SOBRE BODEGAS, VINOS Y OTRAS COSAS... ESTE ES NUESTRO CUADERNO DE NOTAS...



26/10/14

Una comida, un par de amigos y ¿Albamar tinto?

Hace unos días, aprovechando que andaba por la zona, me fui a visitar Xurxo Alba a la bodega. A esta altura hablo con él como lo que es, un amigo, por lo que entre sus tiempos y los míos pensamos que lo mejor era juntarnos a comer y charlar un rato, aprovechando el poco rato libre que les queda a los viticultores y bodegueros en estas fechas.

En el rato que María Isabel (la mamá de Xurxo) hacía su maravillosa tortilla y unos rodaballo a la plancha, nos dimos una vuelta por la bodega y aproveche entre otras cosas a probar unos cuantos vinos, aún terminando la fermentación la mayoría de ellos, en tanques de diferentes parcelas.

Esta es una experiencia que viene muy bien para dar un bofetón a los sentidos y espabilarlos un poco. Es increíble comprobar cómo vides de diferentes edades (algunas centenarias que además probablemente también se embotellen por separado) y terrenos diversos se expresan en vinos tan distintos. Alguno muy cítrico y con la típica nota a manzana verde de estos albariños frescos del Salnés, otro más vegetal y levemente salino, hasta otro que es pura sal (tal cual se los cuento, yo le pondría de nombre “agua de mar” a ese vino y reservo el nombre para mi autoría). Un gustazo que me puedo dar cada tanto visitando los amigos del vino.

La bodega Albamar es familiar, se elaboran entre 30 y 45 mil botellas al año, dependiendo de cómo venga la cosa. Así que recorrerla en tamaño es sencillo, pero hay tantas propuestas diferentes (algunas experimentales también) que uno puede pasarse allí dentro un par de días sin ver la luz del sol y no darse cuenta.

Los seguidores de los vinos de Xurxo conocen sus etiquetas de albariños del Val de O Salnes de memoria a pesar de no ser pocas. Albamar, Finca O Pereiro, Alma de Mar y Pepe Luis sus creaciones (dejé de lado las ediciones especiales de albariño como Moncha y 69 arrobas). Fuera del Fusco, un mencía de la Ribeira Sacra, que está realmente bueno, se sabe que Xurxo elabora unos vinos blancos inolvidables, serios, y a base de mucho trabajo en la viña y sin grandes intervención en la bodega, más que copa y cata diarias. No sé si él estaría de acuerdo, pero yo lo definiría como un hombre de blancos. Blancos de mar. Hasta ahora!

Albamar, tinto 2013: Imagen  tomada desde el móvil, sepan disculpar


Cada día son más, aunque aún se cuentan con los dedos de las manos, las bodegas de las Rías Baixas que se animan a producir algún tinto. Estas tierras, antes de uvas oscuras luego olvidadas, entregan unos tintos únicos a base de cepajes autóctonos, cada día más cotizados dada su calidad y escasez. Son muy pocos los viñedos de uvas tintas que quedan por la región, por lo que dar con ellos es casi encontrar un auténtico tesoro. Generalmente son muy viejos y, como es lógico, de poca producción. Uno consigue uvas tintas en las rías baixas solo si camina mucho, busca mucho y sobre todas las cosas, si tiene suerte.

Digo ALBAMAR TINTO por decir algo. Aún no tiene nombre ni etiqueta...pero ya está en botella y en diciembre saldrá a la venta. Ya sabremos con qué nombre.

Se trata de un corte casi en partes iguales de uvas Espadeiro, Caiño y Mencía. Todas del Salnés, de viñas muy antiguas que se salvaron se ser arrancadas en la revolución blanca. Se pisaron y fermentaron juntas en cubas de acero inoxidable y finalmente pasaron unos 7-8 meses en barricas francesas usadas de 225 litros. Poco más, para un vino que no necesita más.

El resultado final es realmente bueno. Un tinto color rubí y capa media, de inconfundible procedencia, con fruta roja fina, notas vegetales (pimiento morrón, claramente), mucha frescura y aires de mar. Vertical, sabroso, vibrante. Según Xurxo aún le falta botella (agarra un poquito las mucosas), pero para mí ya está impecable (por eso él es el enólogo y yo el consumidor). De esos vinos que se puede beber por litros, que una copa pide otra y otra... Sin dudas un muy buen comienzo por los caminos del tinto.

Para acompañar la comida comenzamos con un Albamar 2013 (nueva etiqueta, mucho más elegante y seria, a la altura de lo que es el vino) fresco, cítricos, manzanas, levemente salino, equilibrado. 

Seguimos con Finca O Pereiro 2013 más complejo y salino, voluminoso (nacido de vides conducidas en espaldero y terreno con mucha arcilla a 50 metros del mar, junto a la desembocadura del Río Unia, es de las etiquetas que más me gustan de Xurxo)... y cerramos con ALBAMAR TINTO 2013 (será ese el nombre?) brindando a la salud de la buena comida, los buenos vinos y los amigos.



Muchas gracias por leernos,
Salutes, Rumbovino.

Difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo moderado.

8/10/14

Dos Ribeira Sacra que enamoran

Que me enamoré de los vinos de la Ribeira Sacra a estas alturas ya no debe sorprender a nadie. Aunque reconozco también que fue de esos amores que se cuecen a fuego lento, a base de tiempo y paciencia, de reconocimiento y sobre todo de confianza.

Es que con el vino me pasa igual que con el amor y otras cosas pasionales de la vida. Las que perduran son aquellas que en general se van descubriendo día a día, hasta que te logran cautivar definitivamente. No se trata de esas pasiones instantáneas, de amores locos a primera vista, de esos que creemos que son lo mejor que nos ha pasado en la vida hasta que el tiempo nos quita el vendaje invisible que llevamos en los ojos y se acaba la ilusión.

No se si entienden el paralelismo, pero algo así fue lo que me pasó con los vinos de la Ribeira Sacra. Incluyendo este 2014 que está a punto de terminarse, fueron unos 10 años los que pasaron para sellar esa relación sin vuelta atrás. Yo era uno más de los que no comprendía que esos vinos frescos, ligeros y poco alcohólicos pudiesen gustar a alguien... Me llevó tiempo de degustar y degustar, de comprar y comparar, de conocer y entender la Ribeira Sacra y sus viticultores para ser incondicional a sus vinos.

