe al detalle todos los vignerones presentes y un mapa de la localización de cada stand (una barrica de 225 lts.) lo que permite localizarlos perfectamente. Y otro detalle muy bonito de este salón alternativo, y de amigos del vino, es que todos las noches se termina con un grupo de música en vivo. La idea es disfrutar hasta el final de cada día.

Por si a alguno de los comensales le entra la pájara de tanto beber buen vino, se puede saciar el apetito eligiendo algunas de las opciones gastronómicas ofrecidas por los restauradores que participan del Simplemente (este año fueron 3 restaurantes). Y es aquí donde cabe una crítica a la organización, porque más allá de que las ofertas de comida puedan ser más o menos apetecibles, el precio es exageradamente elevado en relación a la calidad y cantidad ofrecida (3 y 5€ cada petisco, es demasiado. Y si a eso sumamos los 18€ la cosa se pone un poco salada). Creo que esto es un punto que debería corregirse porque va en detrimento del gran concepto general que uno se lleva. Otro de los puntos flojos de la organización es que es muy difícil acceder a agua, no la venden y tampoco hay lugares donde surtirse de ella. Para poder beberla hay que pedirla a los viticultores.

Así como remarco lo mejorable, destaco lo muy bueno de esta feria y sin dudas el punto fuerte está en la calidad de los vinos ofrecidos, los vignerones presentes y la disposición de cada uno de ellos a explicar al detalle cada uno de sus productos (este aspecto, en general no es común en los eventos de este tipo). Un auténtico paraíso para los amantes de los vinos diferentes. 




Vinos: Al igual que antes, voy a mencionar algunos que me dejaron mejor recuerdo por diferentes o desconocidos. Pero, aclaro nuevamente, todo lo bebido estuvo a la altura de lo esperado. De Portugal, los vinos de HUMUS, de la región de Óbidos, imperdibles. MONTE DA CASTELEJA, vinos orgánicos de la región del Algarbe. Todos los vinos de la región de BAIRRADA que cada día me gustan más. De España, destaco los vinos de Bodega MARAÑONES (de los pioneros en vinos orgánicos), el nuevo proyecto EL HATO Y EL GARABATO de la zona de Arribes de Duero (buena pinta tiene este emprendimiento), los vinos de Finca 2016 de LA DEL TERRENO, y todo lo del proyecto ENVÍNATE que no fallan nunca.

Para cerrar el fin de semana perfecto les recomendamos perderse entre las callejas de Porto, pasear el mercado, las iglesias, la estación de tren y agotar ambas márgenes de la ribera del Douro hasta caer rendidos a los pies de un extraordinario Bacallao a Broa y la Tarta de Queso capaz de resucitar a un muerto en la Abadia de Porto.

Estimados y apasionados vinícolas, si en el próximo año se lo pierden no será porque no se los avisé!!

Buena vida y naturales vinos!

Salud,




Rumbovino 

Casi 8 años difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo moderado y responsable

15 mayo, 2017

QUINTA DO CRASTO, Valle do Douro

 Seguimos por nuestro viaje por el Valle del Douro… Y tanto como creo que esta región vitivinícola de Portugal, Patrimonio Mundial de la Humanidad, es visita obligada para todo amante y no amante del vino, creo también que a la hora de conocer bodegas en el Valle, QUINTA DO CRASTO indiscutiblemente debe estar en el listado. 

Porqué lo pienso? Porque tiene mucha historia (comenzó allá por principios del 1600 y es una de las primeras Quintas de la región), porque sus productos son de una altísima calidad, porque son respetuosos con el terroir que los cobija (ecofriendly dice su etiqueta, y eso se percibe ni bien ves y pisas las viñas) y además porque tienen buena gente dispuesta a atender a los turistas con una sonrisa y todo el tiempo del mundo a pesar del sol que azotaba aquella tarde y el horario de atención que apremiaba. Mil gracias a Ana. Esto vaya por delante.

A nuestros pies, Vinha María Teresa. Más de 100 años y más de 50 castas autóctonas


QUINTA DO CRASTO tiene una ubicación privilegiada en la Región de Cima Corgo, situada en lo alto de una sierra sobre la margen derecha del río Duero. Desde allí se contempla el valle en plenitud. Poseen algunos de los viñedos más antiguos de la DO Douro repartidos en tres viñas con una totalidad de 74 hectáreas de cepas en producción. Elaboran 80% de tintos, 10% de blancos y 10% de vino do Porto.

