Un blog de vinos por aficionados, para aficionados. Mas que un blog, nuestro cuaderno de notas.



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13 junio, 2013

Un Pinot chileno

Finalmente sacamos esa botellita, la antepenúltima traída de Chile, de nuestro breve recorrido por esas preciosas tierras.

Del viaje nos trajimos muy buenos recuerdos de la gente que conocimos, de los paisajes que anduvimos y de los ricos y bien “parejos” que eran todos los vinos que probamos.

Se ve que tienen, los chilenos, una buena tierra y un buen saber hacer para que sus vinos, de la variedad que sean, se muestren con carácter, pero bien orquestados y sin sobresaltos. Luego uno puede gustar más o menos de unos u otros, pero la nota general era de un notable alto, sin dudas.

Allá probamos lo que el tiempo y las enzimas hepáticas nos permitieron. Porque no nos vengan con esas de probar y escupir. No señor! Eso que lo hagan otros.

Por suerte, como viajamos en coche, cargamos lo que pudimos, y lo fuimos bebiendo poco a poco, porque es como que uno se los quiere atesorar, por esto de que no es tan fácil conseguirlos, claro.

Pues como les decía, el antepenúltimo de los vinos que nos quedaba era un Pinot Noir gestado en el hermoso Valle de Casablanca, cerquita del Pacífico.



Sé que el Pinot es como un vino para “dioses”. Se supone que deben confluir una serie de factores e intervenciones y una respuesta adecuada de esta caprichosa uva para lograr un buen vino. O sea que, o sale todo redondo en el viñedo y la bodega, o nada de nada… Pero si las hadas se ponen de acuerdo, si todas las circunstancias son buenas, saldrá un vino simplemente maravilloso.

No hemos probado muchos Pinots, todavía estamos haciendo el paladar a sus expresiones, pero ya vamos reconociendo esos matices amargos que estimulan sin duda..., de eso vegetal que asoma tanto, balsámico... saben a lo que me refiero, verdad?

Características que bien afinadas hacen indiscutiblemente un vino muy sugerente, pero que mal puestas pueden hacerlo llorón... No sé bien cómo explicarlo.

Y aunque hemos probado poco, nos hemos topado con algunos que nos gustaron más y otros menos, y algunos mucho, como este chileno, que ya les cuento:

Se trata de un Pinot Noir de la Bodega Casas del Bosque. Maravillosa atención nos brindaron aquella tarde. Si andan por allí, no se pierdan esta bodega.

PINOT NOIR GRAN RESERVA 2010, con la friolerilla de 14,5 % nada menos y una presentación en botella y etiqueta impecables.

Ya en la copa, de entrada nomás, me sorprendió su corpulencia. Bastante alta para ser un vino procedente de uvas “distinguidas y delicadas”... El color, más conocido, era ese rojo teja al que nos tiene acostumbrados.

En nariz, recién abierto, era intenso y así se mantuvo hasta el final. Encontramos aromas frutales, herbales, y recuerdos a cáscara de naranja con chocolate amargo. Algo que nos llamó la atención y que, sin verlo, coincidía con las notas que hace la bodega en la contraetiqueta. Nunca le damos mucha importancia a las descripciones como para no predisponernos ni contaminarnos, como mucho las leemos al final. Uno a veces puede sorprenderse para bien o para mal con estas cosas.

En boca también se mostró intenso, sinuoso. La entrada era sedosa  pero desplegaba luego toda la intensidad de la fruta, la hierba, la acidez y ese característico amargor del bueno. Dejando tras de sí un regusto muy agradable, largo, de esos que te invitan a más. La madera, solo otorgaba ese toque meloso, matizando las expresiones y logrando un vino muy armónico en su conjunto.

En general  puedo decir que se trata de un Pinot más estructurado, no tan efímero como otros, con bastante peso y persistencia, pero a la vez muy expresivo y delicado.
Y que nos gustó mucho, vaya.