Ahora, cada día me cuesta más elegir otra DO al momento de elegir un tinto cuando visito una vinoteca (no me pasa lo mismo con los blancos hasta hoy). Por suerte, los emprendedores en la Ribeira Sacra aumentan, sus etiquetas se multiplican y los buscadores incansables de vinos siempre encontramos cosas nuevas para probar y disfrutar.

Toda esta introducción me sirve para sugerir dos etiquetas que me gustaron muchísimo. Una de cada Ribeira (Miño y Sil), para que no se ofenda nadie. Una nueva añada de un viejo conocido nuestro y que ya ha pasado por Rumbovino varias veces y otra totalmente nueva para nosotros, pero que venimos buscando desde hace un tiempo y no podíamos conseguir.

VIÑA REGUEIRAL (2012)


Mucho y muy buenas cosas leí sobre este vino. Sobre todo en blogs que siguen siendo mis lugares de elección a la hora de buscar novedades y fiarme de sus criterios (con disculpa a los periodistas que se ganan la vida comentando etiquetas).

Poca info encontré sobre sus viñas y su forma de hacer. Sé que es un 100% mencía procedente de bancales propios recostados sobre la Ribeira del Sil, Subzona de Amandi.
Sin embargo al probarlo no me hizo falta más información para imaginar su procedencia y entender que este tinto de poca producción y elaboración tradicional habla de su terruño en tono alto y claro. Aún con cierto peso en boca a pesar de no ser joven, frescura, hierbas, frutos rojos, notas térreas y mucha elegancia... Si me pongo a destriparlo me paso un rato con descripciones aburridas que no van a decir más que lo que ya dije. Me encantó! Además, cuesta solo 6,5 euros. Aplaudan nomás!

SABATELIUS MENCIA (2013)

Desde el 2011, que fue la primera añada que probamos de este vino, nunca nos defrauda. Aquí no hay amigos que valgan (Primitivo Lareu es un amigo ya) y así como decimos que el blanco joven de la misma añada no nos dijo mucho, este Mencía está buenísimo. 

Misma línea y sinceridad que sus cosechas anteriores. De boca ágil, fruta roja pequeña y frescura impoluta, gustoso, mineral, de trago largo y aromas (casi perfumes) que seducen desde el primer minuto. En un año donde los tintos de la Ribeira Sacra no deslumbran, este Sabatelius sin ser pretencioso te entrega pureza en botella. No lo digo solo yo, lo dijeron también los amigotes que lo probaron conmigo en la comida del domingo. Los bancales del Miño en su mesa por poco más de 6 euritos. Sigan aplaudiendo!


Gracias por leernos amigos
Salutes, Rumbovino

Difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo moderado.

14/9/14

El mejor vino que he bebido en mi vida

Y ahora les explicaré porqué.

Ya lo presuponía allá por octubre del 2013, luego del descube y tras haber andado las terrazas de los cañones del Sil de arriba a abajo y de abajo a arriba muchas veces aireando cepas, sulfatando, vendimiando... jugando en ocasiones con la verticalidad, que si te distraes un poco puedes perder.

Lo advertí cuando publiqué aquella nota donde contaba mi experiencia como viticultor de la Ribeira Sacra en primera persona... XAN VACA 2013 es el primer vino en el que me siento total y absolutamente implicado. Vino que me permitió vivir en carne propia lo que cuesta trabajar la viña y ver su fruto convertido en caldo, y del que aprendí que nunca más sería capaz de juzgar un vino desde la comodidad del sillón de mi casa.

La experiencia de “mi primer vino”, que no es mío siquiera un poquito pero lo siento así, me dejó un antes y un después en lo que a valorar una etiqueta se refiere. Cuando lo viví, lo sufrí y lo disfruté, estuve seguro de que ese sería uno de los mejores vinos que bebería en mi vida.

Y ya pasó casi un año de aquella declaración de amor incondicional. Llegó el día de probar aquel tinto nacido de las propias entrañas de las pendientes del Sil, en Doade. Cepas de unos 20 años donde la Mencía comparte su espacio con algunas garnachas tintoreras, y unas cepas blancas esparcidas por aquí y allá. Este vino es puro vino...levaduras autóctonas, fermentación incontrolada (fuimos 5 veces a la bodega a intentar descubar mientras las levaduras seguían disfrutando a sus anchas de los azucares que la uva les brindaba), finalmente descube, un par de trasiegos y listo... Esencia pura de la Ribeira Sacra.



Si tenemos en cuenta que la cosecha del año pasado (2013) no ha sido de las mejores ni mucho menos, me pongo a pensar en cuánto habrá influido la decisión de Mario de adelantarse una semana en la vendimia (en mi inconsciente estoy seguro que mucho), sin hacer caso a los mandatos establecidos por la DO Ribeira Sacra , evitando las lluvias de esa semana, logrando igualmente una buena madurez pero obteniendo unos racimos sanos y fuertes. Obviamente, él puede hacer lo que quiera con su viña porque su vino no se vende, es solo para disfrute personal y de sus amigos.

Volviendo casi un año atrás. Tras el descube probé un sorbo de ese anticipo de tinto y me supo a gloria...parecía como si el vino quisiera avisar que iba en serio.

Un poco más acá en el tiempo. Hace unos dos meses más o menos, fuimos a la bodega tras sulfatar y preparar las vides para esta nueva cosecha y aproveché. Apenas tomé un sorbo de Xan Vaca robado del taque de acero inoxidable donde aún descansaba... confieso que solo fueron dos sorbos y un par de olisqueos rápidos, pero no me quedó ninguna duda de lo que había allí dentro era muy bueno.

Llegó la noche de cata... para acompañar, unas empanadas criollas caseras y sopaipillas chilenas caseras...

Comenzamos a despuntar vicio con DEMO NEGRO 2013, el blanco salvaje que elaboramos con Mario. Este año más seco que en su versión anterior. En nariz y boca me recordó a un Riesling... salvando las distancias y con perdón por las comparaciones. Final amargoso y disfrutable.

Y tras largo insistir a su creador llegó la estrella de la noche, XAN VACA 2013, estrenando etiqueta y reclamando atención...



Color rojo picota, capa media, limpio, brillante y unas piernas que más de un gran vino desearía lucir. En nariz sus aromas son de intensidad media y dominan las notas minerales (a mí me recuerdan a las cenizas y piedras) y unos frutos negros sutiles sobre el fondo. Nada rimbombante...más bien austero, pero de mucha sinceridad. En boca es franco y sabe a lo que huele. Sobre todo minerales y fruta negra. Su acidez está en perfecto equilibrio... es menos ácido de lo que suelen dar los caldos puros de la Ribeira Sacra. Taninos redondos, paso por boca ágil y sedoso. Final con tenue amargor y de persistencia media...