Para hablar de los vinos que probamos tenemos que entender mínimamente las características de suelo y clima que se imponen en la región donde se gestan las uvas que componen cada etiqueta.

Quinta Da Cabreira. Localizada en la subregión del Douro Superior, la más árida y de mayor altitud (sobre 600 msnm). El suelo es de xistos (pizarra descompuesta) pero con una alta capacidad para retener el agua, lo que le permite a la plantas sobrevivir en condiciones súper extremas. Para que se den una idea de lo que es esta zona, les cuento que en los últimos 5 años la media de precipitaciones caídas fue menor a la del desierto del Sahara. La producción es muy escasa, sobre unos 300 gr por planta y las uvas son muy pequeñas y de piel muy gruesa. El perfil de los vinos de esta región es maduro, concentrado, expresivo y mineral.

Quinta Do Crasto. Principalmente ubicada en la subregión de Cima Corgo. Clima seco pero no tan extremo, dominados por suelos de xistos con mucha diferencia de Ph entre viñas y una profundidad de entre 1,10 y 1,30 mts. La producción se limita aproximadamente a 1 kg de uva por planta. Vinos complejos, concentrados y maduros. Muchas de las mejores viñas de todo el Douro se encuentran en esta región.

Mención especial en esta zona merecen Vinha María Teresa y Vinha Da Ponte, parcelas centenarias (sobre 110 y 120 años) localizadas prácticamente al lado de la bodega y de donde salen las uvas que conforman los vinos más icónicos de Quinta Do Crasto. Hasta el día de hoy no se han identificado todas las cepas que están presentes en estos viñedos. La última actualización habla de unas 50 castas autóctonas distintas. 

Otra parte de las viñas se encuentran en la subregión de Baixo Corgo hacie el extremo oeste. Aquí los suelos son de tipo granítico y es una zona más húmeda. Se producen principalmente las cepas blancas, con rendimientos más altos y generando vinos más frescos y ligeros, pero con mucha expresividad.


Dicho lo dicho, y con la ilusión de que aún sigan despiertos, vamos a los vinos que catamos.

CRASTO BLANCO 2016



Cepas: Gouveio, Viosinho y Rabigato procedentes de suelos graníticos. Vinificado en cubas de acero inoxidable, tanto para la fermentación alcohólica como posterior crianza. Alcohol 12% vol.

Amarillo pajizo, buena lágrima. En nariz es muy limpio y de muy buena intensidad. Sus aromas son fundamentalmente cítricos, con una suave nota floral de fondo. Boca muy fresca, ligero, rectilíneo, mineral. De buena persistencia.

Un vino blanco de verano para beber por litros, pero con estructura y volumen como para soportar los entrantes de cualquier comida. Me gustó mucho. Su precio en bodega es 9,9 € y la RPC es buena +.



CRASTO TINTO 2015



Cepas: Tinta Roriz, Touriga Franca, Touriga Nacional y Tinta Barroca procedentes de suelos de Xistos, zona Cima Corgo. Cepas de 20 años. Vinificado en cubas de acero inoxidable, tanto para la fermentación alcohólica como posterior crianza. El 5% de este vino se somete a una crianza en barricas francesas de 3er uso. Alcohol 13,5% vol.

Color rojo picota capa media, brillante, limpio y glicérico. En nariz es pura cereza madura, , en ese punto de madurez donde a las notas a fruta acompaña esa acidez suave exquisita. En boca es expresivo, muy frutal, con buen equilibrio general, con frescura y verticalidad. Final persistente a pura fruta roja.

Me gustó mucho este tinto. Tiene de todo y en su punto óptimo. Está para beber y disfrutar ya mismo o esperarlo un tiempito también. En el restaurante de la bodega lo maridan con sopas. Interesante! Su precio en bodega es 9,9 € y la RPC es muy buena.



CRASTO SUPERIOR TINTO 2014



Cepas: Touriga Nacional, Touriga Franca, Tinta Roriz y Souzon procedentes de suelos de Xistos, zona Douro Superior en la Quinta Cabreira. Cepas de diferentes edades. Fermentación alcohólica en cubas de acero inoxidable y posterior crianza de 12 meses en barricas francesas, 50% nuevas y 50% de 2do uso. Alcohol 14,5% vol.

Color rojo picota profundo, capa media alta con ribetes violetas, brillante, limpio y muy glicérico. Nariz intensa, con aromas a mermeladas de frutos rojos, notas mentoladas y de eucalipto, fondo tostado y láctico suave. En boca es poderoso, con mucho volumen, pero muy franco a lo ofrecido en su fase olfativa. Tiene estructura, sus taninos aún están por pulir, pero se disfruta perfectamente porque tiene frescura de sobra para acompañar el trago y lograr un muy buen equilibrio. Final largo y goloso, con un leve amargor rico.

