SOBRE BODEGAS, VINOS Y OTRAS COSAS... ESTE ES NUESTRO CUADERNO DE NOTAS...



13/12/14

Vinos de las canastas navideñas. Críticas y sugerencias.

Se acerca fin de año y, como cada vez, se repite el siempre bienvenido regalo de empresa. Para estas fechas, en muchos hogares se hacen presentes las típicas cestas conteniendo obsequios varios, en general orientados a regocijar el estómago, obligándonos a meter un par de kilos extras a nuestros esculturales cuerpos.

En las “canastas” hay un poco de todo para llenar la mesa navideña. Comenzando con los típicos entrantes, siempre caen chorizos o salchichones, con suerte algún jamoncito, quesos y latas variadas, cerrando con productos para el postre como turrones (de variados tamaños y especies), y abundantes polvorones de cualquier sabor y color.

Eso es en lo referente a productos sólidos. Pero, para regar la mesa navideña qué?

Para esto, otro de los clásicos que nunca faltan son los típicos Cavas o vinos espumantes (se acepta también la versión más económica que puede consistir en unas botellas de sidra) y por supuesto un par de vinos, al menos un blanco y un tinto.

Creo que, algunos más o algunos menos, vamos a estar todos de acuerdo en que estos son los productos que siempre caen en las canastas navideñas. Pero, el asunto es que no sé porque razón, a la hora de elegir los vinos, las empresas en general suelen fallar. Y es de este tema sobre el que quiero expresarme en este post.

Foto tomada de fiesta.uncomo.com
Tanto en España como en Argentina, estas canastas en su interior suelen contener caldos que sus etiquetas no aparecen ni en google, y en gran parte de los casos además son de calidad discutible o directamente mala. Pero lo peor es que el corolario final de todo esto es que los brebajes terminan siendo utilizados en muchos casos para hacer el guiso durante la semana, o pasan a formar parte del agua del inodoro en el corto plazo.

Ojo, con esto que digo no quiero parecer un desagradecido ni un sibarita que solo acepta como regalo grandes reservas. Por favor no me malentiendan. No va por ese lado la crítica. Lo que motiva mi comentario es que estos fallos suelen ocurrir por alguno de estos motivos que se deberían revisar y corregir.

Motivo 1: Algunas empresas encargan sus regalos a otras empresas especializadas en la temática y éstas, a la hora de hacer más diferencias, se aprovechan de que en gran parte de los casos quienes reciben los regalos, de vinos sabe poco o nada. Con lo que obviamente lo que vaya dentro importa poco.

Motivo 2: Las empresas no encargan sus regalos a otras empresas especializadas y deciden armar sus propias cestas, lo que hace que en el afán de gastar menos, da lo mismo el vino que metan (también se aprovechan del escaso conocimiento enofílico de los receptores del obsequio).

Motivo 3: igual que el anterior, con la diferencia de que los que no tienen ni idea de vinos son los de la empresa que regalan la canasta. Esto es peor aún, porque la elección ni siquiera es por motivos económicos, sino por desconocimiento puro y duro.

Seguramente hay muchos motivos más para enumerar, pero para no abundar en detalles, con estos tres me vale.

Sin embargo, como no me gusta ser de los que critican sin aportar ninguna solución a los problemas (cosa que hacen a las mil maravillas los partidos políticos que están en la oposición en cualquier lugar del mundo), mis propuestas para solucionar esto son las siguientes:

Solución 1: Partiendo de la premisa de que lo importante en un regalo no es la cantidad sino la calidad. En lugar de 4 botellas de vino que no conoce (ni bebe) ni dios, pongan solo 1 o 2 que produzcan placer beber.

Solución 2: Antes de meter los vinos en la canasta navideña, hagan la cata ustedes. Nunca regalen nada que no sean capaces de beber.

Solución 3: No es necesario que los vinos sean de bodegas de renombre. Hay pequeñas bodegas que elaboran vinos exquisitos y por muy poco dinero. Para eso es importante dejarse asesorar por alguien que sepa del tema. Eso les aseguro, les hará ahorrar dinero a pesar de tener que pagar al profesional que los asista. Además dan trabajo a más gente.

Este es mi pequeño y humilde consejo para algunas empresas (no generalizo). Luego no digan que no les avisé. Las soluciones son sencillas... Para el próximo año ya lo saben.

Para cerrar el post y como ejemplo de lo que estoy diciendo, les dejo estas tres etiquetas de vino que nos regaló una empresa de Lugo (no voy a decir el nombre porque no viene al caso) que, sin realizar una altísima inversión en los productos (como verán a continuación), hizo una gran elección. Felicitaciones!





ADONIS Albariño 2013

Se trata de un vino de Autor, elaborado por un pequeño lagar perteneciente al grupo de Bodegas Artesanas de Rías Baixas. Es de la zona de Ribadumia, su producción es muy pequeña y por tanto el vino está muy cuidado. Su precio ronda los 5 Euros.

Color amarillo pajizo, casi coloro. Limpio y brillante...
En nariz es de intensidad media, pero sus aromas son maravillosos: perfumes florales y frutas como el melocotón, albaricoque y piña. También algo de miel al fondo...

En boca se expresa de manera muy diferente, porque te recibe con una gran frescura que la nariz no anticipa. Dominan los cítricos como el pomelo amarillo, limón. Es sedoso en su paso por el paladar y de final amargoso con ciertos dejos florales muy atractivos.

Un albariño que me resultó curioso porque parece una buena mixtura entre lo mejor de los vinos de la zona de O Rosal y Val de Salnés. Interesante y por poco dinero. Para tener más que presente.


PIONERO MACCERATO Colleita 2013

Elaborado por Viña Almirante, en la Comarca de Caldas de Reis, perteneciente a la DO Rías Baixas. Su precio ronda los 8,5 euros.

Las uvas que componen este albariño de cosechan más tarde, logrando granos de mayor maduración y tenor alcohólico (12,5% Vol.) y antes de la fermentación el 100% de las mismas se someten a una maceración en frío buscando mayor extracción aromática y frescura. Es resultado es un vino muy particular.

Color amarillo suave con tonos dorados. Brillante, limpio, de lágrimas gruesas y persistentes.
Su nariz al principio es tímida, pero con un poco de agitación mejora notablemente. Hay complejidad con notas a bollería, levaduras, luego frutas tropicales y flores bancas.
En boca es muy musculoso, con gran volumen y mucho cuerpo, dueño de una textura increíblemente cremosa. Sus notas dominantes son de fruta más dulzona, pero su frescura le otorga equilibrio y longitud.