Gracias por leernos,


Salute, Rumbovino.



26 diciembre, 2012

Recorriendo el 2012. Los mejores del mundo.


Se está acabando Diciembre y, como siempre, volvemos la vista atrás para ver el camino recorrido e intentar destacar aquellos vinos que nos cautivaron, y así elaborar una más de las miles de listas que vuelan por las redes en estas épocas.

Lo cierto es que podios hay muchos, por lo que este año no vamos a elaborar una lista ordenando los vinos por gama de precios, o por colores, o por burbujas… 

Este año vamos a hacer otra cosa. Vamos a recorrer el mundo, o la pequeña parte del mundo que anduvimos durante este 2012, y de cada lugar visitado, de cada vino probado, de los mejores recuerdos, surgen nuestros elegidos…

… En enero, atravesando la majestuosa cordillera de los andes, nuestro Susuki Fun nos llevó hasta CHILE. Qué bonito país! Recorrimos lo que más pudimos… pasamos raudos y veloces por las mejores zonas vitivinícolas del país trasandino, para detenernos un poquito más en el Valle de Casablanca… cerquita del Pacífico.

Allí visitamos dos Bodegas. Viña Casas del Bosque y Emiliana Viñedos Orgánicos. En ambas recibimos una atención de primera y pudimos catar una selección de sus diferentes productos. Siempre que visitamos una bodega nos interesa probar el vino más barato y el más caro que elaboran… Los extremos nos indican lo que podemos encontrar en la media.

De Casas del Bosque destacamos su PINOT NOIR GRAN RESERVA 2010.  Un vino con más cuerpo del esperado para el cepaje, pero dueño de una elegancia gustativa y olfativa increíble. Ligero y fresco en boca.

De Emiliana, nos quedamos con su orgánico NOVAS GRAN RESERVA CABERNET SAUVIGNON 2008.Un pequeño corte con Merlot elaborado con uvas del Valle del Maipo, que es pura potencia y complejidad… y lo mejor es que no abusa del roble.

De regreso, un poco por las horas conducidas y otro poco como excusa perfecta, descansamos en Mendoza. Allí, en aquel ya lejano enero, conocimos la Bodega Domaine St. Diego y a nuestros queridos Don Ángel Mendoza y familia. Un lujo que pudimos disfrutar durante el largo rato que don Ángel nos dedicó para contarnos la historia de su pequeño proyecto y contagiarnos el gusto por el vino auténtico y natural. Podríamos destacar todos y cada uno de los vinos que producen, pero nos vamos a quedar con su PARADIGMA. Un blend premium sin madera que es una bendición para los sentidos.

En julio llegó el turno de FRANCIA… el país galo nos deparó sorpresas, buenas y malas. 
Conocimos la cuna del malbec y confirmamos que los nuestros son más ricos. Nos acercamos a la costa del mediterráneo y encontramos el Languedoc-Roussillon, un terruño a puro sol donde nacen unos vinos de cuidado a base de Syrah, Grenache y Mourvèdre… No ha superado a Burdeos, no sabemos por qué. 

Ahí nos quedamos sin nada… ni ánimo ni dinero, pero tuvimos la suerte de confirmar que aún queda gente buena en el mundo y mientras esperábamos que el destino ponga las cosas en su lugar, pudimos tomar dos de los vinos que con más placer recordamos de toda nuestra vida. Un BLANCO Y UN TINTO DE LA REGIÓN, sin etiqueta ni nada parecido, que acompañaron unas ostras increíbles en el bar de un camping de Loupian.


Luego volvimos a GALICIA, a recuperarnos de tanta historia. En agosto, la magia gallega nos terminó de poner patas arriba los gustos por el vino que había comenzado Don Ángel.

