Un blog de vinos por aficionados, para aficionados. Mas que un blog, nuestro cuaderno de notas.



Mostrando entradas con la etiqueta Valdeorras. Mostrar todas las entradas
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05 febrero, 2018

Los vinos de la Tierra

Lo comentaba en la entrada anterior a este post. Nueva etapa, nuevos tiempos, mismo camino, pero hacia un horizonte mucho más diáfano en cuanto a lo que pretendemos del blog y lo que deseamos difundir; tanto es así que hasta hemos decidido modificar un poquito nuestro nombre original, el que llevamos desde el principio, y agregar una definición que creemos refleja mejor ese rumbo que nos habíamos trazado pero no habíamos plasmado aún de manera oficial. “Rumbovino más natural” porque desde ahora los vinos desnudos (así como los llamara alguna vez el grandísimo Ricardo Santos en una nota que escribió para Área del Vino), los que pare la tierra, serán los principales protagonistas . 

Para inaugurar esta nueva andadura decidí ponerme al día con una nota que debía escribir desde hace tiempo, desde que Laura Lorenzo (alma mater de DATERRA VITICULTORES) nos respondió una entrevista para los AWB y no pude acompañarla de una cata de alguno de sus vinos, porque son escasos y difíciles de conseguir, pero que en esta nueva cosecha que acaba de salir no se me escaparon. Hoy comenzamos con dos etiquetas de su línea más baja PORTELA DO VENTO 2016 y CASAS DE ENRIBA 2016.

Los que se mueven en este mundo del vino seguramente conozcan el proyecto DATERRA VITICULTORES (Viticultura de Montaña). Se desarrolla en base a algunas premisas fundamentales como son el respeto por la tierra y el medioambiente, defender una viticultura racional y no intervencionista, pero sobre todo por transmitir el potencial que tiene una zona tan especial y con tanta historia para el desarrollo de la vitivinicultura como el Val do Bibei, en las laderas de Manzaneda, a caballo entre la Ribeira Sacra y Valdeorras. 

Y justamente de eso se trata la cosa, de elaborar vinos respetuosos de su lugar de origen. Sus líneas más básicas, de las que hablaré hoy, ilustran la expresión de una región a través de las uvas obtenidas de diferentes viñas. Sus otras líneas representan una finca, un lugar pequeño, minúsculo, en un universo mayor.


Tinto mixtura de uvas Mencía (90%) y aportes minoritarios de Alicante, Merenzao, Mouraton y Gran Negro obtenidas de viñedos de Chateiro (Sober, Lugo) y Tierras de Trives (Ourense) de entre 350 y 700 metros de altitud, sobre suelos graníticos y textura franco arenosa. 

Vinificación tradicional con un despalillado parcial, fermentación espontánea con levaduras indígenas, maceración con pieles durante 11 días y crianza en tinas de roble francés nuevas de 4000 lts y barricas usadas de 225 lts. No se utiliza ningún tipo de aditivo. Solo dosis mínima de sulfitos. No se clarifica ni se filtra. Tiene solo 6 meses de embotellado.

Color rojo rubí de capa media-baja, fluido y de lágrimas finas. Su nariz delicada no esconde su origen, con aire gana en volumen, pero es más de susurros de que alaridos. Notas donde destacan principalmente los balsámicos, leves florales, frutos rojos y hierbas aromáticas (laurel y romero). En boca resulta ágil, vertical, con frescura y mineralidad marcada, pero con buen equilibrio ya que tanto la fruta negra con la crianza se hacen más expresivas al paladar. 

Aunque estoy seguro que va a seguir creciendo en botella (lo esperaría unos meses más), es mucho más que una declaración de intenciones de lo que se pretende transmitir con su proyecto. Nadie dudaría del origen de este vino, ni el menos experimentado. 

En lo personal esta Portela, que me devuelve a los aromas y sabores de antes, me ha gustado muchísimo. También entiendo que a día de hoy, muchos paladares acostumbrados a los barnices no logren apreciarlo en plenitud. Abstenerse los buscadores de clásicos. 

Son 6052 botellas de esta añada (5312 la mía). 12,5 % vol. Su precio ronda los 13,5€ aprox. Si lo encuentran ni lo duden.





Solo uva Mencía obtenida de viñedos localizados en Portomourisco (Petín, Ourense) a una altitud de 550 mtsy sobre terreno granítico y textura franco-arcillosa. Maceración con hollejos durante 5 días, fermentación espontánea con levaduras indígenas y crianza de 10meses en barricas francesas usadas de 500 lts y y cuba de castaño nueva de 1000 lts. Ni clarificado, ni aditivos, ni filtrado. Dosis mínima de sulfitos. Solo 2623 botellas (1222 la mía) y 13,5% vol. 

Otro que no se corta un pelo al momento de gritar a viva voz de dónde proviene. Fiel reflejo de la Mencía de Valdeorras tanto en nariz como en el paladar. De un rojo picota más apago y cierta turbidez, lógica en este tipo de vinos “más naturales”, las lágrimas marchan gruesas de regreso al fondo al agitar la copa. Más fruta (entre especias y balsámicos) y menos verticalidad con esa calidez que entrega el sol en esta región. Ojo que digo calidez y no dulzor. Hay frescura de sobra para sostener la fuerza de la fruta y beberlo por litros disfrutando cada trago. Más redondo y para paladares más amplios que su hermano del otro lado de la ladera.

Otro gran vino que cuenta otro cuento diferente al de la mayoría y a precio de cualquier bolsillo (13,5€ aprox). 

Me quedan ganas de seguir escribiendo y seguir probando. Me quedan sus blancos y sus vinos de finca… estoy seguro que volveré a hablar de ellos.


Buena vida, buenos vinos y, cuanto más naturales mejor. 

Rumbovino 

14 julio, 2016

OS MECOS, de Aristegui

Quién dijo que en la vida hay que buscar la perfección. De dónde sale ese criterio perfeccionista que nos obliga a que todo lo que hacemos no puede tener ningún fallo. Para mi forma de ver la vida, en las pequeñas imperfecciones, en la cara lavada y desprovista de maquillajes es donde se encuentra la verdadera esencia y la belleza de las cosas. Creo que eso es aplicable a todo en este mundo, y como tal también al vino. Quizá por eso sea que quiero compartir con ustedes la nueva propuesta de José Luis Aristegui que lleva por nombre Os Mecos, cuya etiqueta para mas INRI lleva el dibujo de un niño, a quien estoy seguro no le importan en lo más mínimo las simetrías y excelencias de los mayores.

