Un blog de vinos por aficionados, para aficionados. Mas que un blog, nuestro cuaderno de notas.



08 octubre, 2018

THE NEW WAVE GIRL, natural como pocos!

Hasta unos meses atrás, cuando quedamos con Antonio Sicurezza para catar unos cuantos vinos naturales italianos, ni sabía de su existencia. Lo digo en sentido de mi gran ignorancia hacia los pioneros en esto de los vinos naturales que andan por España. Hablo de Fabio Bartolomei, de Vinos Ambiz, un proyecto que comenzó su andadura en el año 2003 de manera menos profesional pero con toda la intención de hacer un vino sano. Pues resultó ser que con el paso de los años y la “profesionalización” de este tipo de productos (que algunos aún se niegan a reconocer) Fabio entendió que llevaba elaborando vinos naturales desde el principio. 

Como dije antes, no sabía de él y tampoco tengo el gusto de conocerlo, pero luego de probar una de sus creaciones me tomé un tiempo para conocer más de cerca sobre su filosofía y el proyecto, porque la verdad es que tras un primer impacto que casi me descoloca (no estaba boxeando, estaba catando) entendí que la cosa iba realmente en serio. Se trataba de un blanco THE NEW WAVE GIRL (90% Albillo Real y 10% Malvar), que no parecía blanco ni por color ni por alma, que he disfrutado como un niño con juguete nuevo (así se decía en mis épocas, creo que ahora un juguete no hace tanta ilusión a un niño como un IPad). 

Imagen tomada de www.rollingwine.com

Elaborado a pachas entre Fabio y Antonio se produce con uvas de la sierra de Gredos nacidas de viñedos vivos y sanos trabajados absolutamente en ecológico, que tras un corto contacto con los hollejos fermentan con levaduras indígenas y se crían por separado en tinajas sobre sus propias lías durante unos meses. El “coupage” se hizo en febrero y el frío del invierno actuó de decantador separando lo gordo de lo fino y lo líquido de lo sólido, como se hizo toda la vida. Se envasa sin filtrar y se coloca en botellas trasparentes (sin truco ni cartón, para ver lo que hay dentro) y se tapa con corcho de verdad de cultivo sostenible. No vale eso de ser creyente a medias.

Blanco naranja, denso en copa y de lágrimas gruesas, turbio y brillante, casi paradójico. Nariz espléndida de mediana intensidad con aromas que recuerdan al pan tostado, algo de pera madura y hollejos (la oxigenación le viene muy bien porque lo despierta y el frío le bien mal porque le resta placer. Beberlo refrescado, no frío). En boca es poderoso, graso, untuoso, se puede masticar, justito de equilibrio entre la frescura y el dulzor. Sus 14 grados de alcohol le dan robustez pero no le quitan ni un ápice de complejidad. 

Ideal para maridar una comida con carácter. Como buen argentino que soy acompañaría una buena parrillada de achuras (con sus chinchulines, tripa gorda, mollejas, ubre, sesos y entrañas… que no le falte nada). Eso sí, después una buena siesta para que la felicidad sea completa.

Debería terminar esta nota aquí, pero ya me veo venir luego los reclamos, así que por las dudas aviso a los amantes de los blancos inmaculados de notas tropicales y colores cristalinos que este no es su vino. Dicho esto, anímense a romper el molde.

Las gracias a Antonio nuevamente y a Fabio por animarse a hacerlo.

Buena vida y naturales vinos,

Salutes, Rumbovino.

8 años difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo moderado y responsable.

01 octubre, 2018

El post del Malbec Francés que algunos leerán

Que la uva Malbec se conoce en todo el mundo vitivinícola asociada al nombre de Argentina ya no es novedad para nadie. Al sur del mundo se ha adaptado a la perfección y los argentos la hemos interpretado tan bien que hasta hemos tocado el cielo con los maravillosos 100 puntos Parker que nos faltaban. Demás está decir que los bebedores de medio planeta se rinden a nuestra cepa estrella, hasta el punto que ya ha pasado a ser casi más emblemática que el tango o el bendito fútbol que últimamente anda de capa caída.

Pero lo cierto es que esta uva, al igual que cualquier vino, tiene una historia detrás, un pasado que la liga a un lugar en el mundo, a un origen. La Malbec es de Francia, pero específicamente de un origen más pequeño, la región de Cahors, seguramente desconocida para muchos de los grandes bebedores porque hablar de Francia es decir Borgoña, Burdeos, Cot Du Rhone o Alsacia ¿Pero Cahors? Pues de allá viene nuestra Malbec y, cada tanto, a pesar del océano que me separa de ella, me gusta retornar a sus orígenes para no olvidarme de dónde viene y seguir de cerca hacia dónde va.

La Auxerrois (nombre de la Malbec en lenguaje local) en su tierra se parece poco a la que se da en Argentina, lo que es lógico de esperar aunque haya quienes se empeñan en compararlas constantemente. Cahors es una meseta alta (aprox. 300-350 msnm) de terreno fundamentalmente calizo, que de no ser por la vid y la trufa sería un desierto. Su clima es Atlántico sin fríos ni calores extremos, por lo que el resultado final de un Malbec de Cahors, elaborado sin intervenciones exageradas, es un vino con menos grado alcohólico, menos fruta madura, 
más floral y mineral, de mayor acidez e infinitamente menos dulzura (cosa que agradezco mucho).

En nuestro último viaje a Francia, además de un hermoso viaje, nos trajimos unas cuantas botellas diferentes, todas recomendadas por gente de vino. Entre ellas vinieron varios Malbec de Cahors (pedimos especialmente vinos de allí). Luego de descansar un añito y algo tras el viaje, el fin de semana destapamos el primero de ellos. Su nombre lo dice todo.

Imagen original de Rumbovino


Este vino de Château Combel-La-Serre procede de uvas Auxerrois obtenida de diferentes viñedos con certificación orgánica de una media de edad de 35 años, sobre suelos arcillo-calcáreos, localizados en los alrededores de la Villa de Cournou. Tras la vendimia se fermentan con levaduras indígenas en tanques de cemento utilizando un 20% de racimo entero. Posteriormente se cría también en tanques de cemento sobre sus lías durante el invierno y finalmente se embotella. Graduación alcohólica 12,5% Vol.

Mi opinión subjetiva me indica que LE PUR FRUIT DO CAUSSE es una auténtica joya, puro jugo de Malbec Francés de excelente pureza, frescura, equilibrio y complejidad (notas de violetas, ciruelas frescas, tiza y sutil herbáceo). Ni le sobra ni le falta nada. Sin contar el vino de maceración carbónica que está fuera de DO, esta es la gama más baja de la bodega y no supera los 8,5€
. Un tinto extraordinario para conocer la otra cara de la Malbec y para no dejar de beber. En serio, para no dejar de beber!

Buena vida y naturales vinos,

Salutes, Rumbovino.

8 años difundiendo la cultura del vino, en favor del consumo moderado y responsable

10 septiembre, 2018

Nada cambia en La Curva

Al final tras el regreso de unas vacaciones, como las que disfrutamos en Argentina hace poquito tiempo atrás, uno necesita minivacaciones para relajarse. Y mucho más si viajas del verano al invierno frío y lluvioso como el que nos tocó. Así que para huir del maldito estrés posvacacional y relajarnos un poco, nada mejor que una escapadita desde Lugo a Portonovo, en pleno corazón de las Rías Baixas Galegas. 

Todos los años intentamos ir aunque sea unos días y siempre repetimos destinos de dormida y de comida, para no fallar. La dormida en este blog no pinta nada, pero la comida y sobre todo la bebida sí que importa, así que casi cualquier mortal, por más despistado que ande, sabrá que si uno viaja a Portonovo y tiene afición por la buena comida y el buen vino sin lugar a dudas lo primero que le viene a la mente es una visita a La Curva, de Miguel Anxo Besada. Lugar de culto para los amantes del disfrute gastronómico.