Un albariño diferente que me gustó muchísimo, y seguro de muy buena aceptación general. Además me gusta su cierre con tapa a rosca.


MARCELINO I Colleita 2013

Un Ribeira Sacra elaborado por Marcelino Alvares González en su pequeña bodega localizada en A Carqueixa, Proendos (Sober) AMANDI. 

Pequeña producción, vino sin madera y compuesto por las variedades Mencía, Tempranillo y Garnacha nacidas en los siempre difíciles bancales del Sil. Parte de esta uva debe ser vendimiada en barcas. Eso da una idea de lo que su cuidado y cultivo significan.

Color rojo picota, brillante y limpio.
Aromas al principio lácticos, dulce de leche, mantecosos y mucha ciruela madura. Al agitar copa aparecen notas mentoladas, vegetales y amargos como el azúcar quemada.

En boca es franco con la nariz, notas amargosas ricas, balsámicos, hierbas aromáticas y frutos negros maduros. Tiene frescura y su paso por el paladar es ágil y gustoso.

Sin ser un grandioso Ribeira Sacra, de una cosecha complicada como la 2013, este tinto cumple perfectamente y está muy disfrutable. De esos vinos cuya botella se acaba pronto. No encontré su precio, pero calculo que rondará los 6 o 7 euros.

Creo que cualquiera de estos vinos son excelentes opciones para llenar las canastas navideñas y hacer disfrutar a los comensales.

Salute amigos y Felices Fiestas!

Rumbovino, 

"Difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo responsable"


23/11/14

Ladeira da Mata 2012, emociona!

De la subzona de Quiroga-Bibei, bajo la DO Ribeira Sacra, de viñas centenarias en los bancales del Río Bibei (viñedos de montaña en las "Tierras de Trives”) nace este tinto casi pura Mencía que necesita pocas de palabras... solo llenar la copa y disfrutar.



Glicérico, piernas largas, gruesas...

Color rojo picota, capa media alta. Profundo..

Nariz exuberante... compleja y cambiante, en capas... Al principio vegetal, monte bajo, especiado, tierra húmeda, luego va cambiando y aparecen notas más florales, perfumes a rosas (raro este aroma), sigue terroso, pero con algo más. Nunca fruta roja, son notas más rústicas, puras...Por momentos parece existir una cierta nota como a madera camuflada, en el fondo...algo como pino, cedro también...

En boca es musculoso, sus taninos aún raspan, agarran, liman, pero me gustan... A pesar de su fuerza tiene esa frescura y mineralidad directa al corazón que tienen los vinos de la Ribeira Sacra. Se lo nota artesanal, en boca se comporta de esa manera, como sin pulir, bancal, sol, pizarra, vides extremas, trabajo, sudor, esfuerzo, arte, placer... todo eso.

Emocionante!

Gracias por leernos,
Salutes, Rumbovino.

Difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo moderado”

11/11/14

Los tintos de la Ribeira Sacra, más modernos que nunca

Esta nota fue escrita para la primera entrega de la revista digital de vinos VINARQUÍA de nuestro amigo Ariel en el mes de Octubre pasado, que cuando nos ofreció participar de su nuevo proyecto ni lo dudamos. La idea es aportar nuestras vivencias enofílicas desde un pequeño rincón del viejo mundo del vino.

" España es el primer productor mundial de vino con más de 50 millones de hectolitros elaborados en el 2013 entre todas las DO peninsulares y no peninsulares ¿Por dónde comenzar entonces? Pues, a pesar de semejante diversidad y abundancia, tomar la decisión sobre qué región abordaríamos en esta primera nota fue muy sencillo. Escribiríamos de lo que mejor conocemos, sobre la tierra que pisamos, la que más nos toca el corazón, la Ribeira Sacra. Hay muchísimo para contar de este lugar, mucho más de lo que ya se ha escrito hasta ahora.

En esta nota hablaremos sobre sus vinos tintos. Es que en esta zona de Galicia regada por los Ríos Miño y Sil, todos los vinos tienen una impronta inconfundible más allá de las cualidades que busquemos. En líneas generales, los tintos de la Ribeira Sacra se definen con patrones muy comunes. Son verticales, de gran pureza, frescos (de acidez media alta), con mucha presencia de fruta roja pequeña y notas herbales, de alcoholes escasos y una mineralidad que a veces abruma. Estos atributos, actualmente tan buscados y valorados en lo que parece ser la nueva tendencia en el mundo del vino, caracterizó siempre los caldos de esta región, durante mucho tiempo denostados por los consumidores de los grandes Riojas o Riberas del Duero.

Pero lo mejor de esto es que uno no debe gastarse 25 o 30 € para encontrar “eso” que hoy tanto se paga en un vino. Con unos pocos euritos los amantes del elixir nos pegamos un viaje al centro de la Ribeira Sacra sin retorno posible, se lo aseguramos. Con ese ridículo desembolso los consumidores tenemos acceso a vinos “auténticos”, de verdadero terruño, vinificados casi sin intervención, fermentados con levaduras indígenas y sin tocar, este jugo, siquiera una sola duela de roble. Las bodegas más tecnificadas, que las hay, respetan a rajatabla estos principios y solo interfieren con grandes fudres o barricas de roble muy gastadas. Eso que hoy tan valorado y que está marcando tendencia luego de épocas oscuras, aquí en Galicia existió siempre. Los gallegos y su tierra estuvieron, por cuestiones geopolíticas entre otras..., un poco aislados del resto de España. Aquí todo siempre llega más tarde. Las comunicaciones, las autopistas, la tecnología y hasta la crisis... 

...Pero para equilibrar la balanza, este aislamiento permitió que los viticultores de estos bancales dispuestos sobre pendientes imposibles no se enterasen de la moda de las bombas dulces, maderosas, concentradas y supermaduras que dominaron el mercado vitivinícola mundial durante muchos años, de manera que cuando al fin se animaron a subir a este tren de la “modernidad” restaurando y actualizando las bodegas, lo hicieron manteniendo su vieja identidad sin apenas contaminarse de las demandas de los críticos y los mercados.

Nadie miraba para los viticultores, quienes siguieron por siglos su lento caminar, sangre labriega, supervivientes de una dura y trabajosa historia de “inviernos” difíciles. ¿Quién les va a venir a ellos con “esto es lo que se lleva ahora”?

Luego de mucho tiempo de estar en Galicia y convivir con su gente, entendemos porqué a los paisanos, profesionales catadores sin estudios, a la hora de beber el vino ni se les ocurre cambiar su tinto por otro que no sea el de la tierra, el que siempre bebieron y con el que se criaron, en definitiva... el vino verdadero, el que les daba vigor y fe, el que estuvo a punto de desaparecer para siempre".