En estos vinos, ambos de la cosecha 2015 y sin DO que los reconozca, Aristegui busca eso, a propósito. Etiquetas que expresen fielmente lo que produce una viña trabajada en natural, sin correcciones ni maquillajes. Vinos tradicionales de Valdeorras, y que ahora cuesta encontrar. Sin miedos ni remilgos, con aristas y sinceridad. 



El blanco OS MECOS HOLLEJOS procede de una sola parcela con suelo de pizarra. Godello puro fermentado con los hollejos en inox y un pase de unos 3 meses en barricas con sus lías.

De color amarillo pajizo intenso tirando el dorado, levemente turbio, glicérico con piernas fuertes, gordas que impactan. Nariz de entrada dominada por la manzana, al principio más verde y luego roja. Notas de miel, hollejos, cáscara de naranja escarchada y algún matiz tirando a la lima también. La boca es seca, sorprendentemente seco ya que muestra una acidez media-alta que hace salivar y pide más. También muestra manzana roja en todo su recorrido, acompañada de notas a pomelo rosado. Final con poder, largo y de punto amargo rico.

Diferente, arriesgado, blanco no blanco, para mi disfrutable y repetible sin ninguna duda.

El tinto OS MECOS RASPÓN también procede de una parcela específica con suelo de arcilla y canto rodado. Allí había Garnacha Tintorera, Mencia, Brancellao, Gran Negro y alguna otra. Elaboración tradicional con capas de raspón y nada de paso por madera.

Color rojo picota con tintes morados de capa altísima. Muy glicérico, lágrimas gruesas que pigmentan la copa y retornan lentas, haraganas, al fondo de la copa. Nariz intensa, de entrada láctica, mantecosa… Luego aparecen notas a tinta, especias, balsámicos y mucha mineralidad. No encontré fruta por ninguna parte y eso me gustó. Boca de ataque poderoso, taninos rugosos, rústicos, secantes que agarran y no dejan, pero que prometen grandes cosas. Mismo perfil que en nariz, nada de fruta y mucho que recuerda a la tierra y el sol. Creo que en unos meses más de botella estará de vicio. Me gustó muchísimo, aunque acá no busquen sutilezas de ningún tipo. Hay fuerza y rusticidad sin cosméticos.

Parece que en el camino sinuoso y con mucho bache está el destino del Edén. Quién sabe si en todo este tiempo nos veníamos equivocando.

Buena vida y buenos vinos amigos,

Salute. Rumbovino.

Difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo moderado y responsable.

10 enero, 2016

Tres magníficos gallegos para las fiestas

Una de las cosas que desde hace bastante tiempo me auto-prometí hacer con el blog es que publicaría todos los vinos que me gustasen. La promesa la cumplí a medias, ya que fui fiel al hecho de publicar solo los que me gustaban, pero no cumplí con que serían todos, ya que la gran mayoría no los publico. Ya sea por falta de tiempo o por cualquier otra excusa que siempre me doy a la hora se sentarme a escribir, publico mucho menos de lo que debiera.

Este año me propuse cambiar y dejar de prometerme cosas que no voy a ser capaz de cumplir. Así que tengo dos opciones. O bien publico como, hasta ahora, solo algunos vinos que me gustan con “su historia” y una narración que lo acompañe y sea agradable para el lector. O bien publico “todos” los vinos que me “gusten” con menos letra pero con muchas más opciones de referencia para los seguidores del blog.

Aún estoy en la disyuntiva, así que mientras me defino voy a ir haciendo un mix de notas y ya luego veré qué decisión tomo. De momento, les quiero comentar tres vinazos gallegos, de distintas zonas, que me acompañaron durante los festejos de final de año y que creo, todo el mundo debería probar.

Vamos al lío,



Comenzamos la cena con un blanco, LA PERDIDA GODELLO 2014. Ya he escrito en otras ocasiones sobre este blanco “auténtico” y “natural” que elabora nuestro amigo Nacho en Larouco, por la zona de Valdeorras aunque no se encuentra dentro de la DO. Prefiere volar libre y hace bien.

Godello naranja, fermentado con sus hollejos y en vasijas de barro a la vieja usanza, pasa unos meses en barricas usadas antes de embotellarse. Es un blanco que no es para todos los gustos, ya que rompe los moldes totalmente (abstenerse los blanqueros rancios). Mi apreciación personal es que cada día está mejor. Ha ganado en complejidad y tiene potencial para seguir envejeciendo bien (lleva el mínimo de sulfitos) y es capaz de acompañar casi cualquier tipo de comida. En la mesa tuvo elogios de entendidos y amateurs… por algo ha de ser. Más info sobre estos vinos en esta nota de hace unos meses (aquí). Una inversión de 16€ que no dudaría en hacer. 



Seguimos con los tintos y obviamente comenzamos con la Ribeira Sacra. Esta vez destapamos un GUÍMARO Finca Meixeman 2012. Lo teníamos guardado para alguna ocasión especial porque esperábamos mucho de esta etiqueta y lo cierto es que no defraudó en absoluto. Una mencía de alto vuelo, con todo el potencial de Amandi (fruta, frescura, mineralidad y verticalidad) y un toque bien puesto de maderas que le dan complejidad y longitud. Un muy buen vino por poca inversión (debe rondar los 15€).

Finalmente nos fuimos para el Ribeiro y elegimos otra etiqueta que teníamos bien guardada para alguna de estas ocasiones, A TORNA DOS PASAS 2010. Necesitó un rato de aireación para despertar y desde ahí creció hasta que se acabó la botella. Coupage de brancellao, ferrol, caiño longo y caíño redondo que elabora Luis Anxo por las tierras de bajo Arnoia y que son apenas 12 graditos de pura sutileza en la copa. Mezcla de hierbas aromáticas (principalmente laurel y orégano) con frutos rojos pequeños, de gran frescura y excelente equilibrio. Hay quienes lo clasificarían como un vino de carácter Atlántico. Puede ser, pero más allá de las clasificaciones yo diría que es otro gran tinto con el sello inconfundible de Galicia por poco más de 15€.



Bueno amigos, lo dejamos así por ahora… Ya ven que la cosa empezó bien y esperamos que siga igual o mejor. 

Gracias por leernos,

Buenos vinos y buena vida.

Salutes, Rumbovino.

Difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo moderado y responsable

28 diciembre, 2014

España rompe el molde

Por motivos personales y familiares visito España desde hace más de 15 años, y como es lógico para un amante del vino como es mi caso, cada estadía me sirve para explorar lo más posible el mundo vitivinícola ibérico y disfrutar de sus etiquetas. 

