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12 mayo, 2011

Bouza, un pedacito de Galicia, en Uruguay…

Necesitábamos tomar distancia, oxigenarnos bien, procesar la información y luego intentar transcribir de la mejor manera posible, la experiencia de visitar esta exquisita, y nunca mejor dicho, bodega boutique en Uruguay…

Al fondo las parcelas de Albariño y Chardonnay

Previa contacto vía mail,  y  bajo un sol
brillante a las 11 hs. atravesamos la puerta de ingreso a la finca de la Bodega Bouza en Melilla, a muy poquita distancia de Montevideo. Rodeaban las instalaciones un entorno precioso de campo verdes dispuestos en manso relieve, arboledas, palmeras, un riachuelo y como no, los viñedos con la hoja comenzando a amarillear. Este recibimiento ya anunciaba algo especial…

Llevábamos tiempo queriendo conocerla. Nos habían contado del lugar y de sus vinos, pero principalmente nos atacaba la “morriña” de saber que su creador,  Don Juan Bouza, es de Galicia y que, por si fuera poco, entre otras variedades además de Tempranillo, producen la maravillosa Albariño, reina blanca de los cepajes gallegos. Y no nos costó nada entender por qué esta variedad se les brinda tan bien. El lugar no es muy distinto del encontrado en Rías Baixas cuyo clima, además, es el más amable y cálido de toda Galicia.

Nos esperaba Cristina, quien nos recibió con ese mismo encanto que el entorno transmitía… Y allí mismo nos llevó a conocer el lugar, y no escatimó ni en información, ni en atenciones, ni en tiempo, ni en detalles…

Primero recorrimos el hermosísimo predio parquizado que rodea las instalaciones. Entre anécdotas y risas nos habló de la historia y orígenes de esta antigua Bodega, del entorno, de la  tierra y del clima... Y como no, de los viñedos…“allá arriba ¿Lo ven? está la parcela de Albariño, y al lado la de Chardonnay… y estas son las parcelas de Tannat, las de aquí de Melilla las identificamos con la letra A y las de Las Violetas (Departamento de Canelones) con la letra B…. Eso nos permite identificar las mejores parcelas de cada año para vinificarlas por separado en vinos únicos…”

Pequeño viñedo demostrativo de Albariño
La bodega original fue construida en 1942 a semejanza de los chateaux franceses y en 2002 fue restaurada manteniendo la estética original con una mixtura increíble entre la más moderna tecnología y la esencia de lo antiguo. No escatimaron nada, tienen todo cuidado al detalle.
De aquí dos cosas nos llamaron la atención: el tamaño de los tanques de fermentación (de acero inoxidable y de roble), diseñados específicamente para vinificar las pequeñas cantidades de uva que obtienen de cada parcela. Y es que no quieren excederse en la producción, porque preservan esa idea de hacer única y exclusivamente buenos vinos, controlados y mimados al detalle. Por otra parte, es de destacar la sala de barricas localizada en el subsuelo de la bodega, que es un verdadero lujo a la vista.

Antes de realizar la degustación, pasamos un largo rato admirando la colección de autos clásicos de la familia, que se exhibe en un museo situado junto al restaurante de la bodega. Todos los coches y motos se encuentran en funcionamiento… Imperdible!

Sala de barricas y cava subterránea.
Y tal como cita el dicho “lo que bien empieza bien acaba” lo que nos esperaba luego cerraría una visita inolvidable. Si cada rincón del predio y la bodega está cuidado hasta en el más mínimo detalle, imagínense el restaurante! Tanto la sala de estar, como la cava y el wine shop son impresionantes. 

Durante la cata nos acompañó también Jorge (encargado del restaurante), igualmente amabilísimo. En aquel lugar tan cálido y acogedor uno se podría pasar el día disfrutando una exquisita comida y buenos vinos sin darse cuenta.

Junto a unos infaltables pimientos de Padrón típicos de Galicia producidos en la propia huerta y una riquísima selección de panes, quesos y fiambres, degustamos 6 diferentes etiquetas de blancos a tintos que describiremos en una próxima entrada, porque cada una refleja cabalmente la filosofía de esta pequeña empresa familiar. El bien hacer y el buen gusto.

El restaurante, un sueño.
Cuatro horas estuvimos de visita en la bodega boutique Bouza… nos parecieron minutos… contamos mil cosas… quedan mil cosas por contar… Lo mejor es visitarla y probar sus vinos, quizá así puedan entender lo que intentamos transmitir. Gracias Cristina y Jorge por la atención!

 RUMBOVINO

Unos días antes de nuestra visita, el programa de la TVE “Españoles por el mundo” le hizo una hermosa nota a Don Juan Bouza en la que cuenta su historia y la de la bodega. Les recomendamos verla y disfrutarla aquí.

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