Acabo de hacer una descripción casi técnica de un vino que no es nada técnico ni tampoco pretende serlo. Si lo explico de otra forma lo haría como en poesía y perdería la realidad y seriedad que este tinto casero de la Ribeira Sacra tiene.

Les aseguro queridos amigos, quienes han logrado sobrellevar la lectura hasta este punto, que si este vino estuviese a la venta se agotarían los 700 litros que hicimos en tan solo un día y el discípulo de Robert Parker le hubiese puesto un 50 sobre 100.


Pero por suerte, aún nos quedan muchos litros para disfrutar de un vino auténtico. 

Gracias por leernos,
Rumbovino, difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo moderado.

Salutes!

5/9/14

Pies Negros 2011

Este tinto elaborado bajo la DO Rioja, llegó a nosotros obviamente por recomendación de nuestro amigo Rafa. 

Originario de la Rioja Alavesa, es obra de la bodega familiar y tradicional ARTUKE (conjunción de Arturo y Kike, quienes llevan adelante actualmente el proyecto) que tiene por filosofía la de elaborar vinos arraigados a la tierra.

En concreto este Pies Negros 2011 es una conjunción de uvas Tempranillo (90%) y Graciano (10%) que nacen de viñedos situados en la localidad de Ábalos, a los pies de la Sierra de Cantabria a una altitud ente 550 y 620 msnm, con un predominio de suelos arcillocalcáreos. 

Su elaboración es tradicional sin raspón y su nombre obviamente obedece al resultado del pisado de la uva a pies desnudos. Tras su fermentación se somete a una crianza de 12-14 meses en barricas de roble francés 80% y americano 20% de 1, 2 y 3 años.


En principio parecería ser una más de las tantas etiquetas de Rioja que están dando vueltas por el mercado Ibérico. Entonces ¿Porqué lo comentamos? Sencillamente porque nos encontramos con un tinto diferente a los que se beben con frecuencia. En este vino hay más frescura y realidad que en otros, a pesar de que por momentos se torna un poco goloso (cosa que no nos gusta tanto).

Encontramos sobre todo en su nariz y algo menos en boca, notas no tan tradicionales. Es cierto que hay mucha fruta roja al frente y notas lácticas muy marcadas (leímos algún comentario por ahí que hacía referencia como a que había algo de maceración carbónica, y es verdad que puede recordarla), pero en todo su recorrido aparecen aromas y sabores más reales, más puros, más austeros, hasta nos animaríamos a decir “sencillos” que son lo que hacen de este vino un Rioja distinto.

No sabemos si es la tierra y el sol que marcan la expresión diferencial de estas uvas, pero sí es verdad que hay algo en este tinto que se parece mucho a esos vinos de “su lugar” que tanto buscamos y que cuesta encontrar. Sobre todo si no estamos dispuestos a pagar una fortuna por ellos. Este no supera los 9 euros (Las delicias del 69, Lugo)

En conclusión, nos resultó agradable, fácil de beber, rico y con ese plus diferencial a buena tierra y sinceridad que hace de este, un muy buen vino!

Gracias por leernos amigos,
Rumbovino, difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo moderado,
Salutes.

29/8/14

VINO Y SALUD: los beneficios del consumo moderado

Compartimos una información que nos hizo llegar Bodegas de Argentina sobre el consumo de vino moderado y sus efectos sobre la salud. Si bien no es nada nuevo para los amantes del vino y los curiosos que intentamos informarnos constantemente de los avances en estos temas, sí creemos que difundir esta información colabora en la educación y buen entendimiento del noble brebaje. Para saber y poder disfrutarlo con los 5 sentidos.




En el marco del programa Wine in Moderation de Bodegas de Argentina, el Dr. Raúl Pastor disertó sobre los efectos positivos del vino en la salud

Buenos Aires, 28 de agosto de 2014 – Durante la charla organizada en la sede porteña de Bodegas de Argentina, el Investigador de la Universidad de Buenos Aires compartió las últimas conclusiones acerca del impacto del consumo de vino.

El Dr. Raúl Pastor es Jefe de la Sección Polifenoles, Vino y Salud de la IV Cátedra de Medicina Interna del Hospital de Clínicas, dependiente de la Universidad de Buenos Aires. Además, es  Experto en Vino y Salud del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV  Mendoza) y Experto en Seguridad Alimentaria y Consumo, Nutrición y Salud de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV,  París, Francia).

 “El vino en la salud ha tenido protagonismo desde el origen de la historia. En la región de Sumeria, en la Mesopotamia de Medio Oriente, donde se ubican los orígenes de la escritura entre los años 4000 y 4500 antes de Cristo, se encontró la primera farmacopea de un médico de la civilización sumeria, escrita en una tablilla de arcilla, donde se hacía un listado de los productos botánicos que se utilizaban con fines medicinales. Entre ellos estaba el vino”, sostuvo Pastor.

Agregó que las políticas en Argentina en torno al alcohol son de control y penalización pero no de educación y prevención. En contraposición, los estudios ingleses sobre consumo de alcohol contemplan a la sociedad, a sus motivaciones, políticas educativas de prevención y a los programas de tratamiento y rehabilitación.

Los sistemas biológicos utilizan energía para todas las funciones vitales. En la producción de esa energía, las células producen desechos. Y son estos desechos metabólicos los que nos van produciendo cada vez más daño. “Por el oxígeno vivimos, pero también por el oxígeno morimos” afirmó Pastor, citando a Rebeca Gershman Bióloga y Fisióloga argentina egresada de la UBA, que trabajando en Rochester fue la primera investigadora en publicar en Science 1954, el daño que produce el oxígeno en las células. 

En el proceso de producción de energía, se van dañando los sistemas de síntesis que producen antioxidantes y se genera estrés oxidativo, que se define como el desequilibrio entre oxidantes y antioxidantes que potencialmente puede causar daños (Sies, 1985).

El vino,  gracias a los polifenoles y al resveratrol, ayuda a la preservación y reducción de la fuente de estrés oxidativo, disminuyéndolo junto a la basura oxidativa celular.

Las cuatro acciones fundamentales que el resveratrol tiene en la salud humana son: la cardioprotección, la neuroprotección, la prevención sobre las células carcinogénicas y su función anti-edad. “Consumido moderadamente inhibe el cáncer en sus tres fases de desarrollo: iniciación, promoción (desarrollo del tumor) y progresión (metástasis)", afirmó el médico.