Pero con el tiempo me di cuenta, casi inconscientemente, que en cada viaje regresaba más decepcionado. Porque tenía la sensación que la mayoría de los vinos a los que podíamos acceder los consumidores que pertenecemos a los estratos sociales más normales (eso es importante de aclarar), eran casi clonados unos con otros. Daba igual la Denominación de Origen de dónde proviniese el caldo, todos eran prácticamente iguales, y eso, en un país como España, dueño de una riqueza de terruños poco común en otros países, no podía estar pasando.

Confieso que, como buscador insaciable de cosas nuevas, como consumidor y aficionado a este mundo del vino que soy y del que me siento parte, esa monotonía me tenía profundamente preocupado.

Pero por suerte, a estas alturas y luego de tanto bostezo rutinario, parece que algunas cosas están cambiando en el panorama del vino Español. Insisto que estoy hablando de las gamas de precios más básicos y abundantes (pondría un límite de 15€). Con gran placer estoy viendo que, de a poco, cada día son más las bodegas y viticultores que ofrecen cosas diferentes, rompiendo los moldes preestablecidos por los “gurues” que durante mucho tiempo nos hicieron dormitar de aburrimiento.

Claro, hay que poner todo en contexto. Porque haber hay de todo. Que un vino sea “diferente” no quiere decir que sea bueno, o que vaya a gustar. Puede que sucedan las dos cosas y que, además de bueno nos guste, o puede que no pase ninguna de las dos. En lo personal he probado vinos “diferentes” que no me parecieron buenos ni me gustaron y otros que me hicieron casi llorar de la emoción.

Lo que quiero remarcar como pequeña introducción al tema y a esta nota, es que en plena revolución enológica como estamos viviendo actualmente, donde vuelven a valorarse los terruños a las levaduras diseñadas, donde los cepajes autóctonos se recuperan, las maderas se ajustan y pasan a segundo plano, y la viticultura orgánica tiene cada vez más coraje, solo por citar algunas variables... aparecen constantemente vinos dispuestos a espabilarnos la modorra y hacernos pensar en que efectivamente, la cosa pinta bien y tiene futuro.

Y claro, siempre quedarán los clásicos que se mantuvieron a flote a pesar de los malos tiempos y los valientes que desde un principio se animaron a proponer otras cosas, por suerte.

Para ilustrar esta nota, y solo por mencionar algunos ejemplos, les dejo una humilde selección de cuatro etiquetas que me gustaron mucho por valientes, por distintos y porque no tuve que dejar el sueldo del mes en la caja registradora para hacerme con alguna botella. 




Podría escribir un libro como introducción para hablar sobre este vino, pero solo voy a decir que EL PRIMER BESO 2013 es un Ribera del Duero. Con esta clásica DO, me he llevado tantos chascos últimamente que no quería tentar más el destino, pero lo compré porque nos lo recomendó un amigo en quien confiamos mucho y porque cuesta poco más de 8 €.

Yendo al vino, les digo que si lo cato a ciegas me hubiese ido a un lugar fresco, seguramente a Galicia, Ribeira Sacra o algún tinto de las Rías Baixas. Este tinto joven 100% Tinta Fina procedente de viñedos de Quintanilla de Arriba, elaborado bajo las normas de cultivo biodinámico y del que solo se elaboraron 13.000 botellas me devolvió las ganas de beber vinos del Duero. Hay juventud, claro, pero de la buena. Colores intensos y aromas a frutillas jóvenes para disfrutar. En boca, sobre todo tiene frescura (mucha), vivacidad, frutalidad que desborda y una desfachatez absoluta. Se bebe por litros.
Les recomiendo que lo busquen y lo prueben. Luego me cuentan! Si quieren data del vino y la bodega, sigan este link. 


PEÑA EL GATO 2011
De la DO Rioja nos llega esta etiqueta de viticultura orgánica y elaboración artesanal que nos deja con la boca abierta. 100% Garnacha de viñas viejas, fermentadas y criadas en barricas de 500 litros. Durante la fermentación las barricas se giran 16 veces por día para favorecer el contacto con los hollejos. No hace fermentación maloláctica.

El resultado es asombroso. Aromas intensos a frutas rojas, balsámicos y terrosos. La madera no aparece por ninguna parte, no puedes quitar la nariz de la copa. En boca es levemente tánico, picante, pero está perfectamente ensamblado y muy sabroso. Los años le han venido muy bien sin dudas. Es un vino totalmente diferente a lo que uno se espera de un Rioja típico. Rematadamente atrevido y novedoso. Me gustó muchísimo!

Su viticultor, Juan Carlos Sancha, se especializa en variedades minoritarias como Tempranillo Blanco (mutación del Tempramillo tinto), Maturana Tinta y Garnacha. Y al igual que en el caso anterior, los precios son para todos los bolsillos. Si no recuerdo mal, este vino en Lugo ronda los 9€.




TRASTE 2011, una mezcla explosiva de cepas centenarias de Garnacha Tintorera (70%) con algo de Mencía (30%) y toda la potencia de la DO Valdeorras, hacen de este vino una cosa realmente auténtica. 

José Luis Aristegui, su hacedor, no se anda con chiquitas y mete todo lo que tiene, exprimiendo al máximo estas uvas con una crianza en madera que ni se siente. Un vino literalmente de “Garaje” y de “autor”.

Muestra mucho color y densidad alta, pero no exagerada. Al meter la nariz uno se encuentra con un vino en serio. Sobre todo expresa terruño, nada de explosividades absurdas y artificiales. Dominan las notas terrosas, piedras, hierbas, especias, balsámicos y frutos negros maduros. En boca es igual. Hay potencia y robustez, sus taninos aún necesitan lima pero se disfrutan igualmente porque está bien equilibrado. Me gustó sobre todo su frescura, tratándose de un vino de 15% vol. eso dice mucho. Además su madera justa le aporta complejidad sin caer en los abusos actuales.

Punto alto para ese tintazo de Gallego. Su precio ronda los 15 €.




TRAGOLARGO 2013, Otro vino que me descolocó y me hizo disfrutar un largo rato. Se trata de un vino joven 100% Monastrel proveniente de la DO Alicante. En su elaboración podemos reconocer su “diferencia”. Fermentación: 30% de uvas a 15º enteras sin despalillar, 40% uvas despalilladas y rotas, y 30% uvas enteras despalilladas, el raspón por encima, a modo de sombrero. Fermentación sin control de temperatura. Descube a inox, maloláctica en inox, sin roble y sin sulfitos. Su producción es reducida y su precio ronda los 6 €. 

