Un blog de vinos por aficionados, para aficionados. Mas que un blog, nuestro cuaderno de notas.



Mostrando entradas con la etiqueta Tempranillo. Mostrar todas las entradas
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28 diciembre, 2019

200 Monges, la Navidad y un libro casi interminable.

No encontré mejor título para resumir esta entrada en el blog. Ha quedado bien, creo yo, al menos me lo parece. Un proyecto que llevo desarrollando casi 3 años, un vino que llevaba esperando un tiempo y una fiesta señalada, que desde hace bastante no me inspira demasiado, pero que este año fue especial (como ha sido en otras épocas de mi vida).

Desde la inmediatez del Instagram, solo me queda el blog para contar las cosas que me inspiran, historias que me motivan, siempre asociadas al vino, por supuesto. Y lo cierto es que, tras nuestro viaje a la Alsacia, Rumbovino esperaba nuevas líneas que soportar. Aquí va esta, es cortita, pero tiene substancia de sobra para ser contada.

En mayo del año 2017 comencé con un desafío personal, escribir un libro sobre mi especialidad. Desde hace algunos años, además de a la docencia, me dedico al diagnóstico citológico de enfermedades, pero de perros y gatos. No me pondré pesado con los detalles del libro -a nadie le deben importar demasiado en un blog de vinos- pero fue pasando el tiempo, fui escribiendo, y a fuerza de insistir y comprobar en propia piel lo que un libro conlleva (en horas, dinero, y sobre todo en trabajo intelectual), finalmente pude acabar el proyecto. La verdad es que pensé que estaba terminado hace 4 meses atrás, cuando fue la primera prueba de impresión.... el asunto es que llevo desde ese momento, casi a diario, corrigiendo errores, mejorando la redacción y arreglando detalles. ¡Llegué a pensar que nunca se acabaría!. Pero como ya lo dice Vox Dei en su mítica canción “todo concluye al fin...” el día 25 de diciembre de 2019 terminé la cruzada (con ayuda de varias personas. De ellas, Noemí es la más importante).

Esa noche, como no podía ser menos, tocaba festejar. Y el vino, obviamente, tampoco podía faltar. No me valía cualquier cosa (en estos eventos especiales la bebida debe estar ligada a algo especial, al menos así lo creo), pensé un rato y lo tuve claro. El 200 Monges Reserva tiene su historia, desde la FEVINO de Ferrol hace unos cuantos años que lo probamos en la mesa donde se encontraba la Vinícola Real. Nos sorprendió tanto por su calidad como vino, como por la calidez de Miguel Ángel Rodríguez, fundador y enólogo de la bodega, que nos lo sirvió y contó con detalles (si hasta nos invitó a visitarlos sin saber ni quiénes éramos nosotros). 


Un tinto icónico elaborado con uvas (Tempranillo 85%, Graciano 10% y Garnacha 5%) que nacen y crecen en viñedos antiguos de San Vicente de la Sonsierra (Rioja). Tiempo después nos compramos una botella (añada del 2010) que guardamos hasta que llegase el día de descorcharla, y llegó. 



No es la primera vez que un vino del que guardo un recuerdo maravilloso me defrauda luego del algunos años, pero este no fu el caso. No esperaba mejor compañía que un señor vino como este, para cerrar un día como este. ¿Qué les cuento del él? Solo un par de cosas (aquí toda la Info), deben descubrirlo ustedes porque vale cada céntimo que invierten en él (pura seda, fresco, maduro, integrado, complejo, largo, exquisito, pero en serio... y eso que los reserva de Rioja me suelen aburrir bastante). Un vino que vale mucho más de lo que cuesta, lo digo sin coacción ni interés de ningún tipo, esta es la ventaja de escribir un blog independiente.

El 25 de diciembre de 2019 no será una navidad más, el 200 Monges Reserva del 2010 no será un vino más, y el libro sobre citología veterinaria práctica que escribí quizá sea un libro más, pero para mí será especial, como este día y este vino.

¡Salutes y feliz 2020!

Rumbovino

Casi 10 años comunicando el vino, de forma independiente.

01 julio, 2018

La bicicleta voladora

La propuesta es simple. Vinos elaborados con “Uvas felices, sin madera ni porquerías”. La filosofía se cumple al pie de la letra. 

Uvas felices, de Tempranillo y Viura (cepa blanca) procedentes de viñedos situados a unos 330 metros de altitud sobre suelos arcillo-calcáreos profundos y con mucha piedra en superficie (Los Riscos y La Hoya, municipio de San Adrián en Navarra, Rioja Baja). Sin porquerías, porque las viñas se cultivan exclusivamente en ecológico certificado, porque no se intervienen, solo se usan levaduras autóctonas (con pie de cuba) y un mínimo de sulfitos al embotellar. Sin madera, porque se fermenta en depósitos de hormigón y huevos Flextank, realiza la maloláctica en hormigón y se cría durante 7 meses en hormigón, ánforas y huevos Flextank. Dicho y hecho!

El resultado y el precio son para aplaudir. Por solo 7,5 € aprox. usted se puede hacer con una de estas 70.000 botellas de la cosecha de 2017 (yo le aconsejaría que sean más de una, si las consigue) donde se va a encontrar con una joya que aún necesita pulirse un poquito más para estar perfecta (le daría un par de meses aún), pero que lo hará disfrutar de principio a fin.

Germán Blanco busca hacer vinos frescos fluidos y verticales, y eso es lo que logra. Una flecha con cuerpo de tinto y alma de blanco que se puede beber por litros. No pude encontrar los porcentajes que utiliza de cada cepa, pero me da la sensación que la cantidad de Viura no debe ser poca. 




Rojo cereza capa media-baja, glicérico, limpio y brillante. Nariz de esas que invitan a meterse dentro de la copa, pero no por aromas inventados por las levaduras que juegan a ser dios sino porque huele a vino joven de fruta roja fresca, pomelo, naranja sanguina, un toque de balsámico y un fondo mineral que aporta complejidad a la simpleza más pura. En boca es vertical, fresco, vibrante, sin una sola arista más allá de su juventud que aún está algo desatada y necesita calmar sus nervios. Pura fruta roja y cítricos bien mixturados, acidez y dulzor en partes iguales. Final medio, amarguito, rico, sin vueltas. En mi caso, creo que va bien con entrantes y salientes, acompañaría una comida completa con este vino y hasta me animo a un postre.

Aclaro por las dudas. No esperen un Rioja al uso porque no lo van a encontrar en esta Bicicleta Voladora. Este va por otro lado y hasta aceptaría que a más de uno no le guste si espera lo de siempre. De esos hay muchos, pero si quieren uvas felices de puro terruño a pocos euros busquen y prueben. Luego me cuentan.