Conocimos tremendas reliquias líquidas, tintas y blancas, llenas de fruta y mineralidad. Valdeorras, Ribeiro y la Ribeira Sacra se encargaron de agitarnos el paladar con sus caldos. Destacamos A TORNA DOS PASAS 2009  un gran tinto de uvas autóctonas que hace Luis Rodríguez Vázquez, ELOI LORENZO el blanco más mineral que probamos hasta el día de hoy, VIÑAREDO Sousón Barrica, GUIMARO Finca Pombeiras 2008 y ALGUERIA ESCALADA (Godello 2010), una reliquia blanca gallega.

Estando en Galicia es imposible no recordar la visita que hicimos a Pazos de Lusco en Rías Baixas. El albariño de PASO PIÑEIRO 2010  nos dejó temblando de gusto y el prieto picudo rosado TOMBU 2011 terminó la faena al meternos 15% de alcohol y frescura sin darnos cuenta. Joyas de aquí y allá.

Foto tomada de la web de la bodega. Viñedos
De regreso a ARGENTINA, y para no parar de viajar (por trabajo o por ocio da igual), a principios de Octubre nos llegamos hasta Cafayate. Pocos lugares tan lindos como el NOA hay en el mundo. De nuestra tercera visita a la joya norteña argenta nos quedó grabado a fuego el FINCA HUMANAO CABERNET SAUVIGNON 2008 que tomamos la primera noche, a la luz de las estrellas, acompañando una docena de empanadas salteñas inigualables.

Al poquito de volver del norte, fue el turno de Vinos de Lujo en Rosario. Siempre en estos lugares uno se encuentra con algo que lo trastoca… y esta vez, para confirmar que la semilla que sembró Don Ángel y creció en Galicia estaba fructificando, confirmamos que lo que hace Matías Michelini con Passionate Wines no tiene desperdicio. El MONTESCO PARRAL 2010 destaca, pero el resto acompaña de cerca. Acá hay mucha fruta, hay piedras, hay acidez y hay madera que acompaña.

Por si fuese poco el ajetreo de este 2012, en noviembre cumplió Noemí y había que festejar. Acá, en una de las tantas cenas de aquellos días, apareció otra joya que rompió el molde. El TRAPICHE GRAN MEDALLA 2008, nos dejó con gusto a poco luego de que la botella abierta durase poco más de una hora. Una delicia de vino, donde la fruta y la madera se complementan de manera excepcional.

Ya, terminando el año, un poco cansados de escribir esta nota y de probar cosas nuevas cada vez… apareció de la nada, sin gritar demasiado alto, una etiqueta desfachatada que nos obligó a mencionarla porque tiene todo, fruta, frescura, sabor y poderío… todo por poco más de $25. La bodega Cuarto Surco con sus cortes FAMILIA TIPO BLANCO Y TINTO 2012, encontró  lo que hacía falta….

Seguramente nos quedan muchos vinos riquísimos en el camino que no recordamos, perdón a los que deberían estar y no están, pero consideramos que las etiquetas que figuran acá representan fielmente lo que nos gusta y lo que queremos de un vino.

A todos.. los amigos, los conocidos, los que nos leen, los que no nos leen, los que nos quieren, y a los que no nos quieren… Gracias, felicidades y SALUTE!

RUMBOVINO 

Recorriendo el 2012. Los mejores del mundo.


Se está acabando Diciembre y, como siempre, volvemos la vista atrás para ver el camino recorrido e intentar destacar aquellos vinos que nos cautivaron, y así elaborar una más de las miles de listas que vuelan por las redes en estas épocas.

Lo cierto es que podios hay muchos, por lo que este año no vamos a elaborar una lista ordenando los vinos por gama de precios, o por colores, o por burbujas… 

Este año vamos a hacer otra cosa. Vamos a recorrer el mundo, o la pequeña parte del mundo que anduvimos durante este 2012, y de cada lugar visitado, de cada vino probado, de los mejores recuerdos, surgen nuestros elegidos…

… En enero, atravesando la majestuosa cordillera de los andes, nuestro Susuki Fun nos llevó hasta CHILE. Qué bonito país! Recorrimos lo que más pudimos… pasamos raudos y veloces por las mejores zonas vitivinícolas del país trasandino, para detenernos un poquito más en el Valle de Casablanca… cerquita del Pacífico.