Rojo picota, limpio, brillante...etc. Vamos a lo que importa... En nariz, sin siquiera agitar copa, sus aromas vuelan e inundan la habitación de flores y frutas rojas jóvenes. Más que nada notas a flores sobre un agradable fondo mineral...eso fue lo que me impactó. En boca es franco, muy sabroso, fresco y de gran equilibrio. De esos vinos golosos no empalagosos, que se puede beber cantidad y no te cansa. Es diferente por aromas y sabores, pero también porque no saquea los bolsillos.

Su creador, Rafa Bernabé, a quien acabo de conocer recientemente a través de sus vinos, es de esos productores que arriesgan y buscan hacer cosas distintas siempre, ofreciendo un portafolio de opciones una más atractiva que otra, y lo mejor es que todos sus precios son más que aptos para estos tiempos de crisis. Tengo en casa algunas botellas más de otras etiquetas para probar así que pronto les cuento más, porque no creo que me duren mucho.

De paso les recomiendo que se den una vuelta por el blog de Viñedos Culturales, es un autentico placer leerlo y conocer la filosofía del proyecto que lleva adelante Rafa.


En fin... que me parece que la cosa pinta muy bien por la nueva España y hay mucho más. Aún me queda pendiente la nota de la visita al Salón de las Estrellas que organizó la Guía Peñin en Madrid (y a los que agradezco mucho su invitación), ya que volví repleto de novedades. Mucho por probar y poco tiempo, como siempre, pero hay etiquetas y cepajes realmente interesantes para conocer. La DO más pequeña de España con apenas 20 hectáreas de viñedos, variedades como Garnacha Blanca, Rufete y Vidadillo entre otras cosas que me gustaron mucho, y que con tiempo en futuros reportes intentaré ir contando.

Gracias por leernos,
Salute, Rumbovino.


“Difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo moderado”

* Esta nota fue publicada en la Revista Vinarquía (Nº2, 2014).

22 agosto, 2012

Un domingo en Alan de Val


Comenzar una nota dando las gracias no es lo habitual… aunque en ocasiones lo hemos hecho.

Muchas gracias a Joaquín Sánchez Rodríguez por recibirnos en Alan de Val! Y a Daniel Marín por todo…!

La ruta del vino de Valdeorras 
Que te reciban en una bodega no debería sorprender a nadie, no? Pero, que lo hagan un día Domingo a las 5 de la tarde, en el horario de descanso entre mañana y tarde en plena Feria del Vino de Valdeorras no es para nada común. Y es que este gesto, noble y pasional, es lo que uno siente cuando  charla con Joaquín sobre sus vinos y viñedos…  Es imposible que esto no se transmita al vino!

El tiempo que disponíamos era escaso, a las 7 volvían a la Feria, así que priorizamos conocer el viñedo de la Finca Pedrazais, que se encuentra alrededor de la bodega, y luego recorrer las instalaciones de la bodega.

Para el final, sorpresa, probamos dos pequeñas joyas que de momento están fuera de libreto, pero que pronto verán la luz…

Allá vamos…

Desde la Finca Pedrazais, localizada muy cerca de la localidad de A Rúa, se tienen unas vistas hermosas del río Sil mientras serpentea en el fondo del valle. Ya, con este paisaje, uno justifica plenamente la visita!  

La Finca posee solo 1,5 has y es impactante ver cómo en esos escasos metros el terreno va modificándose de pizarra y piedra suelta en superficie, a un suelo más arcilloso en partes. Los viñedos, al igual que la tierra se expresan de forma diferente en cada lugar, dispuestos en espaldera sobre pendientes con leve inclinación.

Misma finca, pocos metros, diferente tierra.
En ellos prosperan las uvas autóctonas gallegas, que la familia Sánchez Rodríguez se encargó de recuperar con un arduo trabajo en sus fincas desde hace años. Mencía y Godello son las que predominan, pero también tiene su lugar y bien ganado la Brancellao (o Alvarello), otra uva autóctona con la que elaboran en pequeñas cantidades uno de sus vinos íconos, A Costiña.

Aprovechamos la caminata entre viñedos para que Manuel nos brinde una clase práctica, y muy efectiva, sobre cómo reconocer los diferentes cepajes, de acuerdo las características morfológicas de sus hojas… Y es que como buena familia poseedora de viveros, mientras se camina el viñedo uno puede encontrar variedades como Cabernet Sauvignon y Moscatel entre otras.

Garnachas centenarias
Pero si uno presta atención y se acerca al borde de la Finca, allí abajo, entre piedras, se pueden observar unas vides robustas, sostenidas sobre su propio pie y con un aspecto tan antiguo como su propia historia, a principios del siglo XX. La Garnacha tintorera (Alicant Bouchet) centenaria tiene su espacio en Alan de Val y de ella se elabora otro de los grandes vinos de Alan de Val, Escada.

Qué decir de la bodega? Que es nueva (inaugurada en el 2006), que posee la tecnología necesaria para elaborar caldos de calidad, que no es de gran tamaño, que se encuentra rodeada por la finca Pedrazais, pero sobre todo…que tiene una vista incomparable al valle!

La filosofía de esta empresa familiar que comenzó en el año 1993 es hacer un gran trabajo en las viñas, como única forma de lograr vinos de alta calidad, elaborados a partir de Fincas. Vinos que expresen toda la potencia que el terruño único de Valdeorras entrega a cada viñedo. Y lo están logrando, sus vinos lo certifican.

Actualmente producen 2 vinos blancos y 4 tintos.

Alan de Val Godello Joven. Acá una nota de cuando lo probamos.
Alan de Val Godello Pedrazais. 100% Godello fermentado en barricas francesas y de producción limitada.
Alan de Val Mencía joven. La cosecha 2011 de este vino ganó el segundo premio para vinos tintos del año, en la XV Feria de Valdeorras. Aplausos!
Alan de Val Mencía Finca Pedrazais Barrica. Envejecido 6 meses en barrica de roble francés. Producción limitada.
Alan de Val Escada. Elaborado a partir de las cepas centenarias de Garnacha tintorera 100%.
A Costiña. Un 100% Brancellao envejecido 9 meses en barrica, del que solo se producen poco más de 1000 botellas.

Qué catamos? Como decíamos arriba. Dos joyas que no están en el portfolio aún…

Un blanco 100% Moscatel 2011. Aromático, intenso…. No paran de aparecen descriptores en la nariz. En boca es bien fresco y contrasta muy bien con su dulzor particular. Un vino muy interesante para degustar tranquilo tras una buena comida.