Buena vida y naturales vinos.

Rumbovino.

Casi 8 años difundiendo el mundo del vino y en favor del consumo moderado y responsable.

21 marzo, 2017

Este LUNTA 2014 está BARBAROT 2011

Uno del viejo mundo y otro del nuevo… A veces lo hago, comparo. No me gusta alejarme durante mucho tiempo de los vinos de mi tierra patria. Creo que es necesario no perder de vista los infinitos estilos diferentes que podemos encontrarnos en el mundo del vino, por lo que si es posible les recomiendo que intenten probar etiquetas y elaboraciones de uno y otro lado para que el paladar detecte el monomorfismo vinícola que siempre amenaza con volverse a instalar.

Recuerdo que cuando llegué desde Argentina a España me no me costó mucho acostumbrarme al nuevo “gusto” del vino que me recibió, porque la moda que había impuesto Parker con sus altas puntuaciones hace algunos años, globalizando el sabor del vino y haciendo perder el rasgo del terruño, habían calado profundo en los bodegueros de todo el planeta. Actualmente parece que la cosa está cambiando, por suerte.

Así que cada tanto viajo por el mundo a través de una copa de vino, para seguir aprendiendo, entrenando, comparando y estando atento, por las dudas.

Del Viejo Mundo

Del proyecto de Bárbara Palacios, que además de portar apellido de historia en esto de la vitivinicultura Ibérica, tiene fondo para meterle Merlot a un Tempranillo de Rioja y quedarse tan tranquila. El Merlot se acepta en esta DO cuando el viñedo es experimental y no supere el 15% del vino. Tengo que reconocer que este tinto está logradísimo, aunque quizá cometí el error de que me pudo la ansiedad, y lo destapé muy pronto.




De viñedos de la familia, una uva de gran calidad que surge de terrenos arcilloso-calcáreos y un estilo que se aleja bastante del Rioja clásico, encuentro en este vino mucho de lo que me gusta de un tinto con base Tempranillo, pero con ese plus diferenciado que le otorga la cepa bordelesa. Insisto que va a crecer, y mucho más, pero ya está para disfrutar porque el Merlot le da ese aporte de elegancia, delicadeza en aromas y frescura en boca que en ocasiones suele perderse en estos productos pensados para beberse a largo plazo.

Creo que se hicieron poco más de mil y pico de botellas. No sé si llegan a las dos mil. No volvió a elaborarse este Barbarot hasta la cosecha del 2014, que creo que saldrá en un tiempito a la venta, así que estén atentos. Mientras tanto mi consejo es que busquen este 2011, si es que aún queda alguno disponible, y lo guarden un poquito más, si no son tan ansiosos como yo.

Mi amigo Rafa, en las delicias del 69 creo que aún dispone de alguna botella. No es barato, sobre los 20 €, pero creo que es de esos vinos que vale la pena probar y disfrutar.

Del Nuevo Mundo

Este vino procede de viñas casi centenarias localizadas 
a 900 msnm mirando las sierras de Lulunta en Luján de Cuyo (antaño dueño de los mejores Malbec de Mendoza, ahora quizá en la teoría desplazados por terruños más altos y complejos del Valle de Uco).




De estas cepas se seleccionan las uvas de Malbec más livianas y con más expresión frutal. Se crían un 65% en barrica y el resto en tanques de inoxidable, justamente buscando ese punto de verticalidad y juventud que separa esta etiqueta de sus hermanos mayores. 

Hay notas de crianza y cierto peso en boca, pero que se ensamblan perfectamente con las notas florales, frutales y de frescura que se busca con esta línea de base tan bien lograda. 

Si van a venir para el viejo mundo y están en el aeropuerto de Buenos Aires haciendo tiempo para que salga el vuelo, y por más que la maleta venga cargada de botellas pero aun así quieren traer algo en la mano, creo que no hay mejor alternativa para elegir en el free shop que este LUNTA de Roberto de la Mota, por precio y calidad. Si no recuerdo mal, debe andar por los 16 US aprox. Los pago una y mil veces, porque es un Malbecazo!

De todas las veces que probé los vinos de MENDEL WINES, siempre me quedé con la misma impresión y reflexión. Están todos muuuy buenos, pero el LUNTA por RPC es definitivamente extraordinario.

Buena vida y buenos vinos.

Salutes, Rumbovino.

Más de 6 años difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo moderado y responsable.

13 marzo, 2017

4 Monos A mi manera.

Dos trabajos diferentes y el blog. Como es lógico, los dos primeros me dan de comer (y beber), mientras que el otro me da dolores de cabeza porque siento que estoy en deuda con alguien si no escribo –no tengo claro con quién es la deuda, pero con alguien es-.

Así que ante la disyuntiva de dejar o seguir, el tema pasa por escribir “obligado” y mal, o escribir solo cuándo puedo disponer de media hora, como hoy, e igualmente escribir mal pero con más tiempo. En cualquiera de los dos casos la ecuación arroja el mismo resultado, así que menos quejas y más acción. Vamos al lío.

Fin de semana, como siempre viernes y sábado por la noche mi momento vino. Esta vez seleccioné dos etiquetas que tenía ganas de probar desde hace un tiempo.

VIERNES

Pintó una cenita a base de una picada sencilla con jamó serrano y queso manchego (exquisitos por cierto) y una buena pizza casera con tomates secos y Brie. Estos sustentos pedían, al menos me lo pedía a mí, la compañía de un tinto de poco grado y cierta frescura. Elegí el 4 Monos Cariñena 2014, que supuse que sería de ese estilo. No falló.





100% Cariñena de Madrid. Uvas de viñas de 30 años procedentes del paraje Arroyo Tórtolas ubicado en la localidad de Cadalso de los Vidrios conducidas en vaso y plantadas sobre suelo arenoso en superficie con granito meteorizado a una altura de 700 msnm.

Maceración en frío con racimo entero. Fermentación alcohólica con levaduras autóctonas con el 100% de raspón durante 40 días. Crianza de 14 meses en barrica de roble francés de 300 litros. Alcohol, 12,5% vol. (cada día me gustan más los vinos de bajo grado). Solo se elaboraron 400 botellas.

Rojo picota con ribetes rubí. Buena lágrima aunque no es su fuerte y no importa tampoco. Nariz fresca, limpia, profunda, con fruta roja pequeña, destacando su fondo balsámico y mineral (grafito, piedras). Boca lineal, vertical, fresca, con frutos negros y rasgos muy minerales y levemente balsámicos. Seco, final amargoso, rico. 

Un vino diferente. Lo que esperaba de él. Me encantó! 

Precio aproximado 18€. No es barato, pero los volvería a invertir sin dudarlo. Tengo que probar más cosas de este proyecto de 4 Monos Viticultores.