Allí visitamos dos Bodegas. Viña Casas del Bosque y Emiliana Viñedos Orgánicos. En ambas recibimos una atención de primera y pudimos catar una selección de sus diferentes productos. Siempre que visitamos una bodega nos interesa probar el vino más barato y el más caro que elaboran… Los extremos nos indican lo que podemos encontrar en la media.

De Casas del Bosque destacamos su PINOT NOIR GRAN RESERVA 2010.  Un vino con más cuerpo del esperado para el cepaje, pero dueño de una elegancia gustativa y olfativa increíble. Ligero y fresco en boca.

De Emiliana, nos quedamos con su orgánico NOVAS GRAN RESERVA CABERNET SAUVIGNON 2008. Un pequeño corte con Merlot elaborado con uvas del Valle del Maipo, que es pura potencia y complejidad… y lo mejor es que no abusa del roble.

De regreso, un poco por las horas conducidas y otro poco como excusa perfecta, descansamos en Mendoza. Allí, en aquel ya lejano enero, conocimos la Bodega Domaine St. Diego y a nuestros queridos Don Ángel Mendoza y familia. Un lujo que pudimos disfrutar durante el largo rato que don Ángel nos dedicó para contarnos la historia de su pequeño proyecto y contagiarnos el gusto por el vino auténtico y natural. Podríamos destacar todos y cada uno de los vinos que producen, pero nos vamos a quedar con su PARADIGMA. Un blend premium sin madera que es una bendición para los sentidos.

En julio llegó el turno de FRANCIA… el país galo nos deparó sorpresas, buenas y malas. 
Conocimos la cuna del malbec y confirmamos que los nuestros son más ricos. Nos acercamos a la costa del mediterráneo y encontramos el Languedoc-Roussillon, un terruño a puro sol donde nacen unos vinos de cuidado a base de Syrah, Grenache y Mourvèdre… No ha superado a Burdeos, no sabemos por qué. 

Ahí nos quedamos sin nada… ni ánimo ni dinero, pero tuvimos la suerte de confirmar que aún queda gente buena en el mundo y mientras esperábamos que el destino ponga las cosas en su lugar, pudimos tomar dos de los vinos que con más placer recordamos de toda nuestra vida. Un BLANCO Y UN TINTO DE LA REGIÓN, sin etiqueta ni nada parecido, que acompañaron unas ostras increíbles en el bar de un camping de Loupian.


Luego volvimos a GALICIA, a recuperarnos de tanta historia. En agosto, la magia gallega nos terminó de poner patas arriba los gustos por el vino que había comenzado Don Ángel.

Conocimos tremendas reliquias líquidas, tintas y blancas, llenas de fruta y mineralidad. Valdeorras, Ribeiro y la Ribeira Sacra se encargaron de agitarnos el paladar con sus caldos. Destacamos A TORNA DOS PASAS 2009  un gran tinto de uvas autóctonas que hace Luis Rodríguez Vázquez, ELOI LORENZO el blanco más mineral que probamos hasta el día de hoy, VIÑAREDO Sousón Barrica, GUIMARO Finca Pombeiras 2008 y ALGUERIA ESCALADA (Godello 2010), una reliquia blanca gallega.

Estando en Galicia es imposible no recordar la visita que hicimos a Pazos de Lusco en Rías Baixas. El albariño de PASO PIÑEIRO 2010  nos dejó temblando de gusto y el prieto picudo rosado TOMBU 2011 terminó la faena al meternos 15% de alcohol y frescura sin darnos cuenta. Joyas de aquí y allá.