Como dije antes, hace tiempo que vamos por allí por lo que ya somos viejos conocidos, y lo único que tenemos que hacer es sentarnos en la barra (somos gente de barra) y dejar que las cosas vayan llegando solas (sobre todo en lo que a vinos se refiere). Desfile de muy buena comida comenzando con una extraordinaria empanada de masa de millo (maíz) rellena de calamares en su tinta, siguiendo con unas luras fritas maravillosas, más tarde croquetas caseras de jamón ibérico y lacón con grelos (a cuales más ricas), y para cerrar con unas Xoubiñas que los amantes de los pescaditos fritos como yo deberíamos incorporar como dieta obligatoria! El intríngulis de tanto despliegue de comida rica es con qué regar el garguero para que la ingesta vaya bajando, y en eso Miguel es un maestro, para qué negarlo.

Arrancamos con tres blancos, FULCRO 2017 (Albariño de la subzona de O Salnés perfectamente equilibrado, voluminoso y con mucha nota cítrica, sobre todo pomelo, que está perfecto para disfrutarse ya pero le espera un futuro extraordinario). SÁLVORA 2016 (Otro tremendo albariño elaborado por Rodrigo Méndez de la subzona de O Salnés, con una verticalidad, complejidad y mineralidad extraordinarias, que le auguran un futuro soberbio. Está para beber y disfrutar ahora, pero estará aún mejor. Vino de guardar), y finalmente PAI ABEL 2014 (Mixtura de cepas María Gomes y Bical de Quinta das Bágeiras de la región de Bairrada, para mí la mejor zona de vinos de Portugal, que se mantiene en plena forma a pesar de sus 4 años con mucho volumen en boca, profundidad y complejidad. Para acompañar una comida completa de principio a fin!). 

Fotos de móvil, disculpas.


Entre croquetas y charlas sobre monos despiojándose pasamos a los tintos, comenzando con CHATÓ PAQUITA 2016 (vino artesanal, natural, elaborado por Sistema Vinari a base de Callet, Manto Negro y Monastrell en la región de Mallorca. Los que nos leen saben que cada vez bebemos más vinos naturales y este tinto fresco, frutoso, con notas mentoladas y mucho desenfado da la cara para gusto y disfrute de todo aquel que quiera degustar vinos puros de uva mallorquina pura. La etiqueta es extraordinaria y si bien su precio no es bajo, vale mucho la pena probarlo). Siguió QUINTA DE SAES Estagio Prolongado 2013 (elegancia y madurez en partes iguales para este blend de cepas autóctonas elaborado por Álvaro Castro en la región portuguesa de Dao. No es la primera vez que lo pruebo y sostengo la opinión de que es un vinazo a muy buen precio!). 

Posteriormente desfilaron BASTIÓN DE LA LUNA 2016 (este tinto de Rías Baixas elaborado por Forjas del Salnés, que es decir Rodrigo Méndez, con mezcla de Caiño, Loureiro y Espadeiro es una auténtica joya atlántica, salina, mineral, filosa y claramente balsámica que una vez entrada la primera copa no para de crecer hasta que la botella se acaba sin que te des cuenta. Tinto base que está para jugar en primera. Varias veces lo bebí y cada vez me gusta más), y CASTRO CANDAZ A Boca do Demo 2016 (Mencía de la Ribeira Sacra del Miño, elaborada a partes iguales por Rodrigo Méndez y Raúl Pérez, con frescura, frutos rojos, notas herbáceas, dejos balsámicos y mineralidad en partes iguales. En la línea de lo que nos tienen acostumbrados, pero en este tinto hay menos ligereza, más fondo y elegancia que en su compañero más económico de Finca El Curvado. El disfrute está asegurado y vale lo que cuesta). 




Cerramos la noche con postre, y aunque soy dulcero preferí otra copita de tinto para terminar la velada. SITTA Finca el Molinero 2016 (vino atlántico por donde se lo mire, elaborado por Bodegas Attis con mixtura de cepas tintas de las Rías Baixas. Sedoso, fresco, fruta roja fina, elegante… catado a ciegas me hubiese llevado a un Pinot Noir sin dudarlo. Gran vino, pero no encontré mucha información sobre él, ni de precio tampoco).

Como siempre pasa en la vida, llega un momento en que las cosas se terminan y esa noche en la curva tampoco fue la excepción. Así que nos retiramos encantados prometiendo volver muy pronto, pero apenados por saber que la realidad nos decía que faltaba por lo menos un año para nuestro próximo estrés posvacacional! 





Buena vida y naturales vinos,

Salutes, Rumbovino.

8 años difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo moderado y responsable

24 julio, 2018

Chateau Vieux, un sabio de López

Sin intención de generar debates con nadie, ni de herir alguna susceptibilidad, mi sensación es que a nuestros vinos aún les falta envejecer mejor. Mi experiencia personal, generada tanto de catas específicas, como de vinos guardados por mi (siempre los estibo en perfectas condiciones), es que salvo algunas excepciones que han estado a la altura, con los años la gran mayoría de los vinos pierden mucho su calidad inicial, y tanto el alcohol o la madera, o a veces ambos, ganan la partida dando como resultado vinos desequilibrados, faltos de vivacidad, excesivamente dulces o maderosos. Insisto en que no es mi intención enojar a nadie, solo transmito la experiencia que he cosechado en estos años (no menciono ejemplos porque no viene al caso) y tampoco pretende ser la verdad absoluta.

Siguiendo este hilo conductor y con motivo de continuar la cata exprés que hacemos cada vez que venimos a Argentina de visita, quisimos volver a probar un clásico de siempre que no falla nunca y que sí sabe lo que es envejecer bien, pero que parece que por ser clásico y no ir nunca a las cambiantes modas del mundo vinícola, alguna gente se ha olvidado de él. Chateau Vieux de Bodegas López. Corte dominado por el Cabernet Sauvignon, acompañado por porcentajes menores de Merlot y Pinot Noir que se fermentan por separado en tanques de inox para luego del ensamblaje ser añejado en toneles de roble francés de 5.000 a 20.000 litros durante unos 8 años antes de ser embotellado y estar listo para salir al mercado. Nosotros probamos la cosecha 2008, pero creo que la última que salió a la calle es la 2009.

Aunque no creo que haga falta aclararlo, hay que decir que los buscadores de vinos frescos, verticales y frutales no van a encontrar en Chateu Vieux nada de eso. En este vino lo que van a descubrir es la sabiduría que muestra un vino a través de los años, donde mandan las notas terciarias fruto de su lenta maduración y microoxigenación. 




En la copa se muestra de color chocolate, con ribetes tejas, de capa media y lágrimas densas que darían envidia a cualquier joven atrevido. La nariz es pura complejidad con notas a frutos secos (higos, nueces), mermeladas, membrillo y fondo increíblemente balsámico. Es de esos vinos que te podrías pasar el día entero con la napia dentro de la copa. La boca es sedosa, puro terciopelo, redonda, perfectamente equilibrada entre la frescura y el dulzor. Posgusto largo y exquisito. 
Un vinazo por donde se lo mire, que creo todo el mundo debería probar. 

Cuánto tiempo más se podría guardar este vino? Unos cuantos años más sin ninguna duda y sin temor alguno a que pierda una pizca de su esencia. Cuánto deberíamos pagar en condiciones normales por un vino así? Mucho más de lo que se paga en realidad por él (en Venado Tuerto sobre $290, un regalo). Aplausos para Bodegas López, un ejemplo de equilibrio en todo sentido.