SÁBADO

Cayó un asado. Nunca falta en mi fin de semana, salvo catástrofe, carne a la parrilla. El gen Argentino me puede allá donde vaya. Tenía algo de grasa la carne, por eso quería algo con cuerpo y tanicidad pero con frescura y frutalidad. Me fui al crianza oxidativa de Benjamín Romeo, de Bodegas Contador. A MI MANERA (2016).

Digamos que es un pequeño capricho de Benjamín. Un tinto 100% Tempranillo que elabora a su manera con uva procede de varias fincas pequeñas situadas en el municipio de San Vicente de la Sonsierra, sobre suelos pobres, en su mayoría arcillo-calcáreos y aluviales, de escasa producción. 




Se vinifica en grandes tinos troncocónicos de 10.000 lts. de capacidad. La uva macera en frío durante 3 días antes de arrancar la fermentación, que se produce durante 7 días a una temperatura controlada que ronda los 24ºC.

El resultado es un tinto de color picota profundo, brillante, limpio y glicérico. Intensas notas de flores en nariz, fruta como las ciruelas rojas maduras por doquier y un fondo láctico delicado cierra su paleta aromática. En boca es jugoso, expresivo, con mucha frescura y pura fruta de principio a fin, tiene taninos rugosos pero no pierde elegancia. Hasta muestra cierta complejidad con un final algo especiado y mineral.

Me pareció un crianza oxidativa exquisito. Para beber por litros. Su precio sugerido es de 13,50€. Un poco más caro que otros de su estilo y que también están muy bien. El coste diferencial entiendo que es por su hacedor y la calidad del producto que utiliza.

Vale lo que cuesta. Otro vino que volvería a comprar sin dudarlo.

Buena vida y buenos vinos,

Salutes, Rumbovino.

Más de 6 años difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo responsable y moderado.

12 septiembre, 2016

el BEST BUY de la SEMANA

Hoy estrenamos nueva sección en el blog. La vamos a titular el Best Buy de la Semana (BBS), y como su nombre lo indica, buscamos aquellos vinos que por su calidad y precio (no deberá superar los 8 €) merezcan ser destacados.

Corren tiempos de ajustarse el cinturón y a los que nos gusta disfrutar de un vino, ya sea a diario, cada dos o tres días, o bien los fines de semana – aquí cada uno sabrá dónde se encuentra – encontrar productos que no nos sangren los bolsillos y a su vez nos hagan disfrutar no es tarea sencilla. 

Esto no ocurre porque la oferta no sea amplia, hay muchos vinos de poco precio y buena calidad en el mercado, sino porque también hay muchos de poco precio y calidad más discutible. Al menos si lo que estamos buscando son productos que rompan un poquito los moldes, no sean de tirada industrial donde todas las cosechas son un clon entre sí, donde se pueda identificar el carácter varietal o del terruño donde nace, sea de cultivo respetuoso con el medio ambiente, y sobre todas las cosas que sean de partidas limitadas y lo elaboren pequeños productores que buscan un lugar entre los “clásicos” que por historia se llevan siempre los clientes en las gamas más bajas. Ojo, no tenemos nada contra las grandes empresas vitivinícolas, solo que esta sección BBS busca otra cosa. Los importantes no necesitan de un blog como el nuestro para que su vino se venda.

Entonces, para resumir, estas son las características que deberá tener nuestro BBS:

Carácter varietal. Tirada de escasas botellas. Expresión de terruño. Elaborado por bodegas pequeñas o artesanas. Cultivo respetuoso del medio ambiente. Muy buena o Excelente relación calidad y precio.

No es necesario que todas estén presentes, pero dos de ellas junto a una gran RPC es suficiente.

Si bien parecerían ser un poco pretenciosos estos atributos para un vino de bajo precio, cada día hay más en el mercado. Solo hay que saber buscarlos y para eso, estamos los blogs de vino independientes.

Dicho esto, vamos al lio.

Comenzamos la sección Best Buy de la Semana con un tinto DO Rioja de estilo más moderno que ya habíamos probado hacía dos años y nos había encantado. Su precio no subió (7,90 €) pero su calidad sí, ya que la estiba en botella le sentó francamente bien y está pasando un momento fantástico.

La Viña de LA MERCE, Crianza 2011, elaborado por El Vino Pródigo con uvas de viñedos de 40 años, a 500 metros de altitud, en la zona de la Rioja Alta.

Uva 100% Tempranillo despalillada y estrujada. Fermentación durante 16 días en depósito de acero inoxidable con temperatura controlada entre 24-26 grados y una posterior maceración de 2 días. La Fermentación maloláctica se realiza en acero inoxidable. Durante su crianza permanece durante 14 meses en barrica.




Color rojo picota, con ribetes rubí y capa media. Buena carga glicérica que deja unas piernas largas y de lenta caída. 

Aromas de buena intensidad, donde manda la fruta roja madura (no pasificada) mixturada con notas especiadas y balsámicos al fondo. La madera se percibe siempre, pero nunca es protagonista, sino que acompaña y da complejidad a una buena nariz.

En boca muestra complejidad, con taninos sedosos y redondos. Equilibrado, de suave dulzor y una acidez que le otorga vivacidad y frescura. Fruta, especias, balsámicos, minerales y madera por partes iguales. Para beber y disfrutar hasta la última gota, sin desgastar el bolsillo.

Como dijimos al principio, un gran Best Buy que está para no dejar pasar.

Buena vida y buenos vinos,

Salutes, Rumbovino.

6 años difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo moderado y responsable

14 febrero, 2016

Un Tempranillo de altura

Coincidió uno de esos momentos importantes. Al menos desde el punto de vista de intentar encontrar una buena excusa para descorchar vinos que uno tiene guardados para “esas fechas” que parecen no llegar nunca. Pero si somos pacientes, en esta vida todo llega.

Comparativamente, en Argentina bebía con cierta frecuencia vinos de altura. Primero porque me gusta la impronta que los metros le imprimen a la uva y segundo porque lo más “normal” allá es que la mayoría de los vinos vengan de arriba de los 800 msnm. Y ni hablar si uno escoge vinos de la provincia de Salta o Jujuy donde los 2000 metros en ocasiones se hacen pocos. 

No obstante, desde que estoy en España, los vinos de altura se me han hecho escasos por no decir nulos. Y aunque los metros no son comparables, las diferencias que se encuentran entre los vinos que proceden de los viñedos más altos (hablamos de más de 800-900 msnm) y los más bajos, que son los que más abundan, es abismal.

En este caso me fui por un Tempranillo de vuelo que mostró exactamente lo que esperaba de él. Carácter, poderío y pertenencia a su lugar de origen.