“Entre sus cientos de propiedades benéficas el resveratrol aumenta la circulación sanguínea y eso hace que mejore la salud intelectual de las personas" agregó Pastor.

Según Wine in Moderation (WIM)las unidades diarias de vino recomendadas en acuerdo con la OMS son: hasta 2 Unidades de Bebida Estándar (UBE) de alcohol para las mujeres (20 g. de alcohol), y hasta 3 UBE para los hombres (30 g. de alcohol) y no más de 4 UBE (40 g. de alcohol) en ocasiones especiales. (1 UBE = 8 a 13 g. de alcohol puro, 100 cc. de vino con 13% de alcohol tiene 13 g de alcohol.

WIM es un programa que nace en Europa como respuesta y contribución del sector vitivinícola para reducir los efectos del consumo abusivo de vino, promoviendo una cultura de consumo moderado. Desde el año 2013 Argentina se suma como primer país fuera de la Comunidad Económica en comenzar a implementarlo y es apoyado localmente por las principales bodegas del país.

El objetivo del mismo es generar conciencia sobre el consumo inteligente de vino, a través del conocimiento y la moderación.


Rumbovino,
Colaborando en la difusión de la cultura del vino y en favor del consumo moderado.

23/8/14

ZÁRATE ESPADEIRO 2012

Va aquí una de las joyas que pudimos catar cuando visitamos a los amigos de Viñoteca Bagos en Pontevedra, hace unas semanas atrás. Lugar ideal para visitar, se los recomendamos a todo el mundo, pero especialmente a aquellos que gustan de la buena comida atlántica (sobre todo productos de la zona y peces de estas costas) y disfrutan de vinos diferentes.

En estas ocasiones, cuando salimos a cenar fuera, y mucho más cuando no es en Lugo, no solemos dedicarnos a hacer catas profundas ni nada parecido (de hecho nunca hacemos catas tipo profesionales porque nos aburren un poco), ni llevamos encima la cámara fotográfica en busca de un gran plano. Por lo que pedimos anticipadas disculpas a los lectores por las reducidas notas de cata y la imagen poco lograda que acompaña esta entrada.

A modo de “agradecimiento” a este vino y a ese momento, tomamos una servilleta y garabateamos estas notas que ahora van adjuntas. 

Sin embargo lo importante no es lo que nosotros escribamos aquí, sino lo que este vino significa. Este Espadeiro representa en parte a los tintos exclusivos y exquisitos de las Rías Baixas, ahora dominadas casi completamente por sus grandes albariños, pero históricamente tierra de tintos olvidados. El poder recuperar estas variedades autóctonas y vinificarlas con tan buen trato como para que puedan transmitir de forma exacta lo que significa un tinto de mar gallego, es para aplaudir y multiplicar.



Si pensamos en tintos de esta región, pensamos en vinos frescos, directos, verticales, con fruta joven y alcoholes reducidos. Pensamos también en la sal y las brisas marinas que lacran estas uvas y otorgan pureza y longevidad.

Si realmente pensamos en todo eso. Todo eso es lo que se encuentra en este tinto muy bien elaborado por Bodegas Zárate en el Val de O Salnés.

Nuestras notas de cata tal como las apuntamos en la servilleta: Rojo rubí. Cuerpo medio. Aroma limpio, exquisito, Atlántico, Mar, Sal, Frutos rojos finos, frescura. Boca: franco, fresco, frutal, vertical, directo, elegante, sedoso, largo, vinazo!

Adjuntamos pruebas,



Ojo, no es un vino para todos los paladares. Los que busquen bombas de mermelada, madera y dulzores abstenerse totalmente.

Otro dato a tener en cuenta es su precio, que ronda los 20 euros. Es caro o es barato? Depende de cada bolsillo... pero creemos que vale mucho la pena la inversión.


Para cerrar, me quedo con una reflexión que me surgió de un comentario de Adrián de Bagos. "Luego de beber este vino hay que irse a dormir, porque todo lo que caiga detrás arruinará su encanto".

Acá la ficha completa de su cosecha anterior: Zárate Espadeiro 2011


Muchas Gracias por leernos amigos,
Salutes, Rumbovino.

15/8/14

Monte da Raposinha 2011. Un vino alentejano

Si es que lo tenemos ahí, a un saltito de río Miño, a ese país precioso y parece mentira..., pero con tantos ires y venires entre Argentina y España, entre tantos pitos y flautas parece que le hemos estado “bebiendo de espaldas” en todo este tiempo de vida de este nuestro cuaderno de notas.
Pues si, estamos hablando del país Luso, de Portugal. Una tierra hermosa como pocas, que vive con pasión y “saudades” todo lo que hace y lo que lleva a cuestas en tradición y cultura, que es simplemente impresionante.
Y como todo lo que gestan, pensamos..., el vino tienen que hacerlo sí o sí con ese mismo cariño y escuela, ayudados además por su rica y variada geografía.
Entonces. ¿Qué puede salir de aquí?
Pues toda esta alquimia tiene que dar como mínimo muchas cosas buenas, claro, y así es. La fama en vinos la tienen por algo.
El tema es que como dos buenos paseantes del vino que creemos ser, estamos en deuda con este país tan vecino y tan hermano. Nos falta pasearlo por bodegas y viñedos y es imperdonable no haberlo hecho antes así que, mientras preparamos maleta para una próxima escapada, decidimos abrir boca con un vino de una zona al azar. Y tocó el Alentejo, que no nos queda tan cerquita de Galicia pero está ahí, un poquito más abajo, nada para un Argento acostumbrado a las escalas de los dinosaurios.
Contextualizando al vino: El Alentejo es una región del centro-sur portugués y su nombre significa “Más allá del Tajo” , poético ¿Verdad? Una zona con mucho sol y suelos muy variados (graníticos, calcáreos, pizarrosos, mediterráneos pardos y rojos...). Región importante por la producción de corcho, olivos y vides entre otras muchas cosas. Desde luego es una zona con “carácter” y de esta región, de la zona norte alentejana elegimos este vinito de la cosecha 2011 llamado “Monte da Raposinha” como la propia bodega.