El 22 de Julio cumplimos 8 años escribiendo el blog, los mismos años que este vino demora en alcanzar la madurez ideal. Casualidades… Un buen festejo!

Buenos y naturales vinos,

Salutes. Rumbovino.

20 julio, 2018

Puro Malbec

De visita por Argentina, y con algo más de tiempo para escribir gracias a las vacaciones en este invierno polar que nos toca disfrutar, es un buen momento para ponerse al día con los vinos argentos a los que tengo poca ocasión de acceder viviendo en España.

Una de las principales críticas que les hice a nuestros vinos durante las visitas anteriores es que salvo algunas excepciones, el elevado tenor de alcohol, dulzor y madera que ostentaban las diferentes etiquetas estaba generando vinos cansadores, empalagosos y con cierta clonalidad que les quitaba ese diferencial del terruño que tanto tenemos para mostrar y tanto se busca actualmente en el mundo del vino.

Así que esta vez, para evitar caer en esos errores tan tempraneros (estoy recién llegado) busqué con tranquilidad vinos de menos grado y preferentemente sin madera. Tengo que reconocer que encontré bastante más de lo que esperaba y eso es de agradecer. Parece que la expresión de la uva sin el maquillaje de la madera comienza a entenderse como una fortaleza y no como una debilidad.

Para comenzar me quedé con una propuesta de bodega Trapiche que me pareció muy interesante. TRAPICHE PURO Malbec 2016. La idea es comparar en una misma cosecha, de una misma región y mismo viñedo, dos vinificaciones diferentes. El PURO es solo malbec del Valle de Uco, fermentado y criado durante 10 meses sobre sus propias lías en cubas de cemento. Una leve estiba previa a su salida al mercado y un precio que al cambio con el euro (aproximadamente 1€ = $32, evitaré hablar de política) me pareció muy barato, quedando casi a 7€ (una bicoca). 




Las notas de cata que describen en la bodega representan a la perfección lo que expresa el vino, fruta roja típica del malbec (ciruelas), mineralidad y notas balsámicas de principio a fin. Fluido en boca pero con peso, bien equilibrado y directo, con una frescura maravillosa. Pureza en todo sentido, sin nada más que agregar. 

Para mi gusto, un vino excelente por donde se lo mire. Para beber por litros y acompañar toda la comida, sin distinciones. Aplausos, empezamos muy bien! 


Buena vida y naturales vinos,

Salutes, 

Rumbovino,Tour Argentina 2018

01 julio, 2018

La bicicleta voladora

La propuesta es simple. Vinos elaborados con “Uvas felices, sin madera ni porquerías”. La filosofía se cumple al pie de la letra. 

Uvas felices, de Tempranillo y Viura (cepa blanca) procedentes de viñedos situados a unos 330 metros de altitud sobre suelos arcillo-calcáreos profundos y con mucha piedra en superficie (Los Riscos y La Hoya, municipio de San Adrián en Navarra, Rioja Baja). Sin porquerías, porque las viñas se cultivan exclusivamente en ecológico certificado, porque no se intervienen, solo se usan levaduras autóctonas (con pie de cuba) y un mínimo de sulfitos al embotellar. Sin madera, porque se fermenta en depósitos de hormigón y huevos Flextank, realiza la maloláctica en hormigón y se cría durante 7 meses en hormigón, ánforas y huevos Flextank. Dicho y hecho!

El resultado y el precio son para aplaudir. Por solo 7,5 € aprox. usted se puede hacer con una de estas 70.000 botellas de la cosecha de 2017 (yo le aconsejaría que sean más de una, si las consigue) donde se va a encontrar con una joya que aún necesita pulirse un poquito más para estar perfecta (le daría un par de meses aún), pero que lo hará disfrutar de principio a fin.

Germán Blanco busca hacer vinos frescos fluidos y verticales, y eso es lo que logra. Una flecha con cuerpo de tinto y alma de blanco que se puede beber por litros. No pude encontrar los porcentajes que utiliza de cada cepa, pero me da la sensación que la cantidad de Viura no debe ser poca. 




Rojo cereza capa media-baja, glicérico, limpio y brillante. Nariz de esas que invitan a meterse dentro de la copa, pero no por aromas inventados por las levaduras que juegan a ser dios sino porque huele a vino joven de fruta roja fresca, pomelo, naranja sanguina, un toque de balsámico y un fondo mineral que aporta complejidad a la simpleza más pura. En boca es vertical, fresco, vibrante, sin una sola arista más allá de su juventud que aún está algo desatada y necesita calmar sus nervios. Pura fruta roja y cítricos bien mixturados, acidez y dulzor en partes iguales. Final medio, amarguito, rico, sin vueltas. En mi caso, creo que va bien con entrantes y salientes, acompañaría una comida completa con este vino y hasta me animo a un postre.

Aclaro por las dudas. No esperen un Rioja al uso porque no lo van a encontrar en esta Bicicleta Voladora. Este va por otro lado y hasta aceptaría que a más de uno no le guste si espera lo de siempre. De esos hay muchos, pero si quieren uvas felices de puro terruño a pocos euros busquen y prueben. Luego me cuentan.

Buena vida y naturales vinos.

Rumbovino.

Casi 8 años difundiendo el mundo del vino y en favor del consumo moderado y responsable.

04 junio, 2018

Estamos sobre la arena. Natural del Loira

Si cualquiera de ustedes hace unos años atrás me hubiese dicho no solo que iba a beber un tinto de 11 grados de alcohol y me iba a encantar, sino además que iba a pagar por él le hubiese dicho que estaba totalmente loco y que no tenía ni idea de mis gustos ni de vino. La primera parte podría haber sido verdad porque mis gustos han cambiado claramente, pero la segunda no habría estado más lejos de la realidad. 

Así de fantástico es este mundo del vino y por eso me apasiona. Porque no deja de sorprenderme y porque no dejo de sorprenderme a mí mismo. Vi-na-zo natural del Loira! Puro Cabernet Franc con 4 años a cuestas y solo 11 graditos. Puro terroir, no apto para los buscadores de maderas, barnices y expresiones exuberantes. El que avisa no es traidor!

No soy un experimentado en esto de los vinos naturales ni mucho menos, pero que los franceses van a la vanguardia no es noticia, y que de ellos los vignerons de la zona del Loira tienen mucho peso específico lo debe saber casi todo el mundo. ON EST SU L'SABLE  2014 ("Estamos sobre la arena", según la traducción de mi compañero Lamas) es un tinto que elabora Laurent Lebled en su bodega A LA VOTRE (Valle de Loira, Touraine, Savigny en veron) con 100% Cabernet Franc procedente de viñedos de entre 50 y 70 años sobre suelo de arena y limo, cultivados de forma orgánica, sin utilización de productos químicos y sintéticos de ninguna naturaleza. 






El proceso de elaboración es simple, tras la vendimia se realiza una primera maceración carbónica durante 17 a 21 días en depósitos de hormigón, luego la fermentación alcohólica con levaduras autóctonas, final de fermentación alcohólica y maloláctica en depósitos de fibra. Por último se somete a una crianza de 6-8 meses en depósitos de fibra. 




Color rubí teja de capa media baja. Lágrimas densas y finas dan muestra de su carga glicérica y lo suyo no es justamente la limpidez ya que su aspecto ligeramente turbio indica que no se filtra en absoluto (hay quienes no aceptarían este ¿defecto?). La nariz es exquisita y compleja, pero necesita aire para abrirse. Las notas minerales siempre presentes se acompañan de las piracínicas (su origen se expresa claramente), florales (rosas), hierbas frescas y cítricas de naranja amarga. En boca es franco con lo que anticipa su fase olfativa, directo, vertical, con mucha frescura y una acidez perfectamente equilibrada entre sabores herbáceos y de fruta roja jugosa y expresiva. Tinto mineral de principio a fin que invita a beberse la botella de una sentada sin siquiera darse cuenta.