Luego, directo de la barrica, llegó un tinto con un color rojo picota profundo y de una densidad tal, que nos dejó desorientados. Un lujo a la vista… Un lujo en la nariz donde, obviamente, predominaban los aromas lácticos, luego los frutos rojos y las especias. En boca, más frutal y mineral, la madera aparece menos… está prácticamente pulido.

Qué es?? Un 100% Garnacha tintorera, elaborado de una selección especial del viñedo! Lleva 6 meses en barrica y está terrible! Hay muy pocas botellas… si lo llegan a ver, ni lo duden!!  

La bodega recibe visitas turísticas y organiza diferentes actividades de enoturismo, por lo que si decide visitar Valdeorras para conocer sus grandes vinos y hermosos paisajes, Alan de Val es una elección inmejorable. Acá las opciones.

No nos queda más que agradecer nuevamente  a Joaquín y Manuel por abrirnos las puertas de su casa y permitirnos disfrutar de la magia del vino. Ha sido un verdadero placer!

Salute, Rumbovino.

Un domingo en Alan de Val


Comenzar una nota dando las gracias no es lo habitual… aunque en ocasiones lo hemos hecho.

Muchas gracias a Joaquín Sánchez Rodríguez por recibirnos en Alan de Val! Y a Daniel Marín por todo…!

La ruta del vino de Valdeorras 
Que te reciban en una bodega no debería sorprender a nadie, no? Pero, que lo hagan un día Domingo a las 5 de la tarde, en el horario de descanso entre mañana y tarde en plena Feria del Vino de Valdeorras no es para nada común. Y es que este gesto, noble y pasional, es lo que uno siente cuando  charla con Joaquín sobre sus vinos y viñedos…  Es imposible que esto no se transmita al vino!

El tiempo que disponíamos era escaso, a las 7 volvían a la Feria, así que priorizamos conocer el viñedo de la Finca Pedrazais, que se encuentra alrededor de la bodega, y luego recorrer las instalaciones de la bodega.

Para el final, sorpresa, probamos dos pequeñas joyas que de momento están fuera de libreto, pero que pronto verán la luz…

Allá vamos…

Desde la Finca Pedrazais, localizada muy cerca de la localidad de A Rúa, se tienen unas vistas hermosas del río Sil mientras serpentea en el fondo del valle. Ya, con este paisaje, uno justifica plenamente la visita!  

La Finca posee solo 1,5 has y es impactante ver cómo en esos escasos metros el terreno va modificándose de pizarra y piedra suelta en superficie, a un suelo más arcilloso en partes. Los viñedos, al igual que la tierra se expresan de forma diferente en cada lugar, dispuestos en espaldera sobre pendientes con leve inclinación.

Misma finca, pocos metros, diferente tierra.
En ellos prosperan las uvas autóctonas gallegas, que la familia Sánchez Rodríguez se encargó de recuperar con un arduo trabajo en sus fincas desde hace años. Mencía y Godello son las que predominan, pero también tiene su lugar y bien ganado la Brancellao (o Alvarello), otra uva autóctona con la que elaboran en pequeñas cantidades uno de sus vinos íconos, A Costiña.

Aprovechamos la caminata entre viñedos para que Manuel nos brinde una clase práctica, y muy efectiva, sobre cómo reconocer los diferentes cepajes, de acuerdo las características morfológicas de sus hojas… Y es que como buena familia poseedora de viveros, mientras se camina el viñedo uno puede encontrar variedades como Cabernet Sauvignon y Moscatel entre otras.

Garnachas centenarias
Pero si uno presta atención y se acerca al borde de la Finca, allí abajo, entre piedras, se pueden observar unas vides robustas, sostenidas sobre su propio pie y con un aspecto tan antiguo como su propia historia, a principios del siglo XX. La Garnacha tintorera (Alicant Bouchet) centenaria tiene su espacio en Alan de Val y de ella se elabora otro de los grandes vinos de Alan de Val, Escada.

Qué decir de la bodega? Que es nueva (inaugurada en el 2006), que posee la tecnología necesaria para elaborar caldos de calidad, que no es de gran tamaño, que se encuentra rodeada por la finca Pedrazais, pero sobre todo…que tiene una vista incomparable al valle!

La filosofía de esta empresa familiar que comenzó en el año 1993 es hacer un gran trabajo en las viñas, como única forma de lograr vinos de alta calidad, elaborados a partir de Fincas. Vinos que expresen toda la potencia que el terruño único de Valdeorras entrega a cada viñedo. Y lo están logrando, sus vinos lo certifican.

Actualmente producen 2 vinos blancos y 4 tintos.

Alan de Val Godello Joven. Acá una nota de cuando lo probamos.
Alan de Val Godello Pedrazais. 100% Godello fermentado en barricas francesas y de producción limitada.
Alan de Val Mencía joven. La cosecha 2011 de este vino ganó el segundo premio para vinos tintos del año, en la XV Feria de Valdeorras. Aplausos!
Alan de Val Mencía Finca Pedrazais Barrica. Envejecido 6 meses en barrica de roble francés. Producción limitada.
Alan de Val Escada. Elaborado a partir de las cepas centenarias de Garnacha tintorera 100%.
A Costiña. Un 100% Brancellao envejecido 9 meses en barrica, del que solo se producen poco más de 1000 botellas.

Qué catamos? Como decíamos arriba. Dos joyas que no están en el portfolio aún…

Un blanco 100% Moscatel 2011. Aromático, intenso…. No paran de aparecen descriptores en la nariz. En boca es bien fresco y contrasta muy bien con su dulzor particular. Un vino muy interesante para degustar tranquilo tras una buena comida.

Luego, directo de la barrica, llegó un tinto con un color rojo picota profundo y de una densidad tal, que nos dejó desorientados. Un lujo a la vista… Un lujo en la nariz donde, obviamente, predominaban los aromas lácticos, luego los frutos rojos y las especias. En boca, más frutal y mineral, la madera aparece menos… está prácticamente pulido.

Qué es?? Un 100% Garnacha tintorera, elaborado de una selección especial del viñedo! Lleva 6 meses en barrica y está terrible! Hay muy pocas botellas… si lo llegan a ver, ni lo duden!!  

La bodega recibe visitas turísticas y organiza diferentes actividades de enoturismo, por lo que si decide visitar Valdeorras para conocer sus grandes vinos y hermosos paisajes, Alan de Val es una elección inmejorable. Acá las opciones.

No nos queda más que agradecer nuevamente  a Joaquín y Manuel por abrirnos las puertas de su casa y permitirnos disfrutar de la magia del vino. Ha sido un verdadero placer!

Salute, Rumbovino.