MALAPARTE Montón de Piñas 2010


Me confieso un seguidor de los vinos de esta bodega. Participamos del proyecto de Uvas Nómadas desde hace dos años y todas sus etiquetas me han gustado. Además, y muy importante, es que en general sus precios son aptos para los bolsillos anticrisis. Y eso lo remarco sobre todas las cosas. Vaya por delante.



Se trata de un Tempranillo 100% procedente de un viñedo en Cuellar de 900 msnm, sobre suelo calizo y trabajado mediante un cultivo respetuoso con el medio ambiente. Tras la fermentación el vino pasa a una crianza de 26 meses en barricas de roble francés de 225 litros  con tostados medios. No se filtra ni clarifica.

El resultado es un vino rotundo. De color rubí de capa alta (lleva muy bien los años) y muy glicérico. La nariz es media y muy compleja. Mixturas de fruta madura, mermeladas, frutos secos (nuez, higos, almendras), balsámicos y claros trazos minerales. La boca es sumamente sedosa, redonda, intensa, de gran franqueza con la nariz y de acidez justa a pesar de sus 15,5 graditos. Los 26 meses de crianza en madera están perfectamente integrados al vino y le dan complejidad y largor.

Un tinto que poco a poco va creciendo con el tiempo en copa hasta que se termina la botella y te quedas con ganas de mucho más. Lo mejor es su precio: sobre los 19 € que lo posicionan en una RPC más que muy buena para una gama de vinos donde la oferta es amplia y no siempre agradecida.

Gracias por leernos,

Buena vida y buenos vinos,

Salutes, Rumbovino.

Difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo moderado y responsable

07 febrero, 2016

Alanda y La Rinconada. Dos 14 por los 44

Hace un par de días exactamente cumplí 44 pirulos. Esa noche, en casa, nos juntamos la familia española a picar algo y soplar las velas con dos 4. El tema era lo de siempre. La comida se resuelve fácil (jamón, lomo, chorizo, tabla de quesos varios, papas fritas, pizza y tortilla caen a gusto de todos) pero el brebaje se torna complejo ya que los comensales al igual que con la comida no son adeptos a pruebas extrañas, cosa que choca conmigo porque a mí me gusta arriesgar siempre con los vinos. En este caso debía ir sobre seguro. Salir con un blanco y con un tinto que gusten a todos pero que no me aburran la noche… Con el blanco ni lo dudé, hasta me la jugué un poquito porque podría llegar a salir mal. Con el tinto, fui más conservador pero no tradicional.

QUINTA DA MURADELLA. ALANDA 2014

Mixtura de Dona blanca, Treixadura y Verdello elaborada magistralmente por José Luis Mateo en Verín bajo la DO Monterrei que no falla jamás. Lo de no fallar no es porque sea un vino sencillo, para nada, tiene matices y más matices, complejidad y cuerpo a la par de un tinto. Pero resulta tan fácil de beber, que dudo que haya gente que no lo disfrute. Mi único pecado fue abrirlo tan pronto… Pero “no problem”, tengo alguna botella guardadita que abriré en un par de años. 



Color amarillo pajizo claro, brillante, limpio y de lágrimas densas. Nariz exquisita aunque de intensidad media. Va por el lado de la bollería, los orejones y membrillos…notas más maduras y dulzonas que en fondo desprenden aromas florales sutiles. La boca es inmensa, voluminosa, glicérica, de acidez que equilibra el trago y final largo y muy agradable.

Gustó a todo el mundo aunque reconozco que gran parte de la botella pasó por mi paladar. Va a seguir creciendo por largo tiempo. Su precio, sobre los 14,5 €. Vale cada céntimo.



BARCOLOBO La Rinconada 2014

No tengo muy claro al final si se trata de un 100% Tempranillo o tiene un pequeño porcentaje de Syrah y Cabenet Sauvignon (leí cosas diversas en la web). El asunto es que el resultado es un tinto que funcionó a las mil maravillas porque la botella voló en menos que canta un gallo. 



Color rojo picota, casi negro de capa alta, denso pero no concentrado. Nariz de volumen alto y adictiva (me refiero a que dan ganas de quedarse con la napia dentro de la copa durante largo rato). Frutos rojos maduros, notas balsámicas y fundamentalmente vainilla y chocolate blanco entre otras notas lácticas. En boca es goloso, aún tiene aristas por pulir pero resulta sabroso y muy franco con lo anticipado en nariz.

Leyendo algo sobre él, encontré que se habían inoculado bacterias lácticas durante su crianza de 4 meses en barricas de roble francés y americano. Lógico. Prefiero los vinos que llevan las levaduras del viñedo en su esencia, pero tengo que reconocer que se trata de un tinto más que rico y para los comensales resultó una apuesta segura. Su relación calidad precio está muy bien, ya que el sugerido ronda los 9 €.

La semana pasada escribí sobre su hermano mayor (Barcolobo 12 meses). No suelo escribir dos veces seguido sobre vinos de la misma bodega, pero si lo hago es porque el proyecto me parece muy interesante y desde ahora lo voy a seguir bastante de cerca. Felicitaciones por dos.

Bueno… me queda pendiente escribir sobre la botella que cayó cuando festejamos los 44 en la intimidad. Pero eso será en la próxima.

Gracias por leernos,

Buenos vinos y buena vida. Salutes.

Rumbovino

Divulgando la cultura del vino y en favor del consumo responsable y moderado

23 enero, 2016

Uno Velado, Oxidado y Sucio. Y otro, “normal”

Esta nota no será muy extensa. Los tiempos y las obligaciones laborales me empujan a redactar lo menos posible. No obstante no quiero, ni puedo, dejar de contarles sobre un tinto de la Tierra de Castilla y León y un blanco de Galicia que probé hace muy poquito y me gustaron muchísimo! 

Ambos, como casi siempre, los conocí gracias a mi amigo Rafa de las delicias del 69. A estas alturas mi referente a la hora de elegir buenas etiquetas.

Vamos al blanco que tiene un poco más de letra. Su nombre es SILIUS V.O.S. 2014 y lo elabora Atrium Vitis en la zona de Quiroga. Esta bodega comercializa desde hace un tiempo algunos vinos que he probado en otras ocasiones (las nuevas etiquetas las tengo todavía en casa para catar) dentro de la DO Ribeira Sacra. El tema es que este blanco no pasó el control de calidad y está fuera de la DO. Según me han dicho, fue descartado por estar Velado, Oxidado y Sucio. De ahí su nombre (VOS). Rebelión? Puede ser…

Este post no persigue el objetivo de cuestionar a los expertos de la DO, para nada. Lo único que pretende es dar a conocer un vino que a mí me pareció por demás de original y me encantó de principio a fin. Para mí no está ni oxidado, ni sucio, ni velado (aunque sí es algo turbio, pero entiendo que será por no ser filtrado y la verdad es que me importó poco). Pero bueno, no deja de ser la opinión de un consumidor más.