Foto tomada de la web de la bodega. Viñedos
De regreso a ARGENTINA, y para no parar de viajar (por trabajo o por ocio da igual), a principios de Octubre nos llegamos hasta Cafayate. Pocos lugares tan lindos como el NOA hay en el mundo. De nuestra tercera visita a la joya norteña argenta nos quedó grabado a fuego el FINCA HUMANAO CABERNET SAUVIGNON 2008 que tomamos la primera noche, a la luz de las estrellas, acompañando una docena de empanadas salteñas inigualables.

Al poquito de volver del norte, fue el turno de Vinos de Lujo en Rosario. Siempre en estos lugares uno se encuentra con algo que lo trastoca… y esta vez, para confirmar que la semilla que sembró Don Ángel y creció en Galicia estaba fructificando, confirmamos que lo que hace Matías Michelini con Passionate Wines no tiene desperdicio. El MONTESCO PARRAL 2010 destaca, pero el resto acompaña de cerca. Acá hay mucha fruta, hay piedras, hay acidez y hay madera que acompaña.

Por si fuese poco el ajetreo de este 2012, en noviembre cumplió Noemí y había que festejar. Acá, en una de las tantas cenas de aquellos días, apareció otra joya que rompió el molde. El TRAPICHE GRAN MEDALLA 2008, nos dejó con gusto a poco luego de que la botella abierta durase poco más de una hora. Una delicia de vino, donde la fruta y la madera se complementan de manera excepcional.

Ya, terminando el año, un poco cansados de escribir esta nota y de probar cosas nuevas cada vez… apareció de la nada, sin gritar demasiado alto, una etiqueta desfachatada que nos obligó a mencionarla porque tiene todo, fruta, frescura, sabor y poderío… todo por poco más de $25. La bodega Cuarto Surco con sus cortes FAMILIA TIPO BLANCO Y TINTO 2012, encontró  lo que hacía falta….

Seguramente nos quedan muchos vinos riquísimos en el camino que no recordamos, perdón a los que deberían estar y no están, pero consideramos que las etiquetas que figuran acá representan fielmente lo que nos gusta y lo que queremos de un vino.

A todos.. los amigos, los conocidos, los que nos leen, los que no nos leen, los que nos quieren, y a los que no nos quieren… Gracias, felicidades y SALUTE!

RUMBOVINO 

08 octubre, 2012

El regalo de Álvaro


Cómo es capaz uno de escribir una nota sobre un vino cuando la exaltación que lo invade supera incluso la subjetividad con la que lo ha valorado? Cómo hacer para que lo que uno escribe no quede demasiado rimbombante y empalague tanto que el lector no supere la segunda línea y ni llegue a saber de qué etiqueta se trata?

A este post le dimos miles de vueltas pero no encontramos la forma de hacerlo de otra manera, a pesar de que escribimos no menos de 10 veces el comienzo…

Definitivamente no pudimos describir este vino sin la parcialidad de decir que es uno de los más “perfectos” que hemos tomado hasta ahora… No pudimos hacerlo.

Esta es la historia…

Viñedos del Valle de Cachapoal. Viña La Rosa
En enero visitamos Chile, fuimos un poco por trabajo y otro poco por turismo… una cosa lleva a la otra. Quienes siguen Rumbovino recordarán que en Santiago nos encontramos con nuestros amigos Fernanda Valenzuela (nueva bloguera) y Álvaro Tello (viejo bloguero). Nos vimos para abrazarnos en persona… para hablar de nuestras pasiones comunes y para hermanarnos un poco más de lo que el ciberespacio nos permitía hasta el momento.  

Además de plenitud, de aquella hermosa tardecita que pasamos en Santiago, nos trajimos una botella de Carmenere que nos obsequió Álvaro. La Capitana Carménère 2009 Barrel Reserve de Viña La Rosa. Un vino muy especial para él, que quiso compartir con sus amigos argentinos… y desde ese momento un vino muy especial para nosotros. 