Este vino es Douro en estado puro. Me encantó! Un tinto que todo el mundo debería probar alguna vez. Su maridaje en la bodega es con bacalao, excelente combinación. Su precio es 14,9€ y la RPC es Muy Buena +.



ROQUETTE & CAZES 2013



Vino surgido de la unión de dos familias dedicadas al vino de toda la vida. Jorge Roquette de Quinta Do Crasto (aporta las viñas y un enólogo) y Jean-Michel Cazes de Château Lynch-Bages elaboradores de vino en Francia desde hace más de 100 años (aportan técnicas de vinificación y un enólogo). Buscan combinar la estructura y complejidad que otorga el sol de Portugal con la elegancia de Burdeos.

Cepas: Touriga Nacional, Touriga Franca y Tinta Roriz procedentes de suelos de Xistos, zonas Douro Superior y Cima Corgo. Cepas de 34 años. Fermentación alcohólica en cubas troncocónicas. La diferencia en el proceso de vinificación de este vino es que durante la fermentación, muy larga, se utiliza la técnica francesa del “délestage” que básicamente consiste en extraer todo el vino que está fermentando del depósito dejando el sombrero en el interior. Después de una o dos horas, se vuelve a verter el vino en el depósito original con lo que se logra revolver nuevamente el sombrero a la vez que se realiza un ligero prensado del mismo debido al simple peso del líquido. Con esto se favorece la extracción de color, oxigenación, proliferación de levaduras, concentración y complejidad sin perder elegancia. Envejecimiento de 18-20 meses en barricas francesas 80%nuevas.

Color rojo picota muy profundo, con ribetes azulados, brillante, limpio y muy glicérico. En nariz se percibe un perfil similar al vino anterior pero su expresión general es más suave, como perfumes sutiles. Mermeladas de frutos rojos, flores, minerales, tostados y balsámicos. En boca es elegante pero con mucho carácter, cierto picor en la lengua rico, franco y con buena frescura. Final muy largo y goloso.

Sera sugestión quizá, pero se lo nota un tinto más completo que el anterior, porque tiene todo el sol y el calor del Douro sin esa rusticidad típica y con la elegancia de los vinos de lugares más frescos. Vinazo! Su precio en bodega es de 18,3 € y la RPC depende de su precio fuera de bodega, pero a ese importe le doy un Excelente.



QUINTA DO CRASTO RESERVA Vinhas Vellas 2014



Cepas: viñas viejas de más de 70 años. Compuesto de 25 a 30 cepas diferentes procedentes de suelos de xistos, zona Cima Corgo, donde destacan las Vinhas María Teresa y A Ponte. Fermentación alcohólica en cubas de acero inoxidable, suave prensado antes del envejecimiento durante 16 meses en barricas nuevas francesas 85% y americanas. Alcohol 14% vol.

Color rojo picota profundísimo, limpio, brillante, glicérico. Nariz intensa, excelente, donde dominan las notas de mermeladas, compotas, especias tipo pimienta negra y canela, suaves tostados y balsámicos. Boca estructurada, poderosa, llena el paladar. Sabroso y cargado de sol. Con frescura y fondo mineral. Final largo, muy largo y complejo.

Otro 100% Douro. En este vino hay sol, calor, terruño a fondo. Me recordó a algunos vinazos argentinos de la zona alta de Mendoza que hace tanto que no pruebo. Pide carne a la parrilla, con grasa y estructura. Es de los vinos de la bodega mejor valorados por su RPC en el mercado internacional. Su precio es de 26,8 € y si ese precio se mantiene fuera (lo dudo) le daría también un Excelente.

Finalmente, para cerrar una cata completa relajados y disfrutando de los paisajes fantásticos que nos rodeaban, terminamos con un Porto.

CRASTO PORTO Late Bottled Vintage 2012



Se trata de un Ruby de una única cosecha, embotellado tras 4 años de envejecimiento en toneles de roble de 9000 litros. Mezcla de viñas viejas de diversas cepas. Alcohol 20% vol.

Color rojo picota profundísimo, glicérico, limpio y brillante. Nariz exquisita, intensa, con notas típicas de los vinos fortificados como nueces, almendras, higos secos, mixturadas con aromas frescos de balsámicos, frutos rojos en mermeladas y suaves tostados. En boca es voluptuoso, muy franco y con buena frescura que equilibra su dulzor no exagerado. Persistente y exquisito final de boca.