Se trata de uvas cultivadas en ecológico en la Finca Toucedo, compuesto por un 90% de Albariño y una pequeña parte de Treixadura. La vinificación es artesanal, luego del desfangado se somete a una crianza posterior de 6 a 12 meses sobre sus lías. No se filtra ni clarifica. Ya ven que no hay nada muy fuera de lo común en su elaboración, sin embargo el resultado es un blanco arriesgado, diferente y sumamente atractivo. Además de ofrecernos una visión más de lo que puede expresar la Albariño fuera de las Rías Baixas.

Lo más curioso es su fase visual, no lo discuto con nadie. Color tirando a amarillo ambarino (como el de un blanco con un par de años de guarda), glicérico y algo turbio. La nariz es explosiva, compleja y limpia. Notas a manzanas verdes y rojas, peras y flores. De fondo algunas notas a miel mixturadas con leves lácticos. En boca es franco, voluminoso, graso, con buena carga de frescura y de posgusto largo levemente amargo exquisito.

Por mi parte me gustaría tener un par de botellas más para ir evaluando su evolución, pero es de los vinos que no dejan indiferente a nadie. De lo mejorito en blancos que he probado últimamente. Yo los animo a probarlo y sacar sus propias conclusiones. Su precio sugerido ronda los 12 €.

Desde Atrium Vitis persiguen la filosofía de que el vino se exprese en toda su complejidad y prefieren sacrificar su aspecto visual para ganar matices en boca. Destaco esto porque creo que eso es arriesgarse, aún a costa de quedar fuera de sistema. Felicitaciones a los que se animan a romper los moldes!


Con respecto al tinto, 

Se trata del BARCOLOBO 12 Meses 2011. Corte de Tempranillo, Syrah y Cabernet Sauvignon procedentes de viñedos localizados en la Reserva Natural “Riberas de Castronuño” (Valladolid). Como reza su nombre, se cría durante 12 meses en barricas francesas.

Me pareció interesante escribir sobre él más por su futuro que por su presente. Si bien está realmente bueno ahora mismo (muy tomable y disfrutable), creo que va a seguir creciendo, y mucho, en los próximos 2 o 3 años al menos. Mi consejo es que se hagan con algunas botellas porque es un gran vino.



En la actualidad presenta una capa cromática rojo picota profunda, limpio y brillante. Nariz limpia, con notas a frutos rojos maduros (nada pasados), chocolate, tostados y especias. En boca es poderoso, franco y con taninos un poco rugosos que necesitan redondearse plenamente, pero que no molestan en lo más mínimo. En mi caso los disfruto así, aún rebeldes.

No me voy a detener en más descripciones. Quien lo pruebe encontrará sus notas… Lo más interesante es que se trata de un vino con un futuro enorme. Al menos es mi parecer.

Gracias por leernos,

Buenos vinos y buena vida. Salutes,

Rumbovino. 

Divulgando la cultura del vino y en favor del consumo responsable y moderado

28 diciembre, 2014

España rompe el molde

Por motivos personales y familiares visito España desde hace más de 15 años, y como es lógico para un amante del vino como es mi caso, cada estadía me sirve para explorar lo más posible el mundo vitivinícola ibérico y disfrutar de sus etiquetas. 

Pero con el tiempo me di cuenta, casi inconscientemente, que en cada viaje regresaba más decepcionado. Porque tenía la sensación que la mayoría de los vinos a los que podíamos acceder los consumidores que pertenecemos a los estratos sociales más normales (eso es importante de aclarar), eran casi clonados unos con otros. Daba igual la Denominación de Origen de dónde proviniese el caldo, todos eran prácticamente iguales, y eso, en un país como España, dueño de una riqueza de terruños poco común en otros países, no podía estar pasando.

Confieso que, como buscador insaciable de cosas nuevas, como consumidor y aficionado a este mundo del vino que soy y del que me siento parte, esa monotonía me tenía profundamente preocupado.

Pero por suerte, a estas alturas y luego de tanto bostezo rutinario, parece que algunas cosas están cambiando en el panorama del vino Español. Insisto que estoy hablando de las gamas de precios más básicos y abundantes (pondría un límite de 15€). Con gran placer estoy viendo que, de a poco, cada día son más las bodegas y viticultores que ofrecen cosas diferentes, rompiendo los moldes preestablecidos por los “gurues” que durante mucho tiempo nos hicieron dormitar de aburrimiento.

Claro, hay que poner todo en contexto. Porque haber hay de todo. Que un vino sea “diferente” no quiere decir que sea bueno, o que vaya a gustar. Puede que sucedan las dos cosas y que, además de bueno nos guste, o puede que no pase ninguna de las dos. En lo personal he probado vinos “diferentes” que no me parecieron buenos ni me gustaron y otros que me hicieron casi llorar de la emoción.

Lo que quiero remarcar como pequeña introducción al tema y a esta nota, es que en plena revolución enológica como estamos viviendo actualmente, donde vuelven a valorarse los terruños a las levaduras diseñadas, donde los cepajes autóctonos se recuperan, las maderas se ajustan y pasan a segundo plano, y la viticultura orgánica tiene cada vez más coraje, solo por citar algunas variables... aparecen constantemente vinos dispuestos a espabilarnos la modorra y hacernos pensar en que efectivamente, la cosa pinta bien y tiene futuro.

Y claro, siempre quedarán los clásicos que se mantuvieron a flote a pesar de los malos tiempos y los valientes que desde un principio se animaron a proponer otras cosas, por suerte.

Para ilustrar esta nota, y solo por mencionar algunos ejemplos, les dejo una humilde selección de cuatro etiquetas que me gustaron mucho por valientes, por distintos y porque no tuve que dejar el sueldo del mes en la caja registradora para hacerme con alguna botella. 




Podría escribir un libro como introducción para hablar sobre este vino, pero solo voy a decir que EL PRIMER BESO 2013 es un Ribera del Duero. Con esta clásica DO, me he llevado tantos chascos últimamente que no quería tentar más el destino, pero lo compré porque nos lo recomendó un amigo en quien confiamos mucho y porque cuesta poco más de 8 €.