14 agosto, 2012

Valdeorras: la feria, sus vinos y su gente.


Este fin de semana se festejó la XV Feria del Vino de Valdeorras en la localidad de A Rúa, provincia de Ourense. Allí nos encontramos con Daniel Marín y Remedios, su pareja. Daniel es Sanrafaelino de pura casta, pero vive en España desde hace 10 años. Muchos de ustedes ya conocen de él a través de IVINOURENSE, el blog que dedica en su tiempo libre a los vinos y viticultores gallegos.

Una de las cosas que queríamos hacer en este viaje era conocer a Daniel, y su propuesta de visitar la feria fue la oportunidad perfecta.

Es la primera vez que voy a un evento de este tipo en España. No sé cómo serán en otros lugares de la península pero, en Galicia al menos, muchos se hacen en el mes de Agosto aprovechando el buen tiempo.

Es todo al aire libre, en un lugar arbolado, en este caso, junto al río. Se montan unas carpas con todas las comodidades que hacen las veces de stand para cada bodega. Desde allí ofrecen sus productos a quien quiera degustarlos.


Me gustaría contarles un poco sobre esta DO, lo que vivimos y qué nos llamó la atención de la experiencia vivida en tierras celtas.

Valdeorras es una de las cinco denominaciones de origen que tiene Galicia. Es la comarca más oriental y está localizada cerca de la provincia de León. Gran parte de su suelo se compone de pizarras, cuarcitas, esquistos y granito. Y su relieve montañoso con amplios valles, constituye un paisaje natural único, con formación de terrazas fluviales y un fuerte encajonamiento de los cauces de agua. El río Sil  es su principal arteria, y sus márgenes se utilizan para el cultivo de la vid.

La historia vitivinícola de Valdeorras está ligada a los romanos, como en gran parte de Galicia, y los estudios arqueológicos indican que pudo ser Lucio Pompeyo Reburro quien plantó la primera cepa. Quién lo sabrá en realidad, no?

Su clima es Mediterráneo-oceánico, con influencia atlántica. Los veranos son calurosos (la zona de más altas temperaturas de todo Galicia) y bastante secos, con una altitud entre los 300m y los 700m.

Muchos de ustedes sabrán que hace ya muchos años que tengo relación con Galicia… soy un enamorado de esta hermosa tierra, de su gente, sus costumbres y de sus vinos. Pero ciertamente debo reconocer que no había probado muchos vinos de Valdeorras.

Lo que nos propuso Daniel (sommelier y apasionado de este lugar, además de bloguero) fue conocer los vinos desde sus hacedores. Acá no existen grandísimas extensiones de viñedos, ni capitales inmensos con altas producciones, ni asesores extranjeros que dicen qué vino hay que hacer, ni demás yerbas que estamos acostumbrados en Argentina.

Acá existe el pequeño y mediano (los menos) productor de vino. Acá el dueño de la bodega y el enólogo están en la Feria y se beben el vino con los paisanos que pasan por allí, o le explican sus viñedos, su filosofía y lo que deseen saber a cuanto curioso se pase por su stand. Eso es maravilloso!

En cada bodega, además de sus vinos, te ofrecen pan casero con chorizo, aceitunitas o aceite de oliva. Otros ponen papas fritas o frutos secos… y la gente intercambia un ticket de 50 céntimos de euro por el vino que quiere probar (copa de cata en mano, que compran en la entrada por 1,5 euros). Pero la copa se llena con ganas, he!

Otra cosa que me llamó mucho la atención es el horario de funcionamiento. Por la mañana, comienza a las 12 y termina a las 14,30 hs., donde todo el mundo se va a comer (nosotros nos comimos un pulpo a la gallega, sentaditos en la vereda de un barcito, que no olvidaremos nunca). Otra de las cosas por la cual se corta es por el calor… allí, más allá de la sombra de los árboles que algo menguan, es muy común que la temperatura supere los 35 grados a esas horas. Por la tarde, la feria continua a las 19,00 hasta las 23,00.

Como decíamos arriba… allí no se puede ir con prisas. En cada lugar que visitamos, los propios dueños y enólogos (en la mayoría de los casos son ambas cosas) nos dedicaron todo el tiempo que necesitamos para saber su vino. De sonrisa franca y dialogo distendido, era como hablar con el vecino de toda la vida… Y uno, en esos caldos, encuentra esa esencia mágica que solo esta tierra y su gente pueden trasmitir.

Probamos unos Godellos fresquísimos, frutados, impactantes y a la vez delicados, de esos que te dejan boquiabierto (esta uva blanca gallega va a dar mucho que hablar…y ya está dando).

La reina tinta es la Mencía, aunque el Merenzao, Brancellao y Sousón  entre otras cepas autóctonas entregan unos vinos vivos, intensos, minerales, complejos y sabrosos como pocos…

Hasta nos sorprendimos con unos tintos increíbles, elaborados con Garnacha Tintorera de viñedos centenarios…  Maravilloso porque no solo que nunca habíamos probado vinos elaborados con este varietal, sino que uno está bebiendo pura historia con esos tintos. Esos viñedos llevan puestos ahí desde la época posterior a la filoxera, imagínense!

Garnacha Tintorera centenaria. Alan de Val.
Luego de  ver y vivir estas experiencias, como blogueros aficionados del vino,  nos pasa que cada día nos avergüenza más al hablar de un vino… y es que llegados a este punto del camino, no podemos seguir opinando de ellos como lo hacíamos antes.

Cómo vamos a omitir opinión si uno no se empapa del lugar, si no lo toca, si no siente a través de la gente que trabaja la tierra y se ensucia las manos… Cómo vamos a juzgar un producto solo por lo que la botella contiene, sin interesarnos en conocer su historia…
Este viaje a Valdeorras nos terminó por convencer de esta idea. Cada vez entendemos más a quienes dicen que dentro de una botella hay mucho más que vino. Somos conscientes de que no es posible conocer de cerca cada copa que uno bebe, pero de acá en adelante buscaremos algo más en cada trago… lo aseguramos.

Fuimos solo por la mañana, ya que por la tarde Daniel nos arregló una visita a la Bodega Alan de Val, una maravilla que ya contaremos. No tuvimos tiempo de probar mucho por todo lo que les contamos arriba, pero solo unos apuntes para tener presentes:

Puntos: como siempre, de 1 a 5, con decimales
Precio: en la Feria por botella y en euros, claro!