Me reconozco como una persona que no se apasiona con este tipo de vinos y no los bebo con frecuencia, pero sí que soy capaz de reconocer cierta calidad en unos u otros. Este Ruby me gustó muchísimo y creo que sería capaz de acompañar una comida completa sin ningún inconveniente (excepto los entrantes, claro). Su precio es de 13 €en bodega. La RPC es muy buena.

Bueno… hasta aquí llegamos. Disfrutamos muchísimo de todo, de la compañía de Ana que nos guió durante la visita, del lugar y de unos vinos fantásticos.

Nuestra recomendación es que no dejen de visitar Quinta Do Crasto si deciden viajar al Valle del Douro. Solo lleva unos 50 minutos desde Vila Real. El camino es algo sinuoso, con subidas y bajadas. Hay que ir despacio, tranquilos, disfrutando de un paisaje que quita el hipo en cada metro que transitamos. Pero compensa con creces lo que se encuentran al llegar.

Buena vida y buenos vinos,

Salutes, Rumbovino.

Casi 7 años difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo moderado y responsable

17 abril, 2017

VALLE DEL DOURO, un viaje extraordinario

Volver a las raíces del blog es en cierta forma volver a nacer. Retomar los comienzos de cuando pateábamos paisajes de viñedos y bodegas allá donde estuviesen, para luego contar nuestra experiencia. Esos fueron los primeros pasos de Rumbovino. Hoy volvemos a hacerlo.

Para ello cumplimos con una materia pendiente que teníamos de hace mucho tiempo. Organizamos un viaje por VALLE DEL ALTO DOURO en Portugal, un paraíso para los amantes del vino, que creo que debería ser de visita obligatoria para todos los que amamos y disfrutamos de esta bebida milenaria.

Ni Borgoña, Burdeos, Rioja o el Ródano. El Alto Douro Viñateiro, declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO en el año 2001, te deja sin aliento desde el preciso instante en que tus pupilas toman contacto visual con ese impresionante monumento cultural creado por la mano del hombre a lo largo de dos mil años, sobre las laderas de las sierras que acompañan al río Duero en su paso por el nordeste de Portugal de camino hacia el mar.

Allí nos fuimos a retomar nuestros comienzos.

Organizamos la ruta, enviamos correos a unas cuantas bodegas y viticultores, concertamos algunas visitas e hicimos base en Vila Real, desde donde nos movimos a diferentes destinos durante los 4 días que pasamos en la región haciendo turismo y enoturismo.

En esta primera nota quiero dejarles solo unas pinceladas del viaje a una de las regiones vitivinícolas más antiguas del mundo. Pero considero que debo empezar por el principio así que a mi forma les contaré sobre el origen y el porqué de los viñedos del Alto Douro.

Como sucede con muchas de las cosas relacionadas con el mundo del vino y el cultivo de la vid, hay que dar gracias a los romanos. Es que de no ser por los ellos, que obligaban a beber 2 litros de vino diario a los esclavos y 4 litros a los soldados - más 3 litros antes de la batalla- seguro que no hubiesen tenido que buscarse la vida para producir tanto vino allá donde llegaran y hoy no podríamos disfrutar de este verdadero espectáculo creado a través de la construcción de miles y miles de hectáreas sostenidas en socalcos (muros de piedra) sobre las laderas del Alto Duero, transformando una tierra estéril en rica y productiva. Los lagares más antiguos encontrados en la zona datan del siglo I DC.

Cuenta le leyenda que Julio Cesar no bebía vino tinto porque no quería ensuciarse la barba. Aunque en realidad se sabe que no se la ensuciaba porque los romanos solo sabían elaborar vino blanco. O eso se dice al menos. Quién sabe. Siempre hay más de una verdad detrás de cada historia.

Les dejamos unas fotos de lo que vivimos y en breves les contamos lo que visitamos, vimos y bebimos. 

Socalcos típicos del Alto Douro


Barcas de paseo por el Duero. Salidas desde Pinhao. Recomendable y a buen precio.


Vista del santuario de Lámego. El pueblo con más monumentos por metro cuadro. Visita indispensable. 