Yendo al vino, les digo que si lo cato a ciegas me hubiese ido a un lugar fresco, seguramente a Galicia, Ribeira Sacra o algún tinto de las Rías Baixas. Este tinto joven 100% Tinta Fina procedente de viñedos de Quintanilla de Arriba, elaborado bajo las normas de cultivo biodinámico y del que solo se elaboraron 13.000 botellas me devolvió las ganas de beber vinos del Duero. Hay juventud, claro, pero de la buena. Colores intensos y aromas a frutillas jóvenes para disfrutar. En boca, sobre todo tiene frescura (mucha), vivacidad, frutalidad que desborda y una desfachatez absoluta. Se bebe por litros.
Les recomiendo que lo busquen y lo prueben. Luego me cuentan! Si quieren data del vino y la bodega, sigan este link. 


PEÑA EL GATO 2011
De la DO Rioja nos llega esta etiqueta de viticultura orgánica y elaboración artesanal que nos deja con la boca abierta. 100% Garnacha de viñas viejas, fermentadas y criadas en barricas de 500 litros. Durante la fermentación las barricas se giran 16 veces por día para favorecer el contacto con los hollejos. No hace fermentación maloláctica.

El resultado es asombroso. Aromas intensos a frutas rojas, balsámicos y terrosos. La madera no aparece por ninguna parte, no puedes quitar la nariz de la copa. En boca es levemente tánico, picante, pero está perfectamente ensamblado y muy sabroso. Los años le han venido muy bien sin dudas. Es un vino totalmente diferente a lo que uno se espera de un Rioja típico. Rematadamente atrevido y novedoso. Me gustó muchísimo!

Su viticultor, Juan Carlos Sancha, se especializa en variedades minoritarias como Tempranillo Blanco (mutación del Tempramillo tinto), Maturana Tinta y Garnacha. Y al igual que en el caso anterior, los precios son para todos los bolsillos. Si no recuerdo mal, este vino en Lugo ronda los 9€.




TRASTE 2011, una mezcla explosiva de cepas centenarias de Garnacha Tintorera (70%) con algo de Mencía (30%) y toda la potencia de la DO Valdeorras, hacen de este vino una cosa realmente auténtica. 

José Luis Aristegui, su hacedor, no se anda con chiquitas y mete todo lo que tiene, exprimiendo al máximo estas uvas con una crianza en madera que ni se siente. Un vino literalmente de “Garaje” y de “autor”.

Muestra mucho color y densidad alta, pero no exagerada. Al meter la nariz uno se encuentra con un vino en serio. Sobre todo expresa terruño, nada de explosividades absurdas y artificiales. Dominan las notas terrosas, piedras, hierbas, especias, balsámicos y frutos negros maduros. En boca es igual. Hay potencia y robustez, sus taninos aún necesitan lima pero se disfrutan igualmente porque está bien equilibrado. Me gustó sobre todo su frescura, tratándose de un vino de 15% vol. eso dice mucho. Además su madera justa le aporta complejidad sin caer en los abusos actuales.

Punto alto para ese tintazo de Gallego. Su precio ronda los 15 €.




TRAGOLARGO 2013, Otro vino que me descolocó y me hizo disfrutar un largo rato. Se trata de un vino joven 100% Monastrel proveniente de la DO Alicante. En su elaboración podemos reconocer su “diferencia”. Fermentación: 30% de uvas a 15º enteras sin despalillar, 40% uvas despalilladas y rotas, y 30% uvas enteras despalilladas, el raspón por encima, a modo de sombrero. Fermentación sin control de temperatura. Descube a inox, maloláctica en inox, sin roble y sin sulfitos. Su producción es reducida y su precio ronda los 6 €. 

Rojo picota, limpio, brillante...etc. Vamos a lo que importa... En nariz, sin siquiera agitar copa, sus aromas vuelan e inundan la habitación de flores y frutas rojas jóvenes. Más que nada notas a flores sobre un agradable fondo mineral...eso fue lo que me impactó. En boca es franco, muy sabroso, fresco y de gran equilibrio. De esos vinos golosos no empalagosos, que se puede beber cantidad y no te cansa. Es diferente por aromas y sabores, pero también porque no saquea los bolsillos.

Su creador, Rafa Bernabé, a quien acabo de conocer recientemente a través de sus vinos, es de esos productores que arriesgan y buscan hacer cosas distintas siempre, ofreciendo un portafolio de opciones una más atractiva que otra, y lo mejor es que todos sus precios son más que aptos para estos tiempos de crisis. Tengo en casa algunas botellas más de otras etiquetas para probar así que pronto les cuento más, porque no creo que me duren mucho.

De paso les recomiendo que se den una vuelta por el blog de Viñedos Culturales, es un autentico placer leerlo y conocer la filosofía del proyecto que lleva adelante Rafa.


En fin... que me parece que la cosa pinta muy bien por la nueva España y hay mucho más. Aún me queda pendiente la nota de la visita al Salón de las Estrellas que organizó la Guía Peñin en Madrid (y a los que agradezco mucho su invitación), ya que volví repleto de novedades. Mucho por probar y poco tiempo, como siempre, pero hay etiquetas y cepajes realmente interesantes para conocer. La DO más pequeña de España con apenas 20 hectáreas de viñedos, variedades como Garnacha Blanca, Rufete y Vidadillo entre otras cosas que me gustaron mucho, y que con tiempo en futuros reportes intentaré ir contando.

Gracias por leernos,
Salute, Rumbovino.


“Difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo moderado”

* Esta nota fue publicada en la Revista Vinarquía (Nº2, 2014).

05 septiembre, 2014

Pies Negros 2011

Este tinto elaborado bajo la DO Rioja, llegó a nosotros obviamente por recomendación de nuestro amigo Rafa. 

Originario de la Rioja Alavesa, es obra de la bodega familiar y tradicional ARTUKE (conjunción de Arturo y Kike, quienes llevan adelante actualmente el proyecto) que tiene por filosofía la de elaborar vinos arraigados a la tierra.

En concreto este Pies Negros 2011 es una conjunción de uvas Tempranillo (90%) y Graciano (10%) que nacen de viñedos situados en la localidad de Ábalos, a los pies de la Sierra de Cantabria a una altitud ente 550 y 620 msnm, con un predominio de suelos arcillocalcáreos. 

Su elaboración es tradicional sin raspón y su nombre obviamente obedece al resultado del pisado de la uva a pies desnudos. Tras su fermentación se somete a una crianza de 12-14 meses en barricas de roble francés 80% y americano 20% de 1, 2 y 3 años.


En principio parecería ser una más de las tantas etiquetas de Rioja que están dando vueltas por el mercado Ibérico. Entonces ¿Porqué lo comentamos? Sencillamente porque nos encontramos con un tinto diferente a los que se beben con frecuencia. En este vino hay más frescura y realidad que en otros, a pesar de que por momentos se torna un poco goloso (cosa que no nos gusta tanto).