Corte de castas propias y foráneas. Touriga Nacional, Alicante Bouschet y Syrah (no encontramos proporciones ni datos de la vinificación). 14,5% vol. Precio aprox. 9,50 euros.
La vestimenta del vino nos gustó mucho. Pensamos que una buena imagen es el preludio de algo bueno, aunque no siempre sea así, pero sí es cierto invita a pensar que, como mínimo, hay mimo y buena intención en la forma de hacer .
En vista vibrante, color rojo-violeta de capa media. Muy brillante y limpio, además de musculosas piernas.
En nariz explosivo, nos llamó la atención la expresividad, intensidad y lo bien orquestados que estaban los aromas que eran muchos y bien diferentes. Encontramos frutos rojos y negros, flores, especias y una marcada presencia de notas a cenizas. Una gran nariz.
Y en boca bailaban de la misma manera. Muy franco con lo anticipado. Un vino corpulento pero sumamente equilibrado y fresco gracias a esa acidez frutal fina que le daba un porte bien elegante. Regusto delicioso, que invita a seguir bebiendo.
Es de esos vinitos que da gusto tomar solos, poco a poco, tras una agradable cena. Así que, como dictaba el César, nos lo fuimos tomando así, despacito..., de vagarinho... como dicen allá.
Un muy buen prólogo para ese viaje pendiente, por el Alentejo, por nuestro querido Portugal.
Imagen propiedad de la bodega Monte da Raposinha




Gracias por leernos amigos,
Salutes y hasta otra, 
Rumbovino.

3/8/14

Vinos Olvidados: ORBALLO 2002

Bajo este título iremos contando a los lectores sobre vinos que por uno y otro motivo han sido olvidados en el tiempo. Puede tratar de clásicos que han ido a menos hasta casi pasar desapercibidos por los consumidores actuales, demandantes de novedades constantes, o de botellas que han quedado escondidas en algún rincón de cualquier lugar y años después vuelven a nosotros casi sin querer y terminan sorprendiendo. Este espacio no irá de vinos “guardados” a propósito por algún entendido que busca la máxima expresión de un gran reserva; no, nada que ver con eso. Este espacio va de contar historias de vinos que nos hacer volver a creer que esta bebida todo lo puede y nos devuelven la magia que solo el vino es capaz de transmitir...

Estoy casi seguro que hace 12 años, eran poquísimos, e incluso me arriesgaría a decir casi ninguno, los viticultores o enólogos que elaboraban albariños pensando en largas guardas, vinos que se bebiesen con el tiempo. Creo que no lo pensaban si quiera, porque esta uva casi siempre se utilizó para hacer vinos cosecheros, que duraban lo que duraba el año o la sed de los aldeanos.
También pienso que quienes elaboraron y embotellaron este vino (Bodegas La Val, en la zona de O Rosal en aquellas épocas), quizás tampoco pensaban en que ese licor aguantaría estoico el paso de los años. O quizás sabían que podría aguantar el paso del tiempo, pero seguramente pensaron que caería en alguna garganta apurada dentro de su primer año de vida, porque como decía arriba, el albariño de antes se bebía rápido, sin tanta espera. Hasta el de ahora sigue elaborándose con ese concepto en la mayoría de los casos. O eso me parece a mí.
Esta uva es dueña de una acidez, estructura y graduación alcohólica -entre otras grandísimas cualidades, claro- que le permiten resistir al tiempo como pocas… Sin tanta intervención en la bodega y sin tanta barrica, ni cosas extrañas. El solo poder de la fruta le da larga vida a esta joya gallega que cada vez encandila con más fuerza el mundo del vino.
Yendo al “olvidado” que nos convoca… este ORBALLO de la cosecha 2002, llegó a manos de mi suegro sabe dios de dónde y cómo. Pero el asunto es que tal como llegó fue a parar a la cava subterránea de su casa de la aldea (no con la intención de añejarlo, sino que ese era el lugar donde guardarlos sin que molesten en otro lado), a la que va de tanto en tanto y a la que baja mucho menos frecuentemente aún.
Allí durmió esta botella casi 12 años, a oscuras, en silencio y en condiciones de temperatura ideales, hasta que a quien escribe estas líneas se le ocurrió hurgar entre botellas llenas de polvo y dar con ella. Reconozco que la quité de su lugar con mucho cuidado, con temor de lesionar lo que llevase dentro… Mis expectativas de encontrar algo bueno en su interior no eran muy elevadas (por sus años, porque había sido concebido para beber joven y sobre todo por mi poca fe)… Sin embargo, con el vino, todo puede pasar…
Esperamos unas semanas hasta que decidimos descorcharla sin mucha esperanza. Aunque teníamos la misma ansiedad de los niños cuando están desenvolviendo un regalo.
El corcho, arriba estaba un algo desgranado, pero salió íntegro y estaba en perfectas condiciones… Buen augurio, dije… y si nos sorprende?
Servimos una copa… buen color…. Dejamos respirar bastante…Y vaya si nos sorprendió!

Color dorado (no muy profundo), brillante, limpio. Vivo, impoluto. Largas piernas ilustraban la copa…
Nariz intensa. Fresca y limpia. Notas a frutas tropicales maduras (plátanos, piña, maracuyá), bollería, lácteos. Sobre el fondo se percibía una nota clara que me recordaba a un Riesling (tipo petróleo, neumático).
En boca estaba lo mejor. Franco, suave, equilibrado, fresco… Una textura increíblemente cremosa acariciaba el paladar. Final complejo y largo. Exquisito.
Luego comencé la tarea de averiguar cosas de este vino… La verdad es que encontré muy poco. La bodega que lo elabora (La Val) solo menciona el vino bajo el título de “Otras Marcas” que comercializa.
Los llamé y les conté la historia. Pude saber que se trataba de un 100% albariño de diversas fincas y que su elaboración no tuvo, ni tiene (porque lo siguen comercializando) nada de especial. Maceración, fermentación y maduración corta en acero inoxidable. Ya ven...tal como yo pensaba, un albariño como cualquiera de las otras millones de botellas que se elaboran cada año en Rías Baixas. También me comentaron que no hace mucho tiempo atrás destaparon algunas botellas del ´97 y estaban exquisitas...
Cuando le conté esta historia aun amigo, muy cercano al mundo del vino me dijo “Es que ya no se hacen albariños como los de antes”
Muchas gracias por leernos,
Salutes, Rumbovino.



20/7/14

Erase una vez, un Malbec francés...

Seguramente muchos de ustedes recordarán que fuimos, de esto hace dos años ya, en el veranito Europeo a la bella Francia, a la región de Cahors. Allá descubrimos un pueblito encantador llamado Saint Cirque Lapopie. Y entre  sus callejuelas empedradas que corrían hacia arriba y hacia abajo, llenas de tiendas deliciosas y mucho turista distraído, fuimos a parar a una que se anunciaba como “Le Musée du Vin”.