Descansó en casa esperando el momento especial para ser destapado… Lo cierto es que en las urgencias del mundo actual, para los amantes de la noble bebida, esos momentos especiales parecen no ocurrir frecuentemente. Principalmente  porque no nos damos tiempo para disfrutar lo que nos pasa, pensando que pronto tendremos una oportunidad mejor para descorchar esa maravilla que espera en la cava… Así, el momento no llega nunca y el elixir a veces se arruina (tenemos ejemplos varios, jeje).

Dicen que el principal problema de la uva Carmenere es que los vinos elaborados con ella no envejecen bien y hay que beberlos cuando aún están lozanos. Así que un fin de semana en Venado Tuerto, con nuestra familia, palpitando las elecciones en Venezuela  y con una comida que no ameritaba semejante compañía, resultó el momento especial que tanto esperamos.

LA CAPITANA CARMÉNÈRE 2009 BARREL RESERVE (Valle de Cachapoal. CHILE)

De presencia súper elegante! Bien brillante e intenso, con colores que bailaban entre el rubí y los morados. Centro casi negro…

No sé si sugestionados porque sabíamos de dónde venía, pero ya al meter la nariz en la copa se nos vinieron los paisajes Chilenos a la cabeza. Apareció ese toque especiado y “salado” que recuerdo de todos los vinos que allá probamos y que nos encantó.

Aromas simplemente apetitosos y sugerentes. Bien especiados, con quizás un poco de pimiento rojo, fruta madura (ciruela, mora, frambuesa). Realmente saltaban a la vez una serie de recuerdos a todo esto y a otras cosas como el café, chocolate blanco, vainilla y mucho más según se iba abriendo. Bien intensos!

Y con este prólogo, pues en boca se portó bien fiel a las expectativas. Casi podríamos hacer una descripción parecida a la percibida por la nariz, añadiendo notas minerales bien marcadas y deliciosa acidez....  

Un carmènére diferente a cualquier otro que hemos probado antes, y que tenían toques más delicados. Este es un vino largo y poderoso, pero lleno de pequeñas sutilezas. Es complejo, sabroso y redondo. Es un resumen perfecto de lo “poco de todo” que debe tener un vino.

Como colofón, decir que dejaba un regusto en boca interminable y delicioso… que invitaba a ir a por un sorbito más y otro y otro..., y esto, definitivamente es lo que lo catapulta al podio de ¡Pero qué vinazo!

Infinitas gracias a Álvaro… por compartirnos un vino tan simple como perfecto.

Gracias por leernos,
Salute, Rumbovino.

El regalo de Álvaro


Cómo es capaz uno de escribir una nota sobre un vino cuando la exaltación que lo invade supera incluso la subjetividad con la que lo ha valorado? Cómo hacer para que lo que uno escribe no quede demasiado rimbombante y empalague tanto que el lector no supere la segunda línea y ni llegue a saber de qué etiqueta se trata?

A este post le dimos miles de vueltas pero no encontramos la forma de hacerlo de otra manera, a pesar de que escribimos no menos de 10 veces el comienzo…

Definitivamente no pudimos describir este vino sin la parcialidad de decir que es uno de los más “perfectos” que hemos tomado hasta ahora… No pudimos hacerlo.

Esta es la historia…

Viñedos del Valle de Cachapoal. Viña La Rosa
En enero visitamos Chile, fuimos un poco por trabajo y otro poco por turismo… una cosa lleva a la otra. Quienes siguen Rumbovino recordarán que en Santiago nos encontramos con nuestros amigos Fernanda Valenzuela (nueva bloguera) y Álvaro Tello (viejo bloguero). Nos vimos para abrazarnos en persona… para hablar de nuestras pasiones comunes y para hermanarnos un poco más de lo que el ciberespacio nos permitía hasta el momento.  