Camino por la N108 desde Mesao Frio a Peso da Régua





























Amarante, visita indispensable en la zona. hermoso pueblo junto al río Támega






15 enero, 2017

Bastardo

Tiempos convulsos, de prisas y visitas que me impiden dedicar al blog siquiera un minuto. Pasaron las fiestas de navidad y año nuevo. Cayeron, como no podía ser de otra manera, algunos tintos y otros blancos. Nada reseñable, buenos vinos y punto. Pero en Reyes, a pesar de mis 44 pirulos aún me caen regalos. Se nota que Baltazar anda bien de pasta y se acuerda del pastito y el agua que le dejaba en la ventana, en Argentina, cuando era un niño.

Sabedores que soy amante del vino, los magos me dejaron en la puerta de casa un BASTARDO 2014 de Conceito. Tinto 100% uva Bastarda o Merenzao como se le llama en algunos lugares de Galicia. La cepa más parecida a la Pinot Noir que he bebido en mi vida. Este tinto viene de la región del Douro, en Portugal y está elaborado por Rita Ferreira (una joven enóloga que a pesar de su corta edad ha pateado el mundo del vino de arriba a abajo). Las uvas de cultivo ecológico de este Bastardo vienen de Quinta da Veiga una finca de 5 has ubicada en la parte alta en el Vale da Teja.

100% Bastarda (antes muy extendida en Portugal y luego denostada debido al escaso color que daban sus jugos) sin despalillar y pisada en lagares de granito. Luego se somete a una crianza de unos 10 meses en barricas francesas muy usadas. Leí por ahí que Rita dijo sobre este vino algo así como… “ponemos las uvas con el raspón en el lagar y las pisamos, el resto simplemente sucede…”



El resultado es fantástico. Un vino que se muestra en copa de color rojo teja muy suave, algo amarronado, de capa muy baja pero brillante y de lágrimas densas. De nariz espléndida, donde afloran diferentes aromas en la medida que el aire y el tiempo hacen su trabajo. Siempre susurros… primero frutos rojos frescos, luego más maduros y negros, mentolados y especiados… siempre, de principio a fin, la mineralidad limpia y profunda de los suelos pizarrosos de la región. La madera se intuye, suave al fondo, casi imperceptible, pero crucial en el resultado final. En boca completa todo lo anterior, es franco con lo anticipado. Suave desliz por el paladar, fresco, expresivo, de taninos pulidos y levemente dulces. Para beber por litros…

Su precio es de 21 € aproximadamente. No es para todos los días y bolsillos, pero vale lo que piden por él. Si lo comparamos con los Merenzao que andan por Galicia, hasta diría que es barato. 

Un vino para darse un capricho y terminar la botella filosofando de la vida y preguntarse si los Reyes Magos realmente existen.

Buena vida y buenos vinos,

Salutes, Rumbovino.

6 años difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo moderado y responsable.

28 marzo, 2016

Paisajes y Vinos de Portugal

Por fin la Semana Santa! Parecía no querer llegar nunca. Pocas veces hemos deseado un descanso tanto como estos días…

Este años decidimos emprender camino al sur de Portugal, a la región del Algarve, que al contrario de lo que dicen algunos, hoy puedo confirmar que no es solo turismo de playa el que se puede hacer allí.

La primera noche, tras casi 10 horas de viaje desde Lugo a Albufeira - donde montamos nuestra base de operaciones los primeros tres días - preferimos cenar en el apartamento y descansar para retomar fuerzas. Fuimos al supermercado en busca del sustento nocturno y sin muchas vueltas raras, nos decidimos por una pizza y una picadita con queso casero y olivas. Como es lógico para el caso de frikis del vino como nosotros, evaluamos la elección del acompañante líquido con más detenimiento. A los caldos de Portugal, por suerte los tenemos investigados desde hace tiempo y los conocemos bastante por lo que la elección fue más estudiada, pero en lo personal considero que para cualquier visitante “poco exigente” en tema de vinos, un supermercado es un buen lugar para elegir porque las opciones son muy variadas y no hay que ser un experto para encontrar buenas cosas.

Me incliné por un tinto de la DOC Bairrada (una región de la que poco se habla, pero que esconde unos tesoros increíbles en materia vinícola). CAMPOLARGO Variedad Baga 100%, cosecha 2011. Color rojo picota, con reflejos rubíes capa medio-baja. Brillante, limpio y de lágrimas delgadas. De nariz exquisita, intensidad media, compleja. Fundamentalmente mineral, terroso, tiza, frutos rojos frescos pero que asoman muy sutiles y notas de buena madera en el fondo. En boca es seco, austero, mineral (piedra, tiza), fresco y directo. Nada de frutas maduras, ni maderas dulces ni ninguna de esas cosas que tanto gustan de los vinos modernos. Es un vino que expresa fielmente el terreno calcáreo y pobre donde crecen las uvas que le dan vida. Me pareció un vino extraordinario. Su precio fue de 12,50 €. Muy buena RCP.