Como dije al principio del post, los buscadores de vinos con madera y fruta madura por bandera, abstenerse porque no es un tinto para ustedes… Pero si quieren pureza, terruño y un poquito de riesgo, ni lo duden e inviertan unos 13,5 € porque estoy seguro que no los dejará indiferentes.

Buena vida y naturales vinos.

Salutes, Rumbovino.

Casi 8 años difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo moderado y responsable

27 mayo, 2018

Otro Semillón a tu salud, dos años después

No puedo fallarte viejo en esta tradición que solo lleva dos años, pero que para mí ya es irrenunciable. Mi último vino con vos fue ese Semillón de Casona López, que aquella noche saboreaste como hacía rato no hacías. Qué lindo la pasamos. Quién me iba a decir que ese sería el último. Muchas veces hacemos las cosas casi mecánicamente sin saber si quiera si las volveremos a repetir alguna vez, pero esa cena, sin saber lo que vendría luego, fue especial, casi mágica, porque hacía tiempo que no disfrutábamos juntos de un vino, como hacíamos antes, cuando yo aún era un pendejo que no sabía nada de nada de esta bebida que hoy me apasiona. Cuando volvía a Venado desde la Facultad recuerdo que los sábados por la tarde íbamos juntos al supermercado y caminábamos las góndolas a ver qué elegíamos para acompañar la cena que hacía la vieja. Sin saberlo vos y sin saberlo yo, estabas enseñándome a disfrutar de un buen momento y de una buena copa de vino. Pasaron muchos años y ese ritual continúa intacto, sigo bebiendo únicamente los fines de semana y sigo eligiendo el sábado por la tarde el vino que beberé por la noche.

Para este año, uno más desde que no estás, descorchamos a tu salud ese infaltable Semillón, desde ahora mi cepa blanca preferida. No es fácil conseguir en España monovarietales de esta uva, así que de regreso a España el año pasado compré en el aeropuerto un MENDEL Semillón 2017 que lo guardé hasta hoy. 






Sin dudas se trata de un vino único, de un viñedo único de más de 60 años localizado sobre los 1100 msnm, en Paraje Altamira (Valle de Uco). En vista luce un amarillo pajizo cristalino, limpio, glicérico, de aromas perfumados con matices florales y algo de melocotón blanco (bastante alejada de los edulcorados tropicales aburridos de los blancos tradicionales). En boca resulta fresco, muy mineral y perfectamente equilibrado. Creció con la oxigenación y seguirá creciendo en botella sin dudas.
(se recomienda su consumo entre 2017 y 2032). 

Sin dudas un excelente Semillón, quizá entre los mejores de Argentina en esta cepa! Estoy seguro que lo hubieses disfrutado mucho viejo! 

A tu salud, donde quiera que estés.

Rumbovino

17 mayo, 2018

Naturales de Italia

Hace unos días atrás, aprovechando que estaba por Madrid, nos acercamos hasta Reserva y Cata, para participar de una degustación de vinos naturales Italianos, invitados por Antonio Sicurezza y Ezequiel Sanchez Mateos. Catamos vinos procedentes de tres bodegas localizadas en diferentes regiones de Italia. TENUTA BELVEDERE (Lombardía, Oltrepò Pavese), SIEMÀN (Véneto, Colinas Béricas) y TERRA DI BRIGANTI (Campania, Sannio). En total probamos 12 vinos, 4 de cada bodega, todos naturales, casi todos sin sulfitos agregados y todos, cada uno en su línea, con mucho que contar. 

Quienes suelen seguir este blog con cierta frecuencia saben que no somos muy adeptos a los post interminables en los que se describen infinidad de vinos, por lo que este tampoco será excepción a la regla. Como decía antes, cada uno de los vinos que probé me ha gustado mucho por diferentes razones que en su momento comentaré, pero de esta cata en particular tengo que reconocer que me sorprendieron muy gratamente los blancos WAI 2016 (espumoso 70% Pinot Nero y Riesling Itálico) y Pinot Grigio 2016 (100% Pinot Grigio) de bodega Tenuta Belvedere, Camaleonte 2016 (70% Garganega y partes iguales de Tai Rosso, vinificado en blanco, e Incrocio Manzoni), Mosca Bianca 2016 (60% Moscato Bianco y Garganega) y Occhio al Bianco 2016 (60% Tai Bianco y Garganega) de bodega Siemàn y Nato Nudo Fiano 2016 (100% Fiano) y el extraordinario Coda di Volpe 2017 (100% Coda di Volpe, Cola de zorro por la forma que tienen los racimos de esta uva) de la bodega Biodinámica Terra di Briganti.

Aunque no debería hacer falta aclararlo me gustaría decir que destaco los blancos porque soy más de tintos, y por lo general cuando voy a catas de este tipo son los tintos casi los únicos que me llamaban la atención, pero lo cierto es que poco a poco esa tendencia personal está cambiando y con vinos blancos como estos, el equilibrio cromático llegará más temprano que tarde.

Me he traído varias botellas a casa, así que en la medida que las vayamos descorchando iré contando con más detalle de cada uno. Por lo pronto, y siempre con la intención de equilibrar el abanico de colores, les hablaré de un tinto que me encantó en la cata y se confirmó por botella, en casa y buena compañía.

COCCÌNEA 2014

Uva: Croatina 100% (cepa autóctona característica de la región de Oltrepò Pavese)

Viñedos: Provincia di Pavía (Lombardía), donde las vides crecen sobre suelos argilo-calcáreo de origen marino.

Vino proveniente de una añada fría y con lluvia que dio lugar a un vino rústico y auténtico. Las uvas se recogen a mano y se dejan fermentar el mosto con las pieles y a temperatura controlada durante 15 días con remontadas diarias. Al final de la fermentación alcohólica, se coloca en depósitos de cemento en los que tiene lugar la fermentación maloláctica. A continuación descansa 8 o 9 meses hasta que se embotella, precedido de un único trasiego. Antes de salir al mercado, se deja en botella de 10 a 12 meses. No se utilizan sulfitos, ni durante la vinificación ni durante el embotellado. El nombre Coccìnea significa rojo escarlata en latín y también da su nombre a una familia de plantas (Banksia Coccìnea, comúnmente conocida como Banksia escarlata). Producción anual de 4000 botellas. Alcohol 13% vol. 








Color rojo picota con ribetes violáceos, capa media alta, lágrimas viscosas y delgadas. En nariz necesita aire para abrirse, no hay que apurarse, es más de susurros que de gritos a viva voz, pero con algo de tiempo (15-20 minutos) expresa mucha complejidad, dominando las notas minerales (tiza y talco) acompañadas por hierbas aromáticas (quizá laurel, orégano, menta fresca) y un fondo de fruta roja muy sutil. La boca es firme, con taninos algo angulosos aún pero que no molestan en absoluto y expresan fielmente las características de la uva que los pare. Fresco, mineral y final medio, no muy largo, pero suavemente amargo que invita a seguir bebiendo

Apuntes personales: Ya no es novedad para quienes nos siguen que este tipo de vinos cada día me cautivan más. Menos fruta y más tierra, de esos que no suelen gustar por golosos al primer trago sino que hay que dejarse atrapar poco a poco, trago a trago. A mi entender, este tinto rompe varios conceptos que parece que algunas personas “antinaturales” aún no terminan de tener claros. Primero los que piensan que estos vinos no tienen vida por delante (este no es viejo pero lleva ya 4 añitos encima y está para vivir otros tantos sin siquiera despeinarse), que todos saben igual, que la calidad es discutible y que solo son una moda más que se va a acabar. Creo que con vinos así esto de los vinos naturales llegó para quedarse. Claro que para sostener y afianzar esta tendencia hay que ser profesional y tomarse este trabajo muy en serio. En España se va por el buen camino, pero hay que ir mejorando día a día para ganarse la confianza del consumidor y seguir creciendo para no ser solo una moda pasajera.