Gracias por leernos amigos,
Salutes, Rumbovino.

Difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo moderado.

26/10/14

Una comida, un par de amigos y ¿Albamar tinto?

Hace unos días, aprovechando que andaba por la zona, me fui a visitar Xurxo Alba a la bodega. A esta altura hablo con él como lo que es, un amigo, por lo que entre sus tiempos y los míos pensamos que lo mejor era juntarnos a comer y charlar un rato, aprovechando el poco rato libre que les queda a los viticultores y bodegueros en estas fechas.

En el rato que María Isabel (la mamá de Xurxo) hacía su maravillosa tortilla y unos rodaballo a la plancha, nos dimos una vuelta por la bodega y aproveche entre otras cosas a probar unos cuantos vinos, aún terminando la fermentación la mayoría de ellos, en tanques de diferentes parcelas.

Esta es una experiencia que viene muy bien para dar un bofetón a los sentidos y espabilarlos un poco. Es increíble comprobar cómo vides de diferentes edades (algunas centenarias que además probablemente también se embotellen por separado) y terrenos diversos se expresan en vinos tan distintos. Alguno muy cítrico y con la típica nota a manzana verde de estos albariños frescos del Salnés, otro más vegetal y levemente salino, hasta otro que es pura sal (tal cual se los cuento, yo le pondría de nombre “agua de mar” a ese vino y reservo el nombre para mi autoría). Un gustazo que me puedo dar cada tanto visitando los amigos del vino.

La bodega Albamar es familiar, se elaboran entre 30 y 45 mil botellas al año, dependiendo de cómo venga la cosa. Así que recorrerla en tamaño es sencillo, pero hay tantas propuestas diferentes (algunas experimentales también) que uno puede pasarse allí dentro un par de días sin ver la luz del sol y no darse cuenta.

Los seguidores de los vinos de Xurxo conocen sus etiquetas de albariños del Val de O Salnes de memoria a pesar de no ser pocas. Albamar, Finca O Pereiro, Alma de Mar y Pepe Luis sus creaciones (dejé de lado las ediciones especiales de albariño como Moncha y 69 arrobas). Fuera del Fusco, un mencía de la Ribeira Sacra, que está realmente bueno, se sabe que Xurxo elabora unos vinos blancos inolvidables, serios, y a base de mucho trabajo en la viña y sin grandes intervención en la bodega, más que copa y cata diarias. No sé si él estaría de acuerdo, pero yo lo definiría como un hombre de blancos. Blancos de mar. Hasta ahora!

Albamar, tinto 2013: Imagen  tomada desde el móvil, sepan disculpar


Cada día son más, aunque aún se cuentan con los dedos de las manos, las bodegas de las Rías Baixas que se animan a producir algún tinto. Estas tierras, antes de uvas oscuras luego olvidadas, entregan unos tintos únicos a base de cepajes autóctonos, cada día más cotizados dada su calidad y escasez. Son muy pocos los viñedos de uvas tintas que quedan por la región, por lo que dar con ellos es casi encontrar un auténtico tesoro. Generalmente son muy viejos y, como es lógico, de poca producción. Uno consigue uvas tintas en las rías baixas solo si camina mucho, busca mucho y sobre todas las cosas, si tiene suerte.

Digo ALBAMAR TINTO por decir algo. Aún no tiene nombre ni etiqueta...pero ya está en botella y en diciembre saldrá a la venta. Ya sabremos con qué nombre.

Se trata de un corte casi en partes iguales de uvas Espadeiro, Caiño y Mencía. Todas del Salnés, de viñas muy antiguas que se salvaron se ser arrancadas en la revolución blanca. Se pisaron y fermentaron juntas en cubas de acero inoxidable y finalmente pasaron unos 7-8 meses en barricas francesas usadas de 225 litros. Poco más, para un vino que no necesita más.

El resultado final es realmente bueno. Un tinto color rubí y capa media, de inconfundible procedencia, con fruta roja fina, notas vegetales (pimiento morrón, claramente), mucha frescura y aires de mar. Vertical, sabroso, vibrante. Según Xurxo aún le falta botella (agarra un poquito las mucosas), pero para mí ya está impecable (por eso él es el enólogo y yo el consumidor). De esos vinos que se puede beber por litros, que una copa pide otra y otra... Sin dudas un muy buen comienzo por los caminos del tinto.

Para acompañar la comida comenzamos con un Albamar 2013 (nueva etiqueta, mucho más elegante y seria, a la altura de lo que es el vino) fresco, cítricos, manzanas, levemente salino, equilibrado. 

Seguimos con Finca O Pereiro 2013 más complejo y salino, voluminoso (nacido de vides conducidas en espaldero y terreno con mucha arcilla a 50 metros del mar, junto a la desembocadura del Río Unia, es de las etiquetas que más me gustan de Xurxo)... y cerramos con ALBAMAR TINTO 2013 (será ese el nombre?) brindando a la salud de la buena comida, los buenos vinos y los amigos.



Muchas gracias por leernos,
Salutes, Rumbovino.

Difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo moderado.

8/10/14

Dos Ribeira Sacra que enamoran

Que me enamoré de los vinos de la Ribeira Sacra a estas alturas ya no debe sorprender a nadie. Aunque reconozco también que fue de esos amores que se cuecen a fuego lento, a base de tiempo y paciencia, de reconocimiento y sobre todo de confianza.

Es que con el vino me pasa igual que con el amor y otras cosas pasionales de la vida. Las que perduran son aquellas que en general se van descubriendo día a día, hasta que te logran cautivar definitivamente. No se trata de esas pasiones instantáneas, de amores locos a primera vista, de esos que creemos que son lo mejor que nos ha pasado en la vida hasta que el tiempo nos quita el vendaje invisible que llevamos en los ojos y se acaba la ilusión.

No se si entienden el paralelismo, pero algo así fue lo que me pasó con los vinos de la Ribeira Sacra. Incluyendo este 2014 que está a punto de terminarse, fueron unos 10 años los que pasaron para sellar esa relación sin vuelta atrás. Yo era uno más de los que no comprendía que esos vinos frescos, ligeros y poco alcohólicos pudiesen gustar a alguien... Me llevó tiempo de degustar y degustar, de comprar y comparar, de conocer y entender la Ribeira Sacra y sus viticultores para ser incondicional a sus vinos.

Ahora, cada día me cuesta más elegir otra DO al momento de elegir un tinto cuando visito una vinoteca (no me pasa lo mismo con los blancos hasta hoy). Por suerte, los emprendedores en la Ribeira Sacra aumentan, sus etiquetas se multiplican y los buscadores incansables de vinos siempre encontramos cosas nuevas para probar y disfrutar.