Encontramos sobre todo en su nariz y algo menos en boca, notas no tan tradicionales. Es cierto que hay mucha fruta roja al frente y notas lácticas muy marcadas (leímos algún comentario por ahí que hacía referencia como a que había algo de maceración carbónica, y es verdad que puede recordarla), pero en todo su recorrido aparecen aromas y sabores más reales, más puros, más austeros, hasta nos animaríamos a decir “sencillos” que son lo que hacen de este vino un Rioja distinto.

No sabemos si es la tierra y el sol que marcan la expresión diferencial de estas uvas, pero sí es verdad que hay algo en este tinto que se parece mucho a esos vinos de “su lugar” que tanto buscamos y que cuesta encontrar. Sobre todo si no estamos dispuestos a pagar una fortuna por ellos. Este no supera los 9 euros (Las delicias del 69, Lugo)

En conclusión, nos resultó agradable, fácil de beber, rico y con ese plus diferencial a buena tierra y sinceridad que hace de este, un muy buen vino!

Gracias por leernos amigos,
Rumbovino, difundiendo la cultura del vino y en favor del consumo moderado,
Salutes.

13 noviembre, 2012

La Lupa Bloguera: TEMPRANILLO


Esta vez los Blogueros del Vino salimos, con LUPA, a recorrer las góndolas argentas en busca de un cepaje tinto que es el corazón de algunos de los mejores vinos del viejo mundo, el TEMPRANILLO.

Esta uva es la más prestigiosa, y está considerada como la más característica de las variedades españolas. Se cultiva principalmente en España, pero también en Portugal, Francia, Argentina y Estados Unidos. En su lugar de origen recibe más de 15 nombres diferentes y produce vinos muy distintos según la tierra y el clima donde se la cultiva.

Su nombre viene dado por su pronta maduración respecto a las otras variedades. Sus taninos robustos son uno de los principales atractivos. Tiene magnificas condiciones de riqueza alcohólica, color y acidez. Esto se traduce en un vino que impresiona agradablemente la boca, de fino aroma y sabor. Muy aptos para la crianza en roble. Se utiliza tanto en vinos jóvenes por su expresivo y denso aroma, como en crianza por su comportamiento en los procesos de óxido-reducción.

Durante mucho tiempo se la destinó a la elaboración y corte de vinos comunes, simples, masivos, hasta que se la redescubrió como generadora de vinos de calidad y desde entonces se elabora como varietal. Y como dijimos al principio, la Tempranillo, sola o acompañada de otras variedades da origen a muchos de los vinos mejor calificados a nivel mundial.

En Argentina encontró su lugar ideal en el Departamento San Carlos, Valle de Uco. Aquí expresa características muy especiales y diferentes a la de otros lugares. Desde este lugar vienen quizá lo mejores ejemplares patrios. Sin embargo, no son muchas las bodegas que lo producen y, en general, aquellas que lo hacen lo elaboran y embotellan principalmente como varietal puro.

Los blogueros, los buscamos y se los contamos…

Nosotros elegimos el TEMPRANILLO 2011 DE FAMILIA GASCÓN,


Vista: se presenta con un color rubí intenso y brillante. De capa media y lágrimas bien marcadas.
Nariz: los primeros aromas destacan fundamentalmente por un fuerte especiado (pimienta blanca) que impacta de entrada. Luego aparecen notas herbales y a frutos rojos maduros. De fondo dejos tostados tenues. Pasado un rato se van haciendo más manifiestos aromas balsámicos como el eucalipto.
Boca: ataque intenso. Al paladar, los primeros tragos se caracterizan por mostrar taninos secantes que luego se suavizan. Expresa sabores a frutos rojos y notas a hierba fresca. La acidez, sin ser muy marcada, equilibra las notas dulces y levemente amargas del final de boca (tipo azúcar quemada). Al igual que en nariz, con el tiempo dominan los sabores balsámicos y herbáceos…

Un Tempranillo joven y sencillo que nos gustó bastante. Si bien creemos que no define el fiel perfil del varietal, es un vino capaz de arreglárselas perfectamente en una noche de asado o picadita variada.

Lo maridamos con un exquisito jamón curado de Galicia y tres tipos de quesos. Dos nacidos en la cuna del varietal y uno bien argentino.

Queso curado de Castilla: blend de leche de oveja, cabra y vaca. (La Mancha, España). La tierra del caballero de la triste figura.
Queso de Tetilla San Simón da Costa: queso ahumado de leche de vaca (Galicia, España).
Queso de Cabra semiduro Albahaca: Cabras de Cafayate (Salta, Argentina). Un lindo emprendimiento para conocer cuando anden por el NOA.

Hermosas piernas...
Quedó impecable con los tres, pero si nos tenemos que inclinar por uno en especial diríamos que con el queso de Castilla queda perfecto!

Conclusión final: un buen tinto elaborado por la Bodega Escorihuela Gascón por solo $39. La RPC: Buena+ y volveríamos a comprarlo.




Si quieren pueden darse un paseo virtual por las góndolas del país, e informarse de los Tempranillos que encontraron  los demás blogueros del Vino:


Gracias por leernos,
Salute, Rumbovino.

La Lupa Bloguera: TEMPRANILLO


Esta vez los Blogueros del Vino salimos, con LUPA, a recorrer las góndolas argentas en busca de un cepaje tinto que es el corazón de algunos de los mejores vinos del viejo mundo, el TEMPRANILLO.

Esta uva es la más prestigiosa, y está considerada como la más característica de las variedades españolas. Se cultiva principalmente en España, pero también en Portugal, Francia, Argentina y Estados Unidos. En su lugar de origen recibe más de 15 nombres diferentes y produce vinos muy distintos según la tierra y el clima donde se la cultiva.

Su nombre viene dado por su pronta maduración respecto a las otras variedades. Sus taninos robustos son uno de los principales atractivos. Tiene magnificas condiciones de riqueza alcohólica, color y acidez. Esto se traduce en un vino que impresiona agradablemente la boca, de fino aroma y sabor. Muy aptos para la crianza en roble. Se utiliza tanto en vinos jóvenes por su expresivo y denso aroma, como en crianza por su comportamiento en los procesos de óxido-reducción.

Durante mucho tiempo se la destinó a la elaboración y corte de vinos comunes, simples, masivos, hasta que se la redescubrió como generadora de vinos de calidad y desde entonces se elabora como varietal. Y como dijimos al principio, la Tempranillo, sola o acompañada de otras variedades da origen a muchos de los vinos mejor calificados a nivel mundial.

En Argentina encontró su lugar ideal en el Departamento San Carlos, Valle de Uco. Aquí expresa características muy especiales y diferentes a la de otros lugares. Desde este lugar vienen quizá lo mejores ejemplares patrios. Sin embargo, no son muchas las bodegas que lo producen y, en general, aquellas que lo hacen lo elaboran y embotellan principalmente como varietal puro.