Nuevamente dar las gracias a Antonio y Ezequiel por la invitación, a pesar de no saber ni quién era yo. Realmente ha sido una experiencia muy interesante en la que he aprendido mucho y en la que me he podido acercar un poco más a la naturalidad de los vinos italianos, hasta hace nada, unos perfectos desconocidos para mí.

Buena vida y naturales vinos,

Salute, Rumbovino.

Casi 8 años difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo moderado y responsable.

29 abril, 2018

El adiós a Las Delicias con El Carro

“Todo concluye al fin, nada puede escapar, todo tiene un final, todo termina…” rezaba la mítica canción Presente, de Vox Dei allá por la década del 70 . Ni mejor ni peor, es así…todo termina.

En lo personal creo que los finales más tarde o más temprano terminan siempre dejando un sabor amargo, que no tiene que ver con que ese final haya sido malo o bueno, o triste o alegre. Es más profundo que eso, es saber que eso ya no volverá a estar o no volverá a suceder, es esa especie de resaca que te queda luego del subidón de adrenalina que te inunda el cuerpo al pasarlo muy bien –o muy mal-. Siempre, lo que sigue luego de eso es un dejo melancólico o nostálgico que solo el tiempo se encarga de templar.

Algo así he sentido hace un par de sábados atrás, cuando luego de 5 años mi amigo Rafa ha cerrado su local de vinos -templo del vino diría yo- “Las delicias del 69” en la Plaza de Abastos de Lugo. 

Desde el día que lo conocí, casi de casualidad paseando por allí una mañana de sábado del año 2013 (yo aún vivía en Argentina en aquella época), consideré su tienda como el mejor comercio de vinos de Lugo. Rafa tenía claro lo que quería vender y cómo venderlo. En las delicias encontrabas los vinos que nadie tenía, siempre apostó por los pequeños y medianos productores, por bodegas y viticultores poco conocidos, por aquellos que respetan el terruño y por poner precios democráticos a los bolsillos de los interesados. Siempre me llamó la atención su predisposición a educar a los clientes más que a venderles. Podrías llegar pidiendo el vino más caro de la tienda que él te terminaba vendiendo el más barato, porque primero había otras cosas que probar y mucho que aprender antes de disfrutar del de mayor coste. Eso claramente es inculcar la cultura del vino. Qué extraño, no? En un mundo movilizado por el consumismo y la venta fácil y rápida, este tipo tenía la costumbre de ir al revés de lo que está mandado y antes de vender quería enseñar! Cosas de los grandes… 

Y no cometan el error de pesar que cerró porque le iba mal con su filosofía de venta. Cerró porque a veces en la vida debemos tomar decisiones, y las decisiones suelen implicar que dejemos aquello que más queremos. Fue mi visita “casi obligada” de todos los sábados por la mañana durante todos estos años que llevo en Lugo, con él aprendí muchísimo de los vinos españoles, y franceses y portugueses, y aprendí de la vida en general porque más de una copa de vino hemos compartido, y ustedes saben tanto como yo que acompañando a buen vino no hay nada mejor que una buena charla, te lleve la misma por donde te lleve… En las Delicias conocí los vinos de muchos pequeños grandes, la lista sería interminable si comienzo a enumerarlos. Me acuerdo como si fuese hoy del primero que me vendió, LA MULTA 2013 del Escocés Volante (una tremenda garnacha joven, sellada con tapa a rosca por la magra suma de 5 €). Si no es a día de hoy el vino con mejor RPC he tomado en mi vida, le pasa muy cerca. Y así pasaron los años… entre charlas y copas vacías.

Mientras nos estábamos yendo, entre que cerraba el ordenador y acomodaba unas cosas para decir adiós definitivamente, yo pensaba qué vino pedirle para escribir esta nota. Tenía que sería algo especial como casi todo lo que Rafa ofrecía… Un par de ventas de último minuto retrasaron la partida y me despejaron la mente… EL CARRO 2013, de Rafa Bernabé iba a ser! 

No tuve mejor despedida que esta auténtica joya, que aún se mantiene viva, fresca, filosa, compleja, exquisita y radical como la primera vez que la probé! 



Nos seguiremos viendo, seguiremos charlando, será sobre otra barra y quizá otro día…Quizá el tiempo se encargue de nublar un poco este recuerdo, pero para que no desaparezca estarán los vinos que he aprendido a beber contigo, Rafa. Hasta pronto amigo!

Buena vida y buenos y naturales vinos!

Salutes, Rumbovino.

03 abril, 2018

Essencia y Simplemente, a puro Vinho, en Porto

Ya lo he dicho en otro post anterior y lo confirmo cada vez que voy. Portugal es un país extraordinario, lleno de lugares y paisajes hermosos, con ciudades sorprendentes y habitado por una gente cálida y amable como en muy pocos lugares ocurre. Sin dudas es el gran olvidado de casi todos quienes vienen de turismo a Europa, sin siquiera tener una mínima idea de lo que se están perdiendo. 




En el mes de febrero, desde hace algunos años, se organizan en la ciudad de Porto, y al mejor estilo francés, dos eventos de vino simultáneos al que todo apasionado de este mundo vinícola debería asistir. Se trata de Essencia do Vinho y Simplesmente Vinho, ambos se realizan durante el mismo fin de semana y casi en paralelo.

Con dos perfiles diferentes, pero con el objetivo de enamorar a los amantes de la vitivinicultura, ambas convocatorias son imperdibles y bien valen aprovecharlos como excusas para disfrutar de una ciudad llena de magia y encanto y del magnífico vino portugués - lo de magnífico lo pienso y confirmo con cada copa que bebo-.

No terminaría de escribir nunca esta nota si me detengo a narrar los detalles y todos los vinos que catamos, así que solo comentaré algunas particularidades de cada uno para que los que aún no se han acercado a ellos apunten en su agenda esta fecha para el próximo año.

ESSENCIA DO VINHO

Es la Feria de vino más importante de Portugal, se realiza durante 4 días consecutivos comenzando el jueves y finalizando el domingo (solo por la tarde, desde las 15.00 hs.). El lugar elegido es el Palacio de la Bolsa, un increíble y hermoso edificio neoclásico construido a mediados del 1800 considerado como uno de los más hermosos de la ciudad desde todo punto de vista (histórico y arquitectónico). Este año se expusieron más de 3.000 vinos de unos 400 productores de todo el país.

La organización es perfecta, y a pesar de que por momentos se torna agobiante por la gran cantidad de público que asiste, su amplia distribución en 3 plantas y diferentes salas hace que siempre quede algún hueco libre donde poder meterse y catar tranquilo. En todo sentido lo tienen perfectamente ordenado, no falta agua abundante para beber y hay diferentes estaciones donde poder consumir algún “petisco” a muy buen precio (1,5-2 €) si se quiere reponer fuerzas. Además, durante los 4 días que dura el evento hay diferentes actividades relacionadas con el vino, charlas, catas dirigidas, etc.

Los días viernes y sábados son los días más concurridos, por lo que si no les queda más opción que ir alguno de estos dos días recomendamos llegar temprano así evitan colas y luego disponen de toda la tarde para probar con calma. Hemos visto a alguno atropellar todo lo que se les cruzaba con tal de captar alguna copa de vino en los últimos momentos de la noche. Con la entrada te dan una copa grande marca Riedel (casa patrocinante) grabada con el logo que te puedes llevar a casa por unos 4 €. Y para los blogs, periodistas y agentes relacionados a la comunicación del vino existe un contacto en la web donde poder registrarse y la entrada es gratuita para los 4 días (un puntazo). 