Toda esta introducción me sirve para sugerir dos etiquetas que me gustaron muchísimo. Una de cada Ribeira (Miño y Sil), para que no se ofenda nadie. Una nueva añada de un viejo conocido nuestro y que ya ha pasado por Rumbovino varias veces y otra totalmente nueva para nosotros, pero que venimos buscando desde hace un tiempo y no podíamos conseguir.

VIÑA REGUEIRAL (2012)


Mucho y muy buenas cosas leí sobre este vino. Sobre todo en blogs que siguen siendo mis lugares de elección a la hora de buscar novedades y fiarme de sus criterios (con disculpa a los periodistas que se ganan la vida comentando etiquetas).

Poca info encontré sobre sus viñas y su forma de hacer. Sé que es un 100% mencía procedente de bancales propios recostados sobre la Ribeira del Sil, Subzona de Amandi.
Sin embargo al probarlo no me hizo falta más información para imaginar su procedencia y entender que este tinto de poca producción y elaboración tradicional habla de su terruño en tono alto y claro. Aún con cierto peso en boca a pesar de no ser joven, frescura, hierbas, frutos rojos, notas térreas y mucha elegancia... Si me pongo a destriparlo me paso un rato con descripciones aburridas que no van a decir más que lo que ya dije. Me encantó! Además, cuesta solo 6,5 euros. Aplaudan nomás!

SABATELIUS MENCIA (2013)

Desde el 2011, que fue la primera añada que probamos de este vino, nunca nos defrauda. Aquí no hay amigos que valgan (Primitivo Lareu es un amigo ya) y así como decimos que el blanco joven de la misma añada no nos dijo mucho, este Mencía está buenísimo. 

Misma línea y sinceridad que sus cosechas anteriores. De boca ágil, fruta roja pequeña y frescura impoluta, gustoso, mineral, de trago largo y aromas (casi perfumes) que seducen desde el primer minuto. En un año donde los tintos de la Ribeira Sacra no deslumbran, este Sabatelius sin ser pretencioso te entrega pureza en botella. No lo digo solo yo, lo dijeron también los amigotes que lo probaron conmigo en la comida del domingo. Los bancales del Miño en su mesa por poco más de 6 euritos. Sigan aplaudiendo!


Gracias por leernos amigos
Salutes, Rumbovino

Difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo moderado.

14/9/14

El mejor vino que he bebido en mi vida

Y ahora les explicaré porqué.

Ya lo presuponía allá por octubre del 2013, luego del descube y tras haber andado las terrazas de los cañones del Sil de arriba a abajo y de abajo a arriba muchas veces aireando cepas, sulfatando, vendimiando... jugando en ocasiones con la verticalidad, que si te distraes un poco puedes perder.

Lo advertí cuando publiqué aquella nota donde contaba mi experiencia como viticultor de la Ribeira Sacra en primera persona... XAN VACA 2013 es el primer vino en el que me siento total y absolutamente implicado. Vino que me permitió vivir en carne propia lo que cuesta trabajar la viña y ver su fruto convertido en caldo, y del que aprendí que nunca más sería capaz de juzgar un vino desde la comodidad del sillón de mi casa.

La experiencia de “mi primer vino”, que no es mío siquiera un poquito pero lo siento así, me dejó un antes y un después en lo que a valorar una etiqueta se refiere. Cuando lo viví, lo sufrí y lo disfruté, estuve seguro de que ese sería uno de los mejores vinos que bebería en mi vida.

Y ya pasó casi un año de aquella declaración de amor incondicional. Llegó el día de probar aquel tinto nacido de las propias entrañas de las pendientes del Sil, en Doade. Cepas de unos 20 años donde la Mencía comparte su espacio con algunas garnachas tintoreras, y unas cepas blancas esparcidas por aquí y allá. Este vino es puro vino...levaduras autóctonas, fermentación incontrolada (fuimos 5 veces a la bodega a intentar descubar mientras las levaduras seguían disfrutando a sus anchas de los azucares que la uva les brindaba), finalmente descube, un par de trasiegos y listo... Esencia pura de la Ribeira Sacra.



Si tenemos en cuenta que la cosecha del año pasado (2013) no ha sido de las mejores ni mucho menos, me pongo a pensar en cuánto habrá influido la decisión de Mario de adelantarse una semana en la vendimia (en mi inconsciente estoy seguro que mucho), sin hacer caso a los mandatos establecidos por la DO Ribeira Sacra , evitando las lluvias de esa semana, logrando igualmente una buena madurez pero obteniendo unos racimos sanos y fuertes. Obviamente, él puede hacer lo que quiera con su viña porque su vino no se vende, es solo para disfrute personal y de sus amigos.

Volviendo casi un año atrás. Tras el descube probé un sorbo de ese anticipo de tinto y me supo a gloria...parecía como si el vino quisiera avisar que iba en serio.

Un poco más acá en el tiempo. Hace unos dos meses más o menos, fuimos a la bodega tras sulfatar y preparar las vides para esta nueva cosecha y aproveché. Apenas tomé un sorbo de Xan Vaca robado del taque de acero inoxidable donde aún descansaba... confieso que solo fueron dos sorbos y un par de olisqueos rápidos, pero no me quedó ninguna duda de lo que había allí dentro era muy bueno.

Llegó la noche de cata... para acompañar, unas empanadas criollas caseras y sopaipillas chilenas caseras...

Comenzamos a despuntar vicio con DEMO NEGRO 2013, el blanco salvaje que elaboramos con Mario. Este año más seco que en su versión anterior. En nariz y boca me recordó a un Riesling... salvando las distancias y con perdón por las comparaciones. Final amargoso y disfrutable.

Y tras largo insistir a su creador llegó la estrella de la noche, XAN VACA 2013, estrenando etiqueta y reclamando atención...



Color rojo picota, capa media, limpio, brillante y unas piernas que más de un gran vino desearía lucir. En nariz sus aromas son de intensidad media y dominan las notas minerales (a mí me recuerdan a las cenizas y piedras) y unos frutos negros sutiles sobre el fondo. Nada rimbombante...más bien austero, pero de mucha sinceridad. En boca es franco y sabe a lo que huele. Sobre todo minerales y fruta negra. Su acidez está en perfecto equilibrio... es menos ácido de lo que suelen dar los caldos puros de la Ribeira Sacra. Taninos redondos, paso por boca ágil y sedoso. Final con tenue amargor y de persistencia media...