Nosotros queríamos probar el Malbec de Cahors, el hijo pródigo que regresó glorioso a estas tierras gracias a la Argentina, que se encargó de encumbrarlo a lo más alto. Y por esas casualidades fantásticas resultó ser que Emilie, además de ser la dependienta del Musée du Vin era enóloga, y precisamente vendía allí sus vinos. Nos pudo hablar de ellos y de la región en un castellano mucho más digno que nuestro negado francés. Emilie, elabora cuatro etiquetas, tres 100% Malbec y un corte.  Nos trajimos dos botellas…. dedicadas por su creadora.

Luego llegó la parte curiosa de la historia: de cómo tras nuestra aventura posterior en el camping de Loupiane, donde nos robaron los bolsos con todo lo que teníamos dentro y nos quedamos sin poder entrar al coche durante dos días, y mientras... las pobres botellas sufriendo el sol achicharrante del verano francés en el asiento trasero. Sabe dios cuántos grados soportaron.

Y así, nos las trajimos a casa, temiendo que  aquellos días las hubiesen estropeado... Y así les pasaron los calores y el tiempo, dos años, nada menos. No nos atrevimos a abrirlas antes por cobardía… porque temíamos cómo despertarían de este “acaloramiento”…
Pero llegó el momento de probar fortuna y encomendarnos a lo que el destino quisiese con ellas…



Uvas: 80% Auxerrois (Malbec o Côt) – 15% Merlot – 5% Tannat.
Terruño: viñedos de la región de Cahors dispuestos sobre mesetas muy pedregosas, arcillo-calcáreas con presencia parcial de margas (roca sedimentaria con predomino de calcita y arcillas).

Buen color en la copa. Ya hablaba el Malbec, el vino negro. Rojo rubí profundo, capa alta, con guiños purpúreos. Lagrimoso, glicérico.

Volumen alto de aromas. Un poco de todo deteniéndose con calma a captar todo lo que transmitía. Primero frutos negros pequeños, también ciruelas y dejos a pimiento morrón. Marcadas notas especiadas, menta, minerales (terrosas, pedregosas) y un suave dulzor de fondo.

En la boca mostró un ataque intenso, picante, voluminoso y a la vez elegante. Dominaba la misma fruta negra que se encontraba en la nariz, acompañada de una acidez media que sostenía y prolongaba su sabor. Asomaba en todo su recorrido una línea mineral (piedras, tierra) que le sumaba atractivo y complejidad. Los taninos bastante domados, aún mostraban una ligera aspereza (a mí personalmente me gusta eso). Su final de boca era largo y gustoso…Para no cansarse de beber.

En conclusión, nos pareció un malbecazo Francés. Nos recordó bastante al Malbec argento, aunque con menos dulzor y unas notas terrosas y una frescura que lo diferencian claramente. 

No queremos decir que uno es mejor que otro, además un par de botellas no son reflejo de un cepaje y una expresión, pero si este es el potencial que parece tener la Auxerrois en Cahors, le auguramos un gran futuro.



Nos quedará siempre la incógnita de saber cómo estaría este mismo vino, en este mismo momento, sin haber pasado por semejante experimento involuntario… A saber.

Gracias por leernos,

Salutes, Rumbovino.

5/7/14

De regreso, al fin...

Ha pasado más de mes y medio desde nuestra última salida a pista. Los cambios siempre complican y los tiempos, cuando hay trabajos y obligaciones de por medio, dejan a un costado las horas que uno dedica a este espacio por más pasión que movilice.

Sin embargo, que no escribamos seguido no indica que hayamos dejado de degustar el elixir… Una cosa es no disponer de tiempo para plasmar en letras una etiqueta y otra muy diferente es no disfrutar con buenos vinos como lo hicimos siempre.

Aún así, durante este tiempo hemos probado cosas muy pero muy buenas… diversas, raras, poco tradicionales en general, y que fuimos anotando en la libreta para poder contarles alguna vez… Casi todas estas etiquetas han sido recomendadas por Rafa, amigazo de las delicias del 69, en la plaza de abastos de Lugo.

Para retomar, poco a poco, les dejamos algunas notas de lo que más nos ha gustado! Que lo disfruten…

AD LIBITUM. MATURANA TINTA 2011



Un RIOJA elaborado con 100% uva Maturana tinta, autóctona de la zona y una de las variedades aceptadas por esta DO, aunque estuvo a punto de desaparecer y proyectos como el de Juan Carlos Sancha han logrado recuperarla. Además su producción es ecológica.

Uno de los vinos que más nos gustó este último tiempo. Redondo por donde se lo mire. Elegante, sabroso, fácil de beber si ser ligero (tiene su peso en boca, pero está perfectamente equilibrado). Mucha fruta y la madera en su lugar.

Sorpresa y mucha felicidad por poco más de 8 euros. Si lo ven por ahí ni duden en probarlo! Eso sí, no esperen un Rioja típico porque no lo van a encontrar.


DOMINO DEL BENDITO. EL PRIMER PASO 2010



Otra joya que nos regala la DO Toro. 100% Tinta de Toro con 6 meses de barrica y 15 graditos de alcohol. Elaborado por Bodega Domino del Bendito.

Esta etiqueta está en la línea base de la bodega y es una bombita que refleja a la perfección la fortaleza de esta región. Vinos contundentes, poderosos, minerales, con fruta y especias para derrochar. La Tinta de Toro en su expresión más “salvaje” si cabe la expresión. Ojo, lo de salvaje lo decimos porque tiene poca intervención, porque en la boca está bien redondo.

Para degustarlo con calma y disfrutar hasta el último trago. Decantar una media hora antes mejor. Precio sobre los 10 euros. Otro que no pueden dejar pasar… Tiene potencial para seguir mejorando en la botella.


MANGA DEL BRUJO 2011



El Escocés Volante (Norrel Robertson) elabora este vino de corte,  en la DO Calatayud, conformado por un 70% cepas viejas de Garnacha, 15% Syrah, 10% Tempranillo y 5% Mazuelo. Con 5 meses de crianza en barrica y 14,5º de alcohol.

Me lo recomendó Rafa con muchos galardones. Y debo reconocer que no fue hasta el día después de abrirlo cuando logró cautivarnos y expresar esa garnacha viva que cada día me gusta más.

Algo duro al principio (taninos robustos), pero con mucha fruta negra, notas minerales y regaliz. Es un vino que en boca se hace sentir y puede que no enganche de entrada, pero que con aire en copa es cosa seria.  El resultado final es que nos gustó mucho…. Pero al principio nos preocupó bastante por su costado algo salvaje. Precio 11 euros. Creo que hay que probarlo porque vale mucho la pena!