Nuestro consejo antes de ir es informarse sobre las bodegas participantes para tener una idea previa de lo que se puede probar (caso contrario la oferta es inagotable y puede llegar a ser complicado organizarse), y al ingreso solicitar un mapa de la localización de cada stand. Quizá su gran tamaño y las innumerables opciones a la hora de seleccionar qué probar sean su principal desventaja. En nuestro caso en particular, este es el segundo año en que asistimos y las dos veces lo hicimos igual. Vamos sin circuito previsto y nos dejamos llevar de aquí para allá, probando los vinos de las bodegas que nos encontramos y disfrutamos de ellos con cada trago. Esas son las ventajas de conocer aún muy poco los vinos portugueses y con esto dejarse sorprender con sus diferentes DO y expresiones. Es una experiencia maravillosa en todo sentido.

Vinos: de todo lo que probamos, que fue mucho y muy bueno, destaco los vinos de NIEPOORTque son extraordinarios cualquiera de ellos (pude reprobar el Ladredo, elaborado en Guímaro, y que considero de los más finos y elegantes tintos de la Ribeira Sacra) y quiero mencionar un vino que me sorprendió muchísimo, el Quinta Do Cardo Vinha Do Castelo 2014, un tinto biológico a base de Tinta Roriz que es la pura expresión del terruño (un espectáculo).

El resultado de Essencia do Vinho 2018, es que no vemos la hora de que llegue la del 2019! Felicitaciones!



SIMPLESMENTE VINHO

Este es el evento alternativo y absolutamente diferente al anterior, en todo sentido. Desde su organización independiente a los expositores participantes y el tipo de público que asiste. Está enfocado a los pequeños viticultores (vignerons de vinos naturales, ecológicos, poco intervenidos y de escasas producciones) principalmente de Portugal, España y este año 2018 también Francia (1 vigneron). Por cuestiones geográficas los productores españoles que más participan del simplesmente vinho son de Galicia, aunque también hay de otras regiones menos representadas.

Otra diferencia que tiene con el otro mega evento es que se realiza solo viernes y sábados por la tarde (desde las 16,00 a las 22,00 hs.) y que el local tiene menos “glamour” pero no por eso desmerece en absoluto. Por segundo año consecutivo se realizó en Cais Novo, unos grandes almacenes abovedados, a la vera del Douro, comenzados a construir en 1750, sostenidos por arcos y columnas que le dan un ambiente íntimo, amplio y mágico al salón. Aquí todo se hace a pulmón y la organización, hay que decirlo, es perfecta también en casi todo aspecto.

Al entrar (el ingreso este año fue de 18€, algo elevado creo) uno recibe una copa con el logo del evento y un pequeño librito que describe al detalle todos los vignerones presentes y un mapa de la localización de cada stand (una barrica de 225 lts.) lo que permite localizarlos perfectamente. Y otro detalle muy bonito de este salón alternativo, y de amigos del vino, es que todos las noches se termina con un grupo de música en vivo. La idea es disfrutar hasta el final de cada día.

Por si a alguno de los comensales le entra la pájara de tanto beber buen vino, se puede saciar el apetito eligiendo algunas de las opciones gastronómicas ofrecidas por los restauradores que participan del Simplemente (este año fueron 3 restaurantes). Y es aquí donde cabe una crítica a la organización, porque más allá de que las ofertas de comida puedan ser más o menos apetecibles, el precio es exageradamente elevado en relación a la calidad y cantidad ofrecida (3 y 5€ cada petisco, es demasiado. Y si a eso sumamos los 18€ la cosa se pone un poco salada). Creo que esto es un punto que debería corregirse porque va en detrimento del gran concepto general que uno se lleva. Otro de los puntos flojos de la organización es que es muy difícil acceder a agua, no la venden y tampoco hay lugares donde surtirse de ella. Para poder beberla hay que pedirla a los viticultores.

Así como remarco lo mejorable, destaco lo muy bueno de esta feria y sin dudas el punto fuerte está en la calidad de los vinos ofrecidos, los vignerones presentes y la disposición de cada uno de ellos a explicar al detalle cada uno de sus productos (este aspecto, en general no es común en los eventos de este tipo). Un auténtico paraíso para los amantes de los vinos diferentes. 




Vinos: Al igual que antes, voy a mencionar algunos que me dejaron mejor recuerdo por diferentes o desconocidos. Pero, aclaro nuevamente, todo lo bebido estuvo a la altura de lo esperado. De Portugal, los vinos de HUMUS, de la región de Óbidos, imperdibles. MONTE DA CASTELEJA, vinos orgánicos de la región del Algarbe. Todos los vinos de la región de BAIRRADA que cada día me gustan más. De España, destaco los vinos de Bodega MARAÑONES (de los pioneros en vinos orgánicos), el nuevo proyecto EL HATO Y EL GARABATO de la zona de Arribes de Duero (buena pinta tiene este emprendimiento), los vinos de Finca 2016 de LA DEL TERRENO, y todo lo del proyecto ENVÍNATE que no fallan nunca.

Para cerrar el fin de semana perfecto les recomendamos perderse entre las callejas de Porto, pasear el mercado, las iglesias, la estación de tren y agotar ambas márgenes de la ribera del Douro hasta caer rendidos a los pies de un extraordinario Bacallao a Broa y la Tarta de Queso capaz de resucitar a un muerto en la Abadia de Porto.

Estimados y apasionados vinícolas, si en el próximo año se lo pierden no será porque no se los avisé!!

Buena vida y naturales vinos!

Salud,




Rumbovino 

Casi 8 años difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo moderado y responsable

11 marzo, 2018

PURA VIDA

Seguimos firmes en este nuevo camino que nos hemos trazado con el blog, el de los vinos naturales. Una evolución natural -hablando del asunto- luego de casi 8 años escribiendo sobre vinos primero desde Argentina y ahora en España.

Es cierto que a esta especie de “revolución bloguera” no se llega de un día para otro, se llega lentamente, leyendo, aprendiendo, creyendo, probando, escuchando, cambiando… profundamente. Pero lo mejor es que estos cambios, que se maduran, llegan para quedarse. No son modas, que en el mundo del vino abundan. Las modas llegan y pasan. Quienes cultivan y elaboran los vinos naturales, así como quienes los compramos, bebemos, disfrutamos y quienes además escribimos sobre ellos (en nuestro caso ocupamos ambos sitios) lo hacemos porque creemos en ellos como expresión y como forma de vida, a pesar de que somos conscientes de que el camino elegido es el más difícil de transitar. Pregunten a los viticultores que dejan su piel a diario en sus viñas, cuánto les cuesta vender sus vinos; y a los que los comunicamos cuánta gente menos nos lee.

Hemos llegado hasta aquí convencidos de que de la misma manera en que vivimos, convivimos y nos alimentamos, deseamos beber. Así que así seguiremos…

Hoy tenemos una Garnacha 100% que procede de viñedos ecológicos y muy vivos de la zona de la Alpujarra (Almería), que se llama Pura Vida (2016) y es elaborado por Rober y María del Mar en su proyecto familiar de vinos artesanales (Vinos Fondón). 




Pura Vida 2016, 100% Garnacha y Amor reza su atrevida etiqueta. Y el vino es tal cual. Comenzando con un color rojo rubí atejado, de capa media baja, levemente turbio y con mucha lágrima, que no esconde su naturaleza. De nariz expresiva, no muy compleja, pero rica. Es pura fruta roja fresca, con notas de naranja sanguina y algún matiz herbáceo. En boca es igual, súper frutal, directo, de taninos finos, fresco y equilibrado con esa calidez final típica de la garnacha en su punto de madurez. Para beber por litros y disfrutar.