Acabo de hacer una descripción casi técnica de un vino que no es nada técnico ni tampoco pretende serlo. Si lo explico de otra forma lo haría como en poesía y perdería la realidad y seriedad que este tinto casero de la Ribeira Sacra tiene.

Les aseguro queridos amigos, quienes han logrado sobrellevar la lectura hasta este punto, que si este vino estuviese a la venta se agotarían los 700 litros que hicimos en tan solo un día y el discípulo de Robert Parker le hubiese puesto un 50 sobre 100.


Pero por suerte, aún nos quedan muchos litros para disfrutar de un vino auténtico. 

Gracias por leernos,
Rumbovino, difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo moderado.

Salutes!

5/9/14

Pies Negros 2011

Este tinto elaborado bajo la DO Rioja, llegó a nosotros obviamente por recomendación de nuestro amigo Rafa. 

Originario de la Rioja Alavesa, es obra de la bodega familiar y tradicional ARTUKE (conjunción de Arturo y Kike, quienes llevan adelante actualmente el proyecto) que tiene por filosofía la de elaborar vinos arraigados a la tierra.

En concreto este Pies Negros 2011 es una conjunción de uvas Tempranillo (90%) y Graciano (10%) que nacen de viñedos situados en la localidad de Ábalos, a los pies de la Sierra de Cantabria a una altitud ente 550 y 620 msnm, con un predominio de suelos arcillocalcáreos. 

Su elaboración es tradicional sin raspón y su nombre obviamente obedece al resultado del pisado de la uva a pies desnudos. Tras su fermentación se somete a una crianza de 12-14 meses en barricas de roble francés 80% y americano 20% de 1, 2 y 3 años.


En principio parecería ser una más de las tantas etiquetas de Rioja que están dando vueltas por el mercado Ibérico. Entonces ¿Porqué lo comentamos? Sencillamente porque nos encontramos con un tinto diferente a los que se beben con frecuencia. En este vino hay más frescura y realidad que en otros, a pesar de que por momentos se torna un poco goloso (cosa que no nos gusta tanto).

Encontramos sobre todo en su nariz y algo menos en boca, notas no tan tradicionales. Es cierto que hay mucha fruta roja al frente y notas lácticas muy marcadas (leímos algún comentario por ahí que hacía referencia como a que había algo de maceración carbónica, y es verdad que puede recordarla), pero en todo su recorrido aparecen aromas y sabores más reales, más puros, más austeros, hasta nos animaríamos a decir “sencillos” que son lo que hacen de este vino un Rioja distinto.

No sabemos si es la tierra y el sol que marcan la expresión diferencial de estas uvas, pero sí es verdad que hay algo en este tinto que se parece mucho a esos vinos de “su lugar” que tanto buscamos y que cuesta encontrar. Sobre todo si no estamos dispuestos a pagar una fortuna por ellos. Este no supera los 9 euros (Las delicias del 69, Lugo)

En conclusión, nos resultó agradable, fácil de beber, rico y con ese plus diferencial a buena tierra y sinceridad que hace de este, un muy buen vino!

Gracias por leernos amigos,
Rumbovino, difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo moderado,
Salutes.

29/8/14

VINO Y SALUD: los beneficios del consumo moderado

Compartimos una información que nos hizo llegar Bodegas de Argentina sobre el consumo de vino moderado y sus efectos sobre la salud. Si bien no es nada nuevo para los amantes del vino y los curiosos que intentamos informarnos constantemente de los avances en estos temas, sí creemos que difundir esta información colabora en la educación y buen entendimiento del noble brebaje. Para saber y poder disfrutarlo con los 5 sentidos.




En el marco del programa Wine in Moderation de Bodegas de Argentina, el Dr. Raúl Pastor disertó sobre los efectos positivos del vino en la salud

Buenos Aires, 28 de agosto de 2014 – Durante la charla organizada en la sede porteña de Bodegas de Argentina, el Investigador de la Universidad de Buenos Aires compartió las últimas conclusiones acerca del impacto del consumo de vino.

El Dr. Raúl Pastor es Jefe de la Sección Polifenoles, Vino y Salud de la IV Cátedra de Medicina Interna del Hospital de Clínicas, dependiente de la Universidad de Buenos Aires. Además, es  Experto en Vino y Salud del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV  Mendoza) y Experto en Seguridad Alimentaria y Consumo, Nutrición y Salud de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV,  París, Francia).

 “El vino en la salud ha tenido protagonismo desde el origen de la historia. En la región de Sumeria, en la Mesopotamia de Medio Oriente, donde se ubican los orígenes de la escritura entre los años 4000 y 4500 antes de Cristo, se encontró la primera farmacopea de un médico de la civilización sumeria, escrita en una tablilla de arcilla, donde se hacía un listado de los productos botánicos que se utilizaban con fines medicinales. Entre ellos estaba el vino”, sostuvo Pastor.

Agregó que las políticas en Argentina en torno al alcohol son de control y penalización pero no de educación y prevención. En contraposición, los estudios ingleses sobre consumo de alcohol contemplan a la sociedad, a sus motivaciones, políticas educativas de prevención y a los programas de tratamiento y rehabilitación.

Los sistemas biológicos utilizan energía para todas las funciones vitales. En la producción de esa energía, las células producen desechos. Y son estos desechos metabólicos los que nos van produciendo cada vez más daño. “Por el oxígeno vivimos, pero también por el oxígeno morimos” afirmó Pastor, citando a Rebeca Gershman Bióloga y Fisióloga argentina egresada de la UBA, que trabajando en Rochester fue la primera investigadora en publicar en Science 1954, el daño que produce el oxígeno en las células. 

En el proceso de producción de energía, se van dañando los sistemas de síntesis que producen antioxidantes y se genera estrés oxidativo, que se define como el desequilibrio entre oxidantes y antioxidantes que potencialmente puede causar daños (Sies, 1985).

El vino,  gracias a los polifenoles y al resveratrol, ayuda a la preservación y reducción de la fuente de estrés oxidativo, disminuyéndolo junto a la basura oxidativa celular.

Las cuatro acciones fundamentales que el resveratrol tiene en la salud humana son: la cardioprotección, la neuroprotección, la prevención sobre las células carcinogénicas y su función anti-edad. “Consumido moderadamente inhibe el cáncer en sus tres fases de desarrollo: iniciación, promoción (desarrollo del tumor) y progresión (metástasis)", afirmó el médico.

“Entre sus cientos de propiedades benéficas el resveratrol aumenta la circulación sanguínea y eso hace que mejore la salud intelectual de las personas" agregó Pastor.