VIÑAREDO Godello. $: 5,00 Pts: 3,8
Vino joven. Pura fruta y frescura. Ojo con la uva godello… se viene con todo!
VIÑAREDO Godello Barrica. $: 10,00 Pts: 4,3
Fermentación en barrica y 6 meses sobre lías. Suavidad, frescura y barrica sutil para dar complejidad. Muy bueno!
VIÑAREDO Mencía. $: 5,00 Pts: 3,9
Vino joven pura potencia. Muy expresivo y mucha fruta roja. Nos encantó!!
VIÑAREDO Garnacha $: 10,00 Pts: 3,9
Interesantísimo este vino. Primera Garnacha tintorera para nosotros.
VIÑAREDO Sousón Barrica. $: 10,00 Pts: 4,3
Otra primera vez. Nunca habíamos probadoun vino de este varietal autóctono de Galicia. Es pura especia tanto en nariz como en boca. Nos apareció orégano como descriptor y creemos que le cierra de diez. Uno de los vinos que más nos gustó! Aplausos.

Muchas Gracias a Elisa y José Manuel,  por su atención y dedicación. Ha sido un placer conocerlos!

BODEGA LA TAPADA
Senen Guitian, sirviendo su vino
GUITIAN Godello sobre Lías 2011 $: 10,00 Pts: 4
Esta bodega es en gran parte responsable del resurgimiento de la uva Godello. Sus vinos son y han sido referentes del Godello  de Valdeorras en el mundo. Carmen y Senen Guitian conservan la tradición que comenzara su hermano Ramón.

MEMORIA DE VENTURA Castes Nobres 2011 $: 10,00 Pts: 3,9
Blend de uvas autóctonas (Mencía en mayor porcentaje, Brancellao y Sousón) que pasó tres meses por barrica. Se vinifica cada cepa por separado y luego se elabora el corte. Estaba embotellado hacía cuatro días, aún le falta estabilizarse, pero apunta vinazo! Novedad total.
MEMORIA DE VENTURA Garnacha 2010 $: 10,00 Pts: 3,9
Otro vino elaborado con Garnacha tintorera muy interesante!
MEMORIA DE VENTURA Mencía  $: 5,00 Pts: 4,1
Mencía joven, con dos meses de barrica. Mucha fruta, mineralidad y acidez… nos encantó! Luego entendimos… ganó el 1º premio en la Feria. Aplausos!
Muchas gracias a Francisco Nuñez por su tiempo y explicaciones. 

D´BERNA Godello 2011 $: 5,00 Pts: 4,0
Última bodega que visitamos. Probamos rápido sus vinos pero no falto mucho tiempo para reconocer un Godello joven muy expresivo y frutado. Nos gustó mucho!!
D´BERNA Mencía 2011 $: 5,00 Pts: 4,2
Otro Mencía joven que nos encantó!! Mismo perfil que el anterior… intenso, con la fruta por delante y notas minerales bien marcadas. Aplausos!
Muchas gracias a Berna Guitian y a toda la gente de la bodega por el tiempo dedicado, aún siendo bastante más de la hora de cierre.

Visitamos en poco tiempo las bodegas más representativas de Valdeorras (nos falta Alan de Val, que le dedicaremos un post). Pudimos probar sus caldos y charlar con sus hacedores. Una experiencia inolvidable que nos permitió ver el potencial enorme que tiene esta región de Galicia hacia el futuro. No se olviden de Valdeorras!

Muchas gracias a Daniel y Reme por un día espectacular!

Salute, Rumbovino.

Valdeorras: la feria, sus vinos y su gente.


Este fin de semana se festejó la XV Feria del Vino de Valdeorras en la localidad de A Rúa, provincia de Ourense. Allí nos encontramos con Daniel Marín y Remedios, su pareja. Daniel es Sanrafaelino de pura casta, pero vive en España desde hace 10 años. Muchos de ustedes ya conocen de él a través de IVINOURENSE, el blog que dedica en su tiempo libre a los vinos y viticultores gallegos.

Una de las cosas que queríamos hacer en este viaje era conocer a Daniel, y su propuesta de visitar la feria fue la oportunidad perfecta.

Es la primera vez que voy a un evento de este tipo en España. No sé cómo serán en otros lugares de la península pero, en Galicia al menos, muchos se hacen en el mes de Agosto aprovechando el buen tiempo.

Es todo al aire libre, en un lugar arbolado, en este caso, junto al río. Se montan unas carpas con todas las comodidades que hacen las veces de stand para cada bodega. Desde allí ofrecen sus productos a quien quiera degustarlos.


Me gustaría contarles un poco sobre esta DO, lo que vivimos y qué nos llamó la atención de la experiencia vivida en tierras celtas.

Valdeorras es una de las cinco denominaciones de origen que tiene Galicia. Es la comarca más oriental y está localizada cerca de la provincia de León. Gran parte de su suelo se compone de pizarras, cuarcitas, esquistos y granito. Y su relieve montañoso con amplios valles, constituye un paisaje natural único, con formación de terrazas fluviales y un fuerte encajonamiento de los cauces de agua. El río Sil  es su principal arteria, y sus márgenes se utilizan para el cultivo de la vid.

La historia vitivinícola de Valdeorras está ligada a los romanos, como en gran parte de Galicia, y los estudios arqueológicos indican que pudo ser Lucio Pompeyo Reburro quien plantó la primera cepa. Quién lo sabrá en realidad, no?

Su clima es Mediterráneo-oceánico, con influencia atlántica. Los veranos son calurosos (la zona de más altas temperaturas de todo Galicia) y bastante secos, con una altitud entre los 300m y los 700m.

Muchos de ustedes sabrán que hace ya muchos años que tengo relación con Galicia… soy un enamorado de esta hermosa tierra, de su gente, sus costumbres y de sus vinos. Pero ciertamente debo reconocer que no había probado muchos vinos de Valdeorras.

Lo que nos propuso Daniel (sommelier y apasionado de este lugar, además de bloguero) fue conocer los vinos desde sus hacedores. Acá no existen grandísimas extensiones de viñedos, ni capitales inmensos con altas producciones, ni asesores extranjeros que dicen qué vino hay que hacer, ni demás yerbas que estamos acostumbrados en Argentina.

Acá existe el pequeño y mediano (los menos) productor de vino. Acá el dueño de la bodega y el enólogo están en la Feria y se beben el vino con los paisanos que pasan por allí, o le explican sus viñedos, su filosofía y lo que deseen saber a cuanto curioso se pase por su stand. Eso es maravilloso!

En cada bodega, además de sus vinos, te ofrecen pan casero con chorizo, aceitunitas o aceite de oliva. Otros ponen papas fritas o frutos secos… y la gente intercambia un ticket de 50 céntimos de euro por el vino que quiere probar (copa de cata en mano, que compran en la entrada por 1,5 euros). Pero la copa se llena con ganas, he!