Tras recorrer las ciudades de Tavira y Faro (muy buenas opciones para comenzar a caminar el Algarve) llegamos a la segunda noche, ya más descansados y con ganas de reencontrarnos con la rica gastronomía Portuguesa, así que nos decidimos por cenar fuera.

Frente a la playa de los pescadores, en el casco antiguo de Albufeira, hay muchos restaurantes que además de tener hermosas vistas tienen opciones variadas para elegir a la hora del deleite. Creo que cualquiera de ellos está bien (no recuerdo el nombre del que elegimos nosotros). En lo referente al tema sólido, pedimos una entrada de calamares fritos (no me convencieron mucho) y de segundo una “Cataplana de pescado” para dos personas. La Cataplana es una comida típica de esta región, que consiste es una especie de guiso de pescados variados, con verduras, cocidas a fuego lento al vapor, dentro de una cazuela esférica de cobre cerrada, llamada cataplana. Buenísima!! Como acompañante líquido había una buena carta de vinos para elegir, y luego de un par de opciones nos inclinamos por un Vino Regional Alentejano de unos 15 €, que para un restaurante en ese lugar está más que bien.


AnAs cosecha 2013, mezcla de castas Alicante Bouschet, Syrah y Aragonez, con una crianza de 3 meses en roble americano. Color rojo rubí, capa medio-baja estilo Pinot Noir. Fluido, de buenas lágrimas y brillante. Nariz intensa, de frutos negros maduros, notas minerales y tostados de la madera americana bien presentes. En boca resultó amable, de taninos redondos y dulzones (un poco más de frescura le hubiese venido mejor), notas de roble y final goloso. No es un vino de mi perfil, prefiero los más frescos, pero debo reconocer que se bebió muy fácil y acompañó más que bien la cena. Así que por su precio, a pesar de que lo cobran el triple de su valor de mercado, lo elegiría nuevamente sin problemas.

El cansancio de andar todo el día por la ciudad de Silves (tiene un castillo hermoso y perfectamente conservado) y pasear por las playas de Alvor y Portimao (para pasarse el verano entero en ellas), y además por la economía que hay que cuidar, decidimos cenar en el apartamento en nuestra tercera noche. Unos Tagliatelis con salsa de salchichas y un quesito curado artesanal mezcla de leche de cabra, vaca y oveja nos pintó fenomenal. Quería probar un blanco, así que elegí un DOC Alentejo mezcla de dos variedades y un tinto, hermano menor del Campolargo de la primera noche, que tiene un nombre que a algunos les puede resultar gracioso.

El blanco, DUAS CASTAS 
2014, Heredade de Esporao. 60% Arintoy 40% Gouveio vinificadas por separado y luego sometidas a una crianza corta sobre sus propias lías. Amarillo pajizo, levemente alto de capa. Glicérico y limpio. Nariz de gran intensidad, principalmente pera, piña (los tropicales de siempre). Muy agradables pero de levadura diseñada. Boca franca, de frescura justa como para equilibrar y hacerlo un blanco de trago largo. Final goloso de largo posgusto. Lo esperado por su origen. Tengo que reconocer que me gustó mucho. Su precio, 8 € (Buena RCP). 

El tino, VINHA DO PUTTO 2012, mixtura de Touriga Nacional, Tinta-Roriz y Merlot. Como decía al principio es el hermano menor del Campolargo, DOC Bairrada. Capa media baja, rojo rubí limpio y brillante. Nariz remolona, necesitó un poco de aire para despertar. Perfil vegetal, herbáceo y fondo mineral. Tampoco aparece fruta, o muy poco. En noca es austero, fresco, directo y filoso. De trago largo y final medio. Me gustó más su hermano mayor, pero mantiene ese perfil de origen que me gusta. Son vinos para gente que no persigue las modas edulcoradas. Su precio ronda los 7,5 €. Buena RCP.



Día intenso el previo a la cuarta noche. Paseo por el interior del Algarve, primero por Alte (recomendable), luego visitamos Caldas de Monchique en plena sierra, entre montañas verdes y aguas termales y finalmente una visita a la Bodega Quinta do Francés que ya comentaré en un post exclusivo (muy recomendable de visitar). Llegamos a nuestro nuevo alojamiento en Lagos, con viento frío y cansancio extremo.