Según Wine in Moderation (WIM)las unidades diarias de vino recomendadas en acuerdo con la OMS son: hasta 2 Unidades de Bebida Estándar (UBE) de alcohol para las mujeres (20 g. de alcohol), y hasta 3 UBE para los hombres (30 g. de alcohol) y no más de 4 UBE (40 g. de alcohol) en ocasiones especiales. (1 UBE = 8 a 13 g. de alcohol puro, 100 cc. de vino con 13% de alcohol tiene 13 g de alcohol.

WIM es un programa que nace en Europa como respuesta y contribución del sector vitivinícola para reducir los efectos del consumo abusivo de vino, promoviendo una cultura de consumo moderado. Desde el año 2013 Argentina se suma como primer país fuera de la Comunidad Económica en comenzar a implementarlo y es apoyado localmente por las principales bodegas del país.

El objetivo del mismo es generar conciencia sobre el consumo inteligente de vino, a través del conocimiento y la moderación.


Rumbovino,
Colaborando en la difusión de la cultura del vino y en favor del consumo moderado.

23/8/14

ZÁRATE ESPADEIRO 2012

Va aquí una de las joyas que pudimos catar cuando visitamos a los amigos de Viñoteca Bagos en Pontevedra, hace unas semanas atrás. Lugar ideal para visitar, se los recomendamos a todo el mundo, pero especialmente a aquellos que gustan de la buena comida atlántica (sobre todo productos de la zona y peces de estas costas) y disfrutan de vinos diferentes.

En estas ocasiones, cuando salimos a cenar fuera, y mucho más cuando no es en Lugo, no solemos dedicarnos a hacer catas profundas ni nada parecido (de hecho nunca hacemos catas tipo profesionales porque nos aburren un poco), ni llevamos encima la cámara fotográfica en busca de un gran plano. Por lo que pedimos anticipadas disculpas a los lectores por las reducidas notas de cata y la imagen poco lograda que acompaña esta entrada.

A modo de “agradecimiento” a este vino y a ese momento, tomamos una servilleta y garabateamos estas notas que ahora van adjuntas. 

Sin embargo lo importante no es lo que nosotros escribamos aquí, sino lo que este vino significa. Este Espadeiro representa en parte a los tintos exclusivos y exquisitos de las Rías Baixas, ahora dominadas casi completamente por sus grandes albariños, pero históricamente tierra de tintos olvidados. El poder recuperar estas variedades autóctonas y vinificarlas con tan buen trato como para que puedan transmitir de forma exacta lo que significa un tinto de mar gallego, es para aplaudir y multiplicar.



Si pensamos en tintos de esta región, pensamos en vinos frescos, directos, verticales, con fruta joven y alcoholes reducidos. Pensamos también en la sal y las brisas marinas que lacran estas uvas y otorgan pureza y longevidad.

Si realmente pensamos en todo eso. Todo eso es lo que se encuentra en este tinto muy bien elaborado por Bodegas Zárate en el Val de O Salnés.

Nuestras notas de cata tal como las apuntamos en la servilleta: Rojo rubí. Cuerpo medio. Aroma limpio, exquisito, Atlántico, Mar, Sal, Frutos rojos finos, frescura. Boca: franco, fresco, frutal, vertical, directo, elegante, sedoso, largo, vinazo!

Adjuntamos pruebas,



Ojo, no es un vino para todos los paladares. Los que busquen bombas de mermelada, madera y dulzores abstenerse totalmente.

Otro dato a tener en cuenta es su precio, que ronda los 20 euros. Es caro o es barato? Depende de cada bolsillo... pero creemos que vale mucho la pena la inversión.


Para cerrar, me quedo con una reflexión que me surgió de un comentario de Adrián de Bagos. "Luego de beber este vino hay que irse a dormir, porque todo lo que caiga detrás arruinará su encanto".

Acá la ficha completa de su cosecha anterior: Zárate Espadeiro 2011


Muchas Gracias por leernos amigos,
Salutes, Rumbovino.

15/8/14

Monte da Raposinha 2011. Un vino alentejano

Si es que lo tenemos ahí, a un saltito de río Miño, a ese país precioso y parece mentira..., pero con tantos ires y venires entre Argentina y España, entre tantos pitos y flautas parece que le hemos estado “bebiendo de espaldas” en todo este tiempo de vida de este nuestro cuaderno de notas.
Pues si, estamos hablando del país Luso, de Portugal. Una tierra hermosa como pocas, que vive con pasión y “saudades” todo lo que hace y lo que lleva a cuestas en tradición y cultura, que es simplemente impresionante.
Y como todo lo que gestan, pensamos..., el vino tienen que hacerlo sí o sí con ese mismo cariño y escuela, ayudados además por su rica y variada geografía.
Entonces. ¿Qué puede salir de aquí?
Pues toda esta alquimia tiene que dar como mínimo muchas cosas buenas, claro, y así es. La fama en vinos la tienen por algo.
El tema es que como dos buenos paseantes del vino que creemos ser, estamos en deuda con este país tan vecino y tan hermano. Nos falta pasearlo por bodegas y viñedos y es imperdonable no haberlo hecho antes así que, mientras preparamos maleta para una próxima escapada, decidimos abrir boca con un vino de una zona al azar. Y tocó el Alentejo, que no nos queda tan cerquita de Galicia pero está ahí, un poquito más abajo, nada para un Argento acostumbrado a las escalas de los dinosaurios.
Contextualizando al vino: El Alentejo es una región del centro-sur portugués y su nombre significa “Más allá del Tajo” , poético ¿Verdad? Una zona con mucho sol y suelos muy variados (graníticos, calcáreos, pizarrosos, mediterráneos pardos y rojos...). Región importante por la producción de corcho, olivos y vides entre otras muchas cosas. Desde luego es una zona con “carácter” y de esta región, de la zona norte alentejana elegimos este vinito de la cosecha 2011 llamado “Monte da Raposinha” como la propia bodega.