Como ven, no es que nos la pasamos sufriendo… El buen vino y los buenos amigos siempre están presentes, a pesar de la distancia…

Dentro de algunos días les contamos más… Tenemos dos historias maravillosas que en breve las sacamos.

Gracias por estar ahí, amigos!

Salutes, Rumbovino. 

18/5/14

Cuñas Davia, un muy buen Ribeiro

Una de las primeras cosas que todos hacemos al regresar a un sitio del que nos hemos ido hace un tiempo es acercarnos a abrazar a los viejos amigos. Y en eso estamos con Noemí, entre otros menesteres, desde que volvimos a Lugo abrazando a unos y otros.

En lo personal, uno de los amigos que visité ni bien pisé la antigua ciudad romana fue Rafa en el mercado de abastos. En este punto concretamente confluyen varias cosas que me empujan a ir a verlo con frecuencia. Los mercados de los pueblos y ciudades me transmiten algo especial, me encanta pasearme entre las tiendas viendo, escuchando, oliendo… existe una mística especial en estos lugares que transmite en gran medida el alma de ese lugar. Así fue como conocí a Rafa el año pasado, recorriendo tiendas en el mercado. Sin ningún miedo a equivocarme digo que su vinoteca, Las delicias del 69, es la mejor de Lugo. Allí están algunos de los vinos “diferentes” de España y es ahí donde encontramos gran parte de lo que bebemos cuando estamos aquí. Nos dejamos asesorar por él y lo que sigue es disfrutar…

En nuestra última visita dimos con este blanco de la DO Ribeiro. Reconocemos que lo primero que nos impactó fue su presentación. Una botella muy poco tradicional, complicada  para su manipulación y manejo, pero sumamente atractiva a la vista. Luego el consejo de Rafa terminó por convencernos, cuando en realidad ya no hacía falta hacerlo. Sin dudas los blancos de Ribeiro son cosa seria y en los últimos años la revolución enológica que hubo en toda Galicia terminó de disparar sus caldos a nivel de codearse con los grandes de España.

CUÑAS DAVIA nace de un pequeño proyecto familiar con mucha historia, elaborado por Adegas Valdavia en la localidad de Cuñas. La cosecha 2013 se trata de un coupage de cepas nobles compuesto por 70% Treixadura, 20%  Albariño,  8% Godello y 2% Lado, fermentado en tanques de inox y criado sobre sus lías con batonages diarios. Su graduación alcohólica es de 13,5% Vol. Para más info, pueden acceder a la ficha técnica.



Color amarillo pajizo y tintes verdosos, límpido, brillante y de lágrimas densas.
Con la copa quieta ya sus aromas atrapan. Volumen alto dominado por las notas tropicales, flores blancas, hierbas frescas y miel (mucha complejidad).
En boca es fresco, elegante y equilibrado. Excelente textura, untuoso y envolvente. Misma carga frutal, junto a notas cítricas que no se apreciaban en nariz. Su final es medio-largo, cerrando con un tenue amargor muy interesante.

En resumen, un ribeiro serio y completo, que está en el punto exacto para disfrutarse copa a copa antes o después de la cena si eso les gusta, o bien, acompañado de mejillones al vapor y unos langostinos y chipirones a la plancha con aceite de oliva y mixtura de pimientas como hicimos nosotros. Qué más se puede pedir?

Su precio ronda los 10 euros y creemos que es un dinero muy bien invertido.



Gracias por leernos amigos,
Salutes, y a seguir disfrutando.

14/5/14

Avelino, el cesteiro de Pincelo

Retomar el blog luego tanto ajetreo resultó muy difícil. Con los días se va perdiendo la fluidez de la redacción, y esbozar los primeros renglones de una nueva entrada nos costó mucho. Sin embargo teníamos claro que la primera nota que apareciese en esta nueva etapa de Rumbovino tenía que ser especial. Y si algo debemos agradecer a Galicia es la magia que oculta en cada rincón, por lo que encontrar una historia, ligada al vino, que nos deslumbre no nos llevó mucho tiempo. Intentaremos desoxidarnos contándoosla… 

Avelino
A solo una hora y quince minutos de viaje desde Lugo (eso si sumamos la media hora que estuvimos perdidos por las diminutas carreteras rurales de las montañas gallegas gracias a la tozudez de Mario) llegamos a Pincelos. Se trata de una aldea perteneciente a la parroquia de A Sariña (Chantada). Creo que no cuenta con más de 5 o 6 casas recostadas sobre la margen derecha del Río Miño, escondida en plena Ribeira Sacra Lucense, custodiada por cerezos y viñedos de castas nobles, algunas tan viejas como Galicia misma.

Allí nos fuimos los 4 (Mario, Antón, Antonio y quien gambetea estas líneas), en busca de una de las personas que aún atesora el “saber hacer” de las viejas tradiciones gallegas en su pura esencia, Avelino el “Cesteiro de Pincelo”.

Avelino tiene 84 años. Goza de una salud de hierro a pesar de los años que le pasan factura sin que nadie la reclame. Prácticamente toda su vida la dedicó a elaborar cestos artesanales de vendimia con madera de salgueiro (sauce). En Galicia les llaman “vendimios” y durante muchísimo tiempo fueron los recipientes que se utilizaron para cargar las uvas que los bancales entregaban a los viticultores de la Ribeira cada año. En aquellas épocas no había cajas plásticas de 18 kilos, ni había rieles que permitían remolcar las uvas ladera arriba facilitando el trabajo al vendimiador. En tiempos lejanos las cestas de Avelino monopolizaban (sepan disculpar el término tan poco apropiado) los hombros cansados de los trabajadores y las barcas, planas y de poca envergadura, que permitían recoger los frutas de las cepas más cercanas al río al tiempo de trasladarlas camino a las bodegas.



Han pasado muchos años y las cestas ya casi no se utilizan. No obstante quedan todavía los pequeños viticultores de la zona que se aferran a las viejas costumbres, negándose a que el progreso arranque de cuajo la historia. Avelino es el único artesano de la región que elabora los vendimios, en su taller de cara al Miño, los días en que sus otras tareas se lo permiten. Cuida la huerta, los animales, los viñedos y elabora su propio vino con la uva que no vende a las bodegas comerciales. Además, recorre las laderas de la montaña en busca de las hierbas buenas que luego seca para elaborar su exquisito orujo. 

Cuántos cestos elabora por día don Avelino? pregunto curioso. E… unhas tres ou catro, depende da madeira que teña y do tempo dispoñible.  