Además de plenitud, de aquella hermosa tardecita que pasamos en Santiago, nos trajimos una botella de Carmenere que nos obsequió Álvaro. La Capitana Carménère 2009 Barrel Reserve de Viña La Rosa. Un vino muy especial para él, que quiso compartir con sus amigos argentinos… y desde ese momento un vino muy especial para nosotros. 

Descansó en casa esperando el momento especial para ser destapado… Lo cierto es que en las urgencias del mundo actual, para los amantes de la noble bebida, esos momentos especiales parecen no ocurrir frecuentemente. Principalmente  porque no nos damos tiempo para disfrutar lo que nos pasa, pensando que pronto tendremos una oportunidad mejor para descorchar esa maravilla que espera en la cava… Así, el momento no llega nunca y el elixir a veces se arruina (tenemos ejemplos varios, jeje).

Dicen que el principal problema de la uva Carmenere es que los vinos elaborados con ella no envejecen bien y hay que beberlos cuando aún están lozanos. Así que un fin de semana en Venado Tuerto, con nuestra familia, palpitando las elecciones en Venezuela  y con una comida que no ameritaba semejante compañía, resultó el momento especial que tanto esperamos.

LA CAPITANA CARMÉNÈRE 2009 BARREL RESERVE (Valle de Cachapoal. CHILE)

De presencia súper elegante! Bien brillante e intenso, con colores que bailaban entre el rubí y los morados. Centro casi negro…

No sé si sugestionados porque sabíamos de dónde venía, pero ya al meter la nariz en la copa se nos vinieron los paisajes Chilenos a la cabeza. Apareció ese toque especiado y “salado” que recuerdo de todos los vinos que allá probamos y que nos encantó.

Aromas simplemente apetitosos y sugerentes. Bien especiados, con quizás un poco de pimiento rojo, fruta madura (ciruela, mora, frambuesa). Realmente saltaban a la vez una serie de recuerdos a todo esto y a otras cosas como el café, chocolate blanco, vainilla y mucho más según se iba abriendo. Bien intensos!

Y con este prólogo, pues en boca se portó bien fiel a las expectativas. Casi podríamos hacer una descripción parecida a la percibida por la nariz, añadiendo notas minerales bien marcadas y deliciosa acidez....  

Un carmènére diferente a cualquier otro que hemos probado antes, y que tenían toques más delicados. Este es un vino largo y poderoso, pero lleno de pequeñas sutilezas. Es complejo, sabroso y redondo. Es un resumen perfecto de lo “poco de todo” que debe tener un vino.

Como colofón, decir que dejaba un regusto en boca interminable y delicioso… que invitaba a ir a por un sorbito más y otro y otro..., y esto, definitivamente es lo que lo catapulta al podio de ¡Pero qué vinazo!

Infinitas gracias a Álvaro… por compartirnos un vino tan simple como perfecto.

Gracias por leernos,
Salute, Rumbovino.

06 febrero, 2012

Un poco de CHILE


Valle de Colchagua
Hacía mucho tiempo que queríamos visitar Chile. Su geografía, paisajes de viñedos y sus vinos nos tentaban. Así que, aprovechando un viaje de trabajo, hacia finales del mes de enero pisamos tierra trasandina.

Como siempre decimos, este es un blog de vinos que habla de vinos. Pero es que es imposible hablar y entender de vinos sin hablar de terruños. Y el terruño es Chile, es mar bravo, es cada valle que uno cruza a lo largo del delgado país, acompañado de montañas y cerros a derecha e izquierda. Es ese calor seco que quema durante el día y que descansa a la tardecita para arder nuevamente al día siguiente. Es la tierra dispuesta en relieves y esos colores que viran a medida que uno se interna en su geografía. 

Un vino frente al Mar
El terruño es la magia de la vida que otorga el agua que corre mansa por canales, en lugares donde en otras épocas el desierto lo consumía todo. Es la fauna y la flora autóctona, y también es la gente. La gente que cultiva allí, que produce no solo uva, sino diferentes tipos de frutas y verduras que exponen a la orilla del camino y que hacen que uno salive al pasar a su lado… Chile y el terruño es eso, y los vinos de Chile son su fiel reflejo.