Corte de castas propias y foráneas. Touriga Nacional, Alicante Bouschet y Syrah (no encontramos proporciones ni datos de la vinificación). 14,5% vol. Precio aprox. 9,50 euros.
La vestimenta del vino nos gustó mucho. Pensamos que una buena imagen es el preludio de algo bueno, aunque no siempre sea así, pero sí es cierto invita a pensar que, como mínimo, hay mimo y buena intención en la forma de hacer .
En vista vibrante, color rojo-violeta de capa media. Muy brillante y limpio, además de musculosas piernas.
En nariz explosivo, nos llamó la atención la expresividad, intensidad y lo bien orquestados que estaban los aromas que eran muchos y bien diferentes. Encontramos frutos rojos y negros, flores, especias y una marcada presencia de notas a cenizas. Una gran nariz.
Y en boca bailaban de la misma manera. Muy franco con lo anticipado. Un vino corpulento pero sumamente equilibrado y fresco gracias a esa acidez frutal fina que le daba un porte bien elegante. Regusto delicioso, que invita a seguir bebiendo.
Es de esos vinitos que da gusto tomar solos, poco a poco, tras una agradable cena. Así que, como dictaba el César, nos lo fuimos tomando así, despacito..., de vagarinho... como dicen allá.
Un muy buen prólogo para ese viaje pendiente, por el Alentejo, por nuestro querido Portugal.
Imagen propiedad de la bodega Monte da Raposinha




Gracias por leernos amigos,
Salutes y hasta otra, 
Rumbovino.

3/8/14

Vinos Olvidados: ORBALLO 2002

Bajo este título iremos contando a los lectores sobre vinos que por uno y otro motivo han sido olvidados en el tiempo. Puede tratar de clásicos que han ido a menos hasta casi pasar desapercibidos por los consumidores actuales, demandantes de novedades constantes, o de botellas que han quedado escondidas en algún rincón de cualquier lugar y años después vuelven a nosotros casi sin querer y terminan sorprendiendo. Este espacio no irá de vinos “guardados” a propósito por algún entendido que busca la máxima expresión de un gran reserva; no, nada que ver con eso. Este espacio va de contar historias de vinos que nos hacer volver a creer que esta bebida todo lo puede y nos devuelven la magia que solo el vino es capaz de transmitir...

Estoy casi seguro que hace 12 años, eran poquísimos, e incluso me arriesgaría a decir casi ninguno, los viticultores o enólogos que elaboraban albariños pensando en largas guardas, vinos que se bebiesen con el tiempo. Creo que no lo pensaban si quiera, porque esta uva casi siempre se utilizó para hacer vinos cosecheros, que duraban lo que duraba el año o la sed de los aldeanos.
También pienso que quienes elaboraron y embotellaron este vino (Bodegas La Val, en la zona de O Rosal en aquellas épocas), quizás tampoco pensaban en que ese licor aguantaría estoico el paso de los años. O quizás sabían que podría aguantar el paso del tiempo, pero seguramente pensaron que caería en alguna garganta apurada dentro de su primer año de vida, porque como decía arriba, el albariño de antes se bebía rápido, sin tanta espera. Hasta el de ahora sigue elaborándose con ese concepto en la mayoría de los casos. O eso me parece a mí.
Esta uva es dueña de una acidez, estructura y graduación alcohólica -entre otras grandísimas cualidades, claro- que le permiten resistir al tiempo como pocas… Sin tanta intervención en la bodega y sin tanta barrica, ni cosas extrañas. El solo poder de la fruta le da larga vida a esta joya gallega que cada vez encandila con más fuerza el mundo del vino.
Yendo al “olvidado” que nos convoca… este ORBALLO de la cosecha 2002, llegó a manos de mi suegro sabe dios de dónde y cómo. Pero el asunto es que tal como llegó fue a parar a la cava subterránea de su casa de la aldea (no con la intención de añejarlo, sino que ese era el lugar donde guardarlos sin que molesten en otro lado), a la que va de tanto en tanto y a la que baja mucho menos frecuentemente aún.
Allí durmió esta botella casi 12 años, a oscuras, en silencio y en condiciones de temperatura ideales, hasta que a quien escribe estas líneas se le ocurrió hurgar entre botellas llenas de polvo y dar con ella. Reconozco que la quité de su lugar con mucho cuidado, con temor de lesionar lo que llevase dentro… Mis expectativas de encontrar algo bueno en su interior no eran muy elevadas (por sus años, porque había sido concebido para beber joven y sobre todo por mi poca fe)… Sin embargo, con el vino, todo puede pasar…
Esperamos unas semanas hasta que decidimos descorcharla sin mucha esperanza. Aunque teníamos la misma ansiedad de los niños cuando están desenvolviendo un regalo.
El corcho, arriba estaba un algo desgranado, pero salió íntegro y estaba en perfectas condiciones… Buen augurio, dije… y si nos sorprende?
Servimos una copa… buen color…. Dejamos respirar bastante…Y vaya si nos sorprendió!

Color dorado (no muy profundo), brillante, limpio. Vivo, impoluto. Largas piernas ilustraban la copa…
Nariz intensa. Fresca y limpia. Notas a frutas tropicales maduras (plátanos, piña, maracuyá), bollería, lácteos. Sobre el fondo se percibía una nota clara que me recordaba a un Riesling (tipo petróleo, neumático).
En boca estaba lo mejor. Franco, suave, equilibrado, fresco… Una textura increíblemente cremosa acariciaba el paladar. Final complejo y largo. Exquisito.
Luego comencé la tarea de averiguar cosas de este vino… La verdad es que encontré muy poco. La bodega que lo elabora (La Val) solo menciona el vino bajo el título de “Otras Marcas” que comercializa.
Los llamé y les conté la historia. Pude saber que se trataba de un 100% albariño de diversas fincas y que su elaboración no tuvo, ni tiene (porque lo siguen comercializando) nada de especial. Maceración, fermentación y maduración corta en acero inoxidable. Ya ven...tal como yo pensaba, un albariño como cualquiera de las otras millones de botellas que se elaboran cada año en Rías Baixas. También me comentaron que no hace mucho tiempo atrás destaparon algunas botellas del ´97 y estaban exquisitas...
Cuando le conté esta historia aun amigo, muy cercano al mundo del vino me dijo “Es que ya no se hacen albariños como los de antes”
Muchas gracias por leernos,
Salutes, Rumbovino.



20/7/14

Erase una vez, un Malbec francés...

Seguramente muchos de ustedes recordarán que fuimos, de esto hace dos años ya, en el veranito Europeo a la bella Francia, a la región de Cahors. Allá descubrimos un pueblito encantador llamado Saint Cirque Lapopie. Y entre  sus callejuelas empedradas que corrían hacia arriba y hacia abajo, llenas de tiendas deliciosas y mucho turista distraído, fuimos a parar a una que se anunciaba como “Le Musée du Vin”.

Nosotros queríamos probar el Malbec de Cahors, el hijo pródigo que regresó glorioso a estas tierras gracias a la Argentina, que se encargó de encumbrarlo a lo más alto. Y por esas casualidades fantásticas resultó ser que Emilie, además de ser la dependienta del Musée du Vin era enóloga, y precisamente vendía allí sus vinos. Nos pudo hablar de ellos y de la región en un castellano mucho más digno que nuestro negado francés. Emilie, elabora cuatro etiquetas, tres 100% Malbec y un corte.  Nos trajimos dos botellas…. dedicadas por su creadora.