Los blogueros, los buscamos y se los contamos…

Nosotros elegimos el TEMPRANILLO 2011 DE FAMILIA GASCÓN,


Vista: se presenta con un color rubí intenso y brillante. De capa media y lágrimas bien marcadas.
Nariz: los primeros aromas destacan fundamentalmente por un fuerte especiado (pimienta blanca) que impacta de entrada. Luego aparecen notas herbales y a frutos rojos maduros. De fondo dejos tostados tenues. Pasado un rato se van haciendo más manifiestos aromas balsámicos como el eucalipto.
Boca: ataque intenso. Al paladar, los primeros tragos se caracterizan por mostrar taninos secantes que luego se suavizan. Expresa sabores a frutos rojos y notas a hierba fresca. La acidez, sin ser muy marcada, equilibra las notas dulces y levemente amargas del final de boca (tipo azúcar quemada). Al igual que en nariz, con el tiempo dominan los sabores balsámicos y herbáceos…

Un Tempranillo joven y sencillo que nos gustó bastante. Si bien creemos que no define el fiel perfil del varietal, es un vino capaz de arreglárselas perfectamente en una noche de asado o picadita variada.

Lo maridamos con un exquisito jamón curado de Galicia y tres tipos de quesos. Dos nacidos en la cuna del varietal y uno bien argentino.

Queso curado de Castilla: blend de leche de oveja, cabra y vaca. (La Mancha, España). La tierra del caballero de la triste figura.
Queso de Tetilla San Simón da Costa: queso ahumado de leche de vaca (Galicia, España).
Queso de Cabra semiduro Albahaca: Cabras de Cafayate (Salta, Argentina). Un lindo emprendimiento para conocer cuando anden por el NOA.

Hermosas piernas...
Quedó impecable con los tres, pero si nos tenemos que inclinar por uno en especial diríamos que con el queso de Castilla queda perfecto!

Conclusión final: un buen tinto elaborado por la Bodega Escorihuela Gascón por solo $39. La RPC: Buena+ y volveríamos a comprarlo.




Si quieren pueden darse un paseo virtual por las góndolas del país, e informarse de los Tempranillos que encontraron  los demás blogueros del Vino:


Gracias por leernos,
Salute, Rumbovino.

02 agosto, 2011

ADRIANO: grandes vinos

La otra noche, en Casilda, salimos a cenar con una pareja amiga. Fuimos a ADRIANO Restaurante y Vinos. Un estupendo lugar para poder disfrutar de una muy buena comida y una agradable atención. Todo un lujo para nuestra ciudad (sin dudas la mejor elección para comer o cenar).

Era una de esas noches donde el frío del ambiente invitaba a meterse en un restaurante y no salir de allí hasta la hora de irse a dormir, y así fue. Llegamos a las 21,30 y… como no podía ser de otra manera, además de buena compañía y buenas charlas, cayeron unos buenos vinos que acompañaron de maravillas. Se los contamos:

A las deliciosas rabas con salsa Tártara que pedimos de entrada, había que acompañarlas con un blanco, por supuesto. Ninguno de los 4 somos asiduos a los blancos, así que pedimos un 3/8 para que no sobre demasiado. Elegimos un SANTA JULIA Chardonnay cosecha 2010. Un buen ejemplar elaborado por los Zuccardi, de aromas intensos a frutas tropicales, acompañados de la acidez cítrica del pomelo o el limón. En boca, bien equilibrado, igualmente fresco y un dejo levemente amargo al final, muy rico! Más que cumplidor! Nos resultó escaso, muy escaso…

Llegamos al tiempo de los tintos y oteando un largo rato la carta de vinos, nos inclinamos por un Q Tempranillo 2003 de Familia Zuccardi! La cosecha que tantas buenas noticias y grandes momentos les dio a esta bodega. 
Para los que siguen este blog, que somos seguidores del Tempranillo no es ninguna novedad, y que Zuccardi está a la vanguardia con este varietal tampoco es nuevo para nadie; así que ni lo dudamos (su precio en la carta, $153).  
Esta etiqueta, pero en su cosecha 2005, la probamos hace un tiempo y nos había encantado (acá la nota), pero este 2003 estaba exquisito! Sin dudas, bien guardada en la cava del restaurante, mantuvo sus cualidades intactas. Muy buena presencia, color rubí picota brillante, con muestras de una adecuada evolución. En nariz, explosivo! Intensos aromas a ciruela bien madura, regaliz, y notas de tabaco y chocolate. En boca muy equilibrado, ni una sola arista. Expresaba fruta madura (no sobrepasada), acidez y sabores de la crianza bien amalgamados. Final de boca a toda orquesta, largo y redondísimo. Un gran vino que a mitad de botella ya nos obligó a pedir otra.

Oh! Sorpresa… no quedaba otra botella!

Parece que el honor de la elección nos tocaba a los varones, no sé bien por qué, pero nuevamente con la Carta de Vinos en mano, esta vez la cosa se complicó más, porque el Q había elevado bastante el listón…  

Mi compañero en esta historia de resolver con qué seguíamos, se inclinó por un  ANGÉLICA ZAPATA Cabernet Franc Alta, cosecha 2002 (precio, igual que el otro, $153). Sabrán ustedes que la 2002 fue una de las grandes cosecha de los últimos años, sino la mejor! Y además saben la calidad de vinos que produce esta bodega!  Yo no lo hubiese elegido porque, para mí, no era el vino para seguir, pero no por otra cosa!
Más allá de todo, hubo que cambiar el registro (son dos vinos totalmente diferentes), pero  resultó ser otro vinazo!

Presencia impoluta, como para una boda! Aunque con mucho menos cuerpo que su antecesor, mostraba un color rojo rubí anaranjado bien brillante (signos claros de buena evolución). De aromas limpios, intensos, pero con un claro dominio de puntas herbales y vegetales, con un leve dulzor frutal.
En boca resultó equilibrado, de ataque intenso combinando buena acidez con el dulzor de la fruta más madura (en boca se expresaba mejor) y algo de especias. Los 18 meses de crianza en barricas de roble francés y americano que ostenta esta etiqueta no se hacen notar en ningún momento. Sin lugar a dudas, un punto a favor más que destacable!  Al final, solo al final, un toque acaramelado que dejaba un retrogusto muy agradable.

Un vino que no resulta tan goloso como el anterior, pero de una soberbia elegancia.

Y así fue como entre unas cosas y otras se nos fue pasando el tiempo… y casi las 3,00 de la madrugada, cuando decidimos levantarnos! Perdonen la hora chicos!

RUMBOVINO