Otra cosa que me llamó mucho la atención es el horario de funcionamiento. Por la mañana, comienza a las 12 y termina a las 14,30 hs., donde todo el mundo se va a comer (nosotros nos comimos un pulpo a la gallega, sentaditos en la vereda de un barcito, que no olvidaremos nunca). Otra de las cosas por la cual se corta es por el calor… allí, más allá de la sombra de los árboles que algo menguan, es muy común que la temperatura supere los 35 grados a esas horas. Por la tarde, la feria continua a las 19,00 hasta las 23,00.

Como decíamos arriba… allí no se puede ir con prisas. En cada lugar que visitamos, los propios dueños y enólogos (en la mayoría de los casos son ambas cosas) nos dedicaron todo el tiempo que necesitamos para saber su vino. De sonrisa franca y dialogo distendido, era como hablar con el vecino de toda la vida… Y uno, en esos caldos, encuentra esa esencia mágica que solo esta tierra y su gente pueden trasmitir.

Probamos unos Godellos fresquísimos, frutados, impactantes y a la vez delicados, de esos que te dejan boquiabierto (esta uva blanca gallega va a dar mucho que hablar…y ya está dando).

La reina tinta es la Mencía, aunque el Merenzao, Brancellao y Sousón  entre otras cepas autóctonas entregan unos vinos vivos, intensos, minerales, complejos y sabrosos como pocos…

Hasta nos sorprendimos con unos tintos increíbles, elaborados con Garnacha Tintorera de viñedos centenarios…  Maravilloso porque no solo que nunca habíamos probado vinos elaborados con este varietal, sino que uno está bebiendo pura historia con esos tintos. Esos viñedos llevan puestos ahí desde la época posterior a la filoxera, imagínense!

Garnacha Tintorera centenaria. Alan de Val.
Luego de  ver y vivir estas experiencias, como blogueros aficionados del vino,  nos pasa que cada día nos avergüenza más al hablar de un vino… y es que llegados a este punto del camino, no podemos seguir opinando de ellos como lo hacíamos antes.

Cómo vamos a omitir opinión si uno no se empapa del lugar, si no lo toca, si no siente a través de la gente que trabaja la tierra y se ensucia las manos… Cómo vamos a juzgar un producto solo por lo que la botella contiene, sin interesarnos en conocer su historia…
Este viaje a Valdeorras nos terminó por convencer de esta idea. Cada vez entendemos más a quienes dicen que dentro de una botella hay mucho más que vino. Somos conscientes de que no es posible conocer de cerca cada copa que uno bebe, pero de acá en adelante buscaremos algo más en cada trago… lo aseguramos.

Fuimos solo por la mañana, ya que por la tarde Daniel nos arregló una visita a la Bodega Alan de Val, una maravilla que ya contaremos. No tuvimos tiempo de probar mucho por todo lo que les contamos arriba, pero solo unos apuntes para tener presentes:

Puntos: como siempre, de 1 a 5, con decimales
Precio: en la Feria por botella y en euros, claro!

VIÑAREDO Godello. $: 5,00 Pts: 3,8
Vino joven. Pura fruta y frescura. Ojo con la uva godello… se viene con todo!
VIÑAREDO Godello Barrica. $: 10,00 Pts: 4,3
Fermentación en barrica y 6 meses sobre lías. Suavidad, frescura y barrica sutil para dar complejidad. Muy bueno!
VIÑAREDO Mencía. $: 5,00 Pts: 3,9
Vino joven pura potencia. Muy expresivo y mucha fruta roja. Nos encantó!!
VIÑAREDO Garnacha $: 10,00 Pts: 3,9
Interesantísimo este vino. Primera Garnacha tintorera para nosotros.
VIÑAREDO Sousón Barrica. $: 10,00 Pts: 4,3
Otra primera vez. Nunca habíamos probadoun vino de este varietal autóctono de Galicia. Es pura especia tanto en nariz como en boca. Nos apareció orégano como descriptor y creemos que le cierra de diez. Uno de los vinos que más nos gustó! Aplausos.

Muchas Gracias a Elisa y José Manuel,  por su atención y dedicación. Ha sido un placer conocerlos!

BODEGA LA TAPADA
Senen Guitian, sirviendo su vino
GUITIAN Godello sobre Lías 2011 $: 10,00 Pts: 4
Esta bodega es en gran parte responsable del resurgimiento de la uva Godello. Sus vinos son y han sido referentes del Godello  de Valdeorras en el mundo. Carmen y Senen Guitian conservan la tradición que comenzara su hermano Ramón.

MEMORIA DE VENTURA Castes Nobres 2011 $: 10,00 Pts: 3,9
Blend de uvas autóctonas (Mencía en mayor porcentaje, Brancellao y Sousón) que pasó tres meses por barrica. Se vinifica cada cepa por separado y luego se elabora el corte. Estaba embotellado hacía cuatro días, aún le falta estabilizarse, pero apunta vinazo! Novedad total.
MEMORIA DE VENTURA Garnacha 2010 $: 10,00 Pts: 3,9
Otro vino elaborado con Garnacha tintorera muy interesante!
MEMORIA DE VENTURA Mencía  $: 5,00 Pts: 4,1
Mencía joven, con dos meses de barrica. Mucha fruta, mineralidad y acidez… nos encantó! Luego entendimos… ganó el 1º premio en la Feria. Aplausos!
Muchas gracias a Francisco Nuñez por su tiempo y explicaciones. 

D´BERNA Godello 2011 $: 5,00 Pts: 4,0
Última bodega que visitamos. Probamos rápido sus vinos pero no falto mucho tiempo para reconocer un Godello joven muy expresivo y frutado. Nos gustó mucho!!
D´BERNA Mencía 2011 $: 5,00 Pts: 4,2
Otro Mencía joven que nos encantó!! Mismo perfil que el anterior… intenso, con la fruta por delante y notas minerales bien marcadas. Aplausos!
Muchas gracias a Berna Guitian y a toda la gente de la bodega por el tiempo dedicado, aún siendo bastante más de la hora de cierre.

Visitamos en poco tiempo las bodegas más representativas de Valdeorras (nos falta Alan de Val, que le dedicaremos un post). Pudimos probar sus caldos y charlar con sus hacedores. Una experiencia inolvidable que nos permitió ver el potencial enorme que tiene esta región de Galicia hacia el futuro. No se olviden de Valdeorras!

Muchas gracias a Daniel y Reme por un día espectacular!

Salute, Rumbovino.