Pura Vida, pura uva garnacha sin vueltas ni sulfitos. Pura viña y pura verdad. Sobre 9,5 € su precio en tienda. Lo acompañamos con pastas y quedó una cena fantástica, sana y nutritiva. 


Fotos Manuel Palenzuela, tomadas de la página de Facebook


Buena vida y naturales vinos amigos!

Salutes,

Rumbovino, casi 8 años difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo moderado y responsable.

04 marzo, 2018

Viña Enebro, pura uva

Debo reconocer que la primera impresión no fue buena… no hubo amor a primera vista ni a primer olfato. Es que los vinos naturales son así, no se dejan querer de entrada -sobre todo por los que venimos de los productos más convencionales- porque lo bueno está dentro y hay que dejarlo salir. Son vinos que raramente enamoran con su aspecto o con sus aromas finos y elegantes… como dije, su verdadera esencia está en su cuerpo, en su líquido y esto casi nunca defrauda. 




Viña Enebro Joven, elaborado con uvas Monastrell 100% de viñas de la región de Bullas (Murcia) en cultivo de secano (no se riegan las vides, solo reciben agua cuando llueve y en esta zona la lluvia es más que escasa) trabajado por Juan Pascual López totalmente en ecológico en su pequeña finca familiar, donde la viña comparte espacio con otros cultivos tradicionales de la región mediterránea (frutales, olivos, almendros). 

Un vino que es solo uva pura, sana, equilibrada y madura, fermentada con sus levaduras autóctonas, de las que vienen en sus pieles desde la viña y que forman parte del ADN único e irrepetible de ese terruño. Sin intervención, sin adición ninguna de sulfitos (obviamente), solo depósitos de inox pequeños limpios y mucho cuidado dan como resultado un vino honesto, exquisito, con una boca plena, sabrosa y madura, donde destacan las notas de fruta negra, frutos secos, higos y pasas junto a una leve mineralidad y acidez equilibradas que hacen un conjunto armónico para no dejar de beber hasta que la botella toque el fondo… 

Lo que me estaba perdiendo! Un tinto amable con la naturaleza, con nuestro cuerpo y mente y con nuestro bolsillo (aprox. 9€ en tienda). 

¿Qué más se le puede pedir? Prueben y me cuentan!

Buena vida y buenos vinos,

Salutes, Rumbovino (más natural).

Casi 8 años difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo moderado y responsable

05 febrero, 2018

Los vinos de la Tierra

Lo comentaba en la entrada anterior a este post. Nueva etapa, nuevos tiempos, mismo camino, pero hacia un horizonte mucho más diáfano en cuanto a lo que pretendemos del blog y lo que deseamos difundir; tanto es así que hasta hemos decidido modificar un poquito nuestro nombre original, el que llevamos desde el principio, y agregar una definición que creemos refleja mejor ese rumbo que nos habíamos trazado pero no habíamos plasmado aún de manera oficial. “Rumbovino más natural” porque desde ahora los vinos desnudos (así como los llamara alguna vez el grandísimo Ricardo Santos en una nota que escribió para Área del Vino), los que pare la tierra, serán los principales protagonistas . 

Para inaugurar esta nueva andadura decidí ponerme al día con una nota que debía escribir desde hace tiempo, desde que Laura Lorenzo (alma mater de DATERRA VITICULTORES) nos respondió una entrevista para los AWB y no pude acompañarla de una cata de alguno de sus vinos, porque son escasos y difíciles de conseguir, pero que en esta nueva cosecha que acaba de salir no se me escaparon. Hoy comenzamos con dos etiquetas de su línea más baja PORTELA DO VENTO 2016 y CASAS DE ENRIBA 2016.

Los que se mueven en este mundo del vino seguramente conozcan el proyecto DATERRA VITICULTORES (Viticultura de Montaña). Se desarrolla en base a algunas premisas fundamentales como son el respeto por la tierra y el medioambiente, defender una viticultura racional y no intervencionista, pero sobre todo por transmitir el potencial que tiene una zona tan especial y con tanta historia para el desarrollo de la vitivinicultura como el Val do Bibei, en las laderas de Manzaneda, a caballo entre la Ribeira Sacra y Valdeorras. 

Y justamente de eso se trata la cosa, de elaborar vinos respetuosos de su lugar de origen. Sus líneas más básicas, de las que hablaré hoy, ilustran la expresión de una región a través de las uvas obtenidas de diferentes viñas. Sus otras líneas representan una finca, un lugar pequeño, minúsculo, en un universo mayor.


Tinto mixtura de uvas Mencía (90%) y aportes minoritarios de Alicante, Merenzao, Mouraton y Gran Negro obtenidas de viñedos de Chateiro (Sober, Lugo) y Tierras de Trives (Ourense) de entre 350 y 700 metros de altitud, sobre suelos graníticos y textura franco arenosa. 

Vinificación tradicional con un despalillado parcial, fermentación espontánea con levaduras indígenas, maceración con pieles durante 11 días y crianza en tinas de roble francés nuevas de 4000 lts y barricas usadas de 225 lts. No se utiliza ningún tipo de aditivo. Solo dosis mínima de sulfitos. No se clarifica ni se filtra. Tiene solo 6 meses de embotellado.

Color rojo rubí de capa media-baja, fluido y de lágrimas finas. Su nariz delicada no esconde su origen, con aire gana en volumen, pero es más de susurros de que alaridos. Notas donde destacan principalmente los balsámicos, leves florales, frutos rojos y hierbas aromáticas (laurel y romero). En boca resulta ágil, vertical, con frescura y mineralidad marcada, pero con buen equilibrio ya que tanto la fruta negra con la crianza se hacen más expresivas al paladar. 

Aunque estoy seguro que va a seguir creciendo en botella (lo esperaría unos meses más), es mucho más que una declaración de intenciones de lo que se pretende transmitir con su proyecto. Nadie dudaría del origen de este vino, ni el menos experimentado. 

En lo personal esta Portela, que me devuelve a los aromas y sabores de antes, me ha gustado muchísimo. También entiendo que a día de hoy, muchos paladares acostumbrados a los barnices no logren apreciarlo en plenitud. Abstenerse los buscadores de clásicos. 

Son 6052 botellas de esta añada (5312 la mía). 12,5 % vol. Su precio ronda los 13,5€ aprox. Si lo encuentran ni lo duden.





Solo uva Mencía obtenida de viñedos localizados en Portomourisco (Petín, Ourense) a una altitud de 550 mtsy sobre terreno granítico y textura franco-arcillosa. Maceración con hollejos durante 5 días, fermentación espontánea con levaduras indígenas y crianza de 10meses en barricas francesas usadas de 500 lts y y cuba de castaño nueva de 1000 lts. Ni clarificado, ni aditivos, ni filtrado. Dosis mínima de sulfitos. Solo 2623 botellas (1222 la mía) y 13,5% vol. 

Otro que no se corta un pelo al momento de gritar a viva voz de dónde proviene. Fiel reflejo de la Mencía de Valdeorras tanto en nariz como en el paladar. De un rojo picota más apago y cierta turbidez, lógica en este tipo de vinos “más naturales”, las lágrimas marchan gruesas de regreso al fondo al agitar la copa. Más fruta (entre especias y balsámicos) y menos verticalidad con esa calidez que entrega el sol en esta región. Ojo que digo calidez y no dulzor. Hay frescura de sobra para sostener la fuerza de la fruta y beberlo por litros disfrutando cada trago. Más redondo y para paladares más amplios que su hermano del otro lado de la ladera.