Valle de Casablanca
Probamos tintos y blancos, más caros y más baratos, de aquí y de allá, con carne o con mariscos, frente al mar, en el hotel, solos o acompañados de Manuel y su hermosa familia. Todos los vinos de una gran calidad, y en esto hay que ser justos, no hubo uno que no nos haya gustado. Conocimos de pasada los Valles de Colchagua, Maipo, Cachapoal, Rapel, Aconcagua y Maule. Conocimos de cerca 2 hermosas bodegas  en pleno Valle de Casablanca. Y además conocimos, y nos hermanamos, con Fernanda Valenzuela y Álvaro Tello, dos personas muy especiales que mucho tuvieron que ver con que Chile y sus vinos nos gusten tanto. Pronto nos cuentan quienes son a través de dos magníficas entrevistas que nos regalaron. Pronto les contamos qué bebimos y qué bodegas visitamos. Muy pronto.

Este es un pequeñísimo resumen de aquel maravilloso viaje. Y es que Chile y sus vinos se entienden de esa manera.

RUMBOVINO

18 septiembre, 2011

Qué buen vecino

Ayer por la tardecita llegamos a casa derrotados, luego de la velocísima escapada que nos hicimos a Vinos y Bodegas 2011, donde además de disfrutar un lindo evento que ya contaremos esta semana con más detalles, nos la pasamos maravillosamente con Esteban y Maxi de El Vino del Mes y con el Cuervo Adrián de Vinosen Buenos Aires.

Lo que decíamos. Llegamos muy cansados pero eso no impidió que religiosamente tiremos un asadito a la parrilla, eléctrica (no nos maten! Dijimos que estábamos muy cansados y no había ganas de prender el fuego… excusas nos sobran, jejeje). Para acompañar el azadazo (salió exquisito) elegimos un tinto chileno que nos trajeron de regalo unos amigos del vecino país hace unos meses y lo teníamos guardado esperando el momento oportuno!


OrigenViña San Pedro. Valle de Cachapoal. 
Uvas: 90% Cabernet Sauvignon, 10% Syrah
Crianza: 100% de la mezcla guarda de un año en barricas francesas, el 30% nuevas.

Al servirlo nomás ya anunciaba cosas buenas… es increíble cómo esta primera impresión generalmente no falla! 
Excelente presencia!! Gran cuerpo, sin ser denso y concentrado.
Aromas intensos y complejos, mezcla de especias como la pimienta negra, cerezas bien maduras (no sobremaduras) y los piracínicos del cabernet… muy bien ensamblados con las notas tostadas producidas por su crianza en barricas.

Ataque rotundo, potente… taninos presentes pero bastante bien pulidos. Franco y bien equilibrado… acidez justa que refresca su paso por el paladar (para mí un poquito más de acidez no le hubiesen venido mal tampoco). La madera, está presente pero muy bien integrada (Biennn).

El final de boca es complejo, persistente y rico aunque algo hot… le viene muy bien un buen asado, o un queso intenso al lado!

...yyy, sí! Tenemos copas de Rumbovino

Consejo: decantarlo unos 30 minutos antes! Y con un tiempo más de botella ganará aún más!

No tenemos mucha experiencia, por no decir ninguna, con vinos de Chile. Tampoco conocíamos esta etiqueta. No obstante este Cabernet Sauvignon nos pareció una gloria! Como fue el regalo no nos dijeron su precio, pero buscando en internet al cambio costaría unos $50 argentinos. Si es así, RPC Excelente.


Otra: Habitualmente cuando cenamos a solas con Noemí, no nos terminamos la botella, de hecho desde que tenemos una bombita de vacío que funciona bien, los vinos los tomamos en dos o tres veces. Anoche esta botella voló.  

RUMBOVINO