Estuvimos allí toda la tarde. Nos mostró cómo selecciona y trabaja las maderas que luego utiliza. Nos enseñó la forma de cortarlas y ablandarlas para poder manipularlas (se sumergen en agua durante un tiempo. Las más gruesas obviamente necesitan más días), y finalmente lo vimos trenzar las mismas para dar forma a sus cestas. Lo tenemos grabado y fotografiado, paso a paso. Hay que verlo, despacio, aprender siguiendo sus manos lentas y constantes.

La tarde avanza y Avelino trabaja  sin siquiera inmutarse con estos tipos que no paran de preguntarle cosas y filmarlo. Es una persona amable, de diálogo fluido y muy risueño. Trabaja sin apuro, como si tuviese todo el día y toda la vida. Trenza delante de nosotros como lo hizo siempre, como lo hace cada vez, como lo seguirá haciendo hasta el momento en que la artrosis o la vista le impidan terminar su trabajo. Probablemente con él se vaya esta tradición. Ojalá el destino no lo quiera así. Pero hasta tanto, las uvas de los pequeños viticultores de la Ribeira Sacra seguirán siendo cuidadas por las manos de Avelino.

Sus vendimios se venden a los pocos turistas o curiosos que se acercan a estos rincones buscándolo. Quedan pocos. Y créanme cuando les digo que son únicos y su valor histórico es incalculable. Nosotros ya tenemos una cesta en casa y será ella quien traslade los frutos que dentro de unos años nos brinde nuestro pequeño viñedo.






Gracias y salutes queridos amigos,
De nuevo, en otras tierras, pero con las mismas ganas,
Rumbovino

En el siguiente vídeo, a partir del minuto 19:05 podrán disfrutar de Avelino, su lugar y sus cestas: http://www.crtvg.es/tvg/a-carta/grandes-lugares-8-as-historias-de-pepin-e-belesar 


10/4/14

Antes de España, El Pajarito amichu



Teníamos pensado no publicar más entradas durante este tiempo de descuento que nos queda antes del viaje. Los cambios de casa siempre acarrean complicaciones y cuando la distancia que separa los nidos excede los 10.000 kms ni se pueden imaginar. Rumbovino seguirá desde la madre patria, con vinos del viejo mundo. Publicaremos otros sabores, pero con nuestra misma esencia.
  
A modo de ser sinceros, también debemos reconocer que desde hace bastante tiempo no probamos nada nuevo que nos haya cautivado al punto de ser capaz de espabilar esta modorra creativa que nos invade desde que las ansias se apoderaron de nuestro poco tiempo libre.

No obstante existía una pequeña deuda que teníamos con un vino desde hace tiempo. El débito no era con el vino en sí mismo, ni tampoco con su creador, era con los vinófilos y con nuestros propios principios blogueros desde el día en que tomamos la decisión de no dejar de contarles los vinos que nos gustan.

En Octubre del año pasado probamos esta etiqueta por primera vez… y nos encantó. Fue un fin de semana de esos en que muchas ganas de hacer catas no teníamos, y el papel y lápiz quedaban lejos de la parrilla. Así que pasó nomás… y nos quedamos con las ganas y ese compromiso moral que nos carcome cada vez que un tinto nos hace felices. Y como no queremos querellas de ningún tipo, el viernes pasado destapamos la otra botella que nos quedó guardada (habíamos comprado dos) y decidimos liquidar el asunto. 


 
EL PAJARITO AMICHU 2011
Malbec 65%, Cabernet sauvignon 24%, Cabernet Franc 8%, Viognier 3%.
Vino de autor elaborado por Sergio Casé, Jefe de enología Bodegas TRAPICHE

Color rojo picota, con destellos rubíes y violetas. Capa media. Brillante, limpio. Glicérico y de hermosas piernas.
Nariz intensa y exquisita (de las más ricas que recordamos últimamente). Sobre todo, bien arriba, la fruta roja fresca (cerezas, frutillas, guindas). Notas especiadas y mentoladas que dejan un agradable picor en la nariz. La madera está presente, pero perfectamente integrada porque entrega complejidad sin solapar la fruta (de esas maderas que gustan, sin se ser protagonistas). Mucha complejidad.
En boca es franco. Con mucha fruta roja. Untuoso, voluptuoso. Bien equilibrado con una acidez que sostiene su fruta dulce y las notas de sus 10 meses de crianza en roble francés. Deja un regusto exquisito a cereza y ciruela negra de persistencia media larga.

En conclusión, un corte tinto que resulta redondo, armónico, sin estridencias de ningún tipo… elegante y a la vez con garbo. Un gran vino de garaje, casero, de autor, o como quieran llamarlo, que por segunda vez nos dejó encantados.

La verdad es que nos arrepentimos de no haber comprado más botellas porque va a seguir mejorando con el tiempo. Lamentablemente esta cosecha se terminó. Pero ya está a la venta la añada 2012 y con etiqueta nueva, aunque siempre respetando la idea de su diseñadora original, Guadalupe la hija de 10 años de Sergio Casé. 

Nuevo diseño. Cosecha 2012

 Su precio no es barato, ronda los $150 la cosecha actual. Pero nosotros los pagaríamos nuevamente sin dudarlo. Es una buena inversión.

Abajo les dejamos todos los datos técnicos y algunos apuntes más que nos pasó Sergio Casé por correo:

“El concepto es vino garage con una producción de 1500 botellas, lamentablemente la cosecha 2011 se agoto!  Ya tenemos disponible la cosecha 2012 la cual está conformada por 55% de malbec, 20% Cabernet Sauvignon, 10% Cabernet Franc, 10% Petit Verdot y 5% de Viognier. Las uvas son del Valle de uco: el Malbec de Pareditas (parte más austral del Valle), Cab. Sauvignon de  Tunuyan, el Cab. Franc y P.Verdot de Las Compuertas.
Lo más interesante de todo esto es que es Co-fermentado, es decir que las uvas fermentan todas juntas en un mismo lugar, en los porcentajes detallados anteriormente. 
Tiene una maduración de 10 meses en roble francés.
Por cierto, el vino se llama PAJARITO AMICHU,  (Amichu=amigo en quechua). Ya con nueva etiqueta, siempre respetando la idea de la diseñadora, mi hija Guadalupe de 10 años.”

Muchas gracias por seguirnos, por leernos, por comentarnos, por estar… todo este tiempo.

Seguimos desde España!

Abrazo y salute, amigos!

Rumbovino.