Otro gran vino que cuenta otro cuento diferente al de la mayoría y a precio de cualquier bolsillo (13,5€ aprox). 

Me quedan ganas de seguir escribiendo y seguir probando. Me quedan sus blancos y sus vinos de finca… estoy seguro que volveré a hablar de ellos.


Buena vida, buenos vinos y, cuanto más naturales mejor. 

Rumbovino 

22 enero, 2018

Nuevo año, mismo Rumbo

Luego de algunos meses de ausencia del blog que me sirvieron para reflexionar y mirarlo desde otra perspectiva, y antes de adentrarme en un 2018 en el que intentaré escribir un poco más y un poco mejor, me pareció interesante retomarlo profundizando sobre algunas cuestiones fundamentales que cualquier bloguero de vinos debería plantearse. Por qué escribo de vinos, qué vinos publico y con qué objetivos lo hago. Considero que tener claros estos conceptos es imprescindible para sostener a pulmón un espacio como este en tiempos donde justamente es tiempo –para escribir– lo que falta y ofertas –de lectura– las que sobran.

Con respecto al primer interrogante no voy a extenderme en demasía porque el asunto es simple. Escribo el blog porque me gusta hacerlo. Los objetivos son igualmente sencillos, quiero que cualquier persona (profesional o aficionado) pueda encontrar un espacio donde se escribe sobre vinos sin más intención que la comunicación. No acepto muestras a cambio de notas y todo lo que publico lo pago con dinero de mi bolsillo (con excepción de algún que otro regalo). Finalmente el tema álgido está en la pregunta sobre ¿qué vinos publico?, y sobre esto, sí que voy a sentar postura.

Luego de casi 8 años de escribir el blog con la intensión de comunicar los vinos que me gustan desde un lugar minúsculo pero independiente, he llegado a la conclusión de que he cambiado y que mis gustos han cambiado hasta alcanzar un punto sin posibilidad alguna de retorno. Ya sé que esto que estoy diciendo no es ninguna revelación ni nada que se le parezca, es más vale una obviedad porque todos cambiamos nuestros gustos y costumbres con el tiempo; pero el fondo del asunto es el final de lo que escribo, donde digo que “he llegado a un punto sin retorno” como los aviones cuando antes de despegar llegan a una velocidad donde ya no pueden detenerse y solo les queda levantar vuelo. Algo así, pero con el gusto del vino. Hay cosas a las que no quiero volver y de las que no quiero volver a escribir!

Para explicarme mejor y ser más gráfico, transcribo parte de una de las entradas que publicaba en los inicios de Rumbovino. Eran los vinos que me “chiflaban” en aquel momento (de los que NO me arrepiento, eso que quede claro) y los que se llevaban los puntos y las alabanzas de todos los sabios de las revistas especializadas…

“Este tinto de 15,5 % vol. es potencia, potencia y potencia pura!! …. Impactante tanto en color como en estructura, robusto, denso, viscoso y gran presencia…. De aromas y sabores algo apagados, les cuesta soltarse al principio pero con algo de aire sus exquisitas notas de madera y fruta madura inundan la copa… Es de esos vinos que cumplen perfectamente con los cánones de los vinos modernos, aunque aún le resta equilibrarse un poco, redondear sus taninos….. No obstante a mí estos vinos me chiflan y ni hablar si se acompaña de….” Rumbovino, febrero de 2011.

Estoy seguro que sin haber disfrutado esos vinos no hubiese llegado a esta evolución, lógica creo yo, que hacemos todos los que llevamos andados unos cuantos kilómetros en este mundo vinícola. Los vinos que publico actualmente y seguiré publicando en mi blog ya nada tienen que ver con los de antes, ya lo habrán notado los que me leen con cierta frecuencia, porque me declaré en rebeldía comunicacional contra esos productos barnizados y sin alma que no reconocían terruños ni varietales.

Mis vinos más o menos frescos, de poco o mucho grado, elegantes o robustos, tintos o blancos, tranquilos o con burbujas son y serán de la tierra, tendrán algo que decir y lo dirán claramente más allá de lo que opinen los que puntúan (ahora parece que han cambiado los gustos) y los que dictan las normas. Mis vinos serán más La Perdida y menos Michell Rolland. Serán más barro que madera, más viticultor y menos industria, pero sobre todo más verdad que mentira (abstenerse los que usan gratuitamente el texto de ecológico o natural para ofrecer lo mismo de siempre a cambio de más dinero). 

Esta es la respuesta a la pregunta sobre ¿qué vino publico en mi blog?

Seguiré entonces, transitando el camino de este blog a mayor o menor velocidad pero siempre hablando de vinos que me hablan de algo distinto. 







Buena vida y buenos vinos,

Salutes, Rumbovino.

7 años difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo moderado y responsable.

15 octubre, 2017

CIVIDADE Edición Limitada 2016

No me cansaré de decirlo. La Ribeira Sacra es un paraíso que esconde unos paisajes tan espectaculares como complejos para la producción de uva. Viñedos a pie de río, a los que aún a pesar del avance tecnológico en el que estamos inmersos solo se puede acceder mediante barcas, igual que hace 60 años. Vides añejas enclavadas en la piedra (hay que saber observar muy bien para encontrar una pizca de tierra) dispuestas sobre terrazas en pendientes casi verticales que abruman. 

Tomada de la web


De estos paisajes hay muchos en las riberas del Sil y el Miño, pero unos son más espectaculares que otros. Sin embargo creo que no me equivoco si digo que de todos, al menos de los que conozco en persona, la viña A CIVIDADE (Adega Verao) a orillas del Sil es una de las más hermosas y extremas. No existe ninguna posibilidad de quitar las uvas de la parte baja de no ser mediante embarcaciones. 

Desde siempre las uvas cultivadas y cosechadas en esta viña se mezclaron con las de otras fincas para dar origen a un único vino tinto, CIVIDADE, que en RPC siempre supo dar la talla. Sin embargo no sé si la decisión, además de brindar un homenaje a José Verao, se debió también a que los vinos de parcela cada vez se valoran más (alcanzando precios a veces escandalosos) y esta es una finca extraordinaria que merece tener su propio vino, pero en la vendimia del 2016 estas uvas se vinificaron por separado y con ellas se elaboró un vino extremo como su viñedo, que dio para una tirada de tan solo 700 botellas. Decidieron llamarlo CIVIDADE EDICIÓN LIMITADA 2016 (En homenaxe a José Verao)




El resultado es la fiel expresión del terruño que lo gesta, sin dejar un ápice a la confusión. Me recordó a los vinos de la Ribeira Sacra que tomaba hace años atrás cuando recién los conocí. De haberlo catado a ciegas les aseguro que hubiese imaginado que detrás de él habría un paisaje así. 

Rojo picota con reflejos rubíes, brillante y limpio. De lágrimas densas y finas. Nariz intensa con mixturas de fruta roja fresca, especias, monte bajo y notas suaves de madera que se perciben con un caramelo de azúcar tostada. En boca es fresco, vertical, levemente amargo y con una marcada mineralidad que es su columna vertebral y señal de identidad.

Un vino exquisito que me trasladó en el tiempo y que estará mucho mejor aún, de escasa producción y arriesgada decisión ya que imagino que su vino base se verá afectado, pero que se agradece porque nos permite a los amantes del vino y en especial de los Ribeira Sacra poder disfrutar este paisaje sin invertir una pequeña fortuna para hacerse con una botella. 

Precio aproximado 16 €. RPC Muy Buena. Lamento tener solo dos botellas más.

Buena vida y buenos vinos,

Salute. Rumbovino.

7 años difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo moderado y responsable.