Luego llegó la parte curiosa de la historia: de cómo tras nuestra aventura posterior en el camping de Loupiane, donde nos robaron los bolsos con todo lo que teníamos dentro y nos quedamos sin poder entrar al coche durante dos días, y mientras... las pobres botellas sufriendo el sol achicharrante del verano francés en el asiento trasero. Sabe dios cuántos grados soportaron.

Y así, nos las trajimos a casa, temiendo que  aquellos días las hubiesen estropeado... Y así les pasaron los calores y el tiempo, dos años, nada menos. No nos atrevimos a abrirlas antes por cobardía… porque temíamos cómo despertarían de este “acaloramiento”…
Pero llegó el momento de probar fortuna y encomendarnos a lo que el destino quisiese con ellas…



Uvas: 80% Auxerrois (Malbec o Côt) – 15% Merlot – 5% Tannat.
Terruño: viñedos de la región de Cahors dispuestos sobre mesetas muy pedregosas, arcillo-calcáreas con presencia parcial de margas (roca sedimentaria con predomino de calcita y arcillas).

Buen color en la copa. Ya hablaba el Malbec, el vino negro. Rojo rubí profundo, capa alta, con guiños purpúreos. Lagrimoso, glicérico.

Volumen alto de aromas. Un poco de todo deteniéndose con calma a captar todo lo que transmitía. Primero frutos negros pequeños, también ciruelas y dejos a pimiento morrón. Marcadas notas especiadas, menta, minerales (terrosas, pedregosas) y un suave dulzor de fondo.

En la boca mostró un ataque intenso, picante, voluminoso y a la vez elegante. Dominaba la misma fruta negra que se encontraba en la nariz, acompañada de una acidez media que sostenía y prolongaba su sabor. Asomaba en todo su recorrido una línea mineral (piedras, tierra) que le sumaba atractivo y complejidad. Los taninos bastante domados, aún mostraban una ligera aspereza (a mí personalmente me gusta eso). Su final de boca era largo y gustoso…Para no cansarse de beber.

En conclusión, nos pareció un malbecazo Francés. Nos recordó bastante al Malbec argento, aunque con menos dulzor y unas notas terrosas y una frescura que lo diferencian claramente. 

No queremos decir que uno es mejor que otro, además un par de botellas no son reflejo de un cepaje y una expresión, pero si este es el potencial que parece tener la Auxerrois en Cahors, le auguramos un gran futuro.



Nos quedará siempre la incógnita de saber cómo estaría este mismo vino, en este mismo momento, sin haber pasado por semejante experimento involuntario… A saber.

Gracias por leernos,

Salutes, Rumbovino.

5/7/14

De regreso, al fin...

Ha pasado más de mes y medio desde nuestra última salida a pista. Los cambios siempre complican y los tiempos, cuando hay trabajos y obligaciones de por medio, dejan a un costado las horas que uno dedica a este espacio por más pasión que movilice.

Sin embargo, que no escribamos seguido no indica que hayamos dejado de degustar el elixir… Una cosa es no disponer de tiempo para plasmar en letras una etiqueta y otra muy diferente es no disfrutar con buenos vinos como lo hicimos siempre.

Aún así, durante este tiempo hemos probado cosas muy pero muy buenas… diversas, raras, poco tradicionales en general, y que fuimos anotando en la libreta para poder contarles alguna vez… Casi todas estas etiquetas han sido recomendadas por Rafa, amigazo de las delicias del 69, en la plaza de abastos de Lugo.

Para retomar, poco a poco, les dejamos algunas notas de lo que más nos ha gustado! Que lo disfruten…

AD LIBITUM. MATURANA TINTA 2011



Un RIOJA elaborado con 100% uva Maturana tinta, autóctona de la zona y una de las variedades aceptadas por esta DO, aunque estuvo a punto de desaparecer y proyectos como el de Juan Carlos Sancha han logrado recuperarla. Además su producción es ecológica.

Uno de los vinos que más nos gustó este último tiempo. Redondo por donde se lo mire. Elegante, sabroso, fácil de beber si ser ligero (tiene su peso en boca, pero está perfectamente equilibrado). Mucha fruta y la madera en su lugar.

Sorpresa y mucha felicidad por poco más de 8 euros. Si lo ven por ahí ni duden en probarlo! Eso sí, no esperen un Rioja típico porque no lo van a encontrar.


DOMINO DEL BENDITO. EL PRIMER PASO 2010



Otra joya que nos regala la DO Toro. 100% Tinta de Toro con 6 meses de barrica y 15 graditos de alcohol. Elaborado por Bodega Domino del Bendito.

Esta etiqueta está en la línea base de la bodega y es una bombita que refleja a la perfección la fortaleza de esta región. Vinos contundentes, poderosos, minerales, con fruta y especias para derrochar. La Tinta de Toro en su expresión más “salvaje” si cabe la expresión. Ojo, lo de salvaje lo decimos porque tiene poca intervención, porque en la boca está bien redondo.

Para degustarlo con calma y disfrutar hasta el último trago. Decantar una media hora antes mejor. Precio sobre los 10 euros. Otro que no pueden dejar pasar… Tiene potencial para seguir mejorando en la botella.


MANGA DEL BRUJO 2011



El Escocés Volante (Norrel Robertson) elabora este vino de corte,  en la DO Calatayud, conformado por un 70% cepas viejas de Garnacha, 15% Syrah, 10% Tempranillo y 5% Mazuelo. Con 5 meses de crianza en barrica y 14,5º de alcohol.

Me lo recomendó Rafa con muchos galardones. Y debo reconocer que no fue hasta el día después de abrirlo cuando logró cautivarnos y expresar esa garnacha viva que cada día me gusta más.

Algo duro al principio (taninos robustos), pero con mucha fruta negra, notas minerales y regaliz. Es un vino que en boca se hace sentir y puede que no enganche de entrada, pero que con aire en copa es cosa seria.  El resultado final es que nos gustó mucho…. Pero al principio nos preocupó bastante por su costado algo salvaje. Precio 11 euros. Creo que hay que probarlo porque vale mucho la pena!

Como ven, no es que nos la pasamos sufriendo… El buen vino y los buenos amigos siempre están presentes, a pesar de la distancia…

Dentro de algunos días les contamos más… Tenemos dos historias maravillosas que en breve las sacamos.

Gracias por estar ahí, amigos!

Salutes, Rumbovino.