Con el contexto previo, nos inclinamos nuevamente por cenar en casa, y por unas pizzas para no variar. A buscar opciones líquidas fuimos al InterMarche que tiene una bodega muy interesante. Luego de dar vueltas, arriesgamos con un Pinot Noir 2013 de CASA SANTOS LIMA, Vino Regional de Lisboa. Lo elegí por su cepa (me confieso adicto a la Pinot) y porque me llamó la atención su origen en viñedos dispuestos sobre cuestas con suelos arcillo-calcáreos. Color rojo picota y ribetes violáceos de capa media-alta. No era Pinot, me pregunté? Nariz elegante, dominada por los frutos rojos tipo cerezas maduras y notas dulces de vainilla. En el fondo aparecían unas piscas lácteas y me recordó al olor típico a dulce de leche de los pinotes argentos (lo único que me acercó a la cepa cuyo nombre reza la etiqueta). Boca sabrosa, como si de una piruleta de cerezas se tratase, acompañada por notas de madera. Taninos sedosos, buena frescura y final muy agradable.

En líneas generales me gustó mucho, pero no tiene absolutamente nada que ver con el cepaje de la Borgoña. Precio, 9,5 €. En este caso la RCP la pongo en función de la cepa que compré y no pasa de Regular.

Quinta noche. Otro día de no parar… Primero visita a Aljezur, con caminata en vertical al castillo incluido. Vale la pena visitar este pueblo (el verde del entorno parece imposible que pueda existir en esos lugares tan al Sur y tan cercanos al mar). Luego unos kilómetros hasta a la playa de Odeceixe, donde recomendamos no dejar de ir. La desembocadura del río Seixe en plena playa es digna de ver. Más tarde, al Cabo de San Vicente con unos acantilados increíbles y uno de los faros más hermosos que hemos visto nunca. Finalmente a la fortaleza de Sagres donde emprendimos una caminata sobre los acantilados y contra viento (vientazo, diría) que nos dejó de cama. Igualmente, esa noche salimos a buscar un restaurante en el centro de Lagos (otra ciudad más que recomendable para visitar y pasar unos días).

Nos metimos en el restaurante más antiguo de la ciudad. Jotta 13 se llama y está en plena peatonal. Pedimos una parrillada de pescados y por miedo a quedarnos cortos, agregamos una ración de sardinas a la parrilla (mi plato favorito de Portugal), acompañadas por un par de copas del vino de la casa, blanco y tinto. Los trajeron directamente en la copa, así que no sé qué vinos eran. Solo me dijeron que lo hacían viticultores locales. Si me los bebo en mi casa un fin de semana seguro que no me hubiesen gustado como esa noche, pero en ese entorno y con esa comida son para beber por litros sin parar de disfrutar. ¿Pero es que cualquier vino no depende de dónde y con quién se beba, para que pueda resultar maravilloso acaso?

Último día, última noche, qué pena que las vacaciones se agoten tan pronto. La idea era quedarnos en Lagos pensando en un poco más de tranquilidad previo a las 10 horas de regreso a Lugo. Lo cierto es que de tranquilidad nada. No paramos en todo el día, pero les aseguramos que lo que hicimos fue sin dudas de lo más hermoso del viaje por el Algarve. Paseo en bote por las cuevas desde Ponta da Piedade (imperdible! Y recomendamos hacerlo en kayak), luego travesía a pie hacia Lagos entre cornisas y playas limitadas por acantilados de colores. Por la tarde, compras con selección de vinos incluidos (elegimos todos de DO Douro) y, ya reventados, nos detuvimos a cenar en el restaurante El Triángulo, alejado del centro, pero cerca de nuestro hotel. Nos lo recomendaron y allá fuimos.

Otra parrillada de pescados para mí (espectacular!!) acompañada de patatas al horno con su cáscara y bañadas en aceite de oliva y ensalada. Noemí pidió una espetada de Tamboril (Rape) y camarones, igual de espectacular y apetitosa. Y de postre una filloa rellena de chocolate para terminar de explotar. Con respecto al vino, me dejé aconsejar por el camarero, que me propuso probar el tinto de la casa por un precio de 8,70 €. Un vino Regional Alentejano de nombre CONVENTO DA VILA 2014. Mixtura de uvas Trincadeira, Aragonez, Castelao y Touriga Franca, sin paso por madera que acompañó a las mil maravillas la cena. Mucha fruta roja madura (no pasada) y un ligero mentolado que aporta frescura. Fluido y ligero en su paso por boca, pero con el poderío que me gusta de los vinos alentejanos. Una vez más confirmo que no es necesario gastarse una fortuna para disfrutar de un buen vino y una buena cena. 



Lo cierto es que por segundo año consecutivo aprovechamos la Semana Santa para escaparnos a Portugal (el año pasado Lisboa, Casacais y Sintra), y vuelvo a confirmar esa sensación con la que regresé la primera vez que fui el país Luso. En Portugal uno se encuentra con paisajes fantásticos, atención amable, gente encantadora, precios más que asequibles, gastronomía envidiable (entre los que incluyo la pastelería), y oferta de vinos muy diversos y de una calidad que mi consejo es comenzar a mirar más de cerca, porque hasta no hace mucho para mí eran los grandes desconocidos y no dejan de sorprenderme con cada botella que descorcho.

Gracias por leernos, amigos.

Buena vida y buenos vinos,

Salutes, Rumbovino.

Difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo responsable y moderado.

15 agosto, 2014

Monte da Raposinha 2011. Un vino alentejano

Si es que lo tenemos ahí, a un saltito de río Miño, a ese país precioso y parece mentira..., pero con tantos ires y venires entre Argentina y España, entre tantos pitos y flautas parece que le hemos estado “bebiendo de espaldas” en todo este tiempo de vida de este nuestro cuaderno de notas.
Pues si, estamos hablando del país Luso, de Portugal. Una tierra hermosa como pocas, que vive con pasión y “saudades” todo lo que hace y lo que lleva a cuestas en tradición y cultura, que es simplemente impresionante.
Y como todo lo que gestan, pensamos..., el vino tienen que hacerlo sí o sí con ese mismo cariño y escuela, ayudados además por su rica y variada geografía.
Entonces. ¿Qué puede salir de aquí?
Pues toda esta alquimia tiene que dar como mínimo muchas cosas buenas, claro, y así es. La fama en vinos la tienen por algo.
El tema es que como dos buenos paseantes del vino que creemos ser, estamos en deuda con este país tan vecino y tan hermano. Nos falta pasearlo por bodegas y viñedos y es imperdonable no haberlo hecho antes así que, mientras preparamos maleta para una próxima escapada, decidimos abrir boca con un vino de una zona al azar. Y tocó el Alentejo, que no nos queda tan cerquita de Galicia pero está ahí, un poquito más abajo, nada para un Argento acostumbrado a las escalas de los dinosaurios.
Contextualizando al vino: El Alentejo es una región del centro-sur portugués y su nombre significa “Más allá del Tajo” , poético ¿Verdad? Una zona con mucho sol y suelos muy variados (graníticos, calcáreos, pizarrosos, mediterráneos pardos y rojos...). Región importante por la producción de corcho, olivos y vides entre otras muchas cosas. Desde luego es una zona con “carácter” y de esta región, de la zona norte alentejana elegimos este vinito de la cosecha 2011 llamado “Monte da Raposinha” como la propia bodega.

Corte de castas propias y foráneas. Touriga Nacional, Alicante Bouschet y Syrah (no encontramos proporciones ni datos de la vinificación). 14,5% vol. Precio aprox. 9,50 euros.
La vestimenta del vino nos gustó mucho. Pensamos que una buena imagen es el preludio de algo bueno, aunque no siempre sea así, pero sí es cierto invita a pensar que, como mínimo, hay mimo y buena intención en la forma de hacer .
En vista vibrante, color rojo-violeta de capa media. Muy brillante y limpio, además de musculosas piernas.
En nariz explosivo, nos llamó la atención la expresividad, intensidad y lo bien orquestados que estaban los aromas que eran muchos y bien diferentes. Encontramos frutos rojos y negros, flores, especias y una marcada presencia de notas a cenizas. Una gran nariz.
Y en boca bailaban de la misma manera. Muy franco con lo anticipado. Un vino corpulento pero sumamente equilibrado y fresco gracias a esa acidez frutal fina que le daba un porte bien elegante. Regusto delicioso, que invita a seguir bebiendo.
Es de esos vinitos que da gusto tomar solos, poco a poco, tras una agradable cena. Así que, como dictaba el César, nos lo fuimos tomando así, despacito..., de vagarinho... como dicen allá.
Un muy buen prólogo para ese viaje pendiente, por el Alentejo, por nuestro querido Portugal.
Imagen propiedad de la bodega Monte da Raposinha




Gracias por leernos amigos,
Salutes y hasta otra, 
